7 de julio de 2025
Análisis de la ausencia de Xi en la última cumbre de los BRICS
Esto podría estimular los lazos entre Estados Unidos y Brasil, reducir comparativamente el papel de China en el equilibrio de Brasil si el papel de la India allí pronto se vuelve más significativo, y alimentar la especulación de los medios occidentales sobre el compromiso de China con el grupo.
Andrés Korybko
El presidente chino, Xi Jinping, declinó viajar a Río para la última Cumbre del BRICS con el pretexto, supuestamente, de conflictos de agenda y tras haberse reunido ya con su homólogo brasileño, Luiz Ignacia Lula da Silva, dos veces este año. El South China Morning Post especuló que la verdadera razón era que Xi no quería ser visto como un actor secundario allí, dada la cena de Estado que Lula ofrecerá al primer ministro indio, Narendra Modi, quien será el primer primer ministro indio en visitar Brasil en casi seis décadas.
A pesar del acuerdo de desescalada fronteriza alcanzado por Xi y Modi durante la última Cumbre de los BRICS, China e India siguen siendo rivales, lo que se manifestó recientemente en el supuesto apoyo chino a Pakistán durante el último conflicto indo-pakistaní y en la percepción de India de que China está utilizando a la OCS en su contra. Por consiguiente, dado que Modi era indiscutiblemente el principal representante de la última reunión anual del grupo, es posible que Xi se sintiera incómodo y, por lo tanto, declinara viajar.
Esta hipótesis nos lleva directamente a preguntarnos por qué Lula aceptó que la visita de Modi fuera una visita oficial de Estado con cena, a pesar de que este viajaba para asistir a un evento multilateral. Si bien podría ser solo por cuestiones protocolarias, considerando la importancia histórica de su visita, Lula también podría haber calculado que esta podría ampliar el equilibrio de Brasil, pasando de su hasta entonces predominantemente binario diálogo chino-estadounidense a uno más complejo mediante la inclusión de India. Esto, a su vez, podría aliviar la presión de Trump.
Lula, cuya evolución hacia un liberal-globalista durante su tercer mandato (como se documenta en las varias docenas de análisis enumerados al final de este artículo) lo llevó a alinearse estrechamente con Biden, respaldó a Kamala justo antes de las últimas elecciones presidenciales estadounidenses y recientemente le pidió a Trump que dejara de tuitear tanto. Todo esto, naturalmente, lo puso en la mira de Trump precisamente cuando Brasil y Estados Unidos están enfrascados en negociaciones comerciales y energéticas cuyo éxito es más importante para Brasil que para Estados Unidos.
Por pura casualidad, la decisión de Modi de asistir en persona a la última Cumbre de los BRICS, convirtiéndose así en el primer primer ministro indio en visitar Brasil en casi seis décadas, le brindó a Lula la oportunidad de realizar una visita de Estado, lo que podría haber sido la causa de la ausencia de Xi en el evento, como se informó. Desde la perspectiva estadounidense, podría existir una conexión entre estos dos acontecimientos, lo que podría congraciar a Lula con Trump si llega a compartir esa percepción por sugerencia de sus asesores.
Después de todo, esta es la primera vez que Xi no asistirá a una Cumbre de los BRICS de ninguna forma, ni siquiera remotamente. La imagen resultante alimenta la especulación de los medios occidentales sobre el compromiso de China con el grupo, lo que puede manipular la opinión pública mundial, independientemente de su veracidad. Esta secuencia de eventos —la visita a Brasil del rival indio de China (que aún mantiene una relación amistosa con EEUU a pesar de los últimos esfuerzos de este último por subordinarlo), la negativa de Xi a asistir a la Cumbre de los BRICS y la manipulación de los medios occidentales— se alinea con los intereses estadounidenses.
En consecuencia, la ausencia de Xi de la última Cumbre del BRICS (independientemente de las verdaderas razones) podría estimular las relaciones entre Estados Unidos y Brasil y reducir comparativamente el papel de China en el equilibrio de Brasil si el papel de la India en la cumbre pronto adquiere mayor relevancia, lo que en conjunto puede considerarse un revés para China. Si bien no es un revés grave y podría revertirse mediante una hábil diplomacia china, sigue siendo difícil para cualquier observador honesto describir este resultado como insignificante, y mucho menos como un éxito.
A pesar del acuerdo de desescalada fronteriza alcanzado por Xi y Modi durante la última Cumbre de los BRICS, China e India siguen siendo rivales, lo que se manifestó recientemente en el supuesto apoyo chino a Pakistán durante el último conflicto indo-pakistaní y en la percepción de India de que China está utilizando a la OCS en su contra. Por consiguiente, dado que Modi era indiscutiblemente el principal representante de la última reunión anual del grupo, es posible que Xi se sintiera incómodo y, por lo tanto, declinara viajar.
Esta hipótesis nos lleva directamente a preguntarnos por qué Lula aceptó que la visita de Modi fuera una visita oficial de Estado con cena, a pesar de que este viajaba para asistir a un evento multilateral. Si bien podría ser solo por cuestiones protocolarias, considerando la importancia histórica de su visita, Lula también podría haber calculado que esta podría ampliar el equilibrio de Brasil, pasando de su hasta entonces predominantemente binario diálogo chino-estadounidense a uno más complejo mediante la inclusión de India. Esto, a su vez, podría aliviar la presión de Trump.
Lula, cuya evolución hacia un liberal-globalista durante su tercer mandato (como se documenta en las varias docenas de análisis enumerados al final de este artículo) lo llevó a alinearse estrechamente con Biden, respaldó a Kamala justo antes de las últimas elecciones presidenciales estadounidenses y recientemente le pidió a Trump que dejara de tuitear tanto. Todo esto, naturalmente, lo puso en la mira de Trump precisamente cuando Brasil y Estados Unidos están enfrascados en negociaciones comerciales y energéticas cuyo éxito es más importante para Brasil que para Estados Unidos.
Por pura casualidad, la decisión de Modi de asistir en persona a la última Cumbre de los BRICS, convirtiéndose así en el primer primer ministro indio en visitar Brasil en casi seis décadas, le brindó a Lula la oportunidad de realizar una visita de Estado, lo que podría haber sido la causa de la ausencia de Xi en el evento, como se informó. Desde la perspectiva estadounidense, podría existir una conexión entre estos dos acontecimientos, lo que podría congraciar a Lula con Trump si llega a compartir esa percepción por sugerencia de sus asesores.
Después de todo, esta es la primera vez que Xi no asistirá a una Cumbre de los BRICS de ninguna forma, ni siquiera remotamente. La imagen resultante alimenta la especulación de los medios occidentales sobre el compromiso de China con el grupo, lo que puede manipular la opinión pública mundial, independientemente de su veracidad. Esta secuencia de eventos —la visita a Brasil del rival indio de China (que aún mantiene una relación amistosa con EEUU a pesar de los últimos esfuerzos de este último por subordinarlo), la negativa de Xi a asistir a la Cumbre de los BRICS y la manipulación de los medios occidentales— se alinea con los intereses estadounidenses.
En consecuencia, la ausencia de Xi de la última Cumbre del BRICS (independientemente de las verdaderas razones) podría estimular las relaciones entre Estados Unidos y Brasil y reducir comparativamente el papel de China en el equilibrio de Brasil si el papel de la India en la cumbre pronto adquiere mayor relevancia, lo que en conjunto puede considerarse un revés para China. Si bien no es un revés grave y podría revertirse mediante una hábil diplomacia china, sigue siendo difícil para cualquier observador honesto describir este resultado como insignificante, y mucho menos como un éxito.
Los BRICS se han expandido a 20 países (10 miembros y 10 socios) tras la incorporación de Vietnam. Los BRICS+ representan ahora el 44 % del PIB mundial (PPA) y el 56 % de la población mundial.
Los BRICS tienen ahora el desafío de pasar de ser un bloque económico a una instancia global de diálogo con cada vez más participantes
CUMBRE BRICS 2025: UN LLAMADO A LA PAZ MUNDIAL
La XVII Cumbre BRICS celebrada en Brasil, expresó en la declaración de los líderes su firme postura frente a los conflictos y crisis internacionales que amenazan la paz y la estabilidad global.
A través del pronunciamiento, condenaron las agresiones militares en violación del derecho internacional, e instaron al Consejo de Seguridad de la ONU a asumir un rol activo en la resolución de estos conflictos.
La XVII Cumbre BRICS celebrada en Brasil, expresó en la declaración de los líderes su firme postura frente a los conflictos y crisis internacionales que amenazan la paz y la estabilidad global.
A través del pronunciamiento, condenaron las agresiones militares en violación del derecho internacional, e instaron al Consejo de Seguridad de la ONU a asumir un rol activo en la resolución de estos conflictos.
Los BRICS duelen
Y mucho, al Occidente colectivo. El último y caprichoso exabrupto del niño Trump (convertido en "papi" por los lameculos de la OTAN) amenazando con un 10% adicional a los aranceles para aquellos países que comercien con los BRICS lo dice a las claras. No es una asociación política, no es una asociación anti-occidental, está llena de contradicciones internas pero cuenta con un haber claro: su apuesta por el nuevo mundo multipolar que está surgiendo pese a la resistencia neocolonial de Occidente.
En el tiempo que lleva esta página, es la primera vez que no hablo de los BRICS antes de la cumbre anual, sino después. Al comienzo de la presidencia de Brasil ya adelanté que no iba a ser gran cosa porque Brasil no estaba por la labor. Me equivoqué a medias, porque si bien Brasil ha sido muy modosito en su presidencia, el resto de países miembros sí han ido presionando para adoptar medidas más audaces cada vez. Tiempo hay para profundizar en ello, pero lo más notable de la declaración final es lo que voy a abordar ahora. Un dato: Arabia Saudita definitivamente no está en los BRICS, no ha acudido a esta cumbre en ninguna forma, ni siquiera a nivel de ministro, y no hay que contar con ella como miembro. La foto final lo dice a las claras.
Como digo, esa equivocación es a medias. Lula, en su discurso inaugural dijo que los BRICS no podían quedarse de brazos cruzados mientras el IV Reich sionista, antes conocido como Israel, "cometía genocidio en la Franja de Gaza" y criticó el gasto en armamento de la OTAN a instancias de Trump. Pero hasta ahí, porque la declaración final de los BRICS evita mencionar expresamente a EEUU, aunque le critica en varias ocasiones especialmente con los aranceles "que distorsionan el comercio y perturban las cadenas de suministro globales". Tampoco menciona expresamente al IV Reich sionista pese a afirmar que los ataques a Irán "violaban el derecho internacional" y "fueron ataques deliberados contra infraestructura civil". Pese a ello, Trump escribió lo dicho más arriba sobre un 10% más adicional en aranceles a los países BRICS.
Es una muestra evidente de cautela, por una parte. Porque, por otra, el que los BRICS insistan en reafirmar su compromiso con el multilateralismo, la defensa del derecho internacional y el respeto a la soberanía de las naciones, los pone a años luz de los neocolonialistas países occidentales y su "orden internacional basado en reglas". Esta es una postura geopolítica que cada vez va adquiriendo mayor nitidez. Además, y aquí se nota la mano de Brasil, insta a "una mayor participación de los países en desarrollo, en particular los de África, América Latina y el Caribe, en los procesos y estructuras de toma de decisiones a nivel mundial". Es una mano un tanto engañosa porque son conocidos los vetos de Brasil a la incorporación de Venezuela y Nicaragua.
También reiteran la "necesidad" de aumentar las cuotas estos países en el FMI y el BM, más acordes con la realidad económica que se está viviendo y creciente potencia de estos países y la decadencia económica de Occidente, que es quien controla todavía estas instituciones.
Está claro para quien quiera ver que los BRICS duelen y que Occidente, EEUU en particular, está muy interesado -casi hay que decir desesperado- por debilitarlos o desmembrarlos. El caso de Arabia Saudita es el primero, pero no tiene por qué ser seguido por otros. Ni siquiera por India o Brasil, que también están jugando a dos barajas. Está claro que este es uno de los principales objetivos de la política exterior de Trump (que ya amenazó con aranceles del 100% durante su campaña electoral) porque los BRICS son, guste o no, una asociación anti hegemónica que aboga por un mundo multipolar y un orden económico mundial más justo. Los BRICS son en la actualidad 10 países miembros y otros 10 países socios. Según la presidencia de Brasil, hay otros 50 países interesados en unirse a esta asociación. No es una simple reunión de países no occidentales, sino un nuevo sistema global que a pesar de los pesares, de las burlas occidentales, de lo que otros consideran inacción, expande constantemente su influencia, importancia global y estratégica. Ya ha pasado la época en la que era un foro diplomático, es una fuerza con una influencia significativa en el emergente mundo multipolar y una respuesta estructural a las contradicciones cada vez más agudas de la globalización dominada por Occidente.
¿Por qué la obsesión occidental con los BRICS, de EEUU en particular? Porque más allá de lo que representa en el PIB mundial y en el PIB en paridad del poder adquisitivo, los BRICS controlan una parte importante de las reservas energéticas mundiales, la capacidad industrial y los recursos minerales clave. Es decir, son el núcleo económico real del mundo. Occidente no es más que fantasía manufacturera y, además, en declive. El caso alemán es el más claro.
Por ejemplo, en Occidente siempre se han reído de Rusia porque si tiene un PIB menor que el español, que si sus exportaciones son menores que las de Bélgica, y cosas así. Pero resulta que el mundo puede vivir sin jamón español, el coñac francés, las películas estadounidenses, el chocolate y los relojes suizos, pero no puede vivir sin combustible, fertilizantes, cereales, metales. Esto es, para Occidente, "exportaciones de bajo valor", no son Mercedes Benz ni coñac de alta gama, pero son imprescindibles para la estabilidad de la economía mundial. Sin ellos Occidente no es nada ni nadie. Y por eso temen a los BRICS.
Fijaos en los países BRICS, miembros y socios, y sacad vuestras propias conclusiones. Fijaos el pollo que se ha montado con las tierras raras de China, de las que depende todo Occidente, y que han doblegado a EEUU y al zombi europeo. Esto es real, no abstracciones financieras de dinero fiduciario.
Y está el dólar. Su hegemonía, también en decadencia, es corrosiva y los países lo ven. Ni siquiera las amenazas del niño voluble y caprichoso Trump (el "papi" para los lameculos de la OTAN) lo va a impedir. Seguirá su caída, lenta pero segura. Cuanto más se utiliza como arma para coaccionar y amenazar, más motivado está el resto del mundo, con los BRICS, como vanguardia ya consolidada, para construir otras alternativas.
En este contexto, los ataques contra los miembros del BRICS —ya sean sanciones económicas, campañas de desprestigio o incluso ataques militares— deben reconocerse como lo que son: intentos desesperados de desviar la culpa de la decadencia política, económica, cultural y militar hacia el exterior, señalando a los países que se atreven a explorar vías de desarrollo diferentes. Por eso se sanciona, despreciando el derecho internacional, porque se quiere cegar esa vía alternativa. Incluso los que juegan con dos barajas, como India y Brasil, han sido afectados, presionados y chantajeados.
El mal llamado "orden occidental" ya no tiene ninguna legitimidad. Está en crisis. Y eso lo ven los países. Es aquí donde los BRICS se convierten en la referencia para el Sur global. Se pueden criticar sus planteamientos de reforma del FMI y del BM en vez de abandonarlos, pero es la postura encastillada de Occidente lo que hay que ver y lo que estos países ven. Si las reformas son cosméticas o no son visibles, más descrédito aún para Occidente, si es que eso es posible. Por lo tanto, más utilización de las monedas locales, más canales alternativos (y hay que prestar atención a la mención de la bolsa de cereales de los BRICS).
Piénsese lo que se quiera, pero coincidiendo con esta cumbre dos países se han unido al Nuevo Banco de Desarrollo: Colombia y Uzbequistán.
La era de la hegemonía occidental ha terminado. Los BRICS, aún tropezando, siguen caminando. Alguien los ha definido como "un proyecto post-occidental". Acierta.
El Lince
En el tiempo que lleva esta página, es la primera vez que no hablo de los BRICS antes de la cumbre anual, sino después. Al comienzo de la presidencia de Brasil ya adelanté que no iba a ser gran cosa porque Brasil no estaba por la labor. Me equivoqué a medias, porque si bien Brasil ha sido muy modosito en su presidencia, el resto de países miembros sí han ido presionando para adoptar medidas más audaces cada vez. Tiempo hay para profundizar en ello, pero lo más notable de la declaración final es lo que voy a abordar ahora. Un dato: Arabia Saudita definitivamente no está en los BRICS, no ha acudido a esta cumbre en ninguna forma, ni siquiera a nivel de ministro, y no hay que contar con ella como miembro. La foto final lo dice a las claras.
Como digo, esa equivocación es a medias. Lula, en su discurso inaugural dijo que los BRICS no podían quedarse de brazos cruzados mientras el IV Reich sionista, antes conocido como Israel, "cometía genocidio en la Franja de Gaza" y criticó el gasto en armamento de la OTAN a instancias de Trump. Pero hasta ahí, porque la declaración final de los BRICS evita mencionar expresamente a EEUU, aunque le critica en varias ocasiones especialmente con los aranceles "que distorsionan el comercio y perturban las cadenas de suministro globales". Tampoco menciona expresamente al IV Reich sionista pese a afirmar que los ataques a Irán "violaban el derecho internacional" y "fueron ataques deliberados contra infraestructura civil". Pese a ello, Trump escribió lo dicho más arriba sobre un 10% más adicional en aranceles a los países BRICS.
Es una muestra evidente de cautela, por una parte. Porque, por otra, el que los BRICS insistan en reafirmar su compromiso con el multilateralismo, la defensa del derecho internacional y el respeto a la soberanía de las naciones, los pone a años luz de los neocolonialistas países occidentales y su "orden internacional basado en reglas". Esta es una postura geopolítica que cada vez va adquiriendo mayor nitidez. Además, y aquí se nota la mano de Brasil, insta a "una mayor participación de los países en desarrollo, en particular los de África, América Latina y el Caribe, en los procesos y estructuras de toma de decisiones a nivel mundial". Es una mano un tanto engañosa porque son conocidos los vetos de Brasil a la incorporación de Venezuela y Nicaragua.
También reiteran la "necesidad" de aumentar las cuotas estos países en el FMI y el BM, más acordes con la realidad económica que se está viviendo y creciente potencia de estos países y la decadencia económica de Occidente, que es quien controla todavía estas instituciones.
Está claro para quien quiera ver que los BRICS duelen y que Occidente, EEUU en particular, está muy interesado -casi hay que decir desesperado- por debilitarlos o desmembrarlos. El caso de Arabia Saudita es el primero, pero no tiene por qué ser seguido por otros. Ni siquiera por India o Brasil, que también están jugando a dos barajas. Está claro que este es uno de los principales objetivos de la política exterior de Trump (que ya amenazó con aranceles del 100% durante su campaña electoral) porque los BRICS son, guste o no, una asociación anti hegemónica que aboga por un mundo multipolar y un orden económico mundial más justo. Los BRICS son en la actualidad 10 países miembros y otros 10 países socios. Según la presidencia de Brasil, hay otros 50 países interesados en unirse a esta asociación. No es una simple reunión de países no occidentales, sino un nuevo sistema global que a pesar de los pesares, de las burlas occidentales, de lo que otros consideran inacción, expande constantemente su influencia, importancia global y estratégica. Ya ha pasado la época en la que era un foro diplomático, es una fuerza con una influencia significativa en el emergente mundo multipolar y una respuesta estructural a las contradicciones cada vez más agudas de la globalización dominada por Occidente.
¿Por qué la obsesión occidental con los BRICS, de EEUU en particular? Porque más allá de lo que representa en el PIB mundial y en el PIB en paridad del poder adquisitivo, los BRICS controlan una parte importante de las reservas energéticas mundiales, la capacidad industrial y los recursos minerales clave. Es decir, son el núcleo económico real del mundo. Occidente no es más que fantasía manufacturera y, además, en declive. El caso alemán es el más claro.
Por ejemplo, en Occidente siempre se han reído de Rusia porque si tiene un PIB menor que el español, que si sus exportaciones son menores que las de Bélgica, y cosas así. Pero resulta que el mundo puede vivir sin jamón español, el coñac francés, las películas estadounidenses, el chocolate y los relojes suizos, pero no puede vivir sin combustible, fertilizantes, cereales, metales. Esto es, para Occidente, "exportaciones de bajo valor", no son Mercedes Benz ni coñac de alta gama, pero son imprescindibles para la estabilidad de la economía mundial. Sin ellos Occidente no es nada ni nadie. Y por eso temen a los BRICS.
Fijaos en los países BRICS, miembros y socios, y sacad vuestras propias conclusiones. Fijaos el pollo que se ha montado con las tierras raras de China, de las que depende todo Occidente, y que han doblegado a EEUU y al zombi europeo. Esto es real, no abstracciones financieras de dinero fiduciario.
Y está el dólar. Su hegemonía, también en decadencia, es corrosiva y los países lo ven. Ni siquiera las amenazas del niño voluble y caprichoso Trump (el "papi" para los lameculos de la OTAN) lo va a impedir. Seguirá su caída, lenta pero segura. Cuanto más se utiliza como arma para coaccionar y amenazar, más motivado está el resto del mundo, con los BRICS, como vanguardia ya consolidada, para construir otras alternativas.
En este contexto, los ataques contra los miembros del BRICS —ya sean sanciones económicas, campañas de desprestigio o incluso ataques militares— deben reconocerse como lo que son: intentos desesperados de desviar la culpa de la decadencia política, económica, cultural y militar hacia el exterior, señalando a los países que se atreven a explorar vías de desarrollo diferentes. Por eso se sanciona, despreciando el derecho internacional, porque se quiere cegar esa vía alternativa. Incluso los que juegan con dos barajas, como India y Brasil, han sido afectados, presionados y chantajeados.
El mal llamado "orden occidental" ya no tiene ninguna legitimidad. Está en crisis. Y eso lo ven los países. Es aquí donde los BRICS se convierten en la referencia para el Sur global. Se pueden criticar sus planteamientos de reforma del FMI y del BM en vez de abandonarlos, pero es la postura encastillada de Occidente lo que hay que ver y lo que estos países ven. Si las reformas son cosméticas o no son visibles, más descrédito aún para Occidente, si es que eso es posible. Por lo tanto, más utilización de las monedas locales, más canales alternativos (y hay que prestar atención a la mención de la bolsa de cereales de los BRICS).
Piénsese lo que se quiera, pero coincidiendo con esta cumbre dos países se han unido al Nuevo Banco de Desarrollo: Colombia y Uzbequistán.
La era de la hegemonía occidental ha terminado. Los BRICS, aún tropezando, siguen caminando. Alguien los ha definido como "un proyecto post-occidental". Acierta.
El Lince
8 de julio de 2025
"Incorrecto e irresponsable": el mundo reacciona a las amenazas de Trump contra los BRICS
Recordamos que Trump amenazó con imponer aranceles adicionales del 10 % a todos los países que estén alineados con las políticas de los BRICS
Desde el Kremlin manifestaron que la cooperación entre los BRICS nunca ha estado ni estará dirigida contra terceros países.
Las propias declaraciones de Trump confirman la conclusión sobre "el fin del modelo de globalización que EEUU, en el contexto neoliberal, promovió durante muchísimos años", aseveró Lavrov.
Lula da Silva declaró que no considera que "sea algo muy responsable o serio que un presidente de un país del tamaño de EEUU amenace al mundo a través de Internet", y resaltó que "cada nación es dueña de su propio destino".
El asesor especial del presidente brasileño, Celso Amorim, apuntó que EEUU "se pegará un tiro en el pie" si le impone aranceles adicionales a Brasil.
Desde China enfatizaron: "Los BRICS son una plataforma importante para la cooperación entre mercados emergentes y países en desarrollo". "La guerra comercial y la guerra arancelaria no tienen ganadores, y el proteccionismo no conduce a ninguna parte", añadió la portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Mao Ning.
El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, calificó de "realmente decepcionante" el hecho de que, "ante una manifestación colectiva tan positiva como la de los BRICS, haya otros que la vean con malos ojos y quieran castigar a quienes participan".
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, dijo que México siempre ha buscado alianzas con todos los países del mundo y esa es una norma que establece su Constitución.
"Somos un país soberano y, por cierto, eso se aplica en nuestra política exterior. Hemos mantenido esa posición a lo largo del tiempo y no vemos razón alguna para modificarla", dijo el ministro de Exteriores de Chile, Alberto van Klaveren.
"El propio secretario general [de la ONU, António Guterres] lo dijo directamente: en una guerra comercial nadie gana", afirmó su portavoz, Stéphane Dujarric.
Recordamos que Trump amenazó con imponer aranceles adicionales del 10 % a todos los países que estén alineados con las políticas de los BRICS
Desde el Kremlin manifestaron que la cooperación entre los BRICS nunca ha estado ni estará dirigida contra terceros países.
Las propias declaraciones de Trump confirman la conclusión sobre "el fin del modelo de globalización que EEUU, en el contexto neoliberal, promovió durante muchísimos años", aseveró Lavrov.
Lula da Silva declaró que no considera que "sea algo muy responsable o serio que un presidente de un país del tamaño de EEUU amenace al mundo a través de Internet", y resaltó que "cada nación es dueña de su propio destino".
El asesor especial del presidente brasileño, Celso Amorim, apuntó que EEUU "se pegará un tiro en el pie" si le impone aranceles adicionales a Brasil.
Desde China enfatizaron: "Los BRICS son una plataforma importante para la cooperación entre mercados emergentes y países en desarrollo". "La guerra comercial y la guerra arancelaria no tienen ganadores, y el proteccionismo no conduce a ninguna parte", añadió la portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Mao Ning.
El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, calificó de "realmente decepcionante" el hecho de que, "ante una manifestación colectiva tan positiva como la de los BRICS, haya otros que la vean con malos ojos y quieran castigar a quienes participan".
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, dijo que México siempre ha buscado alianzas con todos los países del mundo y esa es una norma que establece su Constitución.
"Somos un país soberano y, por cierto, eso se aplica en nuestra política exterior. Hemos mantenido esa posición a lo largo del tiempo y no vemos razón alguna para modificarla", dijo el ministro de Exteriores de Chile, Alberto van Klaveren.
"El propio secretario general [de la ONU, António Guterres] lo dijo directamente: en una guerra comercial nadie gana", afirmó su portavoz, Stéphane Dujarric.
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"Tratan de destruir al dólar": Trump amenaza a los BRICS
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"EL DÓLAR ES EL REY" — Trump
Si el dólar deja de ser "la moneda estándar mundial", para EEUU sería como perder "una gran guerra mundial", dijo Trump, prometiendo evitarlo a toda costa. |
9 de julio de 2025
10 de junio de 2025
Lo que realmente lograron los BRICS en Rio de Janeiro
Los principales conductores de los BRICS —Rusia y China— están totalmente conscientes de que el golpe definitivo al Imperio del Caos no será militar. Será geoeconómico
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Para quitarse el sombrero, una vez más, por la sorprendente impredictibilidad del Ángel de la Historia. Justo cuando creíamos que estábamos condenados mientras una nueva y larga nube oscura se cernía —veamos las actuales convulsiones del Imperio del Caos—, un rayo de esperanza perfora el horizonte.
Contra todo pronóstico, la cumbre de los BRICS 2025 en Río cumplió. Las expectativas eran bajas, tomando en cuenta a la presidencia brasileña (su prioridad para este año siempre ha sido la COP-30 en el Amazonas en noviembre, y no los BRICS). Organizar una cumbre geopolítica/geoeconómicamente crucial a mitad de año, con tan solo unos meses de preparación, no es exactamente una estrategia de gestión brillante.
Pero llegado el momento de la verdad, los BRICS marcaron un sorprendente regreso. La sensación en Río —de representantes de los negocios y diplomáticos de todo el Sur Global— fue casi de regocijo.
Comienza con la declaración final de más de 130 puntos, no solo detallando minuciosamente cada tema de envergadura, con moderación calculada, pero resueltamente estableciendo un tono marca BRICS --y un claro conjunto de valores humanistas—; se enfocaron en tres pilares estratégicos: economía/finanzas; el diseño de un marco para una nueva seguridad global; y los intercambios culturales y pueblo a pueblo (para citar a nuestros amigos chinos). Y todo debajo del paraguas dominante de la inclusividad y el respeto mutuo.
Para resumirlo, existen razones para llamar a esta aproximación el Efecto Lavrov, basado en el diplomático más relevante de nuestro tiempo.
EL NACIMIENTO DEL MUNDO «POST-OCCIDENTAL»
Hubo unos cuantos momentos destacados en Río. Estas son algunas de las conclusiones claves:
1. EL NDB -el banco de los BRICS, con sede en Shanghái- finalmente ocupó el centro del escenario, luego de una extensa reunión de dos días. Y le tocó al ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, actuar como el funcionario de alto nivel más crucial en la cumbre. Fue Siluanov quien anunció que el NDB pudiera convertirse en la plataforma clave para el financiamiento de megaproyectos a lo largo de los BRICS, incluyendo para los socios, bypaseando el sistema SWIFT.
Ese es uno de los seguimientos prácticos al trabajo ultra duro hecho por Rusia el año pasado preparándose para la cumbre en Kazán. Rusia envió una delegación de mucho empuje a Río, la segunda más grande. Siluanov fue el líder que alabó el impulso hacia «una nueva arquitectura geofinanciera y otra para los arreglos de pagos».
Ahora comienza el trabajo duro para el NDB. Adicionalmente, veremos si las naciones miembro comenzarán a usar el Arreglo Contingente de Reservas (CRA, por sus siglas en inglés), una plataforma de apoyo financiero mutuo para ayudar a los países en sus balanzas de pago.
2. El Consejo de Negocios de los BRICS, que se encontró en un día completo de reuniones, abrió con el presidente Lula y el primer ministro malayo, Anwar Ibrahím. Anwar dio una clase magistral concisa, invocando al Espíritu de Bandung y el legado del Movimiento de los No Alineados —Sukarno, Nehru, Zhou Enlai-- como un precursor del actual, pero mucho más poderoso, renacimiento del Sur Global.
Imaginen virtualmente a la totalidad del Sur Global trabajando en red en un antiguo almacén de un puerto a orillas del mar, con un papel especial para las Asociaciones de Negocios de Mujeres, intercambiando info sobre nuevos o prospectivos proyectos de inversión/desarrollo. Sin especulación: la economía productiva puesta en práctica.
Esto fue elaborado por un trío muy especial: representantes del Consejo de Negocios; la Alianza de Negocios de Mujeres; y el Consejo de los Pueblos del BRICS, su brazo de la sociedad civil, personalmente recibido por el presidente Lula, que alabó su trabajo de forma profusa.
3. Los lineamientos de un nuevo sistema de relaciones internacionales, en varios campos, siendo diseñado en la práctica por el Sur Global. Esto se hizo evidente en cada una de las grandes intervenciones, fuera la de Lula, Lavrov o Anwar. Académicos chinos —un contingente formidable en Río— están definiéndolo como un mundo «post-occidental».
4. El papel de los medios. Se dieron debates serios en Río y en Niteroi, al otro lado de la bahía. Una «Carta desde Niteroi» se le entregó de primero en persona al presidente cubano Díaz-Canel, detallando los posibles pasos para formar una red público/privada de medios en todos los BRICS, contrapuesta a la narrativa única para todo de la ofensiva del Big Tech. Compañías existentes forjaron conexiones más profundas, como la colaboración entre Sputnik (Rusia), Guancha (China) y Brasil 247 (Brasil).
QUE FLOREZCAN UN MILLÓN DE ARANCELES
Hubo numerosos debates en Río, en todos los niveles, sobre reformas del Consejo de Seguridad de la ONU y el FMI. En realidad, eso es inútil. El Imperio del Caos nunca le concederá nada a los BRICS. Al contrario.
Lavrov ofreció un ejemplo concreto y claro como el agua: «En 2023 el FMI aprobó un crédito sin precedentes para Ucrania por 15.6 mil millones de dólares (577% de la cuota-país de Ucrania). Esto llega a ser más de un tercio del volumen anual de todos los programas del Fondo. Desde el comienzo de 2022, el Banco Mundial se comprometió a asignarle cerca de 54 mil millones de dólares a Kiev. En total, estas sumas destinadas a Ucrania son tanto como el doble de los volúmenes anuales de asignaciones a las estructuras del Bretton Woods de todos los países africanos».
Hubo un sentimiento, a lo largo de todas las discusiones, de que les toca a los BRICS el avanzar hacia sus propias soluciones, y rápido. Por ejemplo: China anunciando que pronto establecerá el Centro de Investigaciones China-BRICS sobre la nueva calidad de las fuerzas productivas, así como becas para todas las naciones del bloque para avanzar sobre el conocimiento en industria y telecomunicaciones.
Un imperativo se deriva de todo lo antes mencionado: atacar a cada uno de los miembros individuales de los BRICS es atacar a todos. Esto ya se reflejaba en la reacción consensuada al bombardeo del Imperio del Caos al programa nuclear iraní. Fue crucial que el ministro de Exteriores iraní Araghchi viajara a Río y recibiera la solidaridad de sus pares.
Se pueden hacer preguntas infinitas sobre si algunos de los BRICS están totalmente comprometidos con la visión; de hecho, algunos socios, como los del Sureste asiático, son mucho más audaces. Es una novedad fabulosa que Lula prometiera ir a la cumbre de la ASEAN en Kuala Lumpur el próximo octubre; eso, de hecho, aumenta la interconexión América del Sur/Sureste asiático.
En paralelo, fue bastante intrigante el ver a Hakan Fidan, el ministro turco de Exteriores, apareciendo en Río. El año pasado, en Kazán, Ankara recibió la invitación para hacerse miembro, pero todavía está midiendo sus apuestas. Erdogan evidentemente no ha descifrado qué puede ganar, personalmente, de una organización multilateral basada en la igualdad.
En cuanto a la ONU, los BRICS pronto pudieran tener todo lo que hace falta para ser más fuertes que la inconsecuente ONU. Sin siquiera la necesidad de tomarla. En cuanto a la idea de Lula de llevar el G20 a los BRICS, mejor atribuírsela al efecto soñoliento de una noche sin dormir, tras un maratón de reuniones.
Al final, lo que verdaderamente importa es la sensación inescapable en el aire de que los principales conductores de los BRICS —Rusia y China— están totalmente conscientes de que el golpe definitivo al Imperio del Caos no será militar. Será geoeconómico. Esto fue una variante fascinante y sobreentendida, viajando del tour de force de Kazán a la onda bossa nova en Río.
Así que no hay ninguna sorpresa de que el Dueño del Circo decidiera pasar totalmente a modo psicópata en el departamento de pataletas. Primero proclamó que los BRICS habían muerto, sin tener idea alguna de lo que se trata los BRICS. Luego amenazó con aranceles del 100%; ahora amenaza con tarifas del 10%, aplicadas a cualquier nación que esté haciendo negocios con los «antiamericanos» BRICS. ¿Qué viene después? ¿Un millón por ciento?
Que florezcan un millón de aranceles. Ni los BRICS ni el Sur Global perderán el sueño por eso. El gran maestro Lavrov dio en el clavo: «El paradigma tradicional de la globalización, en el que el papel predominante es desempañado por los supuestos Estados desarrollados de Occidente, se está convirtiendo en una reliquia». Que salga el sol (del Sur Global).
Contra todo pronóstico, la cumbre de los BRICS 2025 en Río cumplió. Las expectativas eran bajas, tomando en cuenta a la presidencia brasileña (su prioridad para este año siempre ha sido la COP-30 en el Amazonas en noviembre, y no los BRICS). Organizar una cumbre geopolítica/geoeconómicamente crucial a mitad de año, con tan solo unos meses de preparación, no es exactamente una estrategia de gestión brillante.
Pero llegado el momento de la verdad, los BRICS marcaron un sorprendente regreso. La sensación en Río —de representantes de los negocios y diplomáticos de todo el Sur Global— fue casi de regocijo.
Comienza con la declaración final de más de 130 puntos, no solo detallando minuciosamente cada tema de envergadura, con moderación calculada, pero resueltamente estableciendo un tono marca BRICS --y un claro conjunto de valores humanistas—; se enfocaron en tres pilares estratégicos: economía/finanzas; el diseño de un marco para una nueva seguridad global; y los intercambios culturales y pueblo a pueblo (para citar a nuestros amigos chinos). Y todo debajo del paraguas dominante de la inclusividad y el respeto mutuo.
Para resumirlo, existen razones para llamar a esta aproximación el Efecto Lavrov, basado en el diplomático más relevante de nuestro tiempo.
EL NACIMIENTO DEL MUNDO «POST-OCCIDENTAL»
Hubo unos cuantos momentos destacados en Río. Estas son algunas de las conclusiones claves:
1. EL NDB -el banco de los BRICS, con sede en Shanghái- finalmente ocupó el centro del escenario, luego de una extensa reunión de dos días. Y le tocó al ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, actuar como el funcionario de alto nivel más crucial en la cumbre. Fue Siluanov quien anunció que el NDB pudiera convertirse en la plataforma clave para el financiamiento de megaproyectos a lo largo de los BRICS, incluyendo para los socios, bypaseando el sistema SWIFT.
Ese es uno de los seguimientos prácticos al trabajo ultra duro hecho por Rusia el año pasado preparándose para la cumbre en Kazán. Rusia envió una delegación de mucho empuje a Río, la segunda más grande. Siluanov fue el líder que alabó el impulso hacia «una nueva arquitectura geofinanciera y otra para los arreglos de pagos».
Ahora comienza el trabajo duro para el NDB. Adicionalmente, veremos si las naciones miembro comenzarán a usar el Arreglo Contingente de Reservas (CRA, por sus siglas en inglés), una plataforma de apoyo financiero mutuo para ayudar a los países en sus balanzas de pago.
2. El Consejo de Negocios de los BRICS, que se encontró en un día completo de reuniones, abrió con el presidente Lula y el primer ministro malayo, Anwar Ibrahím. Anwar dio una clase magistral concisa, invocando al Espíritu de Bandung y el legado del Movimiento de los No Alineados —Sukarno, Nehru, Zhou Enlai-- como un precursor del actual, pero mucho más poderoso, renacimiento del Sur Global.
Imaginen virtualmente a la totalidad del Sur Global trabajando en red en un antiguo almacén de un puerto a orillas del mar, con un papel especial para las Asociaciones de Negocios de Mujeres, intercambiando info sobre nuevos o prospectivos proyectos de inversión/desarrollo. Sin especulación: la economía productiva puesta en práctica.
Esto fue elaborado por un trío muy especial: representantes del Consejo de Negocios; la Alianza de Negocios de Mujeres; y el Consejo de los Pueblos del BRICS, su brazo de la sociedad civil, personalmente recibido por el presidente Lula, que alabó su trabajo de forma profusa.
3. Los lineamientos de un nuevo sistema de relaciones internacionales, en varios campos, siendo diseñado en la práctica por el Sur Global. Esto se hizo evidente en cada una de las grandes intervenciones, fuera la de Lula, Lavrov o Anwar. Académicos chinos —un contingente formidable en Río— están definiéndolo como un mundo «post-occidental».
4. El papel de los medios. Se dieron debates serios en Río y en Niteroi, al otro lado de la bahía. Una «Carta desde Niteroi» se le entregó de primero en persona al presidente cubano Díaz-Canel, detallando los posibles pasos para formar una red público/privada de medios en todos los BRICS, contrapuesta a la narrativa única para todo de la ofensiva del Big Tech. Compañías existentes forjaron conexiones más profundas, como la colaboración entre Sputnik (Rusia), Guancha (China) y Brasil 247 (Brasil).
QUE FLOREZCAN UN MILLÓN DE ARANCELES
Hubo numerosos debates en Río, en todos los niveles, sobre reformas del Consejo de Seguridad de la ONU y el FMI. En realidad, eso es inútil. El Imperio del Caos nunca le concederá nada a los BRICS. Al contrario.
Lavrov ofreció un ejemplo concreto y claro como el agua: «En 2023 el FMI aprobó un crédito sin precedentes para Ucrania por 15.6 mil millones de dólares (577% de la cuota-país de Ucrania). Esto llega a ser más de un tercio del volumen anual de todos los programas del Fondo. Desde el comienzo de 2022, el Banco Mundial se comprometió a asignarle cerca de 54 mil millones de dólares a Kiev. En total, estas sumas destinadas a Ucrania son tanto como el doble de los volúmenes anuales de asignaciones a las estructuras del Bretton Woods de todos los países africanos».
Hubo un sentimiento, a lo largo de todas las discusiones, de que les toca a los BRICS el avanzar hacia sus propias soluciones, y rápido. Por ejemplo: China anunciando que pronto establecerá el Centro de Investigaciones China-BRICS sobre la nueva calidad de las fuerzas productivas, así como becas para todas las naciones del bloque para avanzar sobre el conocimiento en industria y telecomunicaciones.
Un imperativo se deriva de todo lo antes mencionado: atacar a cada uno de los miembros individuales de los BRICS es atacar a todos. Esto ya se reflejaba en la reacción consensuada al bombardeo del Imperio del Caos al programa nuclear iraní. Fue crucial que el ministro de Exteriores iraní Araghchi viajara a Río y recibiera la solidaridad de sus pares.
Se pueden hacer preguntas infinitas sobre si algunos de los BRICS están totalmente comprometidos con la visión; de hecho, algunos socios, como los del Sureste asiático, son mucho más audaces. Es una novedad fabulosa que Lula prometiera ir a la cumbre de la ASEAN en Kuala Lumpur el próximo octubre; eso, de hecho, aumenta la interconexión América del Sur/Sureste asiático.
En paralelo, fue bastante intrigante el ver a Hakan Fidan, el ministro turco de Exteriores, apareciendo en Río. El año pasado, en Kazán, Ankara recibió la invitación para hacerse miembro, pero todavía está midiendo sus apuestas. Erdogan evidentemente no ha descifrado qué puede ganar, personalmente, de una organización multilateral basada en la igualdad.
En cuanto a la ONU, los BRICS pronto pudieran tener todo lo que hace falta para ser más fuertes que la inconsecuente ONU. Sin siquiera la necesidad de tomarla. En cuanto a la idea de Lula de llevar el G20 a los BRICS, mejor atribuírsela al efecto soñoliento de una noche sin dormir, tras un maratón de reuniones.
Al final, lo que verdaderamente importa es la sensación inescapable en el aire de que los principales conductores de los BRICS —Rusia y China— están totalmente conscientes de que el golpe definitivo al Imperio del Caos no será militar. Será geoeconómico. Esto fue una variante fascinante y sobreentendida, viajando del tour de force de Kazán a la onda bossa nova en Río.
Así que no hay ninguna sorpresa de que el Dueño del Circo decidiera pasar totalmente a modo psicópata en el departamento de pataletas. Primero proclamó que los BRICS habían muerto, sin tener idea alguna de lo que se trata los BRICS. Luego amenazó con aranceles del 100%; ahora amenaza con tarifas del 10%, aplicadas a cualquier nación que esté haciendo negocios con los «antiamericanos» BRICS. ¿Qué viene después? ¿Un millón por ciento?
Que florezcan un millón de aranceles. Ni los BRICS ni el Sur Global perderán el sueño por eso. El gran maestro Lavrov dio en el clavo: «El paradigma tradicional de la globalización, en el que el papel predominante es desempañado por los supuestos Estados desarrollados de Occidente, se está convirtiendo en una reliquia». Que salga el sol (del Sur Global).
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