6 de diciembre de 2025
El giro hemisférico en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU
Soberanía funcional, China, Venezuela y el corolario Trump
Misión Verdad
La Estrategia de Seguridad Nacional 2025 (ESN) de Estados Unidos, publicada recientemente y fechada en noviembre de 2025, define una política exterior centrada en la reafirmación de la soberanía estadounidense y la reestructuración del Hemisferio Occidental como espacio de influencia exclusiva como interés nacional. Así, el documento prioriza metas concretas: control fronterizo, reindustrialización, seguridad económica y estabilidad regional selectiva.
Su enfoque es realista (desde el punto de vista de las relaciones internacionales), funcional y marcadamente unilateral: EEUU actuará donde sus intereses estén en juego, incluyendo intervenciones cuando lo que considera una amenaza concreta lo exija.
Claves de la estrategia
El interés nacional como brújula única
La ESN establece con claridad que "las cuestiones de otros países nos conciernen solo si sus actividades amenazan directamente nuestros intereses" (p. 2).
Esta premisa elimina justificaciones morales genéricas y reorienta la política exterior hacia objetivos medibles y defensibles.
La seguridad fronteriza como pilar fundacional
El control de los flujos migratorios asciende al rango de prioridad estratégica: "La seguridad fronteriza es el elemento primario de la seguridad nacional" (p. 11).
La estabilidad del Hemisferio Occidental se mide, en buena parte, por su capacidad para contener la migración hacia EEUU.
La reindustrialización como imperativo de poder
El documento vincula producción nacional con soberanía: "Cultivar la fuerza industrial estadounidense debe convertirse en la máxima prioridad de la política económica nacional" (p. 4).
Se promueve la repatriación de cadenas de suministro, la inversión en minería crítica y la revitalización de la base industrial de defensa.
Alianzas con equidad de cargas: el compromiso de La Haya
Los socios deben asumir su responsabilidad: "Los países de la OTAN se comprometieron a destinar el 5% del PIB a defensa" (p. 12).
EEUU pasa de garante absoluto a convener de una red de seguridad y defensa compartida, con incentivos comerciales y tecnológicos para quienes cumplan.
La paz como herramienta de influencia
El documento destaca los acuerdos de paz logrados en ocho conflictos en ocho meses como prueba de eficacia diplomática. La paz, ahora, es un medio para estabilizar regiones, abrir mercados y reorientar alianzas.
Seguridad económica es igual a seguridad nacional
El documento une lo estratégico y lo productivo: "La seguridad económica es fundamental para la seguridad nacional" (p. 13).
Comercio equilibrado, protección de propiedad intelectual, dominancia energética y liderazgo financiero forman un bloque indivisible, evidentemente fragilizado por décadas de políticas económicas ávidas por la acumulación de capital ficticio y no de creación de valor.
El giro hemisférico: el corolario Trump
La sección sobre el Hemisferio Occidental marca un punto de inflexión. Allí se presenta formalmente el "Corolario Trump a la Doctrina Monroe":
"Negaremos a competidores no hemisféricos la capacidad de posicionar fuerzas u otras capacidades amenazantes, o de poseer o controlar activos estratégicamente vitales, en nuestro Hemisferio" (p. 15).
Esta formulación establece una exclusión funcional: ningún país del Hemisferio puede alinearse con actores extrahemisféricos sin enfrentar consecuencias. Pero el documento va más lejos en materia de contratación y desarrollo:
"Los términos de nuestros acuerdos, especialmente con aquellos países que más dependen de nosotros y sobre los que, por tanto, tenemos mayor influencia, deben ser contratos de fuente única para nuestras empresas".
"Al mismo tiempo, debemos hacer todo lo posible por expulsar a empresas extranjeras que construyan infraestructura en la región" (p. 19).
Estas directrices definen una nueva forma de soberanía funcional, medida por su capacidad para alinearse con la cadena de valor estadounidense.
La legitimidad se construye con ofrecimientos de EEUU en materia de tecnología superior, estándares abiertos y ausencia de "trampas de deuda", mientras que la asistencia extranjera, aunque aparentemente de bajo costo, lleva "costos ocultos" (p. 18).
Todo ello se refiere, obviamente, al principal actor internacional que le compite en fuerza y dinamismo económicos.
Expulsar a China
Según la ESN, la visión de EEUU sobre su competencia hemisférica con China se articula con claridad estratégica, realismo funcional y una fuerte carga normativa. No se trata de un rechazo abstracto a la influencia china, sino de una respuesta estructural a un hecho concreto: China ha logrado penetrar profundamente en el Hemisferio mediante inversiones en infraestructura, energía, minería y telecomunicaciones, especialmente en países donde EEUU había reducido su presencia económica o impuesto medidas coercitivas y sanciones.
El documento describe esta dinámica sin eufemismos:
"Los competidores no hemisféricos han hecho importantes incursiones en nuestro Hemisferio, tanto para perjudicarnos económicamente en el presente como de formas que pueden perjudicarnos estratégicamente en el futuro" (p. 17).
Esto reconoce explícitamente que China no actúa como potencia "extranjera hostil" en el sentido tradicional (militarizado), sino como competidor funcional: ofrece financiamiento rápido, infraestructura a bajo costo aparente y acuerdos sin condicionalidades políticas explícitas, una ventaja decisiva frente a los trámites lentos, regulaciones estrictas y exigencias de reformas estructurales de los organismos occidentales.
Frente a ello, EEUU propone una estrategia híbrida de expulsión selectiva y sustitución activa:
De esta manera, la ESN demuestra que EEUU no subestima el avance chino en América Latina. Al contrario: lo toma como prueba de un error histórico —la negligencia hemisférica— y lo convierte en fundamento de una política de reversión activa.
Ahora, se disputa el control de los medios de producción de soberanía: infraestructura, energía, logística, datos, estándares técnicos.
Y Venezuela, por su alianza explícita con China en petróleo, oro, coltán, satélites y puertos, aparece como el caso crítico: no porque sea el mayor receptor de inversión china (no lo es), sino porque su persistencia como nodo multipolar legitima la viabilidad de esa alternativa.
Por eso, la estrategia estadounidense apuesta a que, al expulsar a China del Hemisferio, no solo recupera influencia, sino que restablece la condición de posibilidad de su hegemonía: un mundo donde la soberanía de los demás se mide por su capacidad para no interferir con los intereses de EEUU.
Venezuela como límite práctico del corolario
Venezuela encarna el desafío máximo para esta doctrina:
La ESN lo reconoce: "Algunas influencias serán difíciles de revertir, dada la alineación política entre ciertos gobiernos latinoamericanos y ciertos actores extranjeros" (p. 17).
Venezuela es, desde el punto de vista del documento, un precedente funcional: demuestra que es posible sostener una política exterior autónoma, aun bajo presión coercitiva prolongada.
El cerco busca un cambio de gobierno, pero asimismo tiene la intención de invalidar el modelo: probar que ningún país puede sostenerse fuera del orden de la soberanía selectiva.
Mientras Venezuela siga siendo un actor no funcional —pero persistente—, el Corolario Trump tendrá un punto ciego. Y mientras ese punto ciego exista, el Hemisferio no será plenamente "estable" en los términos de la ESN.
La estrategia estadounidense apuesta a que el futuro se construye con EE.UU., o simplemente no hay futuro. A contrapelo, Venezuela apuesta a que el futuro se construye con soberanía plena. Y en ese sentido, la nueva ESN oficializa las medidas que ya viene tomando desde hace unos meses con la militarización del Caribe.
Su enfoque es realista (desde el punto de vista de las relaciones internacionales), funcional y marcadamente unilateral: EEUU actuará donde sus intereses estén en juego, incluyendo intervenciones cuando lo que considera una amenaza concreta lo exija.
Claves de la estrategia
El interés nacional como brújula única
La ESN establece con claridad que "las cuestiones de otros países nos conciernen solo si sus actividades amenazan directamente nuestros intereses" (p. 2).
Esta premisa elimina justificaciones morales genéricas y reorienta la política exterior hacia objetivos medibles y defensibles.
La seguridad fronteriza como pilar fundacional
El control de los flujos migratorios asciende al rango de prioridad estratégica: "La seguridad fronteriza es el elemento primario de la seguridad nacional" (p. 11).
La estabilidad del Hemisferio Occidental se mide, en buena parte, por su capacidad para contener la migración hacia EEUU.
La reindustrialización como imperativo de poder
El documento vincula producción nacional con soberanía: "Cultivar la fuerza industrial estadounidense debe convertirse en la máxima prioridad de la política económica nacional" (p. 4).
Se promueve la repatriación de cadenas de suministro, la inversión en minería crítica y la revitalización de la base industrial de defensa.
Alianzas con equidad de cargas: el compromiso de La Haya
Los socios deben asumir su responsabilidad: "Los países de la OTAN se comprometieron a destinar el 5% del PIB a defensa" (p. 12).
EEUU pasa de garante absoluto a convener de una red de seguridad y defensa compartida, con incentivos comerciales y tecnológicos para quienes cumplan.
La paz como herramienta de influencia
El documento destaca los acuerdos de paz logrados en ocho conflictos en ocho meses como prueba de eficacia diplomática. La paz, ahora, es un medio para estabilizar regiones, abrir mercados y reorientar alianzas.
Seguridad económica es igual a seguridad nacional
El documento une lo estratégico y lo productivo: "La seguridad económica es fundamental para la seguridad nacional" (p. 13).
Comercio equilibrado, protección de propiedad intelectual, dominancia energética y liderazgo financiero forman un bloque indivisible, evidentemente fragilizado por décadas de políticas económicas ávidas por la acumulación de capital ficticio y no de creación de valor.
El giro hemisférico: el corolario Trump
La sección sobre el Hemisferio Occidental marca un punto de inflexión. Allí se presenta formalmente el "Corolario Trump a la Doctrina Monroe":
"Negaremos a competidores no hemisféricos la capacidad de posicionar fuerzas u otras capacidades amenazantes, o de poseer o controlar activos estratégicamente vitales, en nuestro Hemisferio" (p. 15).
Esta formulación establece una exclusión funcional: ningún país del Hemisferio puede alinearse con actores extrahemisféricos sin enfrentar consecuencias. Pero el documento va más lejos en materia de contratación y desarrollo:
"Los términos de nuestros acuerdos, especialmente con aquellos países que más dependen de nosotros y sobre los que, por tanto, tenemos mayor influencia, deben ser contratos de fuente única para nuestras empresas".
"Al mismo tiempo, debemos hacer todo lo posible por expulsar a empresas extranjeras que construyan infraestructura en la región" (p. 19).
Estas directrices definen una nueva forma de soberanía funcional, medida por su capacidad para alinearse con la cadena de valor estadounidense.
La legitimidad se construye con ofrecimientos de EEUU en materia de tecnología superior, estándares abiertos y ausencia de "trampas de deuda", mientras que la asistencia extranjera, aunque aparentemente de bajo costo, lleva "costos ocultos" (p. 18).
Todo ello se refiere, obviamente, al principal actor internacional que le compite en fuerza y dinamismo económicos.
Expulsar a China
Según la ESN, la visión de EEUU sobre su competencia hemisférica con China se articula con claridad estratégica, realismo funcional y una fuerte carga normativa. No se trata de un rechazo abstracto a la influencia china, sino de una respuesta estructural a un hecho concreto: China ha logrado penetrar profundamente en el Hemisferio mediante inversiones en infraestructura, energía, minería y telecomunicaciones, especialmente en países donde EEUU había reducido su presencia económica o impuesto medidas coercitivas y sanciones.
El documento describe esta dinámica sin eufemismos:
"Los competidores no hemisféricos han hecho importantes incursiones en nuestro Hemisferio, tanto para perjudicarnos económicamente en el presente como de formas que pueden perjudicarnos estratégicamente en el futuro" (p. 17).
Esto reconoce explícitamente que China no actúa como potencia "extranjera hostil" en el sentido tradicional (militarizado), sino como competidor funcional: ofrece financiamiento rápido, infraestructura a bajo costo aparente y acuerdos sin condicionalidades políticas explícitas, una ventaja decisiva frente a los trámites lentos, regulaciones estrictas y exigencias de reformas estructurales de los organismos occidentales.
Frente a ello, EEUU propone una estrategia híbrida de expulsión selectiva y sustitución activa:
- Impulsa una campaña de descrédito de la oferta china que transforma lo económico en lo estratégico: una mina, un puerto o una red 5G no son solo proyectos comerciales, sino nodos de riesgo si están bajo control no hemisférico (no estadounidense); los llamados "costos ocultos: en espionaje, ciberseguridad, trampas de deuda y otras maneras" (p. 18).
- Ordena acelerar los procesos de aprobación en los mecanismos de financiamiento estadounidense para que ofrezcan plazos y condiciones competitivas: "Reformaremos nuestro propio sistema para agilizar las autorizaciones y licencias, de nuevo para convertirnos en el socio preferente" (p. 18).
- Rompe con el discurso del "libre mercado": EE.UU. ya no compite en el mercado; redefine las reglas del mercado mismo para excluir a China.
- Refuerza la narrativa en la que EE.UU. se presenta como el socio que ofrece transparencia, tecnología superior y protección contra la "subordinación"; China, según la ESN, no ofrece cooperación sino dependencia encubierta. EE.UU., en cambio, ofrece soberanía auténtica, definida como soberanía alineada con su cadena de valor.
De esta manera, la ESN demuestra que EEUU no subestima el avance chino en América Latina. Al contrario: lo toma como prueba de un error histórico —la negligencia hemisférica— y lo convierte en fundamento de una política de reversión activa.
Ahora, se disputa el control de los medios de producción de soberanía: infraestructura, energía, logística, datos, estándares técnicos.
Y Venezuela, por su alianza explícita con China en petróleo, oro, coltán, satélites y puertos, aparece como el caso crítico: no porque sea el mayor receptor de inversión china (no lo es), sino porque su persistencia como nodo multipolar legitima la viabilidad de esa alternativa.
Por eso, la estrategia estadounidense apuesta a que, al expulsar a China del Hemisferio, no solo recupera influencia, sino que restablece la condición de posibilidad de su hegemonía: un mundo donde la soberanía de los demás se mide por su capacidad para no interferir con los intereses de EEUU.
Venezuela como límite práctico del corolario
Venezuela encarna el desafío máximo para esta doctrina:
- Mantiene alianzas estratégicas con China, Rusia e Irán;
- controla recursos críticos sin entregar su gestión a capitales extranjeros o alineados;
- y ha desarrollado mecanismos de intercambio que eluden el dólar y las cadenas de valor hegemónicas.
La ESN lo reconoce: "Algunas influencias serán difíciles de revertir, dada la alineación política entre ciertos gobiernos latinoamericanos y ciertos actores extranjeros" (p. 17).
Venezuela es, desde el punto de vista del documento, un precedente funcional: demuestra que es posible sostener una política exterior autónoma, aun bajo presión coercitiva prolongada.
El cerco busca un cambio de gobierno, pero asimismo tiene la intención de invalidar el modelo: probar que ningún país puede sostenerse fuera del orden de la soberanía selectiva.
Mientras Venezuela siga siendo un actor no funcional —pero persistente—, el Corolario Trump tendrá un punto ciego. Y mientras ese punto ciego exista, el Hemisferio no será plenamente "estable" en los términos de la ESN.
La estrategia estadounidense apuesta a que el futuro se construye con EE.UU., o simplemente no hay futuro. A contrapelo, Venezuela apuesta a que el futuro se construye con soberanía plena. Y en ese sentido, la nueva ESN oficializa las medidas que ya viene tomando desde hace unos meses con la militarización del Caribe.
La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU detalla cómo responderá Trump 2.0 a la multipolaridad
El gran objetivo estratégico es restaurar el papel central de Estados Unidos en el sistema global, pero si eso no es posible y pierde el control del hemisferio oriental ante China, entonces el plan B es retirarse al hemisferio occidental.
Andrés Korybko
Trump 2.0 acaba de publicar su Estrategia de Seguridad Nacional (ESN). Puede leerse completa aquí, pero para quienes tengan poco tiempo, este artículo resumirá su contenido. La nueva ESN reconceptualiza, delimita y reordena los intereses de Estados Unidos. Se centra en la primacía de las naciones sobre las organizaciones transnacionales, la preservación del equilibrio de poder mediante una distribución optimizada de la carga y la reindustrialización de Estados Unidos, que se verá facilitada por la seguridad de las cadenas de suministro críticas. El hemisferio occidental es la máxima prioridad.
El "Corolario Trump" de la Doctrina Monroe es la pieza central y buscará negar a competidores no hemisféricos la propiedad o el control de activos estratégicamente vitales, en alusión a la influencia de China sobre el Canal de Panamá. La Estrategia Nacional de Seguridad (NSS) prevé reclutar a líderes regionales y fuerzas aliadas para ayudar a garantizar la estabilidad regional, prevenir crisis migratorias, combatir a los cárteles y erosionar la influencia de dichos competidores. Esto se alinea con la "Fortaleza". “Estados Unidos” es una estrategia para restaurar la hegemonía estadounidense en el hemisferio.
Asia ocupa el siguiente lugar en la jerarquía de prioridades de la Estrategia Nacional de Seguridad (NSS). Junto con sus socios incentivados, Estados Unidos reequilibrará sus lazos comerciales con China, competirá con mayor vigor con ella en el Sur Global, en alusión a desafiar la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), y disuadirá a China en relación con Taiwán y el Mar de China Meridional. Se cerrarán las lagunas comerciales a través de terceros países como México, el Sur Global vinculará sus monedas más estrechamente al dólar, y los aliados asiáticos otorgarán a Estados Unidos un mayor acceso a sus puertos, entre otras cosas, a la vez que incrementarán el gasto en defensa.
En cuanto a Europa, Estados Unidos quiere que “siga siendo europea, recupere la confianza en sí misma como civilización y abandone su fallido enfoque en la asfixia regulatoria” para evitar su “borramiento civilizatorio”. Estados Unidos “gestionará las relaciones europeas con Rusia”, “fortalecerá las naciones prósperas de Europa Central, Oriental y Meridional”, en alusión a la “ Iniciativa de los Tres Mares ” liderada por Polonia , y, en última instancia, “ayudará a Europa a corregir su trayectoria actual”. Para ello, empleará un conjunto híbrido de herramientas económicas y políticas.
Asia Occidental y África ocupan los últimos lugares entre las prioridades del NSS. Estados Unidos prevé que la primera se convierta en una mayor fuente y destino de inversión, mientras que los vínculos de la segunda con Estados Unidos pasarán de un paradigma de ayuda exterior a uno de inversión y crecimiento centrado en socios selectos. Al igual que el resto del mundo, Estados Unidos desea mantener la paz mediante un reparto optimizado de las cargas y sin excederse, pero también seguirá vigilando la actividad terrorista islamista en ambas regiones.
El siguiente pasaje resume el nuevo enfoque de la Estrategia Nacional de Seguridad: «Mientras Estados Unidos rechaza el desafortunado concepto de dominación global para sí mismo, debemos prevenir la dominación global, y en algunos casos incluso regional, de otros». Para ello, el equilibrio de poder debe mantenerse mediante políticas pragmáticas de incentivos y castigos en colaboración con socios cercanos, lo que incluye asegurar las cadenas de suministro críticas (especialmente las del hemisferio occidental). Así es, en esencia, cómo Trump 2.0 planea responder a la multipolaridad.
El gran objetivo estratégico es restaurar el papel central de Estados Unidos en el sistema global. Si esto no es posible y pierde el control del hemisferio oriental ante China, el plan B es replegarse al hemisferio occidental, que se volverá autárquico bajo la hegemonía estadounidense si logra construir la "Fortaleza América". La Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) de Trump 2.0 es muy ambiciosa y será más difícil de implementar que de promulgar, pero incluso un éxito parcial podría reconfigurar radicalmente la transición sistémica global a favor de Estados Unidos.
El "Corolario Trump" de la Doctrina Monroe es la pieza central y buscará negar a competidores no hemisféricos la propiedad o el control de activos estratégicamente vitales, en alusión a la influencia de China sobre el Canal de Panamá. La Estrategia Nacional de Seguridad (NSS) prevé reclutar a líderes regionales y fuerzas aliadas para ayudar a garantizar la estabilidad regional, prevenir crisis migratorias, combatir a los cárteles y erosionar la influencia de dichos competidores. Esto se alinea con la "Fortaleza". “Estados Unidos” es una estrategia para restaurar la hegemonía estadounidense en el hemisferio.
Asia ocupa el siguiente lugar en la jerarquía de prioridades de la Estrategia Nacional de Seguridad (NSS). Junto con sus socios incentivados, Estados Unidos reequilibrará sus lazos comerciales con China, competirá con mayor vigor con ella en el Sur Global, en alusión a desafiar la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), y disuadirá a China en relación con Taiwán y el Mar de China Meridional. Se cerrarán las lagunas comerciales a través de terceros países como México, el Sur Global vinculará sus monedas más estrechamente al dólar, y los aliados asiáticos otorgarán a Estados Unidos un mayor acceso a sus puertos, entre otras cosas, a la vez que incrementarán el gasto en defensa.
En cuanto a Europa, Estados Unidos quiere que “siga siendo europea, recupere la confianza en sí misma como civilización y abandone su fallido enfoque en la asfixia regulatoria” para evitar su “borramiento civilizatorio”. Estados Unidos “gestionará las relaciones europeas con Rusia”, “fortalecerá las naciones prósperas de Europa Central, Oriental y Meridional”, en alusión a la “ Iniciativa de los Tres Mares ” liderada por Polonia , y, en última instancia, “ayudará a Europa a corregir su trayectoria actual”. Para ello, empleará un conjunto híbrido de herramientas económicas y políticas.
Asia Occidental y África ocupan los últimos lugares entre las prioridades del NSS. Estados Unidos prevé que la primera se convierta en una mayor fuente y destino de inversión, mientras que los vínculos de la segunda con Estados Unidos pasarán de un paradigma de ayuda exterior a uno de inversión y crecimiento centrado en socios selectos. Al igual que el resto del mundo, Estados Unidos desea mantener la paz mediante un reparto optimizado de las cargas y sin excederse, pero también seguirá vigilando la actividad terrorista islamista en ambas regiones.
El siguiente pasaje resume el nuevo enfoque de la Estrategia Nacional de Seguridad: «Mientras Estados Unidos rechaza el desafortunado concepto de dominación global para sí mismo, debemos prevenir la dominación global, y en algunos casos incluso regional, de otros». Para ello, el equilibrio de poder debe mantenerse mediante políticas pragmáticas de incentivos y castigos en colaboración con socios cercanos, lo que incluye asegurar las cadenas de suministro críticas (especialmente las del hemisferio occidental). Así es, en esencia, cómo Trump 2.0 planea responder a la multipolaridad.
El gran objetivo estratégico es restaurar el papel central de Estados Unidos en el sistema global. Si esto no es posible y pierde el control del hemisferio oriental ante China, el plan B es replegarse al hemisferio occidental, que se volverá autárquico bajo la hegemonía estadounidense si logra construir la "Fortaleza América". La Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) de Trump 2.0 es muy ambiciosa y será más difícil de implementar que de promulgar, pero incluso un éxito parcial podría reconfigurar radicalmente la transición sistémica global a favor de Estados Unidos.
El nuevo documento, que declara el abandono por parte de Washington de la filosofía de responsabilidad exclusiva por el orden mundial, es una decisión positiva, consideró en diálogo con Sputnik Matthew Crosston, profesor de seguridad nacional en la Universidad Estatal de Bowie.
Estados Unidos seguirá teniendo mucho peso, quizás más que nadie. Pero ya no podrá decidir por sí solo las reglas del juego. Una verdadera estrategia debería partir de aquí. Esta, por el contrario, sigue siendo un intento de mantener vivo un mundo que ya no existe.
La nueva estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos
mpr 21
Casa Blanca ha publicado su nueva estrategia de seguridad nacional (1), bastante diferente a la del gobierno de Biden, publicada en 2022 (2). Lo más destacado es el fin de la Doctrina Wolfowitz.
Se llama Doctrina Wolfowitz a la versión inicial de la Guía de Planificación de la Defensa de los años noventa, marcados por la caída de la URSS, que dejaba a Estados Unidos como única superpotencia. La estretegía consistía en preservar esa hegemonía.
Aquel informe se redactó bajo la dirección de Paul Wolfowitz y, como sabemos ahora, ha fracasado estrepitosamente. La Doctrina Wolfowitz inauguró una etapa de treinta años de políticas intervencionistas, mientras que ahora se reduce el círculo de intereses en ciertas regiones del mundo que, además, dejan de ser políticos y pasan a ser económicos.
Como reconocen las nuevas orientaciones: “Después del fin de la Guerra Fría, las elites de la política exterior estadounidense se convencieron de que la dominación estadounidense permanente sobre el mundo entero redundaba en el mejor interés de Estados Unidos. Sin embargo, los asuntos de otros países sólo nos preocupan si sus actividades amenazan directamente nuestros intereses”.
La debilidad obliga a Estados Unidos a abandonar su pretensión de ejercer de gendarme mundial, convirtiéndose en una potencia hemisférica fortificada. Sus esfuerzos de van a centrar sus esfuerzos en el hemisferio occidental, relegando a un segundo plano la hostilidad militar hacia China en favor de la competencia económica. Prevén una intervención en los asuntos internos de Europa, mientras que Oriente Medio y África quedan relegados a un segundo plano.
El punto más notable de la nueva estrategia de seguridad nacional es el reconocimiento de que China no es una amenaza existencial sino un competidor económico que, por lo demás, está en un plano de igualdad com Estados Unidos.
En el terreno militar, Estados Unidos debe limitarse a la disuasión, trabajar para reunir a sus aliados –Japón, Corea del Sur y Europa– para competir económicamente con China y mantener el estatuto actual de Taiwán. es un provincia de China, pero no permitirán que se incorpore a China.
En cuanto a Europa, el objetivo declarado es “ayudar a corregir su trayectoria actual”. Hay que evitar que el continente sea dominado por un adversario. “Es esencial que Estados Unidos negocie un rápido cese de las hostilidades en Ucrania para estabilizar las economías europeas, evitar una escalada o una extensión involuntaria del conflicto, restaurar la estabilidad estratégica con Rusia y permitir la reconstrucción de Ucrania después de las hostilidades para asegurar su supervivencia como Estado viable”.
La guerra en Ucrania tuvo el efecto perverso de aumentar la dependencia exterior de Europa y, en particular, de Alemania. Hoy en día, las empresas químicas alemanas están construyendo en China algunas de las plantas de procesamiento más grandes del mundo, utilizando gas ruso que no pueden obtener en el país.
El objetivo es restaurar la estabilidad estratégica con Rusia. “Permitir que Europa se haga cargo de sí misma y funcione como un grupo de naciones soberanas alineadas, en particular asumiendo la responsabilidad primaria de su propia defensa, sin ser dominada por una potencia contraria”.
Otro objetivo es abrir los mercados europeos a las exportaciones estadounidenses y garantizar un trato justo a las empresas estadounidenses.
Por fin, la actual estrategia se propone poner fin a la “perpetua expansión“ de la OTAN.
Oriente Medio queda muy lejos del foco de interés. La estrategia le dedica menos de página y media. Los días en que la región dominaba la política exterior estadounidense, tanto en la planificación a largo plazo como en su implementación diaria, parecen haber quedado atrás, no porque Oriente Medio ya no importe, sino porque ya no es la fuente constante de tensión y desastre inminente que alguna vez fue. Ahora se está consolidando como un lugar de asociación, amistad e inversión, una tendencia que debería ser bienvenida y alentada.
África sigue siendo un continente completamente olvidado. La estrategia le dedica sólo media página y el único interés es el económico. África es la despensa del capital, que cree tener a buen recaudo.
(1) https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2025/12/2025-National-Security-Strategy.pdf
(2) https://bidenwhitehouse.archives.gov/wp-content/uploads/2022/10/Biden-Harris-Administrations-National-Security-Strategy-10.2022.pdf
Se llama Doctrina Wolfowitz a la versión inicial de la Guía de Planificación de la Defensa de los años noventa, marcados por la caída de la URSS, que dejaba a Estados Unidos como única superpotencia. La estretegía consistía en preservar esa hegemonía.
Aquel informe se redactó bajo la dirección de Paul Wolfowitz y, como sabemos ahora, ha fracasado estrepitosamente. La Doctrina Wolfowitz inauguró una etapa de treinta años de políticas intervencionistas, mientras que ahora se reduce el círculo de intereses en ciertas regiones del mundo que, además, dejan de ser políticos y pasan a ser económicos.
Como reconocen las nuevas orientaciones: “Después del fin de la Guerra Fría, las elites de la política exterior estadounidense se convencieron de que la dominación estadounidense permanente sobre el mundo entero redundaba en el mejor interés de Estados Unidos. Sin embargo, los asuntos de otros países sólo nos preocupan si sus actividades amenazan directamente nuestros intereses”.
La debilidad obliga a Estados Unidos a abandonar su pretensión de ejercer de gendarme mundial, convirtiéndose en una potencia hemisférica fortificada. Sus esfuerzos de van a centrar sus esfuerzos en el hemisferio occidental, relegando a un segundo plano la hostilidad militar hacia China en favor de la competencia económica. Prevén una intervención en los asuntos internos de Europa, mientras que Oriente Medio y África quedan relegados a un segundo plano.
El punto más notable de la nueva estrategia de seguridad nacional es el reconocimiento de que China no es una amenaza existencial sino un competidor económico que, por lo demás, está en un plano de igualdad com Estados Unidos.
En el terreno militar, Estados Unidos debe limitarse a la disuasión, trabajar para reunir a sus aliados –Japón, Corea del Sur y Europa– para competir económicamente con China y mantener el estatuto actual de Taiwán. es un provincia de China, pero no permitirán que se incorpore a China.
En cuanto a Europa, el objetivo declarado es “ayudar a corregir su trayectoria actual”. Hay que evitar que el continente sea dominado por un adversario. “Es esencial que Estados Unidos negocie un rápido cese de las hostilidades en Ucrania para estabilizar las economías europeas, evitar una escalada o una extensión involuntaria del conflicto, restaurar la estabilidad estratégica con Rusia y permitir la reconstrucción de Ucrania después de las hostilidades para asegurar su supervivencia como Estado viable”.
La guerra en Ucrania tuvo el efecto perverso de aumentar la dependencia exterior de Europa y, en particular, de Alemania. Hoy en día, las empresas químicas alemanas están construyendo en China algunas de las plantas de procesamiento más grandes del mundo, utilizando gas ruso que no pueden obtener en el país.
El objetivo es restaurar la estabilidad estratégica con Rusia. “Permitir que Europa se haga cargo de sí misma y funcione como un grupo de naciones soberanas alineadas, en particular asumiendo la responsabilidad primaria de su propia defensa, sin ser dominada por una potencia contraria”.
Otro objetivo es abrir los mercados europeos a las exportaciones estadounidenses y garantizar un trato justo a las empresas estadounidenses.
Por fin, la actual estrategia se propone poner fin a la “perpetua expansión“ de la OTAN.
Oriente Medio queda muy lejos del foco de interés. La estrategia le dedica menos de página y media. Los días en que la región dominaba la política exterior estadounidense, tanto en la planificación a largo plazo como en su implementación diaria, parecen haber quedado atrás, no porque Oriente Medio ya no importe, sino porque ya no es la fuente constante de tensión y desastre inminente que alguna vez fue. Ahora se está consolidando como un lugar de asociación, amistad e inversión, una tendencia que debería ser bienvenida y alentada.
África sigue siendo un continente completamente olvidado. La estrategia le dedica sólo media página y el único interés es el económico. África es la despensa del capital, que cree tener a buen recaudo.
(1) https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2025/12/2025-National-Security-Strategy.pdf
(2) https://bidenwhitehouse.archives.gov/wp-content/uploads/2022/10/Biden-Harris-Administrations-National-Security-Strategy-10.2022.pdf
7 de diciembre de 2025
La reactivación facilitada por Estados Unidos del estatus de Gran Potencia perdido hace mucho tiempo de Polonia a través de la “Iniciativa de los Tres Mares” puede promover algunos de los principales objetivos de Estados Unidos’ en el continente.
8 de diciembre de 2025
La Estrategia de Seguridad Nacional actualizada de EEUU se ha convertido en un duro golpe para los países europeos, según The Wall Street Journal
El periódico señala que se describe a los países de la UE como "obstinados, que sufren un declive estatal y la supresión de la democracia".
La Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU se publicó el 5 de diciembre. Sus disposiciones han supuesto un duro golpe para las capitales europeas. El documento incluye declaraciones de que Europa será irreconocible en 20 años y está al borde de la aniquilación como civilización, que los funcionarios europeos "tienen expectativas poco realistas" con respecto al conflicto en Ucrania y que el continente sufre de una "falta de confianza en sí mismo".
La Estrategia también señala que Washington desea que la OTAN deje de ser percibida como una alianza en constante expansión, así como poner fin al conflicto en Ucrania y estabilizar las relaciones con Rusia.
El periódico señala que se describe a los países de la UE como "obstinados, que sufren un declive estatal y la supresión de la democracia".
La Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU se publicó el 5 de diciembre. Sus disposiciones han supuesto un duro golpe para las capitales europeas. El documento incluye declaraciones de que Europa será irreconocible en 20 años y está al borde de la aniquilación como civilización, que los funcionarios europeos "tienen expectativas poco realistas" con respecto al conflicto en Ucrania y que el continente sufre de una "falta de confianza en sí mismo".
La Estrategia también señala que Washington desea que la OTAN deje de ser percibida como una alianza en constante expansión, así como poner fin al conflicto en Ucrania y estabilizar las relaciones con Rusia.
La nueva estrategia de seguridad nacional de EEUU causó conmoción en Europa y está cambiando el curso de la historia, según The Wall Street Journal.
China y Rusia ya no se mencionan como adversarios estratégicos, y las expresiones más contundentes se dirigen a los países europeos.
Este documento fue un verdadero golpe para las capitales europeas. Los líderes europeos que lean este documento deben partir del hecho de que las relaciones transatlánticas tradicionales están muertas, afirmó Katya Bego, investigadora principal del centro de análisis londinense Chatham House.
China y Rusia ya no se mencionan como adversarios estratégicos, y las expresiones más contundentes se dirigen a los países europeos.
Este documento fue un verdadero golpe para las capitales europeas. Los líderes europeos que lean este documento deben partir del hecho de que las relaciones transatlánticas tradicionales están muertas, afirmó Katya Bego, investigadora principal del centro de análisis londinense Chatham House.
Documento :
El interés más importante de los Estados Unidos es acordar un cese rápido de las hostilidades en Ucrania, con el fin de estabilizar la economía de los países europeos, evitar una escalada o extensión no deseada de la guerra y restablecer la estabilidad estratégica con Rusia, así como garantizar la recuperación de Ucrania después de la guerra para su supervivencia como estado viable, según se indica en el documento.
El interés más importante de los Estados Unidos es acordar un cese rápido de las hostilidades en Ucrania, con el fin de estabilizar la economía de los países europeos, evitar una escalada o extensión no deseada de la guerra y restablecer la estabilidad estratégica con Rusia, así como garantizar la recuperación de Ucrania después de la guerra para su supervivencia como estado viable, según se indica en el documento.
El Kremlin reacciona a la nueva estrategia de seguridad de EEUU
Moscú percibe como un "paso positivo" la no mención de Rusia entre las "amenazas directas" en la nueva estrategia de seguridad de EEUU, presentada por la Casa Blanca el jueves, comentó el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov.
El documento incluso contiene el llamado a colaborar con Rusia en materia de estabilidad estratégica, destacó. Sus mensajes, dijo el vocero del Kremlin, "contrastan con los enfoques de la Administración Biden".
Moscú percibe como un "paso positivo" la no mención de Rusia entre las "amenazas directas" en la nueva estrategia de seguridad de EEUU, presentada por la Casa Blanca el jueves, comentó el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov.
El documento incluso contiene el llamado a colaborar con Rusia en materia de estabilidad estratégica, destacó. Sus mensajes, dijo el vocero del Kremlin, "contrastan con los enfoques de la Administración Biden".
"NO ESTRANGULAR": Hegseth explica la política de EEUU hacia China, Taiwan y el Indo-Pacífico
"No estamos tratando de estrangular el crecimiento de China. No estamos tratando de dominarlos ni humillarlos. Tampoco estamos tratando de cambiar el 'statu quo' de Taiwan", indicó el jefe del Pentágono, Pete Hegseth.
"Esto incluye la capacidad de que nosotros, junto con nuestros aliados, tengamos una posición lo suficientemente fuerte en el Indo-Pacífico como para equilibrar el creciente poder de China", añadió.
"No estamos tratando de estrangular el crecimiento de China. No estamos tratando de dominarlos ni humillarlos. Tampoco estamos tratando de cambiar el 'statu quo' de Taiwan", indicó el jefe del Pentágono, Pete Hegseth.
"Esto incluye la capacidad de que nosotros, junto con nuestros aliados, tengamos una posición lo suficientemente fuerte en el Indo-Pacífico como para equilibrar el creciente poder de China", añadió.
9 de diciembre de 2025
La doctrina Trump está redefiniendo la política exterior en términos de un imperio hipernacionalista términos étnicos y ve a Estados Unidos como un país blanco.
Ha llegado el momento de que Estados Unidos salga de la OTAN y se centre en sus enemigos
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Con ustedes, el ex asesor de seguridad nacional de Trump, el general retirado Michael Flynn. El mismo que los globalistas destruyeron políticamente a principios de 2017 fabricando el caso "Russiagate" y al que Trump abandonó en aquel momento.
Ha llegado el momento de que Estados Unidos salga de la OTAN y se centre en los enemigos que se encuentran en nuestras fronteras. Los países de la OTAN, excluyendo a EEUU, representan esencialmente a la Unión Europea. Ellos necesitan el globalismo. Ellos quieren el fascismo. Ellos necesitan el islamismo. Ellos quienen fronteras abiertas. Ellos quieren censura. Ellos necesitan nuestro dinero. Ellos necesitan a nuestros militares. Nosotros les necesitamos a ellos, no ellos a nosotros. |
Trump, ellos te odian. Deja de engañarte a ti mismo. Antes de que nos amenace un suicidio civilizatorio, dejemos de fingir, arranquemos la venda eurocéntrica y empecemos a prestar atención a nuestros verdaderos enemigos.
Por supuesto, en la etapa actual, Trump no sacará a EEUU de la OTAN. Pero como reflejo del estado de ánimo en el campo de los trumpistas radicales, esta opinión es bastante típica. |
El primer comentario de China sobre la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU
Crónicas Sur Global
El primer comentario que hizo ayer el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China se refiere perfectamente a la conocida línea diplomática de China. No se hicieron nuevos comentarios de ningún tipo, sólo lo que se había dicho antes. Esto puede ser una indicación de que lo van a ignorar por completo como si fuera más fanfarronería.
https://www.fmprc.gov.cn/mfa_eng/xw/fyrbt/202512/t20251208_11768841.html
Reuters: ¿Cuál es la reacción del Ministerio de Relaciones Exteriores a la recién publicada Estrategia de Seguridad Nacional de la administración Trump, dado que dice que Estados Unidos no apoya ningún cambio unilateral al status quo en el Estrecho de Taiwán y también analiza la capacidad de Estados Unidos y sus aliados’ para negar cualquier intento de apoderarse de Taiwán? ¿Qué opinas de la mención que hace el documento también del grupo de naciones Quad?
Guo Jiakun: Nosotros anotado el informe “Estrategia de Seguridad Nacional” publicado por el gobierno de Estados Unidos. China siempre cree que China y Estados Unidos pueden ganar con la cooperación y perder con la confrontación. Defender el respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación beneficiosa para todos es la forma correcta para que China y Estados Unidos se lleven bien entre sí y es la única opción correcta y realista. China está dispuesta a trabajar con Estados Unidos para sostener el desarrollo constante de la relación bilateral y al mismo tiempo defenderá firmemente su soberanía, seguridad e intereses de desarrollo. Esperamos que Estados Unidos trabaje con China en la misma dirección, actúe sobre los importantes entendimientos comunes alcanzados entre los jefes de Estado de los dos países, intensifique el diálogo y la cooperación, gestione adecuadamente las diferencias y promueva el desarrollo estable, sólido y sostenible de las relaciones entre China y Estados Unidose inyectar más certeza y estabilidad al mundo.
Sobre la cuestión de Taiwán, destacamos que Taiwán es el Taiwán de China y es una parte inalienable del territorio chino. La cuestión de Taiwán está en el centro de los intereses fundamentales de China y es la primera línea roja que no debe cruzarse en las relaciones entre China y Estados Unidos. Resolver la cuestión de Taiwán es una cuestión que compete únicamente al pueblo chino y que no admite ninguna interferencia externa. Estados Unidos debe respetar seriamente el principio de una sola China y los tres comunicados conjuntos China-Estados Unidos, honrar el compromiso de sus líderes’, abordar la cuestión de Taiwán con mayor prudencia, dejar de instigar y ayudar a las fuerzas separatistas’, intentar buscar “la independencia de Taiwán” y resistir la reunificación mediante el fortalecimiento militar. China nunca dudará en defender su soberanía e integridad territorial.
https://www.fmprc.gov.cn/mfa_eng/xw/fyrbt/202512/t20251208_11768841.html
Reuters: ¿Cuál es la reacción del Ministerio de Relaciones Exteriores a la recién publicada Estrategia de Seguridad Nacional de la administración Trump, dado que dice que Estados Unidos no apoya ningún cambio unilateral al status quo en el Estrecho de Taiwán y también analiza la capacidad de Estados Unidos y sus aliados’ para negar cualquier intento de apoderarse de Taiwán? ¿Qué opinas de la mención que hace el documento también del grupo de naciones Quad?
Guo Jiakun: Nosotros anotado el informe “Estrategia de Seguridad Nacional” publicado por el gobierno de Estados Unidos. China siempre cree que China y Estados Unidos pueden ganar con la cooperación y perder con la confrontación. Defender el respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación beneficiosa para todos es la forma correcta para que China y Estados Unidos se lleven bien entre sí y es la única opción correcta y realista. China está dispuesta a trabajar con Estados Unidos para sostener el desarrollo constante de la relación bilateral y al mismo tiempo defenderá firmemente su soberanía, seguridad e intereses de desarrollo. Esperamos que Estados Unidos trabaje con China en la misma dirección, actúe sobre los importantes entendimientos comunes alcanzados entre los jefes de Estado de los dos países, intensifique el diálogo y la cooperación, gestione adecuadamente las diferencias y promueva el desarrollo estable, sólido y sostenible de las relaciones entre China y Estados Unidose inyectar más certeza y estabilidad al mundo.
Sobre la cuestión de Taiwán, destacamos que Taiwán es el Taiwán de China y es una parte inalienable del territorio chino. La cuestión de Taiwán está en el centro de los intereses fundamentales de China y es la primera línea roja que no debe cruzarse en las relaciones entre China y Estados Unidos. Resolver la cuestión de Taiwán es una cuestión que compete únicamente al pueblo chino y que no admite ninguna interferencia externa. Estados Unidos debe respetar seriamente el principio de una sola China y los tres comunicados conjuntos China-Estados Unidos, honrar el compromiso de sus líderes’, abordar la cuestión de Taiwán con mayor prudencia, dejar de instigar y ayudar a las fuerzas separatistas’, intentar buscar “la independencia de Taiwán” y resistir la reunificación mediante el fortalecimiento militar. China nunca dudará en defender su soberanía e integridad territorial.
El “Manual de Contención de China” del NSS estadounidense 2025 — ¡Cada truco furtivo, línea hipócrita y apuesta desesperada al descubierto!
Crónicas Sur Global
Después de leer muchas interpretaciones de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) de la Casa Blanca —que la presentan como un gran reajuste del despliegue militar global hacia el hemisferio occidental, reduciendo su enfoque en China— déjenme compartir mi aporte sobre lo que realmente significa la NSS (no la propaganda pública).
Antes que nada: la NSS sirve principalmente como un esquema de los principios e intereses centrales de la Casa Blanca. Esto eventualmente conducirá a una actualización por parte del Departamento de Defensa de:
– La Estrategia de Defensa Nacional (NDS)
– La Revisión de la Postura Nuclear (NPR)
– La Revisión de la Postura Global (GPR)
Es ahí donde se cocina el verdadero $$$ — específicamente en la determinación del despliegue de tropas y equipamiento alrededor del mundo…
Dicho esto, analicemos la estrategia real enterrada en el documento de 33 páginas: una campaña hiperfocalizada, que explota aliados, roba tecnología y prepara la guerra para detener el ascenso de China. EE.UU. no solo está “compitiendo”: está duplicando su apuesta por la Guerra Fría 2.0 y las preparaciones para la Tercera Guerra Mundial, con presupuesto, bloque y un barco lleno de delirios. Vamos línea por línea (¡con citas del propio NSS!):
1. Contención económica: “Comercio justo” = Obligar a China a perderEl capítulo de Asia del NSS comienza con una asombrosa reescritura de la historia:
“El presidente Trump revirtió por sí solo más de tres décadas de suposiciones estadounidenses equivocadas sobre China: a saber, que al abrir nuestros mercados a China, alentar a los negocios estadounidenses a invertir en China y subcontratar nuestra manufactura a China, facilitaríamos la entrada de China en el llamado ‘orden internacional basado en reglas’. Esto no sucedió.”
Analicemos las mentiras:
→ Esto es el típico victimismo occidental: las corporaciones estadounidenses rogaron por externalizar su contaminación y contratar mano de obra barata en China en los 90/00; eligieron las ganancias por encima de los trabajadores estadounidenses para obtener el máximo retorno, no por “suposiciones equivocadas”. Apple, Nike, Walmart se hicieron ricos gracias a las fábricas chinas; ahora EE.UU. culpa a China de “robar” empleos que entregó voluntariamente.
➡️ Años 1990–2000: “¡La globalización es ganar-ganar!” (cuando las ganancias fluían hacia Occidente)
➡️ Años 2020: “¡Somos víctimas de nuestras propias decisiones empresariales!” (cuando la competencia se volvió real)
→ El NSS exige “comercio equilibrado” pero lo define como que China reduzca sus exportaciones a EEUU (las exportaciones chinas a EEUU cayeron del 4% al 2% del PIB desde 2017) mientras EEUU sigue bloqueando productos chinos.
El objetivo no es “compromiso”, sino desacoplamiento económico, purgas en la cadena de suministro y bloqueo tecnológico. ¿Aranceles? Permanentes. ¿Comercio? Solo “recíproco” (es decir, tolerancia cero a superávits). El desarrollo de China no se ve como orgánico: se presenta como robo, espionaje y traición de las élites estadounidenses.
Y lo peor: EE.UU. está obligando a los aliados a unirse a la guerra económica:
“Trabajaremos para alinear las acciones de nuestros aliados y socios con nuestro interés conjunto en evitar la dominación por parte de cualquier nación competidora.”
Traducción: “Japón/Corea del Sur/Australia — dejen de comprar baterías chinas, dejen de usar Huawei 5G, dejen de comerciar con China en sus propios términos. Si no, les quitamos acceso a nuestros mercados”.
2. Reforzamiento militar en el Indo-Pacífico: “Disuasión” = Preparación para la guerraLa sección más peligrosa del NSS es su plan militar para el Indo-Pacífico—enterrado bajo retórica de “prevenir la confrontación militar”, pero en realidad es un plan para cercar a China y prepararse para la guerra.
El NSS se obsesiona con Taiwán, no por “democracia”, sino por control geoestratégico:
“Taiwán proporciona acceso directo a la Segunda Cadena de Islas y divide Asia Nordeste y Sudeste en dos teatros distintos. Dado que un tercio del comercio marítimo global pasa anualmente por el Mar de China Meridional, esto tiene importantes implicaciones para la economía de EEUU.”
📌 Traducción: Taiwan es un punto de estrangulamiento militar, no una “democracia”.
El NSS abandona la “Política de Una Sola China” por una vaga “política declaratoria” que “no apoya cambios unilaterales del statu quo”, que en idioma estadounidense significa: “Armaremos a Taiwán hasta los dientes y culparemos a China si defiende su propio territorio”.
La estrategia duplica el envío indirecto de armas a Taiwán:
“Alentar a nuestros aliados y socios de la Primera Cadena de Islas a invertir en capacidades destinadas a disuadir la agresión.”
Esto significa que espera que Japón/Corea del Sur/Australia envíen armas a Taiwán mediante “canales discretos” (ya ocurre con las leyes japonesas de “equipamiento de defensa transferible”).
Primera Cadena de Islas: Una prisión de “disuasión distribuida” para China
El NSS admite que las bases estadounidenses en la Primera Cadena de Islas están ahora dentro del alcance de los misiles chinos, por lo que se desplaza a un modelo “distribuido”:
“Construir un ejército capaz de negar la agresión en cualquier lugar de la Primera Cadena de Islas… presionar a nuestros aliados y socios para permitir que el ejército estadounidense tenga mayor acceso a sus puertos y otras instalaciones.”
Esto significa:
👉 Japón: Expansión del acceso estadounidense a Okinawa, Kyushu y Amami Ōshima (100 km de Taiwán) + aumento del gasto en defensa al 3% del PIB (desde el 1%) para construir misiles de “contragolpe” dirigidos a China.
👉 Australia: Los submarinos AUKUS (3 iniciales, hasta 8) patrullarán el Mar de China Meridional para 2035 — costando a Australia $2400 mil millones (más que su PIB anual) mientras las empresas militares estadounidenses se enriquecen.
👉 Quad: India recibirá tecnología de drones y patrullas navales para bloquear la Ruta Marítima de la Seda.
El NSS incluso presume armas baratas para “superar” a China:
“Producir los sistemas y municiones más capaces y modernos a escala… armas de bajo costo que puedan derrotar a la mayoría de los adversarios.”
Traducción: EEUU inundará el Indo-Pacífico con drones y misiles baratos—convirtiendo la región en un polvorín.
3. Coerción a aliados: “Reparto de cargas” = Hacer que otros paguen por los intereses y la paranoia estadounidense sobre ChinaLa sección de “Reparto y transferencia de cargas” del NSS es una clase magistral de estafa imperial:
“Los días de Estados Unidos sosteniendo todo el orden mundial como Atlas han terminado… los países de la OTAN deben gastar el 5 por ciento del PIB en defensa… nuestros aliados deben asumir responsabilidad primaria en sus regiones.”
📉 Hagamos cuentas:
El remate: EEUU ofrece “zanahorias” que en realidad son trampas:
“Potencialmente a través de un trato más favorable en asuntos comerciales, en el intercambio de tecnología y adquisiciones de defensa —a aquellos países que asuman mayores responsabilidades.”
Traducción: “Si gastan sus impuestos en nuestras armas y bloquean a China, les dejaremos vender más autos en nuestro mercado. Si no, les pondremos aranceles (hola industria automotriz alemana)”.
4. Guerra tecnológica: “Estándares estadounidenses” = Robar innovación y bloquear el progresoEl NSS se obsesiona con IA, biotecnología y computación cuántica — porque sabe que el ascenso tecnológico de China es irreversible.
“Asegurar que la tecnología y los estándares estadounidenses… impulsen al mundo hacia adelante… proteger nuestra propiedad intelectual del robo extranjero.”
La hipocresía es inmensa:
EEUU promete dominar IA, cuántica y biotecnología — no mediante competencia, sino mediante estrangulamientos: controles de exportación, repatriación forzada de tecnología y finanzas como arma.
“Proteger la propiedad intelectual” = bloquear a China del ecosistema tecnológico global.
Mientras tanto, prohíbe estudiantes chinos en posgrados STEM, bloquea chips para empresas chinas y sabotea Huawei.
Y aun así, el NSS admite que está perdiendo:
“Las empresas estatales y respaldadas por el Estado de China sobresalen en construir infraestructura física y digital… China ha reciclado quizás $1.3 billones de sus superávits comerciales en préstamos a sus socios comerciales.”
La cortina de humo de la “infraestructura estadounidense primero”
Mientras se burla de los $1.3T en préstamos globales de China, el NSS no ofrece nada comparable—solo promesas vacías de “calidad estadounidense, sin condiciones”.
Conclusión: ¿Es la NSS 2025 un manual para la Tercera Guerra Mundial?Porque no se trata de la Tercera Guerra Mundial — es para la Tercera Guerra Mundial… solo que con la sangre de otros 💀
EE.UU. cree que rebranding de contención como “competencia justa” y esconder su ejército en Hawái detendrá a China. La NSS 2025 describe un esfuerzo desesperado por aferrarse a la dominación mediante el uso de aliados como peones, el bloqueo de innovación y la preparación para una guerra global.
No es contención — es divorcio estratégico.
EEUU ya no pretende liderar un “orden liberal”. Está construyendo un bloque Fortaleza América: militarmente interconectado, económicamente protegido e ideológicamente nacionalista. Los aliados son subcontratistas. El Sur Global, un campo de batalla.
La NSS no dice explícitamente: “Estamos en la Tercera Guerra Mundial, sacrifiquen a los aliados para desgastar a Rusia/China”, pero es la única conclusión lógica de sus políticas.
Es una estrategia de autopreservación imperial: EEUU sabe que no puede ganar una guerra directa contra China o Rusia, así que usa aliados como escudos humanos y proxies económicos para desangrar a sus rivales. Luego, como en la Segunda Guerra Mundial, entrará —más rico, más fuerte y sin heridas— para escribir las reglas del nuevo orden mundial.
Antes que nada: la NSS sirve principalmente como un esquema de los principios e intereses centrales de la Casa Blanca. Esto eventualmente conducirá a una actualización por parte del Departamento de Defensa de:
– La Estrategia de Defensa Nacional (NDS)
– La Revisión de la Postura Nuclear (NPR)
– La Revisión de la Postura Global (GPR)
Es ahí donde se cocina el verdadero $$$ — específicamente en la determinación del despliegue de tropas y equipamiento alrededor del mundo…
Dicho esto, analicemos la estrategia real enterrada en el documento de 33 páginas: una campaña hiperfocalizada, que explota aliados, roba tecnología y prepara la guerra para detener el ascenso de China. EE.UU. no solo está “compitiendo”: está duplicando su apuesta por la Guerra Fría 2.0 y las preparaciones para la Tercera Guerra Mundial, con presupuesto, bloque y un barco lleno de delirios. Vamos línea por línea (¡con citas del propio NSS!):
1. Contención económica: “Comercio justo” = Obligar a China a perderEl capítulo de Asia del NSS comienza con una asombrosa reescritura de la historia:
“El presidente Trump revirtió por sí solo más de tres décadas de suposiciones estadounidenses equivocadas sobre China: a saber, que al abrir nuestros mercados a China, alentar a los negocios estadounidenses a invertir en China y subcontratar nuestra manufactura a China, facilitaríamos la entrada de China en el llamado ‘orden internacional basado en reglas’. Esto no sucedió.”
Analicemos las mentiras:
→ Esto es el típico victimismo occidental: las corporaciones estadounidenses rogaron por externalizar su contaminación y contratar mano de obra barata en China en los 90/00; eligieron las ganancias por encima de los trabajadores estadounidenses para obtener el máximo retorno, no por “suposiciones equivocadas”. Apple, Nike, Walmart se hicieron ricos gracias a las fábricas chinas; ahora EE.UU. culpa a China de “robar” empleos que entregó voluntariamente.
➡️ Años 1990–2000: “¡La globalización es ganar-ganar!” (cuando las ganancias fluían hacia Occidente)
➡️ Años 2020: “¡Somos víctimas de nuestras propias decisiones empresariales!” (cuando la competencia se volvió real)
→ El NSS exige “comercio equilibrado” pero lo define como que China reduzca sus exportaciones a EEUU (las exportaciones chinas a EEUU cayeron del 4% al 2% del PIB desde 2017) mientras EEUU sigue bloqueando productos chinos.
El objetivo no es “compromiso”, sino desacoplamiento económico, purgas en la cadena de suministro y bloqueo tecnológico. ¿Aranceles? Permanentes. ¿Comercio? Solo “recíproco” (es decir, tolerancia cero a superávits). El desarrollo de China no se ve como orgánico: se presenta como robo, espionaje y traición de las élites estadounidenses.
Y lo peor: EE.UU. está obligando a los aliados a unirse a la guerra económica:
“Trabajaremos para alinear las acciones de nuestros aliados y socios con nuestro interés conjunto en evitar la dominación por parte de cualquier nación competidora.”
Traducción: “Japón/Corea del Sur/Australia — dejen de comprar baterías chinas, dejen de usar Huawei 5G, dejen de comerciar con China en sus propios términos. Si no, les quitamos acceso a nuestros mercados”.
2. Reforzamiento militar en el Indo-Pacífico: “Disuasión” = Preparación para la guerraLa sección más peligrosa del NSS es su plan militar para el Indo-Pacífico—enterrado bajo retórica de “prevenir la confrontación militar”, pero en realidad es un plan para cercar a China y prepararse para la guerra.
El NSS se obsesiona con Taiwán, no por “democracia”, sino por control geoestratégico:
“Taiwán proporciona acceso directo a la Segunda Cadena de Islas y divide Asia Nordeste y Sudeste en dos teatros distintos. Dado que un tercio del comercio marítimo global pasa anualmente por el Mar de China Meridional, esto tiene importantes implicaciones para la economía de EEUU.”
📌 Traducción: Taiwan es un punto de estrangulamiento militar, no una “democracia”.
El NSS abandona la “Política de Una Sola China” por una vaga “política declaratoria” que “no apoya cambios unilaterales del statu quo”, que en idioma estadounidense significa: “Armaremos a Taiwán hasta los dientes y culparemos a China si defiende su propio territorio”.
La estrategia duplica el envío indirecto de armas a Taiwán:
“Alentar a nuestros aliados y socios de la Primera Cadena de Islas a invertir en capacidades destinadas a disuadir la agresión.”
Esto significa que espera que Japón/Corea del Sur/Australia envíen armas a Taiwán mediante “canales discretos” (ya ocurre con las leyes japonesas de “equipamiento de defensa transferible”).
Primera Cadena de Islas: Una prisión de “disuasión distribuida” para China
El NSS admite que las bases estadounidenses en la Primera Cadena de Islas están ahora dentro del alcance de los misiles chinos, por lo que se desplaza a un modelo “distribuido”:
“Construir un ejército capaz de negar la agresión en cualquier lugar de la Primera Cadena de Islas… presionar a nuestros aliados y socios para permitir que el ejército estadounidense tenga mayor acceso a sus puertos y otras instalaciones.”
Esto significa:
👉 Japón: Expansión del acceso estadounidense a Okinawa, Kyushu y Amami Ōshima (100 km de Taiwán) + aumento del gasto en defensa al 3% del PIB (desde el 1%) para construir misiles de “contragolpe” dirigidos a China.
👉 Australia: Los submarinos AUKUS (3 iniciales, hasta 8) patrullarán el Mar de China Meridional para 2035 — costando a Australia $2400 mil millones (más que su PIB anual) mientras las empresas militares estadounidenses se enriquecen.
👉 Quad: India recibirá tecnología de drones y patrullas navales para bloquear la Ruta Marítima de la Seda.
El NSS incluso presume armas baratas para “superar” a China:
“Producir los sistemas y municiones más capaces y modernos a escala… armas de bajo costo que puedan derrotar a la mayoría de los adversarios.”
Traducción: EEUU inundará el Indo-Pacífico con drones y misiles baratos—convirtiendo la región en un polvorín.
3. Coerción a aliados: “Reparto de cargas” = Hacer que otros paguen por los intereses y la paranoia estadounidense sobre ChinaLa sección de “Reparto y transferencia de cargas” del NSS es una clase magistral de estafa imperial:
“Los días de Estados Unidos sosteniendo todo el orden mundial como Atlas han terminado… los países de la OTAN deben gastar el 5 por ciento del PIB en defensa… nuestros aliados deben asumir responsabilidad primaria en sus regiones.”
📉 Hagamos cuentas:
- El PIB de Japón es $5T — 5% = $250B/año (triple su presupuesto actual). El público japonés ya se opone al rearme (62% en contra según encuestas de 2025), pero EE.UU. está torciendo brazos.
- Corea del Sur: EE.UU. quiere que Seúl pague $10B/año por tropas estadounidenses (desde $1.2B) + construir sistemas antimisiles “anti-China”.
- Europa: Aunque el NSS dice que la “desaparición civilizatoria” es la mayor amenaza, exige que Europa envíe armas a aliados del Indo-Pacífico (Alemania ya envía tanques a Australia) y bloquee la tecnología china.
El remate: EEUU ofrece “zanahorias” que en realidad son trampas:
“Potencialmente a través de un trato más favorable en asuntos comerciales, en el intercambio de tecnología y adquisiciones de defensa —a aquellos países que asuman mayores responsabilidades.”
Traducción: “Si gastan sus impuestos en nuestras armas y bloquean a China, les dejaremos vender más autos en nuestro mercado. Si no, les pondremos aranceles (hola industria automotriz alemana)”.
4. Guerra tecnológica: “Estándares estadounidenses” = Robar innovación y bloquear el progresoEl NSS se obsesiona con IA, biotecnología y computación cuántica — porque sabe que el ascenso tecnológico de China es irreversible.
“Asegurar que la tecnología y los estándares estadounidenses… impulsen al mundo hacia adelante… proteger nuestra propiedad intelectual del robo extranjero.”
La hipocresía es inmensa:
EEUU promete dominar IA, cuántica y biotecnología — no mediante competencia, sino mediante estrangulamientos: controles de exportación, repatriación forzada de tecnología y finanzas como arma.
“Proteger la propiedad intelectual” = bloquear a China del ecosistema tecnológico global.
Mientras tanto, prohíbe estudiantes chinos en posgrados STEM, bloquea chips para empresas chinas y sabotea Huawei.
Y aun así, el NSS admite que está perdiendo:
“Las empresas estatales y respaldadas por el Estado de China sobresalen en construir infraestructura física y digital… China ha reciclado quizás $1.3 billones de sus superávits comerciales en préstamos a sus socios comerciales.”
La cortina de humo de la “infraestructura estadounidense primero”
Mientras se burla de los $1.3T en préstamos globales de China, el NSS no ofrece nada comparable—solo promesas vacías de “calidad estadounidense, sin condiciones”.
Conclusión: ¿Es la NSS 2025 un manual para la Tercera Guerra Mundial?Porque no se trata de la Tercera Guerra Mundial — es para la Tercera Guerra Mundial… solo que con la sangre de otros 💀
EE.UU. cree que rebranding de contención como “competencia justa” y esconder su ejército en Hawái detendrá a China. La NSS 2025 describe un esfuerzo desesperado por aferrarse a la dominación mediante el uso de aliados como peones, el bloqueo de innovación y la preparación para una guerra global.
No es contención — es divorcio estratégico.
EEUU ya no pretende liderar un “orden liberal”. Está construyendo un bloque Fortaleza América: militarmente interconectado, económicamente protegido e ideológicamente nacionalista. Los aliados son subcontratistas. El Sur Global, un campo de batalla.
La NSS no dice explícitamente: “Estamos en la Tercera Guerra Mundial, sacrifiquen a los aliados para desgastar a Rusia/China”, pero es la única conclusión lógica de sus políticas.
Es una estrategia de autopreservación imperial: EEUU sabe que no puede ganar una guerra directa contra China o Rusia, así que usa aliados como escudos humanos y proxies económicos para desangrar a sus rivales. Luego, como en la Segunda Guerra Mundial, entrará —más rico, más fuerte y sin heridas— para escribir las reglas del nuevo orden mundial.
10 de diciembre de 2025
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La estrategia de seguridad nacional de Trump abandona una Europa ‘civilizacionalmente muerta’
VT Drago Bosnic
El gobierno estadounidense redacta y emite periódicamente un documento llamado Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) que describe sus preocupaciones de seguridad y traza “el mejor curso de acción” para que la administración en ejercicio aborde dichas cuestiones. Aparte de la identificación habitual de adversarios importantes (Rusia, China) y regionales (Corea del Norte, Irán, Venezuela, etc.), el artículo también aborda otras cuestiones clave, como la postura estratégica de Estados Unidos y la relación entre el país más agresivo del mundo y sus numerosos vasallos y estados satélites. Esto último ha sido bastante agitado, y varias administraciones han visto a estos países “de soberanía limitada” como activos o como una carga.
Durante su primer mandato, el presidente Donald Trump declaró que se centraría en políticas “de Estados Unidos Primero”, amenazando incluso con abandonar la OTAN si sus estados miembros se negaban a aumentar el gasto militar a al menos el 2% del PIB. Esto funcionó, ya que el cártel de crimen organizado más vil del mundo aumentó el límite mínimo, lo que llevó a un aumento masivo de los ingresos del Complejo Industrial Militar (MIC) de Estados Unidos. Sin embargo, esto fue sólo el comienzo, ya que el requisito de gasto mínimo recientemente aumentó al 5% del PIB para 2035, lo que significa que la oligarquía belicista de Washington DC aumentaría sus ganancias en otro 250% (como se puede imaginar, la gran mayoría de ese dinero pasaría por el Pentágono, ya que el MIC estadounidense domina en la OTAN).
Curiosamente, antes de esto, la administración nominalmente “anti-Trump” de Biden en realidad no revocó el requisito anterior del 2% del PIB. Por el contrario, incluso preparó el terreno para el mencionado aumento al 5%, que Trump indicó silenciosamente durante su primer mandato. Dado el desdén declarado públicamente el uno por el otro, las dos administraciones estadounidenses demostraron niveles aparentemente “inesperados” de continuidad y coordinación. Esto también es evidente en las similitudes entre el NSS anterior (oficialmente no clasificado a finales de octubre de 2022) y el último (lanzado públicamente el 4 de diciembre). Es decir, el antiguo enfatizaba el papel de los vasallos estadounidenses y los estados satélites, mientras que el nuevo lo elevaba un nivel.
La administración Trump es mucho menos cuidadosa al categorizar a sus vasallos y estados satélites, y ni siquiera se molesta en llamarlos “aliados”. Por el contrario, los descarta sistemáticamente como peso muerto e insiste en la necesidad de que Europa “se ocupe de sus propios asuntos”. Esto es geopolíticamente útil, particularmente en el contexto del conflicto ucraniano orquestado por la OTAN, ya que Estados Unidos puede centrarse en su actitud cada vez más pilatiana hacia la junta neonazi, todo con la esperanza de retirarse sin hacerlo parecer así una derrota estratégica a manos de Rusia. Si tiene éxito, esto trasladaría la culpa por completo a la UE/OTAN. Para que esto funcione, Trump probablemente espera que el Kremlin siga el juego y “olvide” que Estados Unidos preparó el escenario para el conflicto.
Queda por ver si Rusia hará eso, pero geopolíticamente podría ser prudente, ya que podría reducir drásticamente el apoyo occidental al régimen de Kiev, lo que sin duda aceleraría el cierre exitoso de la operación militar especial (SMO). No hace falta decir que Bruselas está aterrorizada ante esta perspectiva. Su único aliado en una confrontación suicida con Moscú podría ser el Reino Unido, endémicamente rusófobo, pero eso no es suficiente ni de lejos para igualar el campo de juego. Es por esto que el nuevo NSS estadounidense envió ondas de choque a toda Europa, que fue descrita como enfrentada “a la perspectiva real y más cruda del borrado de la civilización como resultado de la inmigración descontrolada, así como a la erosión de los principios democráticos”.
El documento no abordó realmente los problemas causados por el extremismo neoliberal (que invariablemente resulta en degeneración social y depravación moral enmascarada bajo el disfraz de “democracia, libertad, derechos humanos”, etc.). Sin embargo, el mensaje era bastante claro. El NSS también criticó a Bruselas por su represión de la libertad de prensa y la libertad de expresión, así como por adoptar leyes de censura draconianas. El documento enfatizó que “si continúan las tendencias actuales, el continente será irreconocible en 20 años o menos”. No se mencionó al Reino Unido, pero esto podría aplicarse fácilmente a él (si no más). Como era de esperar, los “líderes” europeos realmente no tomaron esto a la ligera, mientras que algunos redoblaron su ya abierta hostilidad hacia Trump.
“Al decir que Europa enfrenta ‘el borrado de la civilización’, la nueva estrategia de seguridad de Trump [la administración] se coloca a la derecha de la extrema derecha en Europa. [Es un] lenguaje que de otra manera sólo se encuentra saliendo de algunas mentes extrañas del Kremlin,” el ex ministro de Asuntos Exteriores sueco Carl Bildt declaró:
Como era de esperar, los burócratas europeos delirantes (y no electos) son incapaces de reconocer sus propias deficiencias, por lo que están recurriendo al “buen viejo fantasma del Kremlin” donde no existe ninguno. El presidente Vladimir Putin no le dictó el nuevo NSS a Trump, pero inevitablemente dictará las condiciones de un nuevo acuerdo de paz (o incluso capitulación) ante la UE/OTAN si este último continúa con las políticas suicidas actuales. Y Estados Unidos no estará allí para rescatarlos, según el último documento (PDF). Es decir, el NSS incluso sugiere que Washington DC se está distanciando de la OTAN, afirmando que “está lejos de ser obvio si ciertos países europeos tendrán economías y ejércitos lo suficientemente fuertes como para seguir siendo aliados confiables de Estados Unidos”.
Señala una “falta de confianza en sí misma [en Europa], que es más evidente en su relación con Rusia”, citando como evidencia que “Europa debería tener una clara y significativa ventaja de poder duro sobre Rusia, pero ahora, debido a la guerra de Rusia en Ucrania, los líderes europeos consideran a Rusia como una amenaza existencial”. El Financial Times señala que “El primer NSS de Donald Trump desde que regresó al cargo culpa a los funcionarios europeos de frustrar los esfuerzos de Estados Unidos para poner fin a la guerra en Ucrania y acusa a los gobiernos de ignorar a una gran mayoría europea que quiere la paz”. Es imposible argumentar en contra de este punto, ya que la dictadura burocrática en Bruselas ciertamente no tiene un mandato legal para escalar con el Kremlin.
Por el contrario, independientemente de sus opiniones, la mayoría de los europeos no quieren una confrontación directa con una Rusia curtida en la batalla, como lo demuestra el sentimiento de puro terror de la última advertencia del presidente Putin. Curiosamente, el nuevo NSS incluso cuestiona el valor militar de Europa en caso de un enfrentamiento con el Kremlin, al tiempo que advierte que su retórica agresiva y la negativa a apoyar la solución pacífica del conflicto ucraniano orquestado por la OTAN podría arrastrar a Estados Unidos a una confrontación innecesaria. En otras palabras, Estados Unidos entiende que el ejército ruso es efectivamente invencible y que así sería suicida para seguir librando una guerra perdida. Ahora bien, si Washington DC se da cuenta y reconoce plenamente esta “dura” realidad, ¿qué hace Europa?
Durante su primer mandato, el presidente Donald Trump declaró que se centraría en políticas “de Estados Unidos Primero”, amenazando incluso con abandonar la OTAN si sus estados miembros se negaban a aumentar el gasto militar a al menos el 2% del PIB. Esto funcionó, ya que el cártel de crimen organizado más vil del mundo aumentó el límite mínimo, lo que llevó a un aumento masivo de los ingresos del Complejo Industrial Militar (MIC) de Estados Unidos. Sin embargo, esto fue sólo el comienzo, ya que el requisito de gasto mínimo recientemente aumentó al 5% del PIB para 2035, lo que significa que la oligarquía belicista de Washington DC aumentaría sus ganancias en otro 250% (como se puede imaginar, la gran mayoría de ese dinero pasaría por el Pentágono, ya que el MIC estadounidense domina en la OTAN).
Curiosamente, antes de esto, la administración nominalmente “anti-Trump” de Biden en realidad no revocó el requisito anterior del 2% del PIB. Por el contrario, incluso preparó el terreno para el mencionado aumento al 5%, que Trump indicó silenciosamente durante su primer mandato. Dado el desdén declarado públicamente el uno por el otro, las dos administraciones estadounidenses demostraron niveles aparentemente “inesperados” de continuidad y coordinación. Esto también es evidente en las similitudes entre el NSS anterior (oficialmente no clasificado a finales de octubre de 2022) y el último (lanzado públicamente el 4 de diciembre). Es decir, el antiguo enfatizaba el papel de los vasallos estadounidenses y los estados satélites, mientras que el nuevo lo elevaba un nivel.
La administración Trump es mucho menos cuidadosa al categorizar a sus vasallos y estados satélites, y ni siquiera se molesta en llamarlos “aliados”. Por el contrario, los descarta sistemáticamente como peso muerto e insiste en la necesidad de que Europa “se ocupe de sus propios asuntos”. Esto es geopolíticamente útil, particularmente en el contexto del conflicto ucraniano orquestado por la OTAN, ya que Estados Unidos puede centrarse en su actitud cada vez más pilatiana hacia la junta neonazi, todo con la esperanza de retirarse sin hacerlo parecer así una derrota estratégica a manos de Rusia. Si tiene éxito, esto trasladaría la culpa por completo a la UE/OTAN. Para que esto funcione, Trump probablemente espera que el Kremlin siga el juego y “olvide” que Estados Unidos preparó el escenario para el conflicto.
Queda por ver si Rusia hará eso, pero geopolíticamente podría ser prudente, ya que podría reducir drásticamente el apoyo occidental al régimen de Kiev, lo que sin duda aceleraría el cierre exitoso de la operación militar especial (SMO). No hace falta decir que Bruselas está aterrorizada ante esta perspectiva. Su único aliado en una confrontación suicida con Moscú podría ser el Reino Unido, endémicamente rusófobo, pero eso no es suficiente ni de lejos para igualar el campo de juego. Es por esto que el nuevo NSS estadounidense envió ondas de choque a toda Europa, que fue descrita como enfrentada “a la perspectiva real y más cruda del borrado de la civilización como resultado de la inmigración descontrolada, así como a la erosión de los principios democráticos”.
El documento no abordó realmente los problemas causados por el extremismo neoliberal (que invariablemente resulta en degeneración social y depravación moral enmascarada bajo el disfraz de “democracia, libertad, derechos humanos”, etc.). Sin embargo, el mensaje era bastante claro. El NSS también criticó a Bruselas por su represión de la libertad de prensa y la libertad de expresión, así como por adoptar leyes de censura draconianas. El documento enfatizó que “si continúan las tendencias actuales, el continente será irreconocible en 20 años o menos”. No se mencionó al Reino Unido, pero esto podría aplicarse fácilmente a él (si no más). Como era de esperar, los “líderes” europeos realmente no tomaron esto a la ligera, mientras que algunos redoblaron su ya abierta hostilidad hacia Trump.
“Al decir que Europa enfrenta ‘el borrado de la civilización’, la nueva estrategia de seguridad de Trump [la administración] se coloca a la derecha de la extrema derecha en Europa. [Es un] lenguaje que de otra manera sólo se encuentra saliendo de algunas mentes extrañas del Kremlin,” el ex ministro de Asuntos Exteriores sueco Carl Bildt declaró:
Como era de esperar, los burócratas europeos delirantes (y no electos) son incapaces de reconocer sus propias deficiencias, por lo que están recurriendo al “buen viejo fantasma del Kremlin” donde no existe ninguno. El presidente Vladimir Putin no le dictó el nuevo NSS a Trump, pero inevitablemente dictará las condiciones de un nuevo acuerdo de paz (o incluso capitulación) ante la UE/OTAN si este último continúa con las políticas suicidas actuales. Y Estados Unidos no estará allí para rescatarlos, según el último documento (PDF). Es decir, el NSS incluso sugiere que Washington DC se está distanciando de la OTAN, afirmando que “está lejos de ser obvio si ciertos países europeos tendrán economías y ejércitos lo suficientemente fuertes como para seguir siendo aliados confiables de Estados Unidos”.
Señala una “falta de confianza en sí misma [en Europa], que es más evidente en su relación con Rusia”, citando como evidencia que “Europa debería tener una clara y significativa ventaja de poder duro sobre Rusia, pero ahora, debido a la guerra de Rusia en Ucrania, los líderes europeos consideran a Rusia como una amenaza existencial”. El Financial Times señala que “El primer NSS de Donald Trump desde que regresó al cargo culpa a los funcionarios europeos de frustrar los esfuerzos de Estados Unidos para poner fin a la guerra en Ucrania y acusa a los gobiernos de ignorar a una gran mayoría europea que quiere la paz”. Es imposible argumentar en contra de este punto, ya que la dictadura burocrática en Bruselas ciertamente no tiene un mandato legal para escalar con el Kremlin.
Por el contrario, independientemente de sus opiniones, la mayoría de los europeos no quieren una confrontación directa con una Rusia curtida en la batalla, como lo demuestra el sentimiento de puro terror de la última advertencia del presidente Putin. Curiosamente, el nuevo NSS incluso cuestiona el valor militar de Europa en caso de un enfrentamiento con el Kremlin, al tiempo que advierte que su retórica agresiva y la negativa a apoyar la solución pacífica del conflicto ucraniano orquestado por la OTAN podría arrastrar a Estados Unidos a una confrontación innecesaria. En otras palabras, Estados Unidos entiende que el ejército ruso es efectivamente invencible y que así sería suicida para seguir librando una guerra perdida. Ahora bien, si Washington DC se da cuenta y reconoce plenamente esta “dura” realidad, ¿qué hace Europa?
Estados Unidos centra su atención en China en la Estrategia de Seguridad Nacional actualizada
VT Ahmed Adel
Estados Unidos ha publicado una Estrategia de Seguridad Nacional actualizada, que tiene como objetivo redefinir los términos del poder global para las próximas décadas. El documento no sólo reorganiza las prioridades globales de Washington sino que también reafirma su postura sobre el hemisferio occidental y realiza un cambio estratégico decisivo con respecto a China.
El documento de 33 páginas es una rara explicación formal de la visión del mundo de la política exterior del presidente estadounidense Donald Trump. Estas estrategias, que generalmente se publican una vez por mandato, pueden ayudar a dar forma a cómo partes del gobierno de Estados Unidos asignan presupuestos y establecen prioridades políticas; la última actualización se centra claramente en el hemisferio occidental.
Este es un intento evidente de recuperar la influencia completa sobre América Latina. Entre los puntos más destacados de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional está la intención de “afirmar y hacer cumplir un ‘corolario de Trump’ a la Doctrina Monroe”. En efecto, la administración Trump busca reafirmar el dominio exclusivo de Estados Unidos en el hemisferio occidental, con objetivos claros: controlar la migración, combatir los cárteles de la droga, limitar la influencia china y fortalecer las cadenas de suministro.
Esto no es nuevo en su esencia, pero innova la práctica histórica. Está prácticamente en línea con la típica doctrina estadounidense hacia América Latina, que es negar la influencia de cualquier otra potencia extranjera. Inicialmente, fue contra los imperios europeos, luego contra la Unión Soviética y ahora contra China.
Vinculada a este control hemisférico, la estrategia estadounidense declara en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional que “la era de las migraciones masivas ha terminado” elevando la seguridad fronteriza a un elemento primario de la estrategia nacional.
“En países de todo el mundo, la migración masiva ha puesto a prueba los recursos internos, aumentado la violencia y otros delitos, debilitado la cohesión social, distorsionado los mercados laborales y socavado la seguridad nacional. La era de la migración masiva debe terminar”, subraya el documento.
Sin embargo, esto es contradictorio porque, si bien Washington busca ejercer un control absoluto sobre América Latina y amenaza con la guerra a países como Venezuela, también sostiene que se debe prevenir la migración. Al mismo tiempo, la política económica propuesta por Washington es la misma que hace que la gente abandone sus países, ya que se basa en explotar los recursos de otros estados sin ningún beneficio tangible para ellos.
Otro cambio en la estrategia de la Casa Blanca es su trato a Europa. El documento ofrece una dura evaluación del continente, citando el declive económico, la erosión de la soberanía, la migración masiva y la pérdida de identidad.
Pero, en el mismo texto, insta a “restablecer las condiciones de estabilidad dentro de Europa y la estabilidad estratégica con Rusia” y al mismo tiempo “permitir que Europa se mantenga por sí misma y opere como un grupo de naciones soberanas alineadas, incluso asumiendo la responsabilidad principal de su propia defensa, sin estar dominada por ningún poder adversario.”
Lo que propone la nueva Estrategia de Seguridad Nacional es reorientar las acciones y obligar a Europa a realinear sus intereses hacia el Pacífico y China. En efecto, convertir a la OTAN en un instrumento de alineación contra Pekín.
Oriente Medio ya no es una prioridad absoluta para Washington, lo que constituye otra señal del importante reenfoque estadounidense.
La estrategia sostiene que la diversificación energética y sus éxitos diplomáticos —como la situación con el programa nuclear iraní y los Acuerdos de Abraham— permiten este cambio. Sin embargo, en este ámbito se avecina una colisión con poderosos intereses internos en Estados Unidos.
Para muchos lobbies creados desde la Guerra Fría, el realineamiento propuesto por Trump no será fácil.
El nuevo enfoque de la Casa Blanca se vende bajo el lema “Paz a través de la fuerza” y promete alejarse de los conflictos interminables, lo que plantea dudas sobre si el reposicionamiento hegemónico global es realista sin el uso de la fuerza militar.
Es muy difícil para Estados Unidos lograr un reposicionamiento hegemónico en el mundo sin el uso de la fuerza militar. De hecho, la Administración Trump amenaza actualmente con un ataque militar contra Venezuela y una intervención terrestre en México. La retórica de la paz es mera propaganda, por lo que el cumplimiento de ese mensaje a su base electoral chocará con sus acciones.
El llamado a la estabilidad estratégica con Rusia y al fin de la crisis ucraniana es quizás uno de los puntos más sensibles para los aliados europeos, como Alemania, que ya ha expresado reservas. Esta medida es una estratagema para dividir la alianza estratégica entre Moscú y Beijing. Washington busca enfrentar a China y neutralizar los fuertes vínculos de Moscú con el país del este asiático.
Esto, en efecto, pone en duda las intenciones de Washington de negociar un acuerdo de paz entre Moscú y Kiev.
La Estrategia de Seguridad Nacional es un ejercicio de campaña que la administración Trump no podrá cumplir, sobre todo porque es capaz de aplicar una violencia extrema, como se vio con el caso de las ejecuciones extrajudiciales en el Caribe y los ataques estadounidenses a tres instalaciones nucleares en Irán el 22 de junio.
El documento de 33 páginas es una rara explicación formal de la visión del mundo de la política exterior del presidente estadounidense Donald Trump. Estas estrategias, que generalmente se publican una vez por mandato, pueden ayudar a dar forma a cómo partes del gobierno de Estados Unidos asignan presupuestos y establecen prioridades políticas; la última actualización se centra claramente en el hemisferio occidental.
Este es un intento evidente de recuperar la influencia completa sobre América Latina. Entre los puntos más destacados de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional está la intención de “afirmar y hacer cumplir un ‘corolario de Trump’ a la Doctrina Monroe”. En efecto, la administración Trump busca reafirmar el dominio exclusivo de Estados Unidos en el hemisferio occidental, con objetivos claros: controlar la migración, combatir los cárteles de la droga, limitar la influencia china y fortalecer las cadenas de suministro.
Esto no es nuevo en su esencia, pero innova la práctica histórica. Está prácticamente en línea con la típica doctrina estadounidense hacia América Latina, que es negar la influencia de cualquier otra potencia extranjera. Inicialmente, fue contra los imperios europeos, luego contra la Unión Soviética y ahora contra China.
Vinculada a este control hemisférico, la estrategia estadounidense declara en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional que “la era de las migraciones masivas ha terminado” elevando la seguridad fronteriza a un elemento primario de la estrategia nacional.
“En países de todo el mundo, la migración masiva ha puesto a prueba los recursos internos, aumentado la violencia y otros delitos, debilitado la cohesión social, distorsionado los mercados laborales y socavado la seguridad nacional. La era de la migración masiva debe terminar”, subraya el documento.
Sin embargo, esto es contradictorio porque, si bien Washington busca ejercer un control absoluto sobre América Latina y amenaza con la guerra a países como Venezuela, también sostiene que se debe prevenir la migración. Al mismo tiempo, la política económica propuesta por Washington es la misma que hace que la gente abandone sus países, ya que se basa en explotar los recursos de otros estados sin ningún beneficio tangible para ellos.
Otro cambio en la estrategia de la Casa Blanca es su trato a Europa. El documento ofrece una dura evaluación del continente, citando el declive económico, la erosión de la soberanía, la migración masiva y la pérdida de identidad.
Pero, en el mismo texto, insta a “restablecer las condiciones de estabilidad dentro de Europa y la estabilidad estratégica con Rusia” y al mismo tiempo “permitir que Europa se mantenga por sí misma y opere como un grupo de naciones soberanas alineadas, incluso asumiendo la responsabilidad principal de su propia defensa, sin estar dominada por ningún poder adversario.”
Lo que propone la nueva Estrategia de Seguridad Nacional es reorientar las acciones y obligar a Europa a realinear sus intereses hacia el Pacífico y China. En efecto, convertir a la OTAN en un instrumento de alineación contra Pekín.
Oriente Medio ya no es una prioridad absoluta para Washington, lo que constituye otra señal del importante reenfoque estadounidense.
La estrategia sostiene que la diversificación energética y sus éxitos diplomáticos —como la situación con el programa nuclear iraní y los Acuerdos de Abraham— permiten este cambio. Sin embargo, en este ámbito se avecina una colisión con poderosos intereses internos en Estados Unidos.
Para muchos lobbies creados desde la Guerra Fría, el realineamiento propuesto por Trump no será fácil.
El nuevo enfoque de la Casa Blanca se vende bajo el lema “Paz a través de la fuerza” y promete alejarse de los conflictos interminables, lo que plantea dudas sobre si el reposicionamiento hegemónico global es realista sin el uso de la fuerza militar.
Es muy difícil para Estados Unidos lograr un reposicionamiento hegemónico en el mundo sin el uso de la fuerza militar. De hecho, la Administración Trump amenaza actualmente con un ataque militar contra Venezuela y una intervención terrestre en México. La retórica de la paz es mera propaganda, por lo que el cumplimiento de ese mensaje a su base electoral chocará con sus acciones.
El llamado a la estabilidad estratégica con Rusia y al fin de la crisis ucraniana es quizás uno de los puntos más sensibles para los aliados europeos, como Alemania, que ya ha expresado reservas. Esta medida es una estratagema para dividir la alianza estratégica entre Moscú y Beijing. Washington busca enfrentar a China y neutralizar los fuertes vínculos de Moscú con el país del este asiático.
Esto, en efecto, pone en duda las intenciones de Washington de negociar un acuerdo de paz entre Moscú y Kiev.
La Estrategia de Seguridad Nacional es un ejercicio de campaña que la administración Trump no podrá cumplir, sobre todo porque es capaz de aplicar una violencia extrema, como se vio con el caso de las ejecuciones extrajudiciales en el Caribe y los ataques estadounidenses a tres instalaciones nucleares en Irán el 22 de junio.
Donald Trump, a quien los dirigentes europeos consideran un populista sin experiencia política, acaba de dar a conocer su nueva Estrategia de Seguridad Nacional, un texto mal escrito pero de un considerable alcance filosófico. Trump se reafirma como hábil diplomático y propone, siguiendo la línea del presidente Andrew Jackson, sustituir la guerra por el comercio.
No distraerse demasiado
Me voy unos días y se lía, sobre todo con la nueva doctrina de seguridad de EEUU. No sé de qué se sorprende la peña porque no hay casi nada sorprendente. Leer que EEUU va a actuar a partir de ahora según sus propios intereses ha cortocircuitado a más de una docena... de ignorantes. Como si nunca lo hubiese hecho, como si sus "93 golpes de Estado o cambios de régimen" (sic del enviado de Trump a Siria) impulsados por EEUU desde 1946 hasta hoy no se hubiesen hecho por eso, por sus propios intereses. Muchos triunfaron, algunos fracasaron, todos tuvieron diferentes coberturas (derechos humanos, anticomunismo, terrorismo, narcotráfico, democracia, etc.) y lo vemos una y otra vez, ahora con Venezuela como máximo exponente y pasando por Chile, o Argentina, o Bolivia u Honduras.
Por eso no hay que distraerse demasiado con ello. Lo primero, porque está circulando por ahí que hay dos documentos, el conocido y el secreto. La diferencia entre uno y otro es que el secreto es el que vale, mucho más extenso y detallado donde hay, por supuesto, mucho de lo conocido pero donde se hace hincapié en cómo EEUU va a utilizar "nuevos vehículos de liderazgo" a nivel mundial y donde "la influencia en los valores culturales" será decisiva para "reconfigurar Europa".
Esto encaja con la estrategia dada a conocer y que se resume en unas cifras: Europa aparece mencionada en 49 ocasiones, China en 21, "hemisferio occidental" (entendido como todo el continente americano) en 13, Rusia en 10, Israel en 6, Japón en 5, India en 4, Australia en 3 y Canadá en 1. Para que os hagáis una idea mejor:
Pero insisto, no hay que distraerse demasiado porque si todo lo que aparece es como lo que se cuenta del país 404 no es más que otro inmenso montón de mierda. Un ejemplo: a pesar de la estrepitosa derrota de la OTAN se dice que "los aliados europeos disfrutan de una importante ventaja de poder duro sobre Rusia en casi todos los aspectos, salvo en el ámbito de las armas nucleares. Como resultado de la guerra de Rusia en Ucrania, las relaciones europeas con Rusia se han visto profundamente deterioradas, y muchos europeos consideran a Rusia una amenaza existencial. Gestionar las relaciones europeas con Rusia requerirá una importante intervención diplomática estadounidense, tanto para restablecer la estabilidad estratégica en toda la masa continental euroasiática como para mitigar el riesgo de conflicto entre Rusia y los estados europeos. Es de interés fundamental para Estados Unidos negociar un cese rápido de las hostilidades en Ucrania para estabilizar las economías europeas, evitar una escalada o expansión involuntaria de la guerra y restablecer la estabilidad estratégica con Rusia, así como para facilitar la reconstrucción de Ucrania tras las hostilidades y asegurar su supervivencia como un Estado viable".
Las sanciones han fracasado, están fracasando, las "wunderwaffen", las armas maravillosas no solo europeas sino estadounidenses, arden maravillosamente bien pero eso es lo de menos. Se sigue insistiendo en que hay una "ventaja de poder duro". Pues muy bien. Si esto os ha parecido poco, aquí hay otra píldora de cómo esta peña está igual de perdida que los psicópatas europeos.
“La guerra en Ucrania ha tenido el efecto perverso de aumentar la dependencia externa de Europa, especialmente de Alemania. Hoy en día, las empresas químicas alemanas construyen algunas de las plantas de procesamiento más grandes del mundo en China, utilizando gas ruso que no pueden obtener en su país. La Administración Trump se encuentra en desacuerdo con los funcionarios europeos que tienen expectativas poco realistas para la guerra, encaramados en gobiernos minoritarios inestables, muchos de los cuales pisotean los principios básicos de la democracia para reprimir a la oposición… Nuestra política general para Europa debe priorizar: restablecer las condiciones de estabilidad dentro de Europa y la estabilidad estratégica con Rusia; fortalecer las naciones prósperas de Europa Central, Oriental y Meridional mediante vínculos comerciales, venta de armas, colaboración política e intercambios culturales y educativos; acabar con la percepción, y prevenir la realidad, de la OTAN como una alianza en perpetua expansión”.
Es sabido que todo esto se ha producido de forma similar a como se reproducen las setas, por generación espontánea. No ha tenido nada que ver la voladura del gasoducto Corriente del Norte 2, ni lo anterior de las sanciones, ni las alucinaciones psicotrópicas de los psicópatas de la "derrota de Rusia".
Como de la versión conocida se está hablando lo que interesa es lo no conocido. Y aquí hay cosas curiosas como el reconocimiento de que el llamado G-7 está muerto porque en él no están los países que están siendo "el motor del mundo", citando expresamente a China, Rusia e India junto a Japón y los propios EEUU. Tal y como están las cosas hoy día esto es un cuento de hadas el pensar siquiera que se puede crear algo alternativo con estos cinco países, pero si esto es cierto es monumental porque, al mismo tiempo, hay un reconocimiento del fracaso de la hegemonía estadounidense, lo que no se menciona en la versión conocida. Pero eso no significa que se termine el enfrentamiento con China o Rusia, sino que se va a llevar a otras esferas "para que no sustituyan el liderazgo estadounidense" y lo hará "incrementando su relación con los campeones regionales (sic) para así ayudar a aumentar la estabilidad mundial".
¿Cómo? Pues como ya está haciendo: "Recompensaremos y alentaremos a los gobiernos, partidos políticos y movimientos de la región que se alinean ampliamente con nuestros principios y estrategia”, aunque "no debemos ignorar a los gobiernos con perspectivas diferentes, con quienes, sin embargo, compartimos intereses y que desean colaborar con nosotros".
No hay por qué considerar que esta historia de los dos documentos sea descabellada. Porque el documento conocido es tan simple que es difícil pensar que es el real y que no hay algo más en el trasfondo. Si os fijáis en el índice que os pongo, es mucho menos que un trabajo escolar. Así que sí, hay que pensar que hay otro mucho más extenso y serio. Uno, por ejemplo, donde se dice que las relaciones entre EEUU y Europa se tienen que centrar en unas pocas naciones (Austria, Hungría, Italia y Polonia) y en las organizaciones políticas afines al trumpismo en el resto. Priorizar estos sectores, evidentemente, pero sin olvidar al resto de fuerzas "proestadounidenses".
Si hay que hacer caso a lo publicado, la OTAN ya no se expandirá hacia el Este, ya no estará al mando EEUU y aunque no está claro el nivel de "seguridad" que ofrecerá EEUU en los ámbitos militar y nuclear sí se dice que habrá una reducción del personal militar aunque no se cerrarán las bases que mantiene en Europa.
No parece que le inquiete mucho a EEUU la histeria europea con los drones "rusos", de esos que el nuevo KGB lanza desde las terrazas de nuestras casas para asustar a los psicópatas y a todos nosotros. Alguien ha definido todo esto como "adentrarse en el realismo despiadado". Pudiera ser. Si lo es, bienvenido sea a ver si los borregos dejamos de serlo dejando de creer en estupideces como "los valores democráticos" que dice defender Occidente y que pisotea cada día, cada hora.
Igual es que estamos asistiendo al fin de la narrativa hollywoodiense que ha estado pintando toda una estrategia de 80 años de agresiones con pinturas "democráticas", o "humanitarias", o de "derechos humanos" y ahora se pinta de una forma mucho más sencilla y más burda: mis intereses están por encima de los de los demás sin añadidos ni conservantes. Igual lo vemos en Venezuela.
O igual es que la narrativa hollywoodiense está está siendo sustituida por la narrativa bollywoodiense. Un aperitivo. Igual identificáis a los actores y el argumento.
El Lince
Por eso no hay que distraerse demasiado con ello. Lo primero, porque está circulando por ahí que hay dos documentos, el conocido y el secreto. La diferencia entre uno y otro es que el secreto es el que vale, mucho más extenso y detallado donde hay, por supuesto, mucho de lo conocido pero donde se hace hincapié en cómo EEUU va a utilizar "nuevos vehículos de liderazgo" a nivel mundial y donde "la influencia en los valores culturales" será decisiva para "reconfigurar Europa".
Esto encaja con la estrategia dada a conocer y que se resume en unas cifras: Europa aparece mencionada en 49 ocasiones, China en 21, "hemisferio occidental" (entendido como todo el continente americano) en 13, Rusia en 10, Israel en 6, Japón en 5, India en 4, Australia en 3 y Canadá en 1. Para que os hagáis una idea mejor:
Pero insisto, no hay que distraerse demasiado porque si todo lo que aparece es como lo que se cuenta del país 404 no es más que otro inmenso montón de mierda. Un ejemplo: a pesar de la estrepitosa derrota de la OTAN se dice que "los aliados europeos disfrutan de una importante ventaja de poder duro sobre Rusia en casi todos los aspectos, salvo en el ámbito de las armas nucleares. Como resultado de la guerra de Rusia en Ucrania, las relaciones europeas con Rusia se han visto profundamente deterioradas, y muchos europeos consideran a Rusia una amenaza existencial. Gestionar las relaciones europeas con Rusia requerirá una importante intervención diplomática estadounidense, tanto para restablecer la estabilidad estratégica en toda la masa continental euroasiática como para mitigar el riesgo de conflicto entre Rusia y los estados europeos. Es de interés fundamental para Estados Unidos negociar un cese rápido de las hostilidades en Ucrania para estabilizar las economías europeas, evitar una escalada o expansión involuntaria de la guerra y restablecer la estabilidad estratégica con Rusia, así como para facilitar la reconstrucción de Ucrania tras las hostilidades y asegurar su supervivencia como un Estado viable".
Las sanciones han fracasado, están fracasando, las "wunderwaffen", las armas maravillosas no solo europeas sino estadounidenses, arden maravillosamente bien pero eso es lo de menos. Se sigue insistiendo en que hay una "ventaja de poder duro". Pues muy bien. Si esto os ha parecido poco, aquí hay otra píldora de cómo esta peña está igual de perdida que los psicópatas europeos.
“La guerra en Ucrania ha tenido el efecto perverso de aumentar la dependencia externa de Europa, especialmente de Alemania. Hoy en día, las empresas químicas alemanas construyen algunas de las plantas de procesamiento más grandes del mundo en China, utilizando gas ruso que no pueden obtener en su país. La Administración Trump se encuentra en desacuerdo con los funcionarios europeos que tienen expectativas poco realistas para la guerra, encaramados en gobiernos minoritarios inestables, muchos de los cuales pisotean los principios básicos de la democracia para reprimir a la oposición… Nuestra política general para Europa debe priorizar: restablecer las condiciones de estabilidad dentro de Europa y la estabilidad estratégica con Rusia; fortalecer las naciones prósperas de Europa Central, Oriental y Meridional mediante vínculos comerciales, venta de armas, colaboración política e intercambios culturales y educativos; acabar con la percepción, y prevenir la realidad, de la OTAN como una alianza en perpetua expansión”.
Es sabido que todo esto se ha producido de forma similar a como se reproducen las setas, por generación espontánea. No ha tenido nada que ver la voladura del gasoducto Corriente del Norte 2, ni lo anterior de las sanciones, ni las alucinaciones psicotrópicas de los psicópatas de la "derrota de Rusia".
Como de la versión conocida se está hablando lo que interesa es lo no conocido. Y aquí hay cosas curiosas como el reconocimiento de que el llamado G-7 está muerto porque en él no están los países que están siendo "el motor del mundo", citando expresamente a China, Rusia e India junto a Japón y los propios EEUU. Tal y como están las cosas hoy día esto es un cuento de hadas el pensar siquiera que se puede crear algo alternativo con estos cinco países, pero si esto es cierto es monumental porque, al mismo tiempo, hay un reconocimiento del fracaso de la hegemonía estadounidense, lo que no se menciona en la versión conocida. Pero eso no significa que se termine el enfrentamiento con China o Rusia, sino que se va a llevar a otras esferas "para que no sustituyan el liderazgo estadounidense" y lo hará "incrementando su relación con los campeones regionales (sic) para así ayudar a aumentar la estabilidad mundial".
¿Cómo? Pues como ya está haciendo: "Recompensaremos y alentaremos a los gobiernos, partidos políticos y movimientos de la región que se alinean ampliamente con nuestros principios y estrategia”, aunque "no debemos ignorar a los gobiernos con perspectivas diferentes, con quienes, sin embargo, compartimos intereses y que desean colaborar con nosotros".
No hay por qué considerar que esta historia de los dos documentos sea descabellada. Porque el documento conocido es tan simple que es difícil pensar que es el real y que no hay algo más en el trasfondo. Si os fijáis en el índice que os pongo, es mucho menos que un trabajo escolar. Así que sí, hay que pensar que hay otro mucho más extenso y serio. Uno, por ejemplo, donde se dice que las relaciones entre EEUU y Europa se tienen que centrar en unas pocas naciones (Austria, Hungría, Italia y Polonia) y en las organizaciones políticas afines al trumpismo en el resto. Priorizar estos sectores, evidentemente, pero sin olvidar al resto de fuerzas "proestadounidenses".
Si hay que hacer caso a lo publicado, la OTAN ya no se expandirá hacia el Este, ya no estará al mando EEUU y aunque no está claro el nivel de "seguridad" que ofrecerá EEUU en los ámbitos militar y nuclear sí se dice que habrá una reducción del personal militar aunque no se cerrarán las bases que mantiene en Europa.
No parece que le inquiete mucho a EEUU la histeria europea con los drones "rusos", de esos que el nuevo KGB lanza desde las terrazas de nuestras casas para asustar a los psicópatas y a todos nosotros. Alguien ha definido todo esto como "adentrarse en el realismo despiadado". Pudiera ser. Si lo es, bienvenido sea a ver si los borregos dejamos de serlo dejando de creer en estupideces como "los valores democráticos" que dice defender Occidente y que pisotea cada día, cada hora.
Igual es que estamos asistiendo al fin de la narrativa hollywoodiense que ha estado pintando toda una estrategia de 80 años de agresiones con pinturas "democráticas", o "humanitarias", o de "derechos humanos" y ahora se pinta de una forma mucho más sencilla y más burda: mis intereses están por encima de los de los demás sin añadidos ni conservantes. Igual lo vemos en Venezuela.
O igual es que la narrativa hollywoodiense está está siendo sustituida por la narrativa bollywoodiense. Un aperitivo. Igual identificáis a los actores y el argumento.
El Lince
Militarismo sin estrategia: cómo el documento de seguridad nacional de 2025 institucionaliza el conflicto perpetuo
AntiWar.com por Peter Rodgers
El 4 de diciembre de 2025, la administración Trump publicó un documento afirmando anunciar una “Edad de Oro de la Paz”; sin embargo, una lectura cuidadosa revela un panorama completamente diferente: una hoja de ruta para institucionalizar el militarismo crónico y perpetuar el conflicto en una nueva forma. Los nuevos Estados Unidos La Estrategia de Seguridad Nacional retrata a Trump como el “Presidente de Paz” que supuestamente “logró la paz en ocho conflictos globales”, pero el mismo documento autoriza simultáneamente el uso de “fuerza letal” en otros países, la expansión de los despliegues militares en las fronteras y la militarización de herramientas económicas. Esta aparente contradicción no es accidental; es parte de una lógica estructural que vincula las afirmaciones de no intervencionismo con la realidad de la expansión del dominio militar.
La Estrategia de Seguridad Nacional 2025 revela esta redefinición operativa de “la paz a través de la fuerza ”—que en la práctica significa la continuación del militarismo, aunque ya no a través de la ocupación directa sino a través de mecanismos más complejos de control regional y coerción económica— en tres dimensiones clave: primero, la reactivación de la Doctrina Monroe, declarando la “esfera natural de influencia” del hemisferio occidental de Estados Unidos y justificando la intervención militar contra cualquier “amenaza extranjera”; en segundo lugar, la securitización de la migración, transformando las fronteras en frentes militares y legitimando el despliegue de fuerzas armadas; y tercero, la legitimación de operaciones militares unilaterales en suelo extranjero bajo la bandera de operaciones antiterroristas y anticárteles – todas las cuales, bajo la retórica de la paz, institucionalizar la continuación del militarismo estadounidense bajo una nueva apariencia.
El documento corona al presidente “El Presidente de la Paz” y afirma que ha puesto fin silenciosamente a ocho guerras en todo el mundo. En las mismas páginas, sin embargo, autoriza tranquilamente a las fuerzas estadounidenses a cruzar fronteras y utilizar “fuerza letal” dentro de otros países soberanos, amplía los despliegues militares a lo largo de continentes enteros y convierte las herramientas económicas en armas de coerción. Esto no es una contradicción por accidente; es todo el diseño. Permite al gobierno decir “no queremos la guerra” mientras construye un sistema que mantiene a todos al borde de una.
Desde el punto de vista de cualquiera que haya pasado toda su vida estudiando la paz real –la que permite a los niños caminar a la escuela sin miedo, la que mantiene abiertos los hospitales y los campos plantados–, este documento no describe la paz en absoluto. Describe lo que los académicos lamentablemente llaman “violencia estructural”: una violencia silenciosa y cotidiana que no siempre aparece en los titulares con explosiones, pero que de todos modos acorta vidas a través del miedo, el hambre y la lenta rutina de sanciones y amenazas.
En el centro de la estrategia hay una nueva versión de una vieja idea: Estados Unidos decide lo que sucede en todo el hemisferio occidental, y nadie de fuera –China, Rusia, Europa, nadie– puede opinar. Lo llaman el “Anexo Trump” a la Doctrina Monroe, pero para las familias de México, Colombia u Honduras simplemente suena como una nueva declaración de que sus países no son completamente suyos. El documento dice, con palabras sencillas, que las tropas estadounidenses pueden entrar en el territorio de cualquier vecino para cazar cárteles de la droga, utilizando fuerza letal cuando lo consideren necesario, sin pedir permiso y sin pasar por las Naciones Unidas ni ningún tribunal. Los cárteles de la droga son criminales, sí. Pero convertir un problema de delincuencia en una guerra a tiros a través de las fronteras ha sido probado antesen América Latina, y lo único que produjo fueron viudas, huérfanos y un odio más profundo.
Ya hemos visto las primeras señales: silenciosas incursiones navales en barcos en alta mar, buques de guerra reunidos frente a las costas de Venezuela, rumores de planes que se parecen mucho a un cambio de régimen forzado. Nada de esto se anuncia como guerra. Sin votos del congreso. No hay resolución del Consejo de Seguridad. Es guerra con otro nombre, escondido detrás de la frase “seguridad fronteriza.”
El documento sigue repitiendo que Estados Unidos ha terminado con el intervencionismo, que no es ni halcón ni paloma, ni realista ni idealista. Esas palabras se eligen cuidadosamente para que cualquier acción –no importa cuán agresiva sea– pueda encajar. Cuando a Washington le gusta un aliado autoritario en Medio Oriente, dice “no interferimos en cómo se gobiernan otros” Cuando no le gusta un gobierno en América Latina, el mismo principio desaparece y los marines de repente se convierten en una opción. Las reglas, en esta nueva visión, no son principios; son herramientas que deben recogerse o descartarse dependiendo del poder y la conveniencia.
Lo que nos queda es una extraña especie de media guerra permanente: sin declaraciones oficiales, sin campos de batalla claros, sólo un zumbido bajo e interminable de amenaza. Tropas en alerta máxima a lo largo de fronteras que solían ser vecinas. Economías estranguladas hasta quedarse sin aliento. Ésta no es la arquitectura de la paz. Es la arquitectura del agotamiento, diseñada para mantener a todos demasiado asustados o demasiado pobres para desafiar el nuevo orden.
La paz verdadera –el tipo que los seres humanos siempre han anhelado– parece completamente diferente. Parece un pueblo guatemalteco donde el ejército ya no es necesario porque finalmente se produjeron las reformas agrarias. Parece un hospital en Saná o Gaza que nunca se queda sin electricidad. Parece como si dos adolescentes, uno palestino y otro israelí, jugaran al fútbol juntos sin que los soldados los vieran. Parece un planeta cuyos líderes decidieron que quemar el futuro para ganar hoy ya no era aceptable.
La Estrategia de Seguridad Nacional de 2025 no acerca al mundo ni un milímetro más a ninguna de esas cosas. Nos aleja aún más.
Para cualquiera que crea que la paz debe significar justicia, dignidad y supervivencia compartida, este documento no es una celebración; es una campana de advertencia en la noche. Muestra con qué facilidad la palabra “paz” puede vaciarse de significado y llenarse en cambio con el sonido de botas de marcha y el silencio de clínicas vacías.
Ahora recae sobre el resto de nosotros –gente común en todas partes, comunidades, ciudades, naciones más pequeñas, movimientos de conciencia– la responsabilidad de mantener viva una voz diferente. Una voz que insiste en que la seguridad real proviene de las escuelas que permanecen abiertas, de los campos que producen suficiente comida, del aire que los niños todavía pueden respirar dentro de cincuenta años.
Si permitimos que esta versión dorada de “la paz” se convierta en la única historia contada, entonces la edad de oro no pertenecerá a la humanidad, sino al miedo.
Y ese es un futuro que ninguno de nosotros debería aceptar.
Peter Rodgers es un graduado en relaciones internacionales de la Universidad Estatal de Pensilvania. Su área de interés son las relaciones de Estados Unidos’ con Eurasia. Sus escritos han aparecido en sitios web de análisis de noticias como responsiblestatecraft.org y middleeastmonitor.com.
La Estrategia de Seguridad Nacional 2025 revela esta redefinición operativa de “la paz a través de la fuerza ”—que en la práctica significa la continuación del militarismo, aunque ya no a través de la ocupación directa sino a través de mecanismos más complejos de control regional y coerción económica— en tres dimensiones clave: primero, la reactivación de la Doctrina Monroe, declarando la “esfera natural de influencia” del hemisferio occidental de Estados Unidos y justificando la intervención militar contra cualquier “amenaza extranjera”; en segundo lugar, la securitización de la migración, transformando las fronteras en frentes militares y legitimando el despliegue de fuerzas armadas; y tercero, la legitimación de operaciones militares unilaterales en suelo extranjero bajo la bandera de operaciones antiterroristas y anticárteles – todas las cuales, bajo la retórica de la paz, institucionalizar la continuación del militarismo estadounidense bajo una nueva apariencia.
El documento corona al presidente “El Presidente de la Paz” y afirma que ha puesto fin silenciosamente a ocho guerras en todo el mundo. En las mismas páginas, sin embargo, autoriza tranquilamente a las fuerzas estadounidenses a cruzar fronteras y utilizar “fuerza letal” dentro de otros países soberanos, amplía los despliegues militares a lo largo de continentes enteros y convierte las herramientas económicas en armas de coerción. Esto no es una contradicción por accidente; es todo el diseño. Permite al gobierno decir “no queremos la guerra” mientras construye un sistema que mantiene a todos al borde de una.
Desde el punto de vista de cualquiera que haya pasado toda su vida estudiando la paz real –la que permite a los niños caminar a la escuela sin miedo, la que mantiene abiertos los hospitales y los campos plantados–, este documento no describe la paz en absoluto. Describe lo que los académicos lamentablemente llaman “violencia estructural”: una violencia silenciosa y cotidiana que no siempre aparece en los titulares con explosiones, pero que de todos modos acorta vidas a través del miedo, el hambre y la lenta rutina de sanciones y amenazas.
En el centro de la estrategia hay una nueva versión de una vieja idea: Estados Unidos decide lo que sucede en todo el hemisferio occidental, y nadie de fuera –China, Rusia, Europa, nadie– puede opinar. Lo llaman el “Anexo Trump” a la Doctrina Monroe, pero para las familias de México, Colombia u Honduras simplemente suena como una nueva declaración de que sus países no son completamente suyos. El documento dice, con palabras sencillas, que las tropas estadounidenses pueden entrar en el territorio de cualquier vecino para cazar cárteles de la droga, utilizando fuerza letal cuando lo consideren necesario, sin pedir permiso y sin pasar por las Naciones Unidas ni ningún tribunal. Los cárteles de la droga son criminales, sí. Pero convertir un problema de delincuencia en una guerra a tiros a través de las fronteras ha sido probado antesen América Latina, y lo único que produjo fueron viudas, huérfanos y un odio más profundo.
Ya hemos visto las primeras señales: silenciosas incursiones navales en barcos en alta mar, buques de guerra reunidos frente a las costas de Venezuela, rumores de planes que se parecen mucho a un cambio de régimen forzado. Nada de esto se anuncia como guerra. Sin votos del congreso. No hay resolución del Consejo de Seguridad. Es guerra con otro nombre, escondido detrás de la frase “seguridad fronteriza.”
El documento sigue repitiendo que Estados Unidos ha terminado con el intervencionismo, que no es ni halcón ni paloma, ni realista ni idealista. Esas palabras se eligen cuidadosamente para que cualquier acción –no importa cuán agresiva sea– pueda encajar. Cuando a Washington le gusta un aliado autoritario en Medio Oriente, dice “no interferimos en cómo se gobiernan otros” Cuando no le gusta un gobierno en América Latina, el mismo principio desaparece y los marines de repente se convierten en una opción. Las reglas, en esta nueva visión, no son principios; son herramientas que deben recogerse o descartarse dependiendo del poder y la conveniencia.
Lo que nos queda es una extraña especie de media guerra permanente: sin declaraciones oficiales, sin campos de batalla claros, sólo un zumbido bajo e interminable de amenaza. Tropas en alerta máxima a lo largo de fronteras que solían ser vecinas. Economías estranguladas hasta quedarse sin aliento. Ésta no es la arquitectura de la paz. Es la arquitectura del agotamiento, diseñada para mantener a todos demasiado asustados o demasiado pobres para desafiar el nuevo orden.
La paz verdadera –el tipo que los seres humanos siempre han anhelado– parece completamente diferente. Parece un pueblo guatemalteco donde el ejército ya no es necesario porque finalmente se produjeron las reformas agrarias. Parece un hospital en Saná o Gaza que nunca se queda sin electricidad. Parece como si dos adolescentes, uno palestino y otro israelí, jugaran al fútbol juntos sin que los soldados los vieran. Parece un planeta cuyos líderes decidieron que quemar el futuro para ganar hoy ya no era aceptable.
La Estrategia de Seguridad Nacional de 2025 no acerca al mundo ni un milímetro más a ninguna de esas cosas. Nos aleja aún más.
Para cualquiera que crea que la paz debe significar justicia, dignidad y supervivencia compartida, este documento no es una celebración; es una campana de advertencia en la noche. Muestra con qué facilidad la palabra “paz” puede vaciarse de significado y llenarse en cambio con el sonido de botas de marcha y el silencio de clínicas vacías.
Ahora recae sobre el resto de nosotros –gente común en todas partes, comunidades, ciudades, naciones más pequeñas, movimientos de conciencia– la responsabilidad de mantener viva una voz diferente. Una voz que insiste en que la seguridad real proviene de las escuelas que permanecen abiertas, de los campos que producen suficiente comida, del aire que los niños todavía pueden respirar dentro de cincuenta años.
Si permitimos que esta versión dorada de “la paz” se convierta en la única historia contada, entonces la edad de oro no pertenecerá a la humanidad, sino al miedo.
Y ese es un futuro que ninguno de nosotros debería aceptar.
Peter Rodgers es un graduado en relaciones internacionales de la Universidad Estatal de Pensilvania. Su área de interés son las relaciones de Estados Unidos’ con Eurasia. Sus escritos han aparecido en sitios web de análisis de noticias como responsiblestatecraft.org y middleeastmonitor.com.
11 de diciembre de 2025
Nueva Estrategia de Seguridad Nacional:
Estados Unidos declara la guerra a Europa. Análisis
Geoestrategia.eu
Scott Ritter
No a la expansión de la OTAN. Un reconocimiento de que la política de expansión sin restricciones de la OTAN ha sido perjudicial para los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos. Y una declaración contundente de que Europa, en su trayectoria actual de confrontación con Rusia, es una amenaza para los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos
Estas son algunas de las principales conclusiones de la recién publicada Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) de Estados Unidos . La NSS es un documento fundamental elaborado por el poder ejecutivo estadounidense que define las prioridades y preocupaciones en materia de seguridad nacional y establece una estrategia amplia para abordarlas. La publicación de la NSS es un requisito legal establecido en la Ley Goldwater-Nichols de 1986 y sirve como documento de política fundacional sobre el que se basan otras directrices de implementación, como la Estrategia Militar Nacional de Estados Unidos, publicada por el Departamento de Defensa/Guerra.
En resumen, es un gran acontecimiento.
Un asunto muy importante.
Y esto supone problemas para Europa y la OTAN.
La Estrategia Nacional de Seguridad de Trump declara abiertamente que Europa, tal como está configurada actualmente, es inherentemente incompatible con los intereses estadounidenses. Si Europa mantiene su actual trayectoria política, afirma Trump, será «irreconocible en 20 años o menos», y que los problemas económicos actuales, manifestados por las políticas fallidas de Europa, probablemente resultarán en que los problemas económicos actuales de Europa sean «eclipsados por la perspectiva real y más cruda de la desaparición de la civilización».
Europa ya no se considera colectivamente un socio fundamental en materia de seguridad nacional, señala la Estrategia Nacional de Seguridad de Trump. «Está lejos de ser evidente si ciertos países europeos tendrán economías y ejércitos lo suficientemente fuertes como para seguir siendo aliados fiables», declara el documento.
Además, la NSS postula que la propia Europa se ha convertido en una fuente de ideologías incompatibles con las nociones estadounidenses de libertad, y declara que la Unión Europea y “otros organismos transnacionales” están implementando actividades que “socavan la libertad política y la soberanía”, y señala específicamente políticas que implican “censura de la libertad de expresión y supresión de la oposición política, caída de las tasas de natalidad y pérdida de identidades nacionales y de confianza en sí mismos”.
Según la NSS, la concepción actual de Europa por parte de quienes ostentan el poder es fundamentalmente incompatible con los intereses y valores estadounidenses. Cabe destacar que la NSS destaca el auge de los "partidos patrióticos europeos", declarando que "Estados Unidos anima a sus aliados políticos en Europa a promover este resurgimiento del espíritu".
Esta es una declaración de guerra ideológica entre Estados Unidos y las élites de poder globalistas de Europa.
Dicen que el diablo está en los detalles, y es en los detalles del nuevo Sistema Nacional de Seguridad donde se han sembrado las semillas de la desaparición de Europa.
Cabe señalar desde el principio que Europa figura como la tercera prioridad política de tres preocupaciones políticas principales, después de la seguridad del hemisferio occidental y la seguridad de la región del Indopacífico.
Europa no es una prioridad para Estados Unidos.
“Europa sigue siendo estratégica y culturalmente vital para Estados Unidos”, afirma la NSS, señalando que “el comercio transatlántico sigue siendo uno de los pilares de la economía global y de la prosperidad estadounidense”. Estados Unidos, declara la NSS, no puede “darse el lujo de descartar a Europa; hacerlo sería contraproducente para los objetivos de esta estrategia”.
En este contexto, la Estrategia Nacional de Seguridad establece una “política amplia para Europa” que prioriza el restablecimiento de “condiciones de estabilidad dentro de Europa y estabilidad estratégica con Rusia” al tiempo que “permite a Europa valerse por sí misma y operar como un grupo de naciones soberanas alineadas” que asumen “la responsabilidad principal de su propia defensa, sin estar dominadas por ninguna potencia adversaria”.
Esto no es lo mismo de siempre.
La NSS señala que «desde al menos el final de la Guerra Fría, las administraciones han publicado con frecuencia Estrategias de Seguridad Nacional que buscan ampliar la definición del «interés nacional» de Estados Unidos, de modo que prácticamente ningún asunto o esfuerzo quede fuera de su alcance. Pero centrarse en todo es no centrarse en nada . Los intereses fundamentales de seguridad nacional de Estados Unidos serán nuestro enfoque».
Si bien Estados Unidos desea “apoyar a nuestros aliados en la preservación de la libertad y la seguridad de Europa, al tiempo que restaura la confianza en sí misma como civilización y su identidad occidental”, este objetivo político no viene con un cheque en blanco, como había sido el caso en el pasado.
El nuevo NSS enfatiza lo que se llama “Realismo Flexible” declarando que “la política estadounidense será realista acerca de lo que es posible y deseable buscar en sus tratos con otras naciones”, buscando “buenas relaciones y relaciones comerciales pacíficas con las naciones del mundo sin imponerles cambios democráticos u otros cambios sociales que difieran ampliamente de sus tradiciones e historias”.
Esto supone un gran cambio respecto de las prácticas anteriores, cuando la promoción de las normas y valores democráticos estadounidenses se consideraba el elemento fundamental de la política de seguridad nacional de Estados Unidos.
“Reconocemos y afirmamos”, señala la Estrategia Nacional de Seguridad de Trump, “que no hay nada inconsistente o hipócrita en actuar de acuerdo con una evaluación tan realista o en mantener buenas relaciones con países cuyos sistemas de gobierno y sociedades difieren de los nuestros, incluso mientras presionamos a amigos con ideas afines para que defiendan nuestras normas compartidas, promoviendo nuestros intereses al hacerlo”.
En resumen, la Estrategia Nacional de Seguridad de Trump rechaza lo que denomina «el nefasto concepto de dominio global para sí misma». Y, al hacerlo, rechaza la percepción y la realidad de «la OTAN como una alianza en perpetua expansión».
La expansión de la OTAN, un "derecho" supuestamente consagrado en el Artículo 10 de su Carta, ha sido central en la política europea desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Un aspecto clave del concepto de expansión de la OTAN es la necesidad de presentar a Rusia como un enemigo perpetuo. Esto ha provocado décadas de inestabilidad que culminaron en un conflicto impulsado por la OTAN entre Rusia y Ucrania, donde Ucrania actúa como un aliado de la OTAN y Estados Unidos, cuya misión es contribuir a la derrota estratégica de Rusia creando las condiciones para el colapso económico, social y político en Rusia.
La nueva Estrategia Nacional de Seguridad declara efectivamente que esta trayectoria política ha terminado.
Poner fin al conflicto en Ucrania, en lugar de colaborar con Europa para encontrar maneras de prolongarlo indefinidamente, es una prioridad absoluta para la administración Trump bajo el nuevo NSS. La administración Trump, según el NSS, «se encuentra en desacuerdo con los funcionarios europeos que albergan expectativas poco realistas sobre la guerra, enraizados en gobiernos minoritarios inestables, muchos de los cuales pisotean los principios básicos de la democracia para reprimir a la oposición».
Rusia no es el enemigo.
Europa lo es.
“Una gran mayoría europea quiere la paz”, declara la NSS, “pero ese deseo no se traduce en políticas, en gran medida debido a la subversión de los procesos democráticos por parte de esos gobiernos. Esto es estratégicamente importante para Estados Unidos precisamente porque los estados europeos no pueden reformarse si están atrapados en una crisis política”.
La NSS enumera como un “interés central de los Estados Unidos” la necesidad de “negociar un cese rápido de las hostilidades en Ucrania, con el fin de estabilizar las economías europeas, prevenir una escalada o expansión no deseada de la guerra y restablecer la estabilidad estratégica con Rusia, así como para permitir la reconstrucción posterior a las hostilidades de Ucrania para permitir su supervivencia como un estado viable”.
Uno de los principales obstáculos que enfrenta Estados Unidos en este sentido es la alianza de la OTAN. No se trata solo de la ciega ambición de la OTAN de expandir sus filas sin importar las consecuencias, sino también del hecho de que la actual trayectoria política de Europa, que facilita la migración descontrolada, ha creado una nueva realidad geopolítica que hace insostenible a la OTAN en su configuración actual. «A largo plazo», observa la NSS, «es más que plausible que, como máximo en unas décadas, ciertos miembros de la OTAN se conviertan en mayoritariamente no europeos. Por lo tanto, es una incógnita si percibirán su lugar en el mundo, o su alianza con Estados Unidos, de la misma manera que quienes firmaron la Carta de la OTAN».
La NSS busca “ayudar a Europa a corregir su trayectoria actual”, devolviéndola a un camino que representa “la democracia genuina, la libertad de expresión y una celebración sin complejos del carácter y la historia individuales de las naciones europeas”.
La administración Trump alentará a “sus aliados políticos en Europa a promover este renacimiento del espíritu, y la creciente influencia de los partidos patrióticos europeos ciertamente da motivos para un gran optimismo”.
Esta es una buena noticia para Rusia y el resto del mundo.
Éstas son malas noticias para la OTAN y la actual camarilla de élites políticas y económicas que han colocado a Europa en una trayectoria incompatible con los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos.
Trump y la estrategia de seguridad
Joakim Andersen
La política exterior de la administración Trump puede parecer errática y reactiva para el observador superficial, pero es posible distinguir algunas características principales. Estas características y la estrategia que las sustenta se describen en el documento Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América. Se trata de una lectura interesante por varias razones, sobre todo por lo que respecta a las relaciones entre los Estados Unidos y Europa. Los Estados europeos, si no son satrapías estadounidenses en toda regla, están al menos muy influenciados por la política estadounidense.
La visión del mundo que se desprende del documento es una mezcla de varias escuelas geopolíticas. Hay rasgos claramente realistas en cuanto al poder, evidentes, entre otras cosas, en la visión del hemisferio occidental y de los Estados con regímenes no liberales, pero también se destaca la conexión entre las instituciones liberales, como el mercado y la libertad de expresión, y la seguridad y el poder estadounidenses. También se aprecia cierta perspectiva de clase en lo que respecta a la conexión entre la reindustrialización, una clase media y trabajadora fuerte y la fuerza y la seguridad internacionales. Es interesante el alejamiento del liberalismo en general y de su variante woke en particular. El actor fundamental de la política internacional según la estrategia de seguridad es el Estado-nación: «la unidad política fundamental del mundo es y seguirá siendo el Estado-nación. Es natural y justo que todas las naciones antepongan sus intereses y protejan su soberanía. El mundo funciona mejor cuando las naciones dan prioridad a sus intereses». Cabe señalar que la definición de nación no coincide del todo con la tradición nacionalista europea, al igual que la tensión entre párrafos como «defendemos los derechos soberanos de las naciones» y la formulación de una nueva y antigua doctrina Monroe con respecto a América Latina, independientemente de lo cual se trata de un posicionamiento contra los proyectos transnacionales y la política de intervención generalizada («guerras eternas»). A esto se suma el desinterés ahora explícito por el tipo de gobierno que tienen los aliados de Estados Unidos («mantener buenas relaciones con países cuyos sistemas de gobierno y sociedades difieren de los nuestros»). Sin embargo, se hace una excepción con los aliados históricamente liberales, como Europa y la anglosfera.
El «realismo flexible» que se describe en el documento parte del objetivo de preservar la superioridad estadounidense, pero evitando proyectos costosos e imposibles como la hegemonía mundial de facto (el estatus hegemónico en la economía mundial en lugar de convertirla en un imperio mundial, por utilizar los términos de Wallerstein). Una economía fuerte, un ejército fuerte, «poder blando» y un sector energético robusto son solo algunos de los objetivos. Es interesante la idea de que una nación fuerte también necesita salud espiritual y cultural, y que las ideologías woke deben considerarse una enfermedad debilitante («queremos la restauración y revitalización de la salud espiritual y cultural estadounidense, sin la cual la seguridad a largo plazo es imposible. Queremos un Estados Unidos que valore sus glorias pasadas y sus héroes, y que mire hacia una nueva edad de oro»). El documento se centra en los intereses fundamentales de Estados Unidos, señalando que enumerar demasiados intereses resulta contraproducente. Los principios básicos de la estrategia de seguridad son: definición centrada del interés nacional, paz a través de la fuerza, predisposición al no intervencionismo, realismo flexible, primacía de las naciones, soberanía y respeto, equilibrio de poder, trabajadores proestadounidenses, equidad y competencia y mérito. La administración Trump puede entenderse, entre otras cosas, como una recuperación de la política estadounidense, en la que se presta más atención al interés propio (véase la propuesta sobre Groenlandia) y se espera que los aliados asuman una mayor responsabilidad en su defensa. Esto se presenta como una búsqueda de la justicia, pero también puede considerarse una expresión del relativo debilitamiento de la posición estadounidense a nivel mundial.
La sección sobre Europa es, en muchos aspectos, la más interesante. La política europea se describe como patológica y peligrosa tanto para Europa como para Estados Unidos. La regulación excesiva de la economía ha contribuido a un crecimiento más débil, la política de inmigración implica que varios Estados europeos pueden llegar a tener poblaciones mayoritariamente no europeas en el transcurso de nuestra vida, mientras que los eurócratas atacan la libertad de expresión y los mecanismos de la democracia. El documento describe con precisión y de forma inquietante el riesgo real de que se produzca un «borrado civilizatorio»: Europa podría desaparecer como consecuencia de las políticas aplicadas. Además de los lazos emocionales de Estados Unidos con Europa, tal evolución supondría la pérdida de fuertes aliados para el país. Por ello, se afirma que «queremos que Europa siga siendo europea, que recupere la confianza en su civilización y que abandone su enfoque fallido de asfixia regulatoria». Según el documento, Estados Unidos pretende desempeñar un papel más activo en la política europea, entre otras cosas para defender la libertad de expresión y «cultivar la resistencia a la trayectoria actual de Europa dentro de las naciones europeas». Como factor positivo se menciona «la creciente influencia de los partidos patrióticos europeos». Una interpretación cínica podría ser que la administración Trump ha considerado que la ola patriótica es el escenario futuro más probable y que ya quiere apoyar, moldear y aliarse con los futuros líderes europeos (el otro escenario futuro, en el que la ola popular es sofocada por los eurócratas y los cambios demográficos, supone el fin de Europa). Pero la interpretación cínica es probablemente solo una parte de todo. Es interesante la crítica abierta al discurso
mercados a los bienes y servicios estadounidenses.»
No a la expansión de la OTAN. Un reconocimiento de que la política de expansión sin restricciones de la OTAN ha sido perjudicial para los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos. Y una declaración contundente de que Europa, en su trayectoria actual de confrontación con Rusia, es una amenaza para los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos
Estas son algunas de las principales conclusiones de la recién publicada Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) de Estados Unidos . La NSS es un documento fundamental elaborado por el poder ejecutivo estadounidense que define las prioridades y preocupaciones en materia de seguridad nacional y establece una estrategia amplia para abordarlas. La publicación de la NSS es un requisito legal establecido en la Ley Goldwater-Nichols de 1986 y sirve como documento de política fundacional sobre el que se basan otras directrices de implementación, como la Estrategia Militar Nacional de Estados Unidos, publicada por el Departamento de Defensa/Guerra.
En resumen, es un gran acontecimiento.
Un asunto muy importante.
Y esto supone problemas para Europa y la OTAN.
La Estrategia Nacional de Seguridad de Trump declara abiertamente que Europa, tal como está configurada actualmente, es inherentemente incompatible con los intereses estadounidenses. Si Europa mantiene su actual trayectoria política, afirma Trump, será «irreconocible en 20 años o menos», y que los problemas económicos actuales, manifestados por las políticas fallidas de Europa, probablemente resultarán en que los problemas económicos actuales de Europa sean «eclipsados por la perspectiva real y más cruda de la desaparición de la civilización».
Europa ya no se considera colectivamente un socio fundamental en materia de seguridad nacional, señala la Estrategia Nacional de Seguridad de Trump. «Está lejos de ser evidente si ciertos países europeos tendrán economías y ejércitos lo suficientemente fuertes como para seguir siendo aliados fiables», declara el documento.
Además, la NSS postula que la propia Europa se ha convertido en una fuente de ideologías incompatibles con las nociones estadounidenses de libertad, y declara que la Unión Europea y “otros organismos transnacionales” están implementando actividades que “socavan la libertad política y la soberanía”, y señala específicamente políticas que implican “censura de la libertad de expresión y supresión de la oposición política, caída de las tasas de natalidad y pérdida de identidades nacionales y de confianza en sí mismos”.
Según la NSS, la concepción actual de Europa por parte de quienes ostentan el poder es fundamentalmente incompatible con los intereses y valores estadounidenses. Cabe destacar que la NSS destaca el auge de los "partidos patrióticos europeos", declarando que "Estados Unidos anima a sus aliados políticos en Europa a promover este resurgimiento del espíritu".
Esta es una declaración de guerra ideológica entre Estados Unidos y las élites de poder globalistas de Europa.
Dicen que el diablo está en los detalles, y es en los detalles del nuevo Sistema Nacional de Seguridad donde se han sembrado las semillas de la desaparición de Europa.
Cabe señalar desde el principio que Europa figura como la tercera prioridad política de tres preocupaciones políticas principales, después de la seguridad del hemisferio occidental y la seguridad de la región del Indopacífico.
Europa no es una prioridad para Estados Unidos.
“Europa sigue siendo estratégica y culturalmente vital para Estados Unidos”, afirma la NSS, señalando que “el comercio transatlántico sigue siendo uno de los pilares de la economía global y de la prosperidad estadounidense”. Estados Unidos, declara la NSS, no puede “darse el lujo de descartar a Europa; hacerlo sería contraproducente para los objetivos de esta estrategia”.
En este contexto, la Estrategia Nacional de Seguridad establece una “política amplia para Europa” que prioriza el restablecimiento de “condiciones de estabilidad dentro de Europa y estabilidad estratégica con Rusia” al tiempo que “permite a Europa valerse por sí misma y operar como un grupo de naciones soberanas alineadas” que asumen “la responsabilidad principal de su propia defensa, sin estar dominadas por ninguna potencia adversaria”.
Esto no es lo mismo de siempre.
La NSS señala que «desde al menos el final de la Guerra Fría, las administraciones han publicado con frecuencia Estrategias de Seguridad Nacional que buscan ampliar la definición del «interés nacional» de Estados Unidos, de modo que prácticamente ningún asunto o esfuerzo quede fuera de su alcance. Pero centrarse en todo es no centrarse en nada . Los intereses fundamentales de seguridad nacional de Estados Unidos serán nuestro enfoque».
Si bien Estados Unidos desea “apoyar a nuestros aliados en la preservación de la libertad y la seguridad de Europa, al tiempo que restaura la confianza en sí misma como civilización y su identidad occidental”, este objetivo político no viene con un cheque en blanco, como había sido el caso en el pasado.
El nuevo NSS enfatiza lo que se llama “Realismo Flexible” declarando que “la política estadounidense será realista acerca de lo que es posible y deseable buscar en sus tratos con otras naciones”, buscando “buenas relaciones y relaciones comerciales pacíficas con las naciones del mundo sin imponerles cambios democráticos u otros cambios sociales que difieran ampliamente de sus tradiciones e historias”.
Esto supone un gran cambio respecto de las prácticas anteriores, cuando la promoción de las normas y valores democráticos estadounidenses se consideraba el elemento fundamental de la política de seguridad nacional de Estados Unidos.
“Reconocemos y afirmamos”, señala la Estrategia Nacional de Seguridad de Trump, “que no hay nada inconsistente o hipócrita en actuar de acuerdo con una evaluación tan realista o en mantener buenas relaciones con países cuyos sistemas de gobierno y sociedades difieren de los nuestros, incluso mientras presionamos a amigos con ideas afines para que defiendan nuestras normas compartidas, promoviendo nuestros intereses al hacerlo”.
En resumen, la Estrategia Nacional de Seguridad de Trump rechaza lo que denomina «el nefasto concepto de dominio global para sí misma». Y, al hacerlo, rechaza la percepción y la realidad de «la OTAN como una alianza en perpetua expansión».
La expansión de la OTAN, un "derecho" supuestamente consagrado en el Artículo 10 de su Carta, ha sido central en la política europea desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Un aspecto clave del concepto de expansión de la OTAN es la necesidad de presentar a Rusia como un enemigo perpetuo. Esto ha provocado décadas de inestabilidad que culminaron en un conflicto impulsado por la OTAN entre Rusia y Ucrania, donde Ucrania actúa como un aliado de la OTAN y Estados Unidos, cuya misión es contribuir a la derrota estratégica de Rusia creando las condiciones para el colapso económico, social y político en Rusia.
La nueva Estrategia Nacional de Seguridad declara efectivamente que esta trayectoria política ha terminado.
Poner fin al conflicto en Ucrania, en lugar de colaborar con Europa para encontrar maneras de prolongarlo indefinidamente, es una prioridad absoluta para la administración Trump bajo el nuevo NSS. La administración Trump, según el NSS, «se encuentra en desacuerdo con los funcionarios europeos que albergan expectativas poco realistas sobre la guerra, enraizados en gobiernos minoritarios inestables, muchos de los cuales pisotean los principios básicos de la democracia para reprimir a la oposición».
Rusia no es el enemigo.
Europa lo es.
“Una gran mayoría europea quiere la paz”, declara la NSS, “pero ese deseo no se traduce en políticas, en gran medida debido a la subversión de los procesos democráticos por parte de esos gobiernos. Esto es estratégicamente importante para Estados Unidos precisamente porque los estados europeos no pueden reformarse si están atrapados en una crisis política”.
La NSS enumera como un “interés central de los Estados Unidos” la necesidad de “negociar un cese rápido de las hostilidades en Ucrania, con el fin de estabilizar las economías europeas, prevenir una escalada o expansión no deseada de la guerra y restablecer la estabilidad estratégica con Rusia, así como para permitir la reconstrucción posterior a las hostilidades de Ucrania para permitir su supervivencia como un estado viable”.
Uno de los principales obstáculos que enfrenta Estados Unidos en este sentido es la alianza de la OTAN. No se trata solo de la ciega ambición de la OTAN de expandir sus filas sin importar las consecuencias, sino también del hecho de que la actual trayectoria política de Europa, que facilita la migración descontrolada, ha creado una nueva realidad geopolítica que hace insostenible a la OTAN en su configuración actual. «A largo plazo», observa la NSS, «es más que plausible que, como máximo en unas décadas, ciertos miembros de la OTAN se conviertan en mayoritariamente no europeos. Por lo tanto, es una incógnita si percibirán su lugar en el mundo, o su alianza con Estados Unidos, de la misma manera que quienes firmaron la Carta de la OTAN».
La NSS busca “ayudar a Europa a corregir su trayectoria actual”, devolviéndola a un camino que representa “la democracia genuina, la libertad de expresión y una celebración sin complejos del carácter y la historia individuales de las naciones europeas”.
La administración Trump alentará a “sus aliados políticos en Europa a promover este renacimiento del espíritu, y la creciente influencia de los partidos patrióticos europeos ciertamente da motivos para un gran optimismo”.
Esta es una buena noticia para Rusia y el resto del mundo.
Éstas son malas noticias para la OTAN y la actual camarilla de élites políticas y económicas que han colocado a Europa en una trayectoria incompatible con los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos.
Trump y la estrategia de seguridad
Joakim Andersen
La política exterior de la administración Trump puede parecer errática y reactiva para el observador superficial, pero es posible distinguir algunas características principales. Estas características y la estrategia que las sustenta se describen en el documento Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América. Se trata de una lectura interesante por varias razones, sobre todo por lo que respecta a las relaciones entre los Estados Unidos y Europa. Los Estados europeos, si no son satrapías estadounidenses en toda regla, están al menos muy influenciados por la política estadounidense.
La visión del mundo que se desprende del documento es una mezcla de varias escuelas geopolíticas. Hay rasgos claramente realistas en cuanto al poder, evidentes, entre otras cosas, en la visión del hemisferio occidental y de los Estados con regímenes no liberales, pero también se destaca la conexión entre las instituciones liberales, como el mercado y la libertad de expresión, y la seguridad y el poder estadounidenses. También se aprecia cierta perspectiva de clase en lo que respecta a la conexión entre la reindustrialización, una clase media y trabajadora fuerte y la fuerza y la seguridad internacionales. Es interesante el alejamiento del liberalismo en general y de su variante woke en particular. El actor fundamental de la política internacional según la estrategia de seguridad es el Estado-nación: «la unidad política fundamental del mundo es y seguirá siendo el Estado-nación. Es natural y justo que todas las naciones antepongan sus intereses y protejan su soberanía. El mundo funciona mejor cuando las naciones dan prioridad a sus intereses». Cabe señalar que la definición de nación no coincide del todo con la tradición nacionalista europea, al igual que la tensión entre párrafos como «defendemos los derechos soberanos de las naciones» y la formulación de una nueva y antigua doctrina Monroe con respecto a América Latina, independientemente de lo cual se trata de un posicionamiento contra los proyectos transnacionales y la política de intervención generalizada («guerras eternas»). A esto se suma el desinterés ahora explícito por el tipo de gobierno que tienen los aliados de Estados Unidos («mantener buenas relaciones con países cuyos sistemas de gobierno y sociedades difieren de los nuestros»). Sin embargo, se hace una excepción con los aliados históricamente liberales, como Europa y la anglosfera.
El «realismo flexible» que se describe en el documento parte del objetivo de preservar la superioridad estadounidense, pero evitando proyectos costosos e imposibles como la hegemonía mundial de facto (el estatus hegemónico en la economía mundial en lugar de convertirla en un imperio mundial, por utilizar los términos de Wallerstein). Una economía fuerte, un ejército fuerte, «poder blando» y un sector energético robusto son solo algunos de los objetivos. Es interesante la idea de que una nación fuerte también necesita salud espiritual y cultural, y que las ideologías woke deben considerarse una enfermedad debilitante («queremos la restauración y revitalización de la salud espiritual y cultural estadounidense, sin la cual la seguridad a largo plazo es imposible. Queremos un Estados Unidos que valore sus glorias pasadas y sus héroes, y que mire hacia una nueva edad de oro»). El documento se centra en los intereses fundamentales de Estados Unidos, señalando que enumerar demasiados intereses resulta contraproducente. Los principios básicos de la estrategia de seguridad son: definición centrada del interés nacional, paz a través de la fuerza, predisposición al no intervencionismo, realismo flexible, primacía de las naciones, soberanía y respeto, equilibrio de poder, trabajadores proestadounidenses, equidad y competencia y mérito. La administración Trump puede entenderse, entre otras cosas, como una recuperación de la política estadounidense, en la que se presta más atención al interés propio (véase la propuesta sobre Groenlandia) y se espera que los aliados asuman una mayor responsabilidad en su defensa. Esto se presenta como una búsqueda de la justicia, pero también puede considerarse una expresión del relativo debilitamiento de la posición estadounidense a nivel mundial.
La sección sobre Europa es, en muchos aspectos, la más interesante. La política europea se describe como patológica y peligrosa tanto para Europa como para Estados Unidos. La regulación excesiva de la economía ha contribuido a un crecimiento más débil, la política de inmigración implica que varios Estados europeos pueden llegar a tener poblaciones mayoritariamente no europeas en el transcurso de nuestra vida, mientras que los eurócratas atacan la libertad de expresión y los mecanismos de la democracia. El documento describe con precisión y de forma inquietante el riesgo real de que se produzca un «borrado civilizatorio»: Europa podría desaparecer como consecuencia de las políticas aplicadas. Además de los lazos emocionales de Estados Unidos con Europa, tal evolución supondría la pérdida de fuertes aliados para el país. Por ello, se afirma que «queremos que Europa siga siendo europea, que recupere la confianza en su civilización y que abandone su enfoque fallido de asfixia regulatoria». Según el documento, Estados Unidos pretende desempeñar un papel más activo en la política europea, entre otras cosas para defender la libertad de expresión y «cultivar la resistencia a la trayectoria actual de Europa dentro de las naciones europeas». Como factor positivo se menciona «la creciente influencia de los partidos patrióticos europeos». Una interpretación cínica podría ser que la administración Trump ha considerado que la ola patriótica es el escenario futuro más probable y que ya quiere apoyar, moldear y aliarse con los futuros líderes europeos (el otro escenario futuro, en el que la ola popular es sofocada por los eurócratas y los cambios demográficos, supone el fin de Europa). Pero la interpretación cínica es probablemente solo una parte de todo. Es interesante la crítica abierta al discurso
mercados a los bienes y servicios estadounidenses.»
La Bella y la Bestia: Pepe Escobar sobre la estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos
Crónicas Sur Global Pepe Escobar
FLORENCIA, Italia – La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, la versión de diciembre de 2025, es una bestia híbrida intrigante y peculiar al estilo de Bosch. No se ve exactamente como parece.
Un tsunami de titulares en todo el desconcertado Occidente se centró en un aparente impulso hacia la normalización entre Washington y Moscú. Pero ese está lejos del enfoque principal de esta creación de La Bella y la Bestia.
Para empezar, ¿qué Centauro diseñó la Bestia NSS? ¿Podría ser Trump? Improbable. No podría ser el payaso Secretario de Forever Wars. No podría ser Marco Rubio – quien apenas puede señalar nada fuera de Venezuela y Cuba en un mapa. Entonces ¿quién lo hizo?
El fuego en el vientre de la Bestia del NSS está en la asociación estratégica entre Rusia y China: tratar de socavarla por cualquier medio necesario. Es posible que Trump, instintivamente, y las clases dominantes estadounidenses clásicas del viejo dinero finalmente hayan llegado a la conclusión de que está inactivo invertir en una guerra frontal contra sus competidores gemelos, estratégicamente alineados, Rusia-China. Así que volvemos, una vez más, a Dividir y Gobernar. Y para todos los demás, Saqueo.
El NSS aparentemente ofrece a Moscú una serie de zanahorias geoeconómicas y geopolíticas mientras incorpora meticulosamente los palos en formatos híbridos – propensos a provocar la fragmentación de la élite rusa al atraerlos de regreso al mercado estadounidense y a los valores estadounidenses “”, o a hundir a la Federación Rusa en tensiones étnicas “”, coordinadas por la guerra cibernética.
No hay garantías de que Team Trump 2.0 sea lo suficientemente sofisticado para lograrlo. En pocas palabras, en un lenguaje sin diplomacia, esto equivaldría a “aislar” simultáneamente a Moscú nuevamente mientras “contiene” a China. Moscú y Pekín no caerán en la trampa.
Lo que está claro hasta ahora es que con el nuevo NSS, el espíritu de Forever War permanece. Pero ahora con un nuevo nombre: las guerras serán en su mayoría híbridas, indirectas y de bajo costo.
Bienvenido a Multipolaridad Gestionada
Incluso despojando al NSS del papel de otra narrativa –el Imperio del Caos es un maestro productor de narrativas–, parecen estar en marcha cambios retóricos sustanciales. La primera “nación indispensable” ahora ya no se caracteriza como un Robocop Global que impone su hegemonía, sino como un Robocop Regional, en latitudes seleccionadas (principalmente el hemisferio occidental). Europa y Asia occidental han sido degradadas a la categoría de prioridades de segundo nivel.
Para componer el (¿pragmático?) cambio de realpolitik, este es ahora, al menos en tesis, un imperio no ideológico. “Las autocracias” están bien, siempre y cuando jueguen el juego imperial; ahora son los chihuahuas de la UE los que son tildados de “antidemocráticos”. Trump 2.0 apoyará a una serie de partidos europeos “patrióticos”: eso, como era de esperar, desencadenó ataques cardíacos en serie en toda la vasalizada esfera de Bruselas.
El NSS también marca su propia versión del mundo multipolar. Llámelo Multipolaridad Gestionada – como en Japón “gestionar” Asia Oriental e Israel-Vasallos árabes “gestionar” Asia Occidental a través de los Acuerdos de Abraham, con “contraterrorismo” impuesto por las viscosas petromonarquías del Golfo. En ambos casos, tendremos al Imperio del Caos liderando desde atrás.
La OTAN ha sido arrojada, a todos los efectos prácticos, al territorio de Beggars Banquet. El Imperio lo monopoliza todo: armas, distribución de fondos, garantías nucleares. Depende de la colección vasalla adaptarse a cada demanda imperial, especialmente al 5% de sus insignificantes presupuestos para la compra de armas.
No habrá más expansión de la OTAN: después de todo, las verdaderas prioridades son el hemisferio occidental y el “Indo-Pacífico”, esa formulación inexistente aplicada a la vida real de Asia-Pacífico.
La combinación OTAN/UE a partir de ahora se califica, en el mejor de los casos, como una molestia – como los mosquitos en un resort de cinco estrellas. Incluso con el Artículo 5 y el paraguas nuclear todavía en vigor. Sin embargo, corresponde a los eurochihuahuas pagar, pagar y pagar. De lo contrario, el Imperio te castigará.
El Sur Global/Mayoría Global apenas puede contener sus expectativas cuando llegue el día –y llegará– en que Rusia selle la derrota estratégica definitiva del Occidente colectivo en el suelo negro de Novorossiya.
En cierto sentido, el NSS ya está anticipando ese día, y la nueva narrativa deja claro que el Imperio ya ha seguido adelante.
Conteniendo a China de nuevo
América Latina, al igual que en el hemisferio occidental, estará bajo máxima presión según el NSS – que reafirma explícitamente un “corolario de Trump” a la Doctrina Monroe. El Imperio quiere recuperar su propio patio trasero – todo el conjunto, para poder saquearlo adecuadamente.
Se trata de recursos naturales: se aplica a Venezuela y Colombia, pero también, de manera ominosa, a Brasil y México. “Rivales no hemisféricos” – como en China – serán “contrarrestados”. Guerra híbrida en efecto – todo de nuevo.
La narrativa del NSS hace todo lo posible para enmascarar la obsesión con China. La máscara cae cuando se dirige a la Primera Cadena Insular”:
“Construiremos un ejército capaz de negar la agresión en cualquier lugar de la Primera Cadena Insular. Pero el ejército estadounidense no puede ni debe tener que hacer esto solo. Nuestros aliados deben dar un paso adelante y gastar –y lo que es más importante, hacer – mucho más en defensa colectiva”
Traducción: la “Primera Cadena Insular” – desde las islas Kuriles en Rusia, pasando por Okinawa y Taiwán, a través de Filipinas y hasta Borneo – será el Ápice de la Militarización en Asia-Pacífico. Siendo el NSS una narrativa, presenta esta estrategia de cerco de la Guerra Fría como un escudo de protección. Pekín no se dejará engañar: esto es, a todos los efectos prácticos, una contención de China en Asia y el Pacífico a toda marcha.
¿Está impresionado Pekín? En realidad no. Especialmente cuando el superávit comercial de China por primera vez se ha disparado más allá de un billón de dólares, incluso considerando la caída de las exportaciones a Estados Unidos bajo la crisis arancelaria de Trump. Hacer comercio, no contención.
Regreso a Chihuahuastan. Todo el planeta sabe ahora que la combinación UE/OTAN se está preparando para una guerra con Rusia antes de 2030; incluso podría ser el año que viene. Y también están considerando un ataque preventivo contra la potencia nuclear e hipersónica número uno del mundo.
Lejos del alivio cómico inherente al suicidio político europeo en cámara lenta, en la vida real tanto Estados Unidos como el vasallo Japón se negaron a unirse a la obsesión europea por robar fondos rusos.
El colapso de la UE –una construcción artificial para empezar– es tan inevitable como la muerte y los impuestos: en el horizonte oscuro se vislumbra una nube tóxica de salidas al estilo del Brexit; una eurozona ingobernable; fugas de capitales en serie; rendimientos de bonos en aumento y en aumento; deuda pública insostenible; un colapso del mercado único; parálisis institucional; y un colapso total e irrecuperable pérdida final de la legitimidad que nunca tuvieron en primer lugar.
Un libro recién publicado en Italia por una joven economista, Gabrielle Guzzi, lo cuenta todo en el título: Eurosuicidio. Spengler comentó que toda civilización muere tarde o temprano; este proyecto europeo actual puede ser el canto del cisne –político, militar, espiritual– de una zona geográfica, una península de Eurasia, desempeñando su papel final en la Historia, después de no aprender nada de dos intentos de suicidio anteriores:
Primera y Segunda Guerra Mundial.
¿Le importa al Imperio? De ningún modo. La Bella expira a medida que la Bestia sigue adelante.
Un tsunami de titulares en todo el desconcertado Occidente se centró en un aparente impulso hacia la normalización entre Washington y Moscú. Pero ese está lejos del enfoque principal de esta creación de La Bella y la Bestia.
Para empezar, ¿qué Centauro diseñó la Bestia NSS? ¿Podría ser Trump? Improbable. No podría ser el payaso Secretario de Forever Wars. No podría ser Marco Rubio – quien apenas puede señalar nada fuera de Venezuela y Cuba en un mapa. Entonces ¿quién lo hizo?
El fuego en el vientre de la Bestia del NSS está en la asociación estratégica entre Rusia y China: tratar de socavarla por cualquier medio necesario. Es posible que Trump, instintivamente, y las clases dominantes estadounidenses clásicas del viejo dinero finalmente hayan llegado a la conclusión de que está inactivo invertir en una guerra frontal contra sus competidores gemelos, estratégicamente alineados, Rusia-China. Así que volvemos, una vez más, a Dividir y Gobernar. Y para todos los demás, Saqueo.
El NSS aparentemente ofrece a Moscú una serie de zanahorias geoeconómicas y geopolíticas mientras incorpora meticulosamente los palos en formatos híbridos – propensos a provocar la fragmentación de la élite rusa al atraerlos de regreso al mercado estadounidense y a los valores estadounidenses “”, o a hundir a la Federación Rusa en tensiones étnicas “”, coordinadas por la guerra cibernética.
No hay garantías de que Team Trump 2.0 sea lo suficientemente sofisticado para lograrlo. En pocas palabras, en un lenguaje sin diplomacia, esto equivaldría a “aislar” simultáneamente a Moscú nuevamente mientras “contiene” a China. Moscú y Pekín no caerán en la trampa.
Lo que está claro hasta ahora es que con el nuevo NSS, el espíritu de Forever War permanece. Pero ahora con un nuevo nombre: las guerras serán en su mayoría híbridas, indirectas y de bajo costo.
Bienvenido a Multipolaridad Gestionada
Incluso despojando al NSS del papel de otra narrativa –el Imperio del Caos es un maestro productor de narrativas–, parecen estar en marcha cambios retóricos sustanciales. La primera “nación indispensable” ahora ya no se caracteriza como un Robocop Global que impone su hegemonía, sino como un Robocop Regional, en latitudes seleccionadas (principalmente el hemisferio occidental). Europa y Asia occidental han sido degradadas a la categoría de prioridades de segundo nivel.
Para componer el (¿pragmático?) cambio de realpolitik, este es ahora, al menos en tesis, un imperio no ideológico. “Las autocracias” están bien, siempre y cuando jueguen el juego imperial; ahora son los chihuahuas de la UE los que son tildados de “antidemocráticos”. Trump 2.0 apoyará a una serie de partidos europeos “patrióticos”: eso, como era de esperar, desencadenó ataques cardíacos en serie en toda la vasalizada esfera de Bruselas.
El NSS también marca su propia versión del mundo multipolar. Llámelo Multipolaridad Gestionada – como en Japón “gestionar” Asia Oriental e Israel-Vasallos árabes “gestionar” Asia Occidental a través de los Acuerdos de Abraham, con “contraterrorismo” impuesto por las viscosas petromonarquías del Golfo. En ambos casos, tendremos al Imperio del Caos liderando desde atrás.
La OTAN ha sido arrojada, a todos los efectos prácticos, al territorio de Beggars Banquet. El Imperio lo monopoliza todo: armas, distribución de fondos, garantías nucleares. Depende de la colección vasalla adaptarse a cada demanda imperial, especialmente al 5% de sus insignificantes presupuestos para la compra de armas.
No habrá más expansión de la OTAN: después de todo, las verdaderas prioridades son el hemisferio occidental y el “Indo-Pacífico”, esa formulación inexistente aplicada a la vida real de Asia-Pacífico.
La combinación OTAN/UE a partir de ahora se califica, en el mejor de los casos, como una molestia – como los mosquitos en un resort de cinco estrellas. Incluso con el Artículo 5 y el paraguas nuclear todavía en vigor. Sin embargo, corresponde a los eurochihuahuas pagar, pagar y pagar. De lo contrario, el Imperio te castigará.
El Sur Global/Mayoría Global apenas puede contener sus expectativas cuando llegue el día –y llegará– en que Rusia selle la derrota estratégica definitiva del Occidente colectivo en el suelo negro de Novorossiya.
En cierto sentido, el NSS ya está anticipando ese día, y la nueva narrativa deja claro que el Imperio ya ha seguido adelante.
Conteniendo a China de nuevo
América Latina, al igual que en el hemisferio occidental, estará bajo máxima presión según el NSS – que reafirma explícitamente un “corolario de Trump” a la Doctrina Monroe. El Imperio quiere recuperar su propio patio trasero – todo el conjunto, para poder saquearlo adecuadamente.
Se trata de recursos naturales: se aplica a Venezuela y Colombia, pero también, de manera ominosa, a Brasil y México. “Rivales no hemisféricos” – como en China – serán “contrarrestados”. Guerra híbrida en efecto – todo de nuevo.
La narrativa del NSS hace todo lo posible para enmascarar la obsesión con China. La máscara cae cuando se dirige a la Primera Cadena Insular”:
“Construiremos un ejército capaz de negar la agresión en cualquier lugar de la Primera Cadena Insular. Pero el ejército estadounidense no puede ni debe tener que hacer esto solo. Nuestros aliados deben dar un paso adelante y gastar –y lo que es más importante, hacer – mucho más en defensa colectiva”
Traducción: la “Primera Cadena Insular” – desde las islas Kuriles en Rusia, pasando por Okinawa y Taiwán, a través de Filipinas y hasta Borneo – será el Ápice de la Militarización en Asia-Pacífico. Siendo el NSS una narrativa, presenta esta estrategia de cerco de la Guerra Fría como un escudo de protección. Pekín no se dejará engañar: esto es, a todos los efectos prácticos, una contención de China en Asia y el Pacífico a toda marcha.
¿Está impresionado Pekín? En realidad no. Especialmente cuando el superávit comercial de China por primera vez se ha disparado más allá de un billón de dólares, incluso considerando la caída de las exportaciones a Estados Unidos bajo la crisis arancelaria de Trump. Hacer comercio, no contención.
Regreso a Chihuahuastan. Todo el planeta sabe ahora que la combinación UE/OTAN se está preparando para una guerra con Rusia antes de 2030; incluso podría ser el año que viene. Y también están considerando un ataque preventivo contra la potencia nuclear e hipersónica número uno del mundo.
Lejos del alivio cómico inherente al suicidio político europeo en cámara lenta, en la vida real tanto Estados Unidos como el vasallo Japón se negaron a unirse a la obsesión europea por robar fondos rusos.
El colapso de la UE –una construcción artificial para empezar– es tan inevitable como la muerte y los impuestos: en el horizonte oscuro se vislumbra una nube tóxica de salidas al estilo del Brexit; una eurozona ingobernable; fugas de capitales en serie; rendimientos de bonos en aumento y en aumento; deuda pública insostenible; un colapso del mercado único; parálisis institucional; y un colapso total e irrecuperable pérdida final de la legitimidad que nunca tuvieron en primer lugar.
Un libro recién publicado en Italia por una joven economista, Gabrielle Guzzi, lo cuenta todo en el título: Eurosuicidio. Spengler comentó que toda civilización muere tarde o temprano; este proyecto europeo actual puede ser el canto del cisne –político, militar, espiritual– de una zona geográfica, una península de Eurasia, desempeñando su papel final en la Historia, después de no aprender nada de dos intentos de suicidio anteriores:
Primera y Segunda Guerra Mundial.
¿Le importa al Imperio? De ningún modo. La Bella expira a medida que la Bestia sigue adelante.
Jeff J. Brown sobre la Estrategia de Seguridad Nacional 2025
(NSS, por sus siglas en inglés“) de Trump ”más amable, más gentil, NO contra China.
Crónicas Sur Global
Svetlana Ekimenko
La Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) de 2025 puede parecer más suave en el papel, transformando a China de una “amenaza” a un “competidor casi igual” con aparente potencial para “remodelar” las relaciones entre Estados Unidos y China, dijo a Sputnik el Dr. John Gong, profesor de economía en la Universidad de Negocios y Economía Internacionales de Beijing.
La redacción en el Nuevo NSS de EEUU es sólo una fina capa de pacíficos “paliativos” expertos en China Jeff J. Brown le dice al Sputnik.
En realidad, los aliados de Estados Unidos “Japón, Taiwán, Filipinas y Australia, están siendo armados para la confrontación, y todavía es probable que haya una guerra caliente en los próximos 2 o 3 años”, dice Brown, quien también es fundador de Seek Truth From Facts Foundation.
Washington “todavía azota el Quad asiático – “obviamente estructurado para contrarrestar militarmente a China”, señala, y agrega que el NSS:
Los aranceles estadounidenses también siguen vigentes.
‘Actores rebeldes detrás de escena’
La CIA, los Departamentos de Guerra y de Estado de Estados Unidos, la Legislatura de Estados Unidos y el Mossad de Israel no quieren renunciar a las ganancias generadas por guerras eternas, señaló el experto.
Estos actores occidentales del Estado profundo aprendieron hace mucho tiempo a ignorar o sabotear cualquier directiva que amenace su sucio lucro”, afirma.
No hay cambios en la pirámide de poder de Occidente
Estados Unidos planea mantener a sus aliados comprando sus armas para “contener a China”, cree Brown. Estados Unidos “lealtad” a la maquinaria de guerra de Occidente ha sido comprada por donantes multimillonarios que “no se enriquecen con la paz”
Desde 1963 y la presidencia de John F. Kennedy, “ningún presidente estadounidense ha sido libre de ser ‘presidencial’ en su gobierno, como lo son Putin y Xi”, comenta.
Desde 1963 y la presidencia de John F. Kennedy, “ningún presidente estadounidense ha sido libre de ser ‘presidencial’ en su gobierno, como lo son Putin y Xi”, comenta.
En lo que respecta a China, es probable que “juegue con la megalomanía de Trump” mientras se prepara silenciosamente para una posible guerra caliente,” concluye Brown.
Preguntas y respuestas originales con Sputnik
1 ¿Cree que la nueva estrategia cambia la política estadounidense hacia China? Si es así, ¿cómo? ¿Es posible que esté allanando el camino para algunos nuevos pasos por parte de Estados Unidos?
No, en realidad no. Si bien se felicita a sí mismo como el mayor pacificador desde Jesucristo y está a favor de ofrecer algunos paliativos sobre la necesidad de evitar la guerra con China, Trump todavía está azotando al incómodo Quad Asiático (EE. UU., India, Australia y Japón). Fue Trump quien revivió este grupo muerto de 2004’ en 2017 y no puede dejarlo. Obviamente está estructurado para contrarrestar militarmente a China en todos sus flancos, excepto en el norte, que es su hermano de armas Rusia.
Esta Estrategia de Seguridad Nacional todavía insiste en armar a Taiwán hasta el tope para contrarrestar a China con “superación militar”. ¡Todavía insiste en ocupar militarmente el vasto Mar de China Meridional (SCS), utilizando la noción completamente absurda de impedir que un país hostil (obviamente China) obligue al transporte marítimo a pagar peajes de paso!
El SCS no es Malaca, Bering ni el estrecho de Ormuz. Dado que la mayor parte de su tráfico llega y sale del continente, sería un impuesto autoimpuesto al pueblo chino. Es una excusa absolutamente ridícula para mantener la presencia naval y aérea de la OTAN allí.
Trump quiere empujar a Australia, Taiwán, Japón y Corea del Sur a gastar más en armas,
“…para disuadir a los adversarios y proteger la Primera Cadena Insular. También endureceremos y fortaleceremos nuestra presencia militar en el Pacífico occidental, mientras que en nuestras relaciones con Taiwán y Australia mantenemos nuestra retórica decidida sobre el aumento del gasto en defensa”.
“Los adversarios” son obviamente China, la RPDC y Rusia.
Trump enumera además todos los osos chino-bogey que afligen a Estados Unidos, incluidos:
2 ¿Cómo podría la estrategia de seguridad estadounidense actualizada influir en las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China—, exacerbarlas o resolverlas?
China aprovechará el narcisismo y la megalomanía de Trump, dándole un giro lo más positivo posible, pero los aranceles siguen vigentes, Japón, Taiwán, Filipinas y Australia están siendo armados para la confrontación y todavía es probable que se produzca una guerra caliente en los próximos dos o tres años. El Mossad-CIA, los Departamentos de Guerra y de Estado de EE. UU. y la Legislatura de EE. UU. son actores deshonestos detrás de escena con demasiadas ganancias y corrupción como para darse por vencidos, y toda esa estafa proviene de guerras eternas. Estos actores occidentales del Estado Profundo aprendieron hace mucho tiempo a ignorar o sabotear cualquier directiva que amenace su sucio lucro.
3 ¿Qué reacción espera de China ante la nueva estrategia estadounidense? ¿Qué acciones podría emprender China?
China ha estado practicando la diplomacia estatal durante 5.000 años y ha soportado muchos Trump, Biden y Macron a lo largo de milenios. Los buenos diplomáticos son eternamente optimistas, pacientes y comunicativos. Pregúntenle simplemente a los rusos, que también tienen este nivel de experiencia. Beijing será públicamente positivo y elogioso, mientras se prepara para la peor – guerra caliente.
4 ¿Cómo podría la estrategia cambiar el equilibrio de poder en la región del Indopacífico? ¿Qué mensaje envía a los aliados de Estados Unidos en la región, como Corea del Sur y Japón?
No habrá cambios en el equilibrio de poder de Occidente. El Tío Sam todavía espera ser el Gran Kahuna y sus “aliados” (repetidos 31 veces en el NSS) serán vasallos de segunda clase. Para Corea del Sur, Filipinas, Taiwán, Japón, India y Australia, el mensaje es claro: comprar cada vez más armas estadounidenses para contener a China.
Una observación importante y pasada por alto
Para terminar, hay algo importante que destacar. Los informes sobre la Estrategia de Seguridad Nacional de Bill Clinton, George W. Bush, Barack Obama y Joe Biden (no me remonté más atrás) no se dirigieron a nadie en particular. Los informes comenzaron con una escritura impersonal y expositiva.
El NSS 2025 de Trump comienza con “Mis compatriotas estadounidenses”. Esto es muy revelador. Sabe que desde que asumió el cargo, sus guerras eternas en Palestina, Ucrania, Yemen, Irán, Venezuela y otros lugares han alienado a su base MAGA y corre el riesgo de perder su apoyo. El NSS habla con el pueblo estadounidense, no con expertos en políticas, y explica el significado de la estrategia, la diplomacia y la política, como si fuera un texto de clase. En este sentido, es muy similar a cómo Beijing comunica la gobernanza al pueblo chino, tratándolos como adultos y no hablándoles con condescendencia como niños, que es la norma occidental.
Este NSS es al menos un esfuerzo tanto para apuntalar su popularidad en el país –probablemente más– como para comunicarse con amigos y enemigos extranjeros por igual.
Será muy difícil para Trump hacer realidad los principales objetivos de este NSS de evitar guerras eternas. Su lealtad a este cáncer occidental ha sido comprada, por cientos de millones de dólares en “donaciones de campaña” por multimillonarios influyentes y poderosos (en su mayoría judíos), que no se enriquecen con la paz. La guerra significa usura, robo de armas y recursos, que llenan sus arcas y las de la Judeo-Ciudad de Londres con billones de su moneda preferida.
Creo que Trump es sincero al intentar detener este tren imperial-colonial, pero el último presidente estadounidense que intentó hacerlo fue John F. Kennedy, y el Estado Profundo le voló los sesos en Dallas, Texas. Desde 1963, todos los presidentes de Estados Unidos saben lo que pasó y no han sido libres de ser “presidenciales” en su gobierno, como lo son Putin y Xi.
La Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) de 2025 puede parecer más suave en el papel, transformando a China de una “amenaza” a un “competidor casi igual” con aparente potencial para “remodelar” las relaciones entre Estados Unidos y China, dijo a Sputnik el Dr. John Gong, profesor de economía en la Universidad de Negocios y Economía Internacionales de Beijing.
La redacción en el Nuevo NSS de EEUU es sólo una fina capa de pacíficos “paliativos” expertos en China Jeff J. Brown le dice al Sputnik.
En realidad, los aliados de Estados Unidos “Japón, Taiwán, Filipinas y Australia, están siendo armados para la confrontación, y todavía es probable que haya una guerra caliente en los próximos 2 o 3 años”, dice Brown, quien también es fundador de Seek Truth From Facts Foundation.
Washington “todavía azota el Quad asiático – “obviamente estructurado para contrarrestar militarmente a China”, señala, y agrega que el NSS:
- insiste en “armar a Taiwán hasta la médula, para contrarrestar a China con ‘sobrecogimiento militar’”
- empuja a “mantener un punto de apoyo militar en el Mar de China Meridional bajo un pretexto endeble contra China”
Los aranceles estadounidenses también siguen vigentes.
‘Actores rebeldes detrás de escena’
La CIA, los Departamentos de Guerra y de Estado de Estados Unidos, la Legislatura de Estados Unidos y el Mossad de Israel no quieren renunciar a las ganancias generadas por guerras eternas, señaló el experto.
Estos actores occidentales del Estado profundo aprendieron hace mucho tiempo a ignorar o sabotear cualquier directiva que amenace su sucio lucro”, afirma.
No hay cambios en la pirámide de poder de Occidente
Estados Unidos planea mantener a sus aliados comprando sus armas para “contener a China”, cree Brown. Estados Unidos “lealtad” a la maquinaria de guerra de Occidente ha sido comprada por donantes multimillonarios que “no se enriquecen con la paz”
Desde 1963 y la presidencia de John F. Kennedy, “ningún presidente estadounidense ha sido libre de ser ‘presidencial’ en su gobierno, como lo son Putin y Xi”, comenta.
Desde 1963 y la presidencia de John F. Kennedy, “ningún presidente estadounidense ha sido libre de ser ‘presidencial’ en su gobierno, como lo son Putin y Xi”, comenta.
En lo que respecta a China, es probable que “juegue con la megalomanía de Trump” mientras se prepara silenciosamente para una posible guerra caliente,” concluye Brown.
Preguntas y respuestas originales con Sputnik
1 ¿Cree que la nueva estrategia cambia la política estadounidense hacia China? Si es así, ¿cómo? ¿Es posible que esté allanando el camino para algunos nuevos pasos por parte de Estados Unidos?
No, en realidad no. Si bien se felicita a sí mismo como el mayor pacificador desde Jesucristo y está a favor de ofrecer algunos paliativos sobre la necesidad de evitar la guerra con China, Trump todavía está azotando al incómodo Quad Asiático (EE. UU., India, Australia y Japón). Fue Trump quien revivió este grupo muerto de 2004’ en 2017 y no puede dejarlo. Obviamente está estructurado para contrarrestar militarmente a China en todos sus flancos, excepto en el norte, que es su hermano de armas Rusia.
Esta Estrategia de Seguridad Nacional todavía insiste en armar a Taiwán hasta el tope para contrarrestar a China con “superación militar”. ¡Todavía insiste en ocupar militarmente el vasto Mar de China Meridional (SCS), utilizando la noción completamente absurda de impedir que un país hostil (obviamente China) obligue al transporte marítimo a pagar peajes de paso!
El SCS no es Malaca, Bering ni el estrecho de Ormuz. Dado que la mayor parte de su tráfico llega y sale del continente, sería un impuesto autoimpuesto al pueblo chino. Es una excusa absolutamente ridícula para mantener la presencia naval y aérea de la OTAN allí.
Trump quiere empujar a Australia, Taiwán, Japón y Corea del Sur a gastar más en armas,
“…para disuadir a los adversarios y proteger la Primera Cadena Insular. También endureceremos y fortaleceremos nuestra presencia militar en el Pacífico occidental, mientras que en nuestras relaciones con Taiwán y Australia mantenemos nuestra retórica decidida sobre el aumento del gasto en defensa”.
“Los adversarios” son obviamente China, la RPDC y Rusia.
Trump enumera además todos los osos chino-bogey que afligen a Estados Unidos, incluidos:
- Subvenciones depredadoras dirigidas por el Estado y estrategias industriales;
- Prácticas comerciales desleales;
- Destrucción de empleo y desindustrialización;
- Robo de propiedad intelectual a gran escala y espionaje industrial;
- Amenazas contra nuestras cadenas de suministro que ponen en riesgo el acceso de Estados Unidos a recursos críticos, incluidos minerales y elementos de tierras raras;
- Exportaciones de precursores de fentanilo que alimentan la epidemia de opioides en Estados Unidos; y
- Propaganda, operaciones de influencia y otras formas de subversión cultural.
2 ¿Cómo podría la estrategia de seguridad estadounidense actualizada influir en las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China—, exacerbarlas o resolverlas?
China aprovechará el narcisismo y la megalomanía de Trump, dándole un giro lo más positivo posible, pero los aranceles siguen vigentes, Japón, Taiwán, Filipinas y Australia están siendo armados para la confrontación y todavía es probable que se produzca una guerra caliente en los próximos dos o tres años. El Mossad-CIA, los Departamentos de Guerra y de Estado de EE. UU. y la Legislatura de EE. UU. son actores deshonestos detrás de escena con demasiadas ganancias y corrupción como para darse por vencidos, y toda esa estafa proviene de guerras eternas. Estos actores occidentales del Estado Profundo aprendieron hace mucho tiempo a ignorar o sabotear cualquier directiva que amenace su sucio lucro.
3 ¿Qué reacción espera de China ante la nueva estrategia estadounidense? ¿Qué acciones podría emprender China?
China ha estado practicando la diplomacia estatal durante 5.000 años y ha soportado muchos Trump, Biden y Macron a lo largo de milenios. Los buenos diplomáticos son eternamente optimistas, pacientes y comunicativos. Pregúntenle simplemente a los rusos, que también tienen este nivel de experiencia. Beijing será públicamente positivo y elogioso, mientras se prepara para la peor – guerra caliente.
4 ¿Cómo podría la estrategia cambiar el equilibrio de poder en la región del Indopacífico? ¿Qué mensaje envía a los aliados de Estados Unidos en la región, como Corea del Sur y Japón?
No habrá cambios en el equilibrio de poder de Occidente. El Tío Sam todavía espera ser el Gran Kahuna y sus “aliados” (repetidos 31 veces en el NSS) serán vasallos de segunda clase. Para Corea del Sur, Filipinas, Taiwán, Japón, India y Australia, el mensaje es claro: comprar cada vez más armas estadounidenses para contener a China.
Una observación importante y pasada por alto
Para terminar, hay algo importante que destacar. Los informes sobre la Estrategia de Seguridad Nacional de Bill Clinton, George W. Bush, Barack Obama y Joe Biden (no me remonté más atrás) no se dirigieron a nadie en particular. Los informes comenzaron con una escritura impersonal y expositiva.
El NSS 2025 de Trump comienza con “Mis compatriotas estadounidenses”. Esto es muy revelador. Sabe que desde que asumió el cargo, sus guerras eternas en Palestina, Ucrania, Yemen, Irán, Venezuela y otros lugares han alienado a su base MAGA y corre el riesgo de perder su apoyo. El NSS habla con el pueblo estadounidense, no con expertos en políticas, y explica el significado de la estrategia, la diplomacia y la política, como si fuera un texto de clase. En este sentido, es muy similar a cómo Beijing comunica la gobernanza al pueblo chino, tratándolos como adultos y no hablándoles con condescendencia como niños, que es la norma occidental.
Este NSS es al menos un esfuerzo tanto para apuntalar su popularidad en el país –probablemente más– como para comunicarse con amigos y enemigos extranjeros por igual.
Será muy difícil para Trump hacer realidad los principales objetivos de este NSS de evitar guerras eternas. Su lealtad a este cáncer occidental ha sido comprada, por cientos de millones de dólares en “donaciones de campaña” por multimillonarios influyentes y poderosos (en su mayoría judíos), que no se enriquecen con la paz. La guerra significa usura, robo de armas y recursos, que llenan sus arcas y las de la Judeo-Ciudad de Londres con billones de su moneda preferida.
Creo que Trump es sincero al intentar detener este tren imperial-colonial, pero el último presidente estadounidense que intentó hacerlo fue John F. Kennedy, y el Estado Profundo le voló los sesos en Dallas, Texas. Desde 1963, todos los presidentes de Estados Unidos saben lo que pasó y no han sido libres de ser “presidenciales” en su gobierno, como lo son Putin y Xi.
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EEUU hace pública la doctrina que guiará su actuación con los países en las próximas décadas en el nuevo mundo tripolar y que apuesta por evitar la guerra nuclear y restaurar la preminencia estadounidense en el hemisferio occidental, algunas conclusiones:
1. Buscará garantizar la “estabilidad estratégica en lo militar” con Rusia (principal rival nuclear) 2. Competirá comercialmente con China (y no militarmente) de forma agresiva 3. Abandonará a Europa a su suerte (fin de la OTAN) 4. Buscará controlar el Mar Caribe, el Golfo de México y el litoral Pacífico de Centro América (desde las costas de Panamá hasta Canadá) para su beneficio 5. En Suramericana se esforzará en evitar que se instalen capacidades militares de sus rivales Rusia, China, Irán, etc.) 6. Suramérica será una región en disputa con China y Rusia por lo que se enfocará en “poseer y controlar” sus recursos naturales, los “accesos aéreos y marítimos” a zonas clave y en lograr garantizar tener vigilancia (intercambio de información de inteligencia) y monitoreo electrónico en ciertos países 7. El mar caribeño de Venezuela y Colombia serán el epicentro de la disputa entre las 3 potenciales nucleares |
8. Frenar a China en su iniciativa con Brasil y Colombia de lograr mayor influencia en Venezuela para instalar un gobierno progresista y más democrático (igual en Perú)
9. Debilitar la influencia comercial china en Chile, Argentina, Ecuador, Bolivia, y Uruguay serán países competimos 10. Consolidar a Panamá, Salvador, Paraguay, Ecuador e islas de habla inglesa como paraísos fiscales o epicentros de la moneda norteamericana |
Las clases dirigentes europeas se encuentran ahora aisladas, muy impopulares y despojadas de sus privilegios.
12 de diciembre de 2025
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14 de diciembre de 2025
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El presidente de EEUU, Donald Trump, nombrará al Perú como importante aliado no perteneciente a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), reveló este viernes Bloomberg.
En la víspera, Trump envió un mensaje presidencial al Comité de Relaciones Exteriores del Senado en el cual anuncia su decisión. Esta es una condición 'sine qua non' para la designación. Esta noticia se conoce la misma semana en que una delegación interagencial de EEUU, encabezada por el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por su sigla en inglés) y la Administración para el Control de Drogas (DEA), inició una asesoría en Perú para atender la crisis de seguridad del país latinoamericano. |
"¿El fin de la OTAN?".
Portada del último número de la versión estadounidense del semanario The Week. |
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"LA ALIANZA CON OCCIDENTE HA TERMINADO" — Politico
En las embajadas europeas en EE.UU. se vivió un ambiente sombrío esta semana debido a la actitud de Donald Trump hacia los países de la UE, informó este sábado Politico citando fuentes. "La alianza occidental ha terminado. La relación nunca volverá a ser la misma", dijo un enviado de un país europeo de tamaño medio a los medios. Los diplomáticos "que hablan fuera de turno" son activamente perseguidos por la Administración republicana, según el artículo. El mes pasado, el agregado de Defensa de Bélgica, un general de brigada, tuvo que dimitir cuando el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, se ofendió por sus comentarios, que describían a la Administración Trump como "caracterizada por el caos y la imprevisibilidad". Lee el análisis completo AQUÍ https://sn-esp.site/JjyD |
MERZ afirma que "LAS DÉCADAS DE 'PAX AMERICANA'" han terminado para Europa
"Queridos amigos, las décadas de 'pax americana' han terminado prácticamente para nosotros en Europa, y también para nosotros en Alemania. Ya no existe tal como la conocíamos. Y la nostalgia no lo cambiará", declaró, el canciller de Alemania, Friedrich Merz. El término 'pax americana' hace referencia al período de relativa paz después de la Segunda Guerra Mundial, caracterizado por el liderazgo y predominio de EEUU. https://sn-esp.site/Jjxm EEUU cierra los programas de reunificación familiar para ciudadanos de América Latina
La decisión del Departamento de Seguridad Nacional de terminar con los permisos de residencia temporal conocidos como parole afecta a: Colombia Cuba Ecuador El Salvador Guatemala Haití Honduras Argumentan que esta figura había sido usada para eludir controles y suponía un riesgo para la seguridad nacional. |
La nueva estrategia hemisférica del presidente revive la lógica intervencionista al tiempo que ignora la urgente necesidad de infraestructura y diversificación económica de la región
Alastair Crooke: La OTAN declarada ‘no para siempre’ – Una lectura crítica del nuevo EEUU. Estrategia de seguridad nacional
Crónicas Sur Global
Los estratos gobernantes europeos se encuentran ahora aislados, ampliamente impopulares y desamparados.
Alastair Crooke en Cultura estratégica
A Estrategia de seguridad nacional (NSS) es producido periódicamente por EEUU. Administraciones (Trump escribió una durante su primer mandato). En su mayoría, estos documentos establecen una versión idealizada de la política exterior y de seguridad de una Administración, y no tienen gran importancia práctica –debido a lo que se omite–, es decir, los intereses políticos y económicos arraigados de Estados Unidos; el profundo consenso en política exterior supervisado por la clase curadora del estado de seguridad profunda; y las políticas propugnadas por el colectivo de megadonantes.
Sin embargo, esto recientemente lanzado NSS se lee de manera bastante diferente al darle un brillo distintivo ‘Estados Unidos primero’ a la política exterior estadounidense, evitando la hegemonía global; ‘dominación’ y cruzadas ideológicas a favor de un realismo pragmático y transaccional centrado en proteger los intereses nacionales fundamentales – seguridad nacional, prosperidad económica y dominio regional en el hemisferio occidental. Estados Unidos lo hará así “ya no apuntala todo el orden mundial como ‘Atlas’ y espera que Europa asuma más de sus propias cargas de defensa”.
Critica la búsqueda anterior de primacía global por parte de Estados Unidos’ como ‘un fracaso’ que terminó debilitando a Estados Unidos– y sitúa la política de Trump como una ‘corrección necesaria’ a la postura anterior. Por tanto, acepta la inclinación hacia un mundo multipolar.
Dos objetivos clave de la política exterior son: matizado en lugar de reformularlo radicalmente:
En primer lugar, China pasa de ser ‘amenaza principal’; ‘amenaza de ritmo’ a competidor económico (Taiwán es tratado como un instrumento de disuasión).
Y con respecto a Rusia, dice:
“Un interés central de Estados Unidos es negociar un cese rápido de las hostilidades en Ucrania, con el fin de estabilizar las economías europeas, evitar una escalada o expansión involuntaria de la guerra y restablecer la estabilidad estratégica con Rusia, así como permitir la reconstrucción de Ucrania después de las hostilidades para permitir su supervivencia como un estado viable”.
El documento no menciona ‘la paz estratégica’ con Rusia, sino sólo un ‘cese de hostilidades’, es decir, un alto el fuego. La cuidadosa elección del lenguaje utilizado puede indicar que Trump lo hace no pretendido un acuerdo total con Rusia sobre sus preocupaciones de seguridad, pero sólo una tregua, un “cese de hostilidades”.
Califica las relaciones europeas con Rusia como “profundamente atenuadas”:
“La administración Trump se encuentra en desacuerdo con los funcionarios europeos que tienen expectativas poco realistas sobre la guerra encaramada en gobiernos minoritarios inestables, muchos de los cuales pisotean los principios básicos de la democracia para reprimir a la oposición. Una gran mayoría europea quiere la paz, pero ese deseo no se traduce en políticas, en gran medida debido a la subversión de los procesos democráticos por parte de esos gobiernos’. Esto es estratégicamente importante para Estados Unidos precisamente porque los estados europeos no pueden reformarse si están atrapados en una crisis política”.
En esencia, a partir de ahora Ucrania pasará a manos de los europeos como su responsabilidad. En términos más generales, se espera que los aliados paguen las cuentas – a medida que Estados Unidos construye en casa.
Uno de los mayores cambios del NSS es que Estados Unidos se define ahora como una potencia hemisférica fortificada en lugar de un hegemón global:
“Queremos un hemisferio que permanezca libre de incursiones extranjeras hostiles o de la propiedad de activos clave, y que respalde cadenas de suministro críticas; y queremos garantizar nuestro acceso continuo a ubicaciones estratégicas clave. En otras palabras, lo haremos afirmar y hacer cumplir un “corolario de Trump” a la Doctrina Monroe”.
En términos de presencia militar, la Estrategia establece que esto implica “un reajuste de nuestra presencia militar global para abordar amenazas urgentes en nuestro hemisferio”.
Quizás el aspecto más significativo en términos de impacto práctico es la referencia a “Poner fin a la OTAN como una alianza en constante expansión” – y a Europa, que es criticada en los términos más astringentes:
El NSS es muy crítico con el estancamiento económico de Europa, su declive demográfico, la pérdida de soberanía ante las instituciones de la UE y su “borrado civilizacional”:
“Queremos que Europa siga siendo europea, que recupere su confianza civilizacional y que abandone su fallido enfoque en la asfixia regulatoria”.
El documento declara que las élites liberales/tecnocráticas de la UE y de muchos Estados miembros son una amenaza para el futuro de Europa, la estabilidad regional– y los intereses estadounidenses. Deja claro que apoyar a la derecha patriótica en Europa y “cultivar la resistencia” a la trayectoria actual de Europa redunda en interés estadounidense.
Señala el reemplazo de población (inmigración) como la amenaza más grave a largo plazo para Europa y los intereses estadounidenses, cuestionando abiertamente si algunas naciones europeas seguirán siendo aliados confiables dada su trayectoria actual.
Por lo tanto, la relación transatlántica sigue vigente pero ya no es la pieza central de la política exterior estadounidense.
El pánico de la élite europea:
Los líderes europeos, incluido el ex primer ministro sueco Carl Bildt, calificaron la referencia del NSS a Europa como “a la derecha de la extrema derecha”. En Estados Unidos, los demócratas, como el representante Jason Crow, lo consideraron “catastrófico” para las alianzas, es decir, para la OTAN.
Para comprender plenamente el clamor de pánico que surge desde Europa, se requiere un poco de contexto:
La política identitaria liberal-despierta no permitía ‘la alteridad’, no la diferencia de opinión.
Washington Post La columnista y colaboradora de MSNBC Jennifer Rubin (citada durante mucho tiempo por el Washington Post como su ‘columnista republicano’ para ‘balance’), escribiendo en septiembre de 2022, rechazado la noción misma de que un argumento tiene ‘lados’ ya que cualquier argumento contrario imputa una racionalidad a los conservadores:
“En esencia, tenemos que quemar colectivamente al Partido Republicano. Tenemos que nivelarlos – porque si hay supervivientes, si hay gente que aguanta esta tormenta, lo volverán a hacer… La danza Kabuki en la que Trump, sus defensores y sus partidarios son tratados como racionales (¡incluso inteligentes!) proviene de un establishment mediático que se niega a descartar… esta falsa equivalencia”.
Y el entonces presidente Biden, en un discurso ese mismo mes, dijo más o menos lo mismo que Rubin: En un escenario bañado inquietantemente por la luz roja y negra, en el histórico Salón de la IndependenciaBiden extendió inequívocamente las amenazas desde el exterior para advertir contra la amenaza de un terrorismo diferente, más cerca de casa – desde “Donald Trump y los republicanos del MAGA”, quien dijo, “representan un extremismo que amenaza los cimientos mismos de nuestra república”.
El precepto central de este mensaje apocalíptico cruzó debidamente el Atlántico para capturar y convertir a la clase dirigente de Bruselas’. Esto no debería sorprender: el mercado interior basado en regulaciones de la UE tenía precisamente como objetivo reemplazar toda política ‘contienda’ con el gerencialismo tecnológico. Los euroelitas necesitaban desesperadamente un sistema de valores para llenar la laguna de identidad de la UE. La solución, sin embargo, estaba cerca:
“No se pueden apaciguar los apetitos del autócrata. Hay que oponerse a ellos. Los autócratas sólo entienden una palabra: “No.” “No.” “No.” (Aplausos.). “No, no tomarás mi país.” “No, no me quitarás mi libertad.” “No, no me quitarás mi futuro… Un dictador empeñado en reconstruir un imperio nunca podrá aliviar [borrar] el amor del pueblo por la libertad. La brutalidad nunca destruirá la voluntad de los libres. Y Ucrania — Ucrania nunca será una victoria para Rusia. Nunca”. (Aplausos)”.
“Quédate con nosotros. Estaremos contigo. Sigamos adelante… con el compromiso permanente de ser aliados no de la oscuridad, sino de la luz. No de opresión, sino de liberación. No de cautiverio, sino, sí, de libertad”.
El discurso posterior de Biden (arriba) en Varsovia – completo con efectos de iluminación y un telón de fondo dramático que recuerda al suyo Salón de la Libertad discurso – buscó retratar a la oposición interna MAGA como una grave amenaza a la seguridad de Estados Unidos y recurrió al maniqueísmo radical para representar – esta vez – a Rusia (siendo Rusia el contrapunto externo a los Estados Unidos relacionados. amenaza MAGA). Éste fue su marco para la batalla épica entre las fuerzas de la luz y de la oscuridad que necesitaba ser librada sin cesar y ganada aplastantemente.
Una vez más, Biden estaba tratando de cimentar el profundo estancamiento de Estados Unidos ethos misionero como la ‘Ciudad en la Colina’ un faro para el mundo – para una guerra cósmica ‘para siempre’ contra el ‘mal’ ruso. Esperaba vincular a la clase dominante estadounidense con la lucha metafísica por la ‘luz’.
David Brooks, autor de Bobos en el paraíso, (él mismo un liberal New York Times columnista), admite que inicialmente se dejó llevar por esta ideología liberal, pero luego admitió que fue un gran error: “Como quieras llamarlos [los liberales] se han unidose convirtió en una élite brahmán insular y mixta que domina la cultura, los medios de comunicación, la educación y la tecnología”.
Él reconoce: “No anticipé cuán agresivamente… buscaríamos imponer valores elitistas a través del habla y los códigos de pensamiento. Subestimé la forma en queLa clase creativa lograría levantar barreras a su alrededor para proteger su privilegio económico… Y subestimé nuestra intolerancia hacia la diversidad ideológica”.
En pocas palabras, este código de pensamiento dio precisamente a los euroélites su nuevo y brillante culto a la pureza absoluta y la virtud inmaculada – llenando para la UE su laguna de identidad demasiado evidente. Resultó en la convocatoria de una vanguardia cuya furia proselitista debe centrarse en ‘el Otro’.
Von der Leyen, al pronunciar su discurso ‘sobre el Estado de la Unión’ ante el Parlamento Europeo en 2022, se hizo eco de Biden casi exactamente:
“No debemos perder de vista la forma en que los autócratas extranjeros atacan a nuestros propios países. Las entidades extranjeras están financiando institutos que socavan nuestros valores. Su desinformación se está extendiendo desde Internet a los pasillos de nuestras universidades… Estas mentiras son tóxicas para nuestras democracias. Piense en esto: introdujimos legislación para examinar la inversión extranjera directa en busca de preocupaciones de seguridad. Si hacemos eso por nuestra economía, ¿no deberíamos hacer lo mismo por ‘nuestros valores’? Necesitamos protegernos mejor de las interferencias malignas… No permitiremos que los caballos de Troya de ninguna autocracia ataquen ‘a nuestras democracias’ desde dentro”.
A pesar de la unión de los estadounidenses ‘Bobos’ con los guerreros liberales de la UE, muchos en todo el mundo quedaron asombrados por la pura presteza con la que los líderes de Bruselas abrazaron la línea Biden ‘’ que abogaba por una larga guerra contra Rusia – un cumplimiento que parecía tan claramente contrario a los intereses económicos y la estabilidad social europeos.
En pocas palabras, fue una guerra de elección que parecía tener sus raíces en última instancia en el maniqueísmo radical.
La izquierda europea se opuso en general a la formación inicial de la OTAN en 1949 debido a su postura anticomunista explícita. Sin embargo, con el bombardeo de Belgrado por parte de la OTAN en 1999, la alianza militar se metamorfoseó para algunos miembros de la izquierda en general (incluidos socialdemócratas y liberales) como un instrumento para la transmisión liberal y la consolidación de ‘nuestra democracia’ (este era el lenguaje de Biden en ese momento).
Se completó la fusión del liderazgo de la UE con la OTAN y con el proyecto Biden. La entonces ministra de Asuntos Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock –tan decidida a “arruinar a Rusia” como Biden– en un discurso en Nueva York en agosto de 2022, bosquejado Una visión de un mundo dominado por Estados Unidos y Alemania. En 1989, el presidente George Bush ofreció a Alemania una “asociación en el liderazgo”, afirmó Baerbock. Pero en ese momento, Alemania estaba demasiado ocupada con la reunificación como para aceptar la oferta. Hoy, dijo, las cosas han cambiado fundamentalmente: “Ahora ha llegado el momento en que tenemos que crearlo: una asociación conjunta en liderazgo”.
Refiriéndose a que la ‘asociación de liderazgo’ se entiende en términos militares, dijo:
“En Alemania hemos abandonado la creencia alemana de larga data en ‘el cambio a través del comercio’… nuestro objetivo es fortalecer aún más el pilar europeo de la OTAN… y la UE debe convertirse en una Unión capaz de tratar con los Estados Unidos en pie de igualdad: en una asociación de liderazgo”.
Por lo tanto, la protesta de la élite europea ante la devastadora crítica del NSS’ a Europa no es sólo la de Estados Unidos, que obviamente le dio la espalda a una clase dominante europea que lo había dejado todo para adular a Estados Unidos. El NSS critica su subversión de la democracia– e incluso se pregunta si serán aliados adecuados para el futuro.
Ahora se declara que la OTAN es “no para siempre”.
Los estratos gobernantes europeos se encuentran ahora aislados, ampliamente impopulares y desamparados.
Alastair Crooke en Cultura estratégica
A Estrategia de seguridad nacional (NSS) es producido periódicamente por EEUU. Administraciones (Trump escribió una durante su primer mandato). En su mayoría, estos documentos establecen una versión idealizada de la política exterior y de seguridad de una Administración, y no tienen gran importancia práctica –debido a lo que se omite–, es decir, los intereses políticos y económicos arraigados de Estados Unidos; el profundo consenso en política exterior supervisado por la clase curadora del estado de seguridad profunda; y las políticas propugnadas por el colectivo de megadonantes.
Sin embargo, esto recientemente lanzado NSS se lee de manera bastante diferente al darle un brillo distintivo ‘Estados Unidos primero’ a la política exterior estadounidense, evitando la hegemonía global; ‘dominación’ y cruzadas ideológicas a favor de un realismo pragmático y transaccional centrado en proteger los intereses nacionales fundamentales – seguridad nacional, prosperidad económica y dominio regional en el hemisferio occidental. Estados Unidos lo hará así “ya no apuntala todo el orden mundial como ‘Atlas’ y espera que Europa asuma más de sus propias cargas de defensa”.
Critica la búsqueda anterior de primacía global por parte de Estados Unidos’ como ‘un fracaso’ que terminó debilitando a Estados Unidos– y sitúa la política de Trump como una ‘corrección necesaria’ a la postura anterior. Por tanto, acepta la inclinación hacia un mundo multipolar.
Dos objetivos clave de la política exterior son: matizado en lugar de reformularlo radicalmente:
En primer lugar, China pasa de ser ‘amenaza principal’; ‘amenaza de ritmo’ a competidor económico (Taiwán es tratado como un instrumento de disuasión).
Y con respecto a Rusia, dice:
“Un interés central de Estados Unidos es negociar un cese rápido de las hostilidades en Ucrania, con el fin de estabilizar las economías europeas, evitar una escalada o expansión involuntaria de la guerra y restablecer la estabilidad estratégica con Rusia, así como permitir la reconstrucción de Ucrania después de las hostilidades para permitir su supervivencia como un estado viable”.
El documento no menciona ‘la paz estratégica’ con Rusia, sino sólo un ‘cese de hostilidades’, es decir, un alto el fuego. La cuidadosa elección del lenguaje utilizado puede indicar que Trump lo hace no pretendido un acuerdo total con Rusia sobre sus preocupaciones de seguridad, pero sólo una tregua, un “cese de hostilidades”.
Califica las relaciones europeas con Rusia como “profundamente atenuadas”:
“La administración Trump se encuentra en desacuerdo con los funcionarios europeos que tienen expectativas poco realistas sobre la guerra encaramada en gobiernos minoritarios inestables, muchos de los cuales pisotean los principios básicos de la democracia para reprimir a la oposición. Una gran mayoría europea quiere la paz, pero ese deseo no se traduce en políticas, en gran medida debido a la subversión de los procesos democráticos por parte de esos gobiernos’. Esto es estratégicamente importante para Estados Unidos precisamente porque los estados europeos no pueden reformarse si están atrapados en una crisis política”.
En esencia, a partir de ahora Ucrania pasará a manos de los europeos como su responsabilidad. En términos más generales, se espera que los aliados paguen las cuentas – a medida que Estados Unidos construye en casa.
Uno de los mayores cambios del NSS es que Estados Unidos se define ahora como una potencia hemisférica fortificada en lugar de un hegemón global:
“Queremos un hemisferio que permanezca libre de incursiones extranjeras hostiles o de la propiedad de activos clave, y que respalde cadenas de suministro críticas; y queremos garantizar nuestro acceso continuo a ubicaciones estratégicas clave. En otras palabras, lo haremos afirmar y hacer cumplir un “corolario de Trump” a la Doctrina Monroe”.
En términos de presencia militar, la Estrategia establece que esto implica “un reajuste de nuestra presencia militar global para abordar amenazas urgentes en nuestro hemisferio”.
Quizás el aspecto más significativo en términos de impacto práctico es la referencia a “Poner fin a la OTAN como una alianza en constante expansión” – y a Europa, que es criticada en los términos más astringentes:
El NSS es muy crítico con el estancamiento económico de Europa, su declive demográfico, la pérdida de soberanía ante las instituciones de la UE y su “borrado civilizacional”:
“Queremos que Europa siga siendo europea, que recupere su confianza civilizacional y que abandone su fallido enfoque en la asfixia regulatoria”.
El documento declara que las élites liberales/tecnocráticas de la UE y de muchos Estados miembros son una amenaza para el futuro de Europa, la estabilidad regional– y los intereses estadounidenses. Deja claro que apoyar a la derecha patriótica en Europa y “cultivar la resistencia” a la trayectoria actual de Europa redunda en interés estadounidense.
Señala el reemplazo de población (inmigración) como la amenaza más grave a largo plazo para Europa y los intereses estadounidenses, cuestionando abiertamente si algunas naciones europeas seguirán siendo aliados confiables dada su trayectoria actual.
Por lo tanto, la relación transatlántica sigue vigente pero ya no es la pieza central de la política exterior estadounidense.
El pánico de la élite europea:
Los líderes europeos, incluido el ex primer ministro sueco Carl Bildt, calificaron la referencia del NSS a Europa como “a la derecha de la extrema derecha”. En Estados Unidos, los demócratas, como el representante Jason Crow, lo consideraron “catastrófico” para las alianzas, es decir, para la OTAN.
Para comprender plenamente el clamor de pánico que surge desde Europa, se requiere un poco de contexto:
La política identitaria liberal-despierta no permitía ‘la alteridad’, no la diferencia de opinión.
Washington Post La columnista y colaboradora de MSNBC Jennifer Rubin (citada durante mucho tiempo por el Washington Post como su ‘columnista republicano’ para ‘balance’), escribiendo en septiembre de 2022, rechazado la noción misma de que un argumento tiene ‘lados’ ya que cualquier argumento contrario imputa una racionalidad a los conservadores:
“En esencia, tenemos que quemar colectivamente al Partido Republicano. Tenemos que nivelarlos – porque si hay supervivientes, si hay gente que aguanta esta tormenta, lo volverán a hacer… La danza Kabuki en la que Trump, sus defensores y sus partidarios son tratados como racionales (¡incluso inteligentes!) proviene de un establishment mediático que se niega a descartar… esta falsa equivalencia”.
Y el entonces presidente Biden, en un discurso ese mismo mes, dijo más o menos lo mismo que Rubin: En un escenario bañado inquietantemente por la luz roja y negra, en el histórico Salón de la IndependenciaBiden extendió inequívocamente las amenazas desde el exterior para advertir contra la amenaza de un terrorismo diferente, más cerca de casa – desde “Donald Trump y los republicanos del MAGA”, quien dijo, “representan un extremismo que amenaza los cimientos mismos de nuestra república”.
El precepto central de este mensaje apocalíptico cruzó debidamente el Atlántico para capturar y convertir a la clase dirigente de Bruselas’. Esto no debería sorprender: el mercado interior basado en regulaciones de la UE tenía precisamente como objetivo reemplazar toda política ‘contienda’ con el gerencialismo tecnológico. Los euroelitas necesitaban desesperadamente un sistema de valores para llenar la laguna de identidad de la UE. La solución, sin embargo, estaba cerca:
“No se pueden apaciguar los apetitos del autócrata. Hay que oponerse a ellos. Los autócratas sólo entienden una palabra: “No.” “No.” “No.” (Aplausos.). “No, no tomarás mi país.” “No, no me quitarás mi libertad.” “No, no me quitarás mi futuro… Un dictador empeñado en reconstruir un imperio nunca podrá aliviar [borrar] el amor del pueblo por la libertad. La brutalidad nunca destruirá la voluntad de los libres. Y Ucrania — Ucrania nunca será una victoria para Rusia. Nunca”. (Aplausos)”.
“Quédate con nosotros. Estaremos contigo. Sigamos adelante… con el compromiso permanente de ser aliados no de la oscuridad, sino de la luz. No de opresión, sino de liberación. No de cautiverio, sino, sí, de libertad”.
El discurso posterior de Biden (arriba) en Varsovia – completo con efectos de iluminación y un telón de fondo dramático que recuerda al suyo Salón de la Libertad discurso – buscó retratar a la oposición interna MAGA como una grave amenaza a la seguridad de Estados Unidos y recurrió al maniqueísmo radical para representar – esta vez – a Rusia (siendo Rusia el contrapunto externo a los Estados Unidos relacionados. amenaza MAGA). Éste fue su marco para la batalla épica entre las fuerzas de la luz y de la oscuridad que necesitaba ser librada sin cesar y ganada aplastantemente.
Una vez más, Biden estaba tratando de cimentar el profundo estancamiento de Estados Unidos ethos misionero como la ‘Ciudad en la Colina’ un faro para el mundo – para una guerra cósmica ‘para siempre’ contra el ‘mal’ ruso. Esperaba vincular a la clase dominante estadounidense con la lucha metafísica por la ‘luz’.
David Brooks, autor de Bobos en el paraíso, (él mismo un liberal New York Times columnista), admite que inicialmente se dejó llevar por esta ideología liberal, pero luego admitió que fue un gran error: “Como quieras llamarlos [los liberales] se han unidose convirtió en una élite brahmán insular y mixta que domina la cultura, los medios de comunicación, la educación y la tecnología”.
Él reconoce: “No anticipé cuán agresivamente… buscaríamos imponer valores elitistas a través del habla y los códigos de pensamiento. Subestimé la forma en queLa clase creativa lograría levantar barreras a su alrededor para proteger su privilegio económico… Y subestimé nuestra intolerancia hacia la diversidad ideológica”.
En pocas palabras, este código de pensamiento dio precisamente a los euroélites su nuevo y brillante culto a la pureza absoluta y la virtud inmaculada – llenando para la UE su laguna de identidad demasiado evidente. Resultó en la convocatoria de una vanguardia cuya furia proselitista debe centrarse en ‘el Otro’.
Von der Leyen, al pronunciar su discurso ‘sobre el Estado de la Unión’ ante el Parlamento Europeo en 2022, se hizo eco de Biden casi exactamente:
“No debemos perder de vista la forma en que los autócratas extranjeros atacan a nuestros propios países. Las entidades extranjeras están financiando institutos que socavan nuestros valores. Su desinformación se está extendiendo desde Internet a los pasillos de nuestras universidades… Estas mentiras son tóxicas para nuestras democracias. Piense en esto: introdujimos legislación para examinar la inversión extranjera directa en busca de preocupaciones de seguridad. Si hacemos eso por nuestra economía, ¿no deberíamos hacer lo mismo por ‘nuestros valores’? Necesitamos protegernos mejor de las interferencias malignas… No permitiremos que los caballos de Troya de ninguna autocracia ataquen ‘a nuestras democracias’ desde dentro”.
A pesar de la unión de los estadounidenses ‘Bobos’ con los guerreros liberales de la UE, muchos en todo el mundo quedaron asombrados por la pura presteza con la que los líderes de Bruselas abrazaron la línea Biden ‘’ que abogaba por una larga guerra contra Rusia – un cumplimiento que parecía tan claramente contrario a los intereses económicos y la estabilidad social europeos.
En pocas palabras, fue una guerra de elección que parecía tener sus raíces en última instancia en el maniqueísmo radical.
La izquierda europea se opuso en general a la formación inicial de la OTAN en 1949 debido a su postura anticomunista explícita. Sin embargo, con el bombardeo de Belgrado por parte de la OTAN en 1999, la alianza militar se metamorfoseó para algunos miembros de la izquierda en general (incluidos socialdemócratas y liberales) como un instrumento para la transmisión liberal y la consolidación de ‘nuestra democracia’ (este era el lenguaje de Biden en ese momento).
Se completó la fusión del liderazgo de la UE con la OTAN y con el proyecto Biden. La entonces ministra de Asuntos Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock –tan decidida a “arruinar a Rusia” como Biden– en un discurso en Nueva York en agosto de 2022, bosquejado Una visión de un mundo dominado por Estados Unidos y Alemania. En 1989, el presidente George Bush ofreció a Alemania una “asociación en el liderazgo”, afirmó Baerbock. Pero en ese momento, Alemania estaba demasiado ocupada con la reunificación como para aceptar la oferta. Hoy, dijo, las cosas han cambiado fundamentalmente: “Ahora ha llegado el momento en que tenemos que crearlo: una asociación conjunta en liderazgo”.
Refiriéndose a que la ‘asociación de liderazgo’ se entiende en términos militares, dijo:
“En Alemania hemos abandonado la creencia alemana de larga data en ‘el cambio a través del comercio’… nuestro objetivo es fortalecer aún más el pilar europeo de la OTAN… y la UE debe convertirse en una Unión capaz de tratar con los Estados Unidos en pie de igualdad: en una asociación de liderazgo”.
Por lo tanto, la protesta de la élite europea ante la devastadora crítica del NSS’ a Europa no es sólo la de Estados Unidos, que obviamente le dio la espalda a una clase dominante europea que lo había dejado todo para adular a Estados Unidos. El NSS critica su subversión de la democracia– e incluso se pregunta si serán aliados adecuados para el futuro.
Ahora se declara que la OTAN es “no para siempre”.
Los estratos gobernantes europeos se encuentran ahora aislados, ampliamente impopulares y desamparados.
15 de diciembre de 2025
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El documento, “Estrategia de Seguridad Nacional de 2025” hecha pública por EEUU, anclado en premisas que ya no corresponden al sistema internacional actual, revela una profunda negación del multilateralismo y subestima la fuerza creciente de los procesos soberanos en el Sur Global.
Lejos de ofrecer una lectura estratégica del mundo, la Estrategia (2025–2029) es una visión reactiva, que opera como un mecanismo defensivo frente a la erosión del poder estadounidense. Parte de una hipótesis central, la preeminencia global de Estados Unidos no solo debe preservarse, sino restaurarse, corrigiendo lo que considera fallas de administraciones anteriores que, supuestamente, “ataron” la política exterior a instituciones internacionales, debates “periféricos” y un “transnacionalismo” que diluiría la soberanía estatal. Nostalgia de una época dorada que se traduce en un enfoque abiertamente unilateral, en la desconfianza hacia cualquier compromiso multilateral y en una lógica de “priorización” que implica abandonar regiones enteras del planeta, salvo cuando un interés de "seguridad nacional" obligue a intervenir. |
El imperio de la arrogancia y el vandalismo de Trump
AntiWar.com by Jeffrey D. Sachs
El último memorando de la Estrategia de Seguridad Nacional del presidente trata la libertad de coaccionar a otros como la esencia de la soberanía estadounidense. Es un documento siniestro que –si se le permite mantenerse en pie– volverá para atormentar a Estados Unidos.por 0 comentarios
La Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) 2025 publicada recientemente por el presidente Donald Trump se presenta como un modelo para renovar la fuerza estadounidense. Es peligrosamente erróneo en cuatro sentidos.
En primer lugar, el NSS está anclado en la grandiosidad: la creencia de que Estados Unidos disfruta de una supremacía inigualable en todas las dimensiones clave del poder. En segundo lugar, se basa en una visión marcadamente maquiavélica del mundo, que trata a otras naciones como instrumentos que deben manipularse para obtener ventajas estadounidenses. En tercer lugar, se basa en un nacionalismo ingenuo que descarta el derecho y las instituciones internacionales como obstáculos a la soberanía estadounidense más que como marcos que mejoran juntos la seguridad estadounidense y global.
En cuarto lugar, señala una violencia en el uso que Trump hace de la CIA y el ejército. A los pocos días de la publicación del NSS, Estados Unidos confiscó descaradamente un petrolero que transportaba a venezolanos aceite en alta mar—con el endeble argumento de que el buque había violado previamente las sanciones estadounidenses contra Irán.
La incautación no fue una medida defensiva para evitar una amenaza inminente. Tampoco es remotamente legal confiscar buques en alta mar debido a las sanciones unilaterales de Estados Unidos. Sólo el Consejo de Seguridad de la ONU tiene tal autoridad. Más bien, la incautación es un acto ilegal diseñado para forzar un cambio de régimen en Venezuela. Esto sigue a la declaración de Trump de que ha ordenado a la CIA que lleve a cabo operaciones encubiertas dentro de Venezuela para desestabilizar el régimen.
La seguridad estadounidense no se fortalecerá actuando como un matón. Se debilitará – estructural, moral y estratégicamente. Una gran potencia que asusta a sus aliados, coacciona a sus vecinos y hace caso omiso de las normas internacionales, en última instancia se aísla.
En otras palabras, el NSS no es sólo un ejercicio de arrogancia sobre el papel. Se está traduciendo rápidamente en una práctica descarada.
Un destello de realismo y luego un giro hacia la arrogancia
Para ser justos, el NSS contiene momentos de realismo largamente esperado. Reconoce implícitamente que Estados Unidos no puede ni debe intentar dominar el mundo entero, y reconoce correctamente que algunos aliados han arrastrado a Washington a costosas guerras por elección propia que no beneficiaban verdaderamente a Estados Unidos. También se aleja –al menos retóricamente– de una cruzada de grandes potencias que lo consume todo. La estrategia rechaza la fantasía de que Estados Unidos pueda o deba imponer un orden político universal.
Pero la modestia dura poco. El NSS reafirma rápidamente que Estados Unidos posee “la economía más grande e innovadora del mundo”, “el sistema financiero líder del mundo” y “el sector tecnológico más avanzado y rentable del mundo”, todos respaldados por “el ejército más poderoso y capaz del mundo” Estas afirmaciones no sirven simplemente como afirmaciones patrióticas, sino como justificación para utilizar el dominio estadounidense para imponer condiciones a otros. Los países más pequeños, al parecer, serán los más afectados por esta arrogancia, ya que Estados Unidos no puede derrotar a las otras grandes potencias, sobre todo porque tienen armas nucleares.
El maquiavelismo desnudo en la doctrina
La grandiosidad del NSS está soldada a un maquiavelismo desnudo. La pregunta que plantea no es cómo Estados Unidos y otros países pueden cooperar para beneficio mutuo, sino cómo se puede aplicar el apalancamiento estadounidense –sobre los mercados, las finanzas, la tecnología y la seguridad– para extraer concesiones máximas de otros países.
Esto es más pronunciado en la discusión del NSS sobre la sección del hemisferio occidental, que declara un “corolario de Trump” a la Doctrina Monroe. Estados Unidos, declara el NSS, garantizará que América Latina “permanezca libre de incursiones extranjeras hostiles o de la propiedad de activos clave” y que las alianzas y la ayuda estén condicionadas a “eliminar la influencia externa adversaria” Eso “influencia” se refiere claramente a la inversión, la infraestructura y los préstamos chinos.
El NSS es explícito: los acuerdos de Estados Unidos con los países “que más dependen de nosotros y, por lo tanto, sobre los cuales tenemos mayor influencia” deben dar como resultado Contratos de fuente única para empresas estadounidenses. La política estadounidense debería “hacer todo lo posible para expulsar a las empresas extranjeras” que construyen infraestructura en la región, y Estados Unidos debería remodelar las instituciones multilaterales de desarrollo, como el Banco Mundial, para que “sirvan a los intereses estadounidenses”
A los gobiernos latinoamericanos, muchos de los cuales comercian ampliamente tanto con Estados Unidos como con China, se les está diciendo efectivamente: Debes tratar con nosotros, no con China – o afrontar las consecuencias.
Una estrategia así es estratégicamente ingenua. China es el principal socio comercial de la mayor parte del mundo, incluidos muchos países del hemisferio occidental. Estados Unidos no podrá obligar a las naciones latinoamericanas a expulsar a las empresas chinas, pero en ese intento dañará gravemente la diplomacia estadounidense.
El vandalismo es tan descarado que incluso los aliados más cercanos están alarmados
El NSS proclama una doctrina de “soberanía y respeto”, pero su comportamiento ya ha reducido ese principio a soberanía para Estados Unidos y vulnerabilidad para el resto. Lo que hace que la doctrina emergente sea aún más extraordinaria es que ahora está asustando no sólo a los pequeños estados de América Latina, sino incluso a los Estados Unidos’ aliados más cercanos en Europa.
En un acontecimiento notable, Dinamarca —uno de los socios más leales de Estados Unidos en la OTAN– ha declarado abiertamente que Estados Unidos es una amenaza potencial para la seguridad nacional danesa. Los planificadores de defensa daneses han declarado públicamente que no se puede suponer que Washington bajo el gobierno de Trump respete la soberanía del Reino de Dinamarca sobre Groenlandia, y que un intento coercitivo de Estados Unidos de apoderarse de la isla es una contingencia que Dinamarca debe planificar ahora.
Esto es asombroso en varios niveles. Groenlandia ya alberga la base aérea estadounidense de Thule y está firmemente dentro del sistema de seguridad occidental. Dinamarca no es antiamericana ni busca provocar a Washington. Simplemente está respondiendo racionalmente a un mundo en el que Estados Unidos ha comenzado a comportarse de manera impredecible – incluso hacia sus supuestos amigos.
Que Copenhague se sienta obligada a contemplar medidas defensivas contra Washington dice mucho. Sugiere que la legitimidad de la arquitectura de seguridad liderada por Estados Unidos se está erosionando desde dentro. Si incluso Dinamarca cree que debe protegerse contra Estados Unidos, el problema ya no es la vulnerabilidad de América Latina. Se trata de una crisis sistémica de confianza entre naciones que antes veían a Estados Unidos como garante de la estabilidad pero ahora lo ven como un posible o probable agresor.
En resumen, el NSS parece canalizar la energía que antes se dedicaba a la confrontación entre grandes potencias hacia el acoso a estados más pequeños. Si Estados Unidos parece estar un poco menos inclinado a lanzar guerras de billones de dólares en el exterior, está más inclinado a utilizar como arma las sanciones, la coerción financiera, las confiscaciones de activos y el robo en alta mar.
El pilar que falta: ley, reciprocidad y decencia
Quizás el defecto más profundo del NSS es lo que omite: un compromiso con el derecho internacional, la reciprocidad y la decencia básica como fundamentos de la seguridad estadounidense.
El NSS considera las estructuras de gobernanza global como obstáculos para la acción estadounidense. Desestima la cooperación climática como “ideología” y, de hecho, como un “engaño” según el reciente discurso de Trump en la ONU. Desestima la Carta de las Naciones Unidas y considera las instituciones internacionales principalmente como instrumentos que deben inclinarse hacia las preferencias estadounidenses. Sin embargo, son precisamente los marcos legales, los tratados y las reglas predecibles los que históricamente han protegido los intereses estadounidenses.
Los fundadores de Estados Unidos lo entendieron claramente. Después de la Guerra de Independencia de Estados Unidos, trece nuevos estados soberanos pronto adoptaron una constitución para aunar poderes clave –sobre impuestos, defensa y diplomacia— ’no para debilitar la soberanía de los estados, sino para asegurarla mediante la creación del Gobierno Federal de Estados Unidos. La política exterior del gobierno de Estados Unidos posterior a la Segunda Guerra Mundial hizo lo mismo a través de la ONU, las instituciones de Bretton Woods, la Organización Mundial del Comercio y los acuerdos de control de armas.
El NSS de Trump ahora invierte esa lógica. Trata la libertad de coaccionar a otros como la esencia de la soberanía. Desde esa perspectiva, la incautación del petrolero venezolano y las inquietudes de Dinamarca son manifestaciones de la nueva política.
Atenas, Melos y Washington
Semejante arrogancia volverá para atormentar a Estados Unidos. El antiguo historiador griego Tucídides registra que cuando la Atenas imperial se enfrentó a la pequeña isla de Melos en 416 a. C., los atenienses declararon que “los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben” Sin embargo, la arrogancia de Atenas’ también fue su perdición. Doce años después, en el 404 a. C., Atenas cayó en manos de Esparta. La arrogancia ateniense, la extralimitación y el desprecio por los estados más pequeños ayudaron a galvanizar la alianza que finalmente la derribó.
El NSS de 2025 habla con un registro arrogante similar. Es una doctrina de poder sobre la ley, coerción sobre el consentimiento y dominio sobre la diplomacia. La seguridad estadounidense no se fortalecerá actuando como un matón. Se debilitará – estructural, moral y estratégicamente. Una gran potencia que asusta a sus aliados, coacciona a sus vecinos y hace caso omiso de las normas internacionales, en última instancia se aísla.
La estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos debe basarse en premisas completamente diferentes: aceptación de un mundo plural; reconocimiento de que la soberanía se fortalece, no se disminuye, a través del derecho internacional; reconocimiento de que la cooperación global en materia de clima, salud y tecnología es indispensable; y comprensión de que la influencia global de Estados Unidos depende más de la persuasión que de la coerción.
La Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) 2025 publicada recientemente por el presidente Donald Trump se presenta como un modelo para renovar la fuerza estadounidense. Es peligrosamente erróneo en cuatro sentidos.
En primer lugar, el NSS está anclado en la grandiosidad: la creencia de que Estados Unidos disfruta de una supremacía inigualable en todas las dimensiones clave del poder. En segundo lugar, se basa en una visión marcadamente maquiavélica del mundo, que trata a otras naciones como instrumentos que deben manipularse para obtener ventajas estadounidenses. En tercer lugar, se basa en un nacionalismo ingenuo que descarta el derecho y las instituciones internacionales como obstáculos a la soberanía estadounidense más que como marcos que mejoran juntos la seguridad estadounidense y global.
En cuarto lugar, señala una violencia en el uso que Trump hace de la CIA y el ejército. A los pocos días de la publicación del NSS, Estados Unidos confiscó descaradamente un petrolero que transportaba a venezolanos aceite en alta mar—con el endeble argumento de que el buque había violado previamente las sanciones estadounidenses contra Irán.
La incautación no fue una medida defensiva para evitar una amenaza inminente. Tampoco es remotamente legal confiscar buques en alta mar debido a las sanciones unilaterales de Estados Unidos. Sólo el Consejo de Seguridad de la ONU tiene tal autoridad. Más bien, la incautación es un acto ilegal diseñado para forzar un cambio de régimen en Venezuela. Esto sigue a la declaración de Trump de que ha ordenado a la CIA que lleve a cabo operaciones encubiertas dentro de Venezuela para desestabilizar el régimen.
La seguridad estadounidense no se fortalecerá actuando como un matón. Se debilitará – estructural, moral y estratégicamente. Una gran potencia que asusta a sus aliados, coacciona a sus vecinos y hace caso omiso de las normas internacionales, en última instancia se aísla.
En otras palabras, el NSS no es sólo un ejercicio de arrogancia sobre el papel. Se está traduciendo rápidamente en una práctica descarada.
Un destello de realismo y luego un giro hacia la arrogancia
Para ser justos, el NSS contiene momentos de realismo largamente esperado. Reconoce implícitamente que Estados Unidos no puede ni debe intentar dominar el mundo entero, y reconoce correctamente que algunos aliados han arrastrado a Washington a costosas guerras por elección propia que no beneficiaban verdaderamente a Estados Unidos. También se aleja –al menos retóricamente– de una cruzada de grandes potencias que lo consume todo. La estrategia rechaza la fantasía de que Estados Unidos pueda o deba imponer un orden político universal.
Pero la modestia dura poco. El NSS reafirma rápidamente que Estados Unidos posee “la economía más grande e innovadora del mundo”, “el sistema financiero líder del mundo” y “el sector tecnológico más avanzado y rentable del mundo”, todos respaldados por “el ejército más poderoso y capaz del mundo” Estas afirmaciones no sirven simplemente como afirmaciones patrióticas, sino como justificación para utilizar el dominio estadounidense para imponer condiciones a otros. Los países más pequeños, al parecer, serán los más afectados por esta arrogancia, ya que Estados Unidos no puede derrotar a las otras grandes potencias, sobre todo porque tienen armas nucleares.
El maquiavelismo desnudo en la doctrina
La grandiosidad del NSS está soldada a un maquiavelismo desnudo. La pregunta que plantea no es cómo Estados Unidos y otros países pueden cooperar para beneficio mutuo, sino cómo se puede aplicar el apalancamiento estadounidense –sobre los mercados, las finanzas, la tecnología y la seguridad– para extraer concesiones máximas de otros países.
Esto es más pronunciado en la discusión del NSS sobre la sección del hemisferio occidental, que declara un “corolario de Trump” a la Doctrina Monroe. Estados Unidos, declara el NSS, garantizará que América Latina “permanezca libre de incursiones extranjeras hostiles o de la propiedad de activos clave” y que las alianzas y la ayuda estén condicionadas a “eliminar la influencia externa adversaria” Eso “influencia” se refiere claramente a la inversión, la infraestructura y los préstamos chinos.
El NSS es explícito: los acuerdos de Estados Unidos con los países “que más dependen de nosotros y, por lo tanto, sobre los cuales tenemos mayor influencia” deben dar como resultado Contratos de fuente única para empresas estadounidenses. La política estadounidense debería “hacer todo lo posible para expulsar a las empresas extranjeras” que construyen infraestructura en la región, y Estados Unidos debería remodelar las instituciones multilaterales de desarrollo, como el Banco Mundial, para que “sirvan a los intereses estadounidenses”
A los gobiernos latinoamericanos, muchos de los cuales comercian ampliamente tanto con Estados Unidos como con China, se les está diciendo efectivamente: Debes tratar con nosotros, no con China – o afrontar las consecuencias.
Una estrategia así es estratégicamente ingenua. China es el principal socio comercial de la mayor parte del mundo, incluidos muchos países del hemisferio occidental. Estados Unidos no podrá obligar a las naciones latinoamericanas a expulsar a las empresas chinas, pero en ese intento dañará gravemente la diplomacia estadounidense.
El vandalismo es tan descarado que incluso los aliados más cercanos están alarmados
El NSS proclama una doctrina de “soberanía y respeto”, pero su comportamiento ya ha reducido ese principio a soberanía para Estados Unidos y vulnerabilidad para el resto. Lo que hace que la doctrina emergente sea aún más extraordinaria es que ahora está asustando no sólo a los pequeños estados de América Latina, sino incluso a los Estados Unidos’ aliados más cercanos en Europa.
En un acontecimiento notable, Dinamarca —uno de los socios más leales de Estados Unidos en la OTAN– ha declarado abiertamente que Estados Unidos es una amenaza potencial para la seguridad nacional danesa. Los planificadores de defensa daneses han declarado públicamente que no se puede suponer que Washington bajo el gobierno de Trump respete la soberanía del Reino de Dinamarca sobre Groenlandia, y que un intento coercitivo de Estados Unidos de apoderarse de la isla es una contingencia que Dinamarca debe planificar ahora.
Esto es asombroso en varios niveles. Groenlandia ya alberga la base aérea estadounidense de Thule y está firmemente dentro del sistema de seguridad occidental. Dinamarca no es antiamericana ni busca provocar a Washington. Simplemente está respondiendo racionalmente a un mundo en el que Estados Unidos ha comenzado a comportarse de manera impredecible – incluso hacia sus supuestos amigos.
Que Copenhague se sienta obligada a contemplar medidas defensivas contra Washington dice mucho. Sugiere que la legitimidad de la arquitectura de seguridad liderada por Estados Unidos se está erosionando desde dentro. Si incluso Dinamarca cree que debe protegerse contra Estados Unidos, el problema ya no es la vulnerabilidad de América Latina. Se trata de una crisis sistémica de confianza entre naciones que antes veían a Estados Unidos como garante de la estabilidad pero ahora lo ven como un posible o probable agresor.
En resumen, el NSS parece canalizar la energía que antes se dedicaba a la confrontación entre grandes potencias hacia el acoso a estados más pequeños. Si Estados Unidos parece estar un poco menos inclinado a lanzar guerras de billones de dólares en el exterior, está más inclinado a utilizar como arma las sanciones, la coerción financiera, las confiscaciones de activos y el robo en alta mar.
El pilar que falta: ley, reciprocidad y decencia
Quizás el defecto más profundo del NSS es lo que omite: un compromiso con el derecho internacional, la reciprocidad y la decencia básica como fundamentos de la seguridad estadounidense.
El NSS considera las estructuras de gobernanza global como obstáculos para la acción estadounidense. Desestima la cooperación climática como “ideología” y, de hecho, como un “engaño” según el reciente discurso de Trump en la ONU. Desestima la Carta de las Naciones Unidas y considera las instituciones internacionales principalmente como instrumentos que deben inclinarse hacia las preferencias estadounidenses. Sin embargo, son precisamente los marcos legales, los tratados y las reglas predecibles los que históricamente han protegido los intereses estadounidenses.
Los fundadores de Estados Unidos lo entendieron claramente. Después de la Guerra de Independencia de Estados Unidos, trece nuevos estados soberanos pronto adoptaron una constitución para aunar poderes clave –sobre impuestos, defensa y diplomacia— ’no para debilitar la soberanía de los estados, sino para asegurarla mediante la creación del Gobierno Federal de Estados Unidos. La política exterior del gobierno de Estados Unidos posterior a la Segunda Guerra Mundial hizo lo mismo a través de la ONU, las instituciones de Bretton Woods, la Organización Mundial del Comercio y los acuerdos de control de armas.
El NSS de Trump ahora invierte esa lógica. Trata la libertad de coaccionar a otros como la esencia de la soberanía. Desde esa perspectiva, la incautación del petrolero venezolano y las inquietudes de Dinamarca son manifestaciones de la nueva política.
Atenas, Melos y Washington
Semejante arrogancia volverá para atormentar a Estados Unidos. El antiguo historiador griego Tucídides registra que cuando la Atenas imperial se enfrentó a la pequeña isla de Melos en 416 a. C., los atenienses declararon que “los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben” Sin embargo, la arrogancia de Atenas’ también fue su perdición. Doce años después, en el 404 a. C., Atenas cayó en manos de Esparta. La arrogancia ateniense, la extralimitación y el desprecio por los estados más pequeños ayudaron a galvanizar la alianza que finalmente la derribó.
El NSS de 2025 habla con un registro arrogante similar. Es una doctrina de poder sobre la ley, coerción sobre el consentimiento y dominio sobre la diplomacia. La seguridad estadounidense no se fortalecerá actuando como un matón. Se debilitará – estructural, moral y estratégicamente. Una gran potencia que asusta a sus aliados, coacciona a sus vecinos y hace caso omiso de las normas internacionales, en última instancia se aísla.
La estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos debe basarse en premisas completamente diferentes: aceptación de un mundo plural; reconocimiento de que la soberanía se fortalece, no se disminuye, a través del derecho internacional; reconocimiento de que la cooperación global en materia de clima, salud y tecnología es indispensable; y comprensión de que la influencia global de Estados Unidos depende más de la persuasión que de la coerción.
Reimpreso de Sueños comunes.
Jeffrey D. Sachs es profesor universitario y director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia, donde dirigió el Earth Institute desde 2002 hasta 2016. También es presidente de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y comisionado de la Comisión de Banda Ancha de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Ha sido asesor de tres Secretarios Generales de las Naciones Unidas y actualmente se desempeña como Defensor de los ODS bajo la dirección del Secretario General Antonio Guterres. Sachs es el autor, más recientemente, de Una nueva política exterior: más allá del excepcionalismo estadounidense (2020). Otros libros incluyen: Construyendo la nueva economía estadounidense: inteligente, justa y sostenible (2017), y La era del desarrollo sostenible, (2015) con Ban Ki-moon.
Jeffrey D. Sachs es profesor universitario y director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia, donde dirigió el Earth Institute desde 2002 hasta 2016. También es presidente de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y comisionado de la Comisión de Banda Ancha de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Ha sido asesor de tres Secretarios Generales de las Naciones Unidas y actualmente se desempeña como Defensor de los ODS bajo la dirección del Secretario General Antonio Guterres. Sachs es el autor, más recientemente, de Una nueva política exterior: más allá del excepcionalismo estadounidense (2020). Otros libros incluyen: Construyendo la nueva economía estadounidense: inteligente, justa y sostenible (2017), y La era del desarrollo sostenible, (2015) con Ban Ki-moon.
16 de diciembre de 2025
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El documento, “Estrategia de Seguridad Nacional de 2025” hecha pública por EEUU, insiste en que la ventaja económica y tecnológica de EEUU. es "el camino más seguro" para evitar un conflicto de gran escala.
Pero esta defensa se formula con un tono que delata el temor a la pérdida de competitividad frente a China y otros polos emergentes. La retórica sobre “subsidios dirigidos por el Estado”, “prácticas comerciales injustas” o el robo de propiedad intelectual funciona menos como diagnóstico que como reconocimiento implícito de un desplazamiento estructural del centro económico mundial. La cooperación con aliados ya no se plantea como asociación estratégica, sino como subordinación condicionada, se exige alineamiento político y restricciones económicas bajo amenaza de sanciones, convirtiendo la alianza en un mecanismo de control y sometimiento, más no de cooperación. Comandante Antonio Garcúa - ELN Los titulares de Exteriores de Paraguay y Estados Unidos firmaron un acuerdo de cooperación militar entre los dos países, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores del país suramericano.
"El ministro de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez Lezcano y el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, firmaron hoy en Washington, EEUU, un acuerdo de cooperación militar en seguridad que permitirá enfrentar conjuntamente al crimen organizado y el narcotráfico en la región", reza el comunicado. Como señaló la Cancillería paraguaya, el documento establece un amplio trabajo conjunto en la lucha contra el crimen transnacional en sus diferentes formas, entrenamiento de efectivos militares, asistencia humanitaria y entre otros. Trump declara el fentanilo como arma de destrucción masiva
El presidente estadounidense firmó un decreto para clasificar al fentanilo y sus precursores químicos como un arma de destrucción masiva. “Si esto fuera una guerra, sería una de las peores guerras de la historia. Creo que entre 200.000 y 300.000 personas han muerto cada año (por sobredosis de fentanilo)”, comentó Trump. Esta medida considera la fabricación y distribución del fentanilo como una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos. El fentanilo es un opioide sintético, de acuerdo con las autoridades estadounidenses tan sólo dos miligramos de esta sustancia son suficientes para una dosis letal. https://sn-esp.site/JjCL |
El Departamento de Estado de los Estados Unidos declara al Clan del Golfo (Clan del Golfo, también conocido como el Ejército Gaitanista de Colombia) como una Organización Terrorista Extranjera.
Hoy, el Departamento de Estado está designando al Clan del Golfo como una Organización Terrorista Extranjera (FTO) y un Terrorista Global Especialmente Designado (SDGT). Con sede en Colombia, el Clan del Golfo es una organización criminal violenta y poderosa con miles de miembros. La principal fuente de ingresos del grupo es el tráfico de cocaína, que utiliza para financiar sus actividades violentas. El Clan del Golfo es responsable de ataques terroristas contra funcionarios públicos, fuerzas del orden y personal militar, y civiles en Colombia. Los Estados Unidos continuarán utilizando todas las herramientas disponibles para proteger nuestra nación y detener las campañas de violencia y terror cometidas por cárteles internacionales y organizaciones criminales transnacionales. Estamos comprometidos a negar financiación y recursos a estos terroristas. Las acciones de hoy se toman de conformidad con la sección 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad y la Orden Ejecutiva 13224. Las designaciones de FTO entran en vigor tras su publicación en el Registro Federal. En lo inmediato concitar el apoyo y la solidaridad internacionalista con Venezuela deviene vital para el subcontinente…
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19 de diciembre de 2025
26 de diciembre de 2025
Si Estados Unidos impone condiciones de seguridad para mejorar los lazos con India, en particular si exige que India contenga a China en el Mar de China Meridional, entonces India probablemente rechazará esta propuesta para evitar convertirse en un representante de Estados Unidos.
27 de diciembre de 2025