24 de marzo de 2026
Estados Unidos está logrando la dominación energética de espectro completo — y nadie está prestando atención
No estás viendo una guerra. Estás viendo a Estados Unidos encadenar a cada nación de la Tierra a la servidumbre energética — Un análisis de la tesis del “petro-gas dólar” de Richard Medhurst — y “la salida” que él no vio.
BettBeat Media y Richard Medhurst
En cada guerra de Estados Unidos ocurre lo mismo. Las mismas voces dicen las mismas palabras: Estados Unidos está perdiendo. La guerra es un fracaso. Estados Unidos nunca ha ganado una guerra. Siempre es el mismo análisis, arraigado en el pensamiento del siglo XX — que “ganar” significa una bandera blanca, una rendición firmada, una nación conquistada reconstruida a imagen de Estados Unidos. No sorprende que la mayoría de estos comentaristas sean los mismos hombres mayores que todavía miden la victoria con los estándares de 1945.
Lo he dicho muchas veces, y lo diré otra vez: Estados Unidos no pierde guerras. Si las perdiera, dejaría de librarlas. Ya sea Afganistán, Siria, Irak o Libia — los Estados fallidos no son fracasos del Imperio. Son las victorias del Imperio. Y el Imperio está en racha.
Ahora el mismo coro se alza sobre Irán. A izquierda y derecha, el estribillo es idéntico: esto será un desastre, Estados Unidos está excediéndose, Irán será su cementerio. Las mismas voces. La misma ceguera. El mismo guion centenario.
Excepto una voz que rompe el coro. Como yo, él es mitad europeo occidental y mitad árabe. Su nombre es Richard Medhurst. Tal vez nuestra identidad inusual proporcione una lente distinta — un pie en el imperio, un pie en sus ruinas. Su Gran Bretaña y mis Países Bajos por un lado; su Siria y mi Argelia por el otro. Sea cual sea la razón, comparto su profundo escepticismo hacia la sabiduría convencional sobre la guerra estadounidense. Y ahora ha presentado una tesis lo suficientemente audaz como para merecer un escrutinio serio.
Escuché el análisis heterodoxo de Medhurst sobre la guerra con Irán — una transmisión en vivo de tres horas realizada el 20 de marzo de 2026 — y es estremecedor. No porque sea el desvarío de una mente conspirativa, sino porque, afirmación tras afirmación, los datos se sostienen con una consistencia que el comentario dominante o no ha notado o se ha negado a articular. Medhurst sostiene que Estados Unidos, lejos de tropezar en otro desastroso pantano en Asia Occidental, está ejecutando una toma calculada del suministro energético del planeta — y que las guerras en Siria, Venezuela, Ucrania y ahora Irán no son errores separados sino pasos secuenciales hacia un único objetivo: dominación energética total.
Él acuña un término para el resultado final: el “petro-gas dólar” o “dólar del GNL (LNG)”. Veamos si el término merece quedarse.
Pero diré esto desde el principio: aunque Medhurst traza la prisión del Imperio para el mundo con extraordinaria precisión, nunca busca la grieta en el muro. Su tesis tiene un punto ciego — y puede ser la parte más importante de toda la historia.
Llegaremos allí. Primero, la prisión.
I. La arquitectura de la dependencia
Para entender lo que logra la guerra con Irán, primero hay que entender lo que ya logró la guerra en Ucrania.
En 2021, Europa recibió solo el 34 % de todas las exportaciones de GNL de Estados Unidos. Tras la invasión rusa de Ucrania, esa cifra se duplicó hasta el 69 % en un solo año. Esto no fue un accidente del mercado. Fue una reorientación estructural del orden energético global.
Hoy Estados Unidos es el mayor exportador de GNL del mundo, por delante de Australia y Qatar, con exportaciones que pasaron de 0,5 mil millones de pies cúbicos diarios en 2016 a 15 Bcf/d en 2025. La escala de esta transformación es asombrosa.
Según el Institute for Energy Economics and Financial Analysis, las compras europeas de GNL estadounidense aumentaron casi a la mitad solo en los primeros seis meses de 2025, consolidando a Washington como el principal proveedor del continente.
El Centre for Eastern Studies de Varsovia — un centro de pensamiento vinculado al gobierno polaco, no una organización antiestadounidense — publicó un informe en febrero de 2026 con un título revelador: “¿Dependencia excesiva?”
El informe concluyó que el GNL estadounidense constituye ahora aproximadamente tres quintas partes del gas licuado que compra Europa, y que esa cuota está en camino de alcanzar el 70 % en dos años.
Europa, en otras palabras, no se liberó de la dependencia rusa. Solo cambió de collar.
II. La escalera de escalada de South Pars
El 18 de marzo de 2026, Israel atacó el campo de gas South Pars de Irán, un yacimiento tan enorme que contiene suficiente gas natural para abastecer al planeta durante años. El campo es compartido por Irán y Qatar bajo el Golfo Pérsico.
La represalia fue inmediata. Irán lanzó misiles contra instalaciones cataríes, provocando enormes incendios y graves daños estructurales a infraestructuras que tardaron décadas en construirse.
Trump afirmó que Estados Unidos no tenía conocimiento previo del ataque israelí. Sin embargo, un alto funcionario israelí dijo a CNN lo contrario: que la operación fue coordinada con Washington.
Las consecuencias son exactamente las que Medhurst predijo. Según Bloomberg, la represalia iraní devastó el complejo Ras Laffan, el corazón del imperio de GNL de Qatar, eliminando aproximadamente una quinta parte de la capacidad exportadora del país y requiriendo medio decenio de reconstrucción.
Aquí está el núcleo de la tesis de Medhurst: Qatar es el único rival serio de Estados Unidos en el mercado global de GNL. Y el daño podría alterar permanentemente la trayectoria del suministro mundial de gas.
III. La carrera por el dólar
Una de las afirmaciones más sorprendentes de Medhurst es que el oro y la plata cayeron bruscamente porque el mundo estaba vendiendo activos para obtener dólares y comprar GNL estadounidense.
Los datos muestran algo inusual:
La explicación: fortalecimiento del dólar estadounidense, que encarece el oro para compradores de otras monedas.
Este es el mecanismo que describe Medhurst: un dólar que se fortalece gracias a la guerra, porque el único proveedor fiable de GNL del mundo vende su producto en dólares estadounidenses.
IV. Venezuela y el cierre del círculo
Medhurst conecta a Venezuela con esta arquitectura, argumentando que fue tomada como una “reserva petrolera estratégica” y para cortar el acceso energético de China.
En diciembre de 2025, los envíos de petróleo venezolano a China superaban 600 000 barriles diarios.
Ahora, según el Center on Global Energy Policy de la Universidad de Columbia, el gobierno estadounidense anunció que todo el petróleo que entra o sale de Venezuela debe pasar por canales autorizados por Estados Unidos.
Además, las licencias del Tesoro prohíben la participación de entidades con vínculos con China, Cuba, Irán, Corea del Norte y Rusia.
El patrón que Medhurst identifica es claro:
V. El Plan de Acción Marítima
El Plan de Acción Marítima, publicado el 13 de febrero de 2026, busca reconstruir la flota comercial y los astilleros estadounidenses.
Incluye:
Estados Unidos no solo vende el gas, sino que quiere transportar ese gas en barcos estadounidenses.
VI. El barco ruso que no llegó
El 3 de marzo de 2026, el buque cisterna de GNL Arctic Metagaz fue destruido en el Mediterráneo en un ataque con drones.
Tras el incidente, los transportadores rusos de GNL comenzaron a evitar el Mediterráneo.
Si se confirma el ataque, sería el primer buque de GNL destruido en un acto hostil en la historia.
VII. Europa como rehén, China como objetivo
Europa enfrenta ahora una gran vulnerabilidad energética.
Desde el inicio de la guerra:
Europa corre el riesgo de convertirse en un continente que importe todo:
VIII. El punto ciego de Medhurst: la energía alternativa
Aquí aparece el límite de su análisis.
La crisis energética podría acelerar la transición hacia energías renovables, donde China domina ampliamente.
La Agencia Internacional de Energías Renovables encontró que la mayoría de nuevos proyectos renovables ya son más baratos que los combustibles fósiles.
China ha reducido su vulnerabilidad energética mediante:
IX. Veredicto¿Tiene razón Medhurst?
No en todos los detalles. A veces confunde correlación con causalidad. Pero su tesis señala algo real:
Estados Unidos está posicionado para controlar más suministro energético mundial que en cualquier momento desde el acuerdo del petrodólar con Arabia Saudita en 1974.
Los hechos:
Medhurst lo llama el nacimiento del petro-gas dólar.
Sea cual sea el nombre, el fenómeno ya está aquí.
Irán es el momento de la verdad.
Estados Unidos o esclaviza al mundo por otro siglo — o el mundo se libera.
El único antídoto es el que el imperio no puede monopolizar: la energía que viene del cielo.
Y, como escribí hace unos días — China probablemente lo entiende.
— Karim
Lo he dicho muchas veces, y lo diré otra vez: Estados Unidos no pierde guerras. Si las perdiera, dejaría de librarlas. Ya sea Afganistán, Siria, Irak o Libia — los Estados fallidos no son fracasos del Imperio. Son las victorias del Imperio. Y el Imperio está en racha.
Ahora el mismo coro se alza sobre Irán. A izquierda y derecha, el estribillo es idéntico: esto será un desastre, Estados Unidos está excediéndose, Irán será su cementerio. Las mismas voces. La misma ceguera. El mismo guion centenario.
Excepto una voz que rompe el coro. Como yo, él es mitad europeo occidental y mitad árabe. Su nombre es Richard Medhurst. Tal vez nuestra identidad inusual proporcione una lente distinta — un pie en el imperio, un pie en sus ruinas. Su Gran Bretaña y mis Países Bajos por un lado; su Siria y mi Argelia por el otro. Sea cual sea la razón, comparto su profundo escepticismo hacia la sabiduría convencional sobre la guerra estadounidense. Y ahora ha presentado una tesis lo suficientemente audaz como para merecer un escrutinio serio.
Escuché el análisis heterodoxo de Medhurst sobre la guerra con Irán — una transmisión en vivo de tres horas realizada el 20 de marzo de 2026 — y es estremecedor. No porque sea el desvarío de una mente conspirativa, sino porque, afirmación tras afirmación, los datos se sostienen con una consistencia que el comentario dominante o no ha notado o se ha negado a articular. Medhurst sostiene que Estados Unidos, lejos de tropezar en otro desastroso pantano en Asia Occidental, está ejecutando una toma calculada del suministro energético del planeta — y que las guerras en Siria, Venezuela, Ucrania y ahora Irán no son errores separados sino pasos secuenciales hacia un único objetivo: dominación energética total.
Él acuña un término para el resultado final: el “petro-gas dólar” o “dólar del GNL (LNG)”. Veamos si el término merece quedarse.
Pero diré esto desde el principio: aunque Medhurst traza la prisión del Imperio para el mundo con extraordinaria precisión, nunca busca la grieta en el muro. Su tesis tiene un punto ciego — y puede ser la parte más importante de toda la historia.
Llegaremos allí. Primero, la prisión.
I. La arquitectura de la dependencia
Para entender lo que logra la guerra con Irán, primero hay que entender lo que ya logró la guerra en Ucrania.
En 2021, Europa recibió solo el 34 % de todas las exportaciones de GNL de Estados Unidos. Tras la invasión rusa de Ucrania, esa cifra se duplicó hasta el 69 % en un solo año. Esto no fue un accidente del mercado. Fue una reorientación estructural del orden energético global.
Hoy Estados Unidos es el mayor exportador de GNL del mundo, por delante de Australia y Qatar, con exportaciones que pasaron de 0,5 mil millones de pies cúbicos diarios en 2016 a 15 Bcf/d en 2025. La escala de esta transformación es asombrosa.
Según el Institute for Energy Economics and Financial Analysis, las compras europeas de GNL estadounidense aumentaron casi a la mitad solo en los primeros seis meses de 2025, consolidando a Washington como el principal proveedor del continente.
El Centre for Eastern Studies de Varsovia — un centro de pensamiento vinculado al gobierno polaco, no una organización antiestadounidense — publicó un informe en febrero de 2026 con un título revelador: “¿Dependencia excesiva?”
El informe concluyó que el GNL estadounidense constituye ahora aproximadamente tres quintas partes del gas licuado que compra Europa, y que esa cuota está en camino de alcanzar el 70 % en dos años.
Europa, en otras palabras, no se liberó de la dependencia rusa. Solo cambió de collar.
II. La escalera de escalada de South Pars
El 18 de marzo de 2026, Israel atacó el campo de gas South Pars de Irán, un yacimiento tan enorme que contiene suficiente gas natural para abastecer al planeta durante años. El campo es compartido por Irán y Qatar bajo el Golfo Pérsico.
La represalia fue inmediata. Irán lanzó misiles contra instalaciones cataríes, provocando enormes incendios y graves daños estructurales a infraestructuras que tardaron décadas en construirse.
Trump afirmó que Estados Unidos no tenía conocimiento previo del ataque israelí. Sin embargo, un alto funcionario israelí dijo a CNN lo contrario: que la operación fue coordinada con Washington.
Las consecuencias son exactamente las que Medhurst predijo. Según Bloomberg, la represalia iraní devastó el complejo Ras Laffan, el corazón del imperio de GNL de Qatar, eliminando aproximadamente una quinta parte de la capacidad exportadora del país y requiriendo medio decenio de reconstrucción.
Aquí está el núcleo de la tesis de Medhurst: Qatar es el único rival serio de Estados Unidos en el mercado global de GNL. Y el daño podría alterar permanentemente la trayectoria del suministro mundial de gas.
III. La carrera por el dólar
Una de las afirmaciones más sorprendentes de Medhurst es que el oro y la plata cayeron bruscamente porque el mundo estaba vendiendo activos para obtener dólares y comprar GNL estadounidense.
Los datos muestran algo inusual:
- El oro cayó 11 % en una semana, su mayor caída desde 1983.
- Ha perdido más del 14 % desde el inicio de la guerra.
- La plata cayó de forma similar.
La explicación: fortalecimiento del dólar estadounidense, que encarece el oro para compradores de otras monedas.
Este es el mecanismo que describe Medhurst: un dólar que se fortalece gracias a la guerra, porque el único proveedor fiable de GNL del mundo vende su producto en dólares estadounidenses.
IV. Venezuela y el cierre del círculo
Medhurst conecta a Venezuela con esta arquitectura, argumentando que fue tomada como una “reserva petrolera estratégica” y para cortar el acceso energético de China.
En diciembre de 2025, los envíos de petróleo venezolano a China superaban 600 000 barriles diarios.
Ahora, según el Center on Global Energy Policy de la Universidad de Columbia, el gobierno estadounidense anunció que todo el petróleo que entra o sale de Venezuela debe pasar por canales autorizados por Estados Unidos.
Además, las licencias del Tesoro prohíben la participación de entidades con vínculos con China, Cuba, Irán, Corea del Norte y Rusia.
El patrón que Medhurst identifica es claro:
- gas ruso cortado
- gas de Qatar bombardeado
- petróleo venezolano controlado
- campos iraníes en guerra
V. El Plan de Acción Marítima
El Plan de Acción Marítima, publicado el 13 de febrero de 2026, busca reconstruir la flota comercial y los astilleros estadounidenses.
Incluye:
- impuestos a barcos construidos en el extranjero
- incentivos para construir barcos en EEUU
- regulaciones para transportar carga en buques estadounidenses
Estados Unidos no solo vende el gas, sino que quiere transportar ese gas en barcos estadounidenses.
VI. El barco ruso que no llegó
El 3 de marzo de 2026, el buque cisterna de GNL Arctic Metagaz fue destruido en el Mediterráneo en un ataque con drones.
Tras el incidente, los transportadores rusos de GNL comenzaron a evitar el Mediterráneo.
Si se confirma el ataque, sería el primer buque de GNL destruido en un acto hostil en la historia.
VII. Europa como rehén, China como objetivo
Europa enfrenta ahora una gran vulnerabilidad energética.
Desde el inicio de la guerra:
- las bolsas europeas han caído tres veces más que las estadounidenses
- Estados Unidos se beneficia de la crisis energética que golpea a Europa
Europa corre el riesgo de convertirse en un continente que importe todo:
- combustible
- tecnología
- capacidad estratégica
VIII. El punto ciego de Medhurst: la energía alternativa
Aquí aparece el límite de su análisis.
La crisis energética podría acelerar la transición hacia energías renovables, donde China domina ampliamente.
La Agencia Internacional de Energías Renovables encontró que la mayoría de nuevos proyectos renovables ya son más baratos que los combustibles fósiles.
China ha reducido su vulnerabilidad energética mediante:
- electrificación masiva
- expansión solar y eólica
IX. Veredicto¿Tiene razón Medhurst?
No en todos los detalles. A veces confunde correlación con causalidad. Pero su tesis señala algo real:
Estados Unidos está posicionado para controlar más suministro energético mundial que en cualquier momento desde el acuerdo del petrodólar con Arabia Saudita en 1974.
Los hechos:
- EEUU es el mayor exportador mundial de GNL
- provee cerca del 60 % del GNL de Europa
- el dólar se fortalece
- la producción de Qatar está fuera de servicio
- buques rusos son atacados
- el petróleo venezolano pasa por canales autorizados por EEUU
Medhurst lo llama el nacimiento del petro-gas dólar.
Sea cual sea el nombre, el fenómeno ya está aquí.
Irán es el momento de la verdad.
Estados Unidos o esclaviza al mundo por otro siglo — o el mundo se libera.
El único antídoto es el que el imperio no puede monopolizar: la energía que viene del cielo.
Y, como escribí hace unos días — China probablemente lo entiende.
— Karim
Resumen estratégico del mapa mundial de la energía por Martin Varsavsky.
Hace apenas cinco años, el mapa energético mundial era un tablero con múltiples jugadores. Rusia suministraba a Europa 150.000 millones de metros cúbicos de gas natural a través de gasoductos que llevaban décadas operando. Irán y Venezuela vendían crudo pesado a China fuera del sistema financiero del dólar. Qatar abastecía una quinta parte del GNL mundial desde Ras Laffan, la mayor planta de licuefacción del planeta. China construía la Ruta de la Seda con un corredor terrestre a través de Irán, Irak y Siria que le permitía sortear los estrechos marítimos controlados por la armada norteamericana. El mundo tenía opciones. Y cuando un comprador tiene opciones, el vendedor no tiene poder.
Hoy ese tablero es irreconocible. Si dejamos de ver los eventos geopolíticos de los últimos cuatro años como episodios aislados y los observamos como una secuencia única, la arquitectura de una gran estrategia estadounidense se vuelve visible.
El primer movimiento fue Europa. El conflicto en Ucrania proporcionó la justificación para sanciones que redujeron el gas ruso de gasoducto de 150.000 millones de metros cúbicos a 40.000 millones. Luego se destruyó el Nord Stream y se eliminó toda posibilidad de retorno. Estados Unidos pasó de suministrar el 28% del GNL europeo en 2021 al 58% en 2025, exportando un récord de 111 millones de toneladas métricas, el primer país de la historia en superar los 100 millones. Europa dejó de ser un cliente con alternativas para convertirse en un mercado cautivo que compra su supervivencia en dólares.
El segundo movimiento fue Siria. La caída de Assad cortó el nodo crítico que conectaba la Ruta de la Seda china con el Mediterráneo. El ferrocarril trilateral entre Irán, Irak y Siria, diseñado para eludir los cuellos de botella marítimos occidentales, quedó destruido. Esto aisló geográficamente a Irán y despejó el camino para lo que vino después.
El tercero fue Venezuela. En enero de este año, Estados Unidos tomó efectivamente el control de las mayores reservas de crudo pesado del mundo. La costa del Golfo norteamericano tiene el complejo de refinación más avanzado del planeta, construido específicamente para procesar crudo pesado y ácido. Phillips 66, Valero y el resto están ahora posicionados para refinar cientos de miles de barriles diarios de crudo venezolano. Estados Unidos capturó una reserva estratégica masiva y consolidó su posición como exportador dominante de productos refinados de petróleo, una industria de 110.000 millones de dólares solo en 2025.
Venezuela e Irán eran los dos grandes canales de suministro petrolero que existían fuera del sistema del dólar. Ambos producían crudo pesado vendido principalmente a China y fuera de la supervisión financiera estadounidense. Ambos están siendo neutralizados en un plazo de 90 días.
Lo cual nos lleva al cuarto movimiento: Irán y el shock energético en Asia Occidental. Israel atacó el campo de gas South Pars, el mayor yacimiento de gas natural del mundo. Irán respondió contra Ras Laffan en Qatar. La propia evaluación de QatarEnergy indica que el 17% de su capacidad exportadora se ha perdido y la recuperación tardará hasta cinco años. El Estrecho de Ormuz está cerrado. Los precios del gas europeo subieron un 70%. Los precios spot asiáticos se duplicaron. El único proveedor a escala que queda en pie es Estados Unidos.
Si Irán cae y se instala un gobierno sucesor bajo influencia de EEUU, aproximadamente entre 40 y 45 millones de barriles diarios de producción global de un total de 103 millones quedarán efectivamente bajo control estadounidense. La OPEP se vuelve irrelevante porque la coalición estadounidense pasa a ser el productor marginal. Y esto va más allá del petróleo. Lo que estamos presenciando es la evolución del sistema del petrodólar hacia un híbrido petróleo/GNL dólar. El viejo sistema se construyó sobre el crudo saudí cotizado en dólares. El nuevo se construye sobre crudo americano más gas americano desde la costa del Golfo, sin proveedor alternativo de escala comparable. La dependencia es más profunda porque la infraestructura de GNL requiere contratos a largo plazo y terminales de regasificación que atan a los compradores durante décadas. Europa y los aliados del Pacífico, Japón, Corea del Sur y Taiwán, no pueden cambiar de proveedor. No queda hacia dónde girar. Están encerrados en el sistema energético estadounidense.
El mercado lo confirma. El índice del dólar subió de 96 a 101. El oro cayó cerca de un 20% desde su máximo histórico de enero. Bitcoin bajó un 20% en el año. El Brent supera los 100 dólares. Las instituciones europeas y asiáticas están liquidando metales preciosos y criptomonedas para comprar dólares porque necesitan dólares para comprar la única fuente de energía a escala que queda. El mundo está vendiendo su oro para comprar energía americana en moneda americana.
Pero la estrategia tiene una capa más profunda, y es la que considero más importante. La inteligencia artificial es una industria física. Funciona con electricidad y chips. Los centros de datos requieren enormes volúmenes de electricidad ininterrumpida, proporcionada principalmente por gas natural. La fabricación de semiconductores necesita helio y tierras raras. Al cerrar el Estrecho de Ormuz y paralizar la producción de GNL y helio en Asia Occidental, Estados Unidos estaría degradando sistemáticamente la capacidad de China para alimentar sus centros de datos y fabricar semiconductores a escala. Estados Unidos es autosuficiente energéticamente, especialmente con las reservas venezolanas recién capturadas y la creciente capacidad de la costa del Golfo con gas doméstico. China, en cambio, depende de importaciones y mucho de lo que importa transita por puntos de estrangulamiento que controla la armada estadounidense. Irán era el bypass energético terrestre de la Ruta de la Seda, el corredor que permitía a China mitigar la trampa de Malaca. Con Irán neutralizado, ese corredor está cortado. China enfrenta un mundo donde su infraestructura de computación compite por sobras en un mercado global de GNL agotado, mientras los centros de datos americanos funcionan a plena capacidad con energía doméstica.
Rusia es el siguiente en la secuencia. Un Irán de posguerra reabierto bajo influencia estadounidense compite directamente con Rusia por las mismas refinerías en China e India, a menor costo. Rusia pierde su última ventaja estructural en crudo pesado y su línea de vida económica. Al mismo tiempo, bajo la cobertura de la guerra en Irán, Ucrania ha estado destruyendo infraestructura energética rusa. El mensaje desde Washington se vuelve muy simple: desmantelamos dos regímenes en tres meses, tu economía está a punto de colapsar, firma el acuerdo sobre Ucrania.
Y entonces Trump se sienta con Xi teniendo todas las cartas. Dominio energético completo. El híbrido petro/GNL dólar fortalecido. Irán despejado. Rusia acorralada. China enfrentando la trampa de Malaca completamente cerrada sin ningún bypass energético restante.
Israel y los países del Golfo están absorbiendo el costo cinético de un conflicto cuyo principal beneficiario, contrario a la narrativa predominante, es Estados Unidos. Qatar fuera de línea durante cinco años reprecia todo el mercado global de gas a favor de los exportadores norteamericanos por lo que resta de la década. Los estados del Golfo enfrentan años de reconstrucción. Europa enfrenta su segunda crisis energética en cuatro años. El americano promedio puede enfrentar inflación moderada temporal y gasolina más cara. Pero si eres el arquitecto del imperio estadounidense y consideras el ascenso de China y la superinteligencia artificial china como un escenario existencial donde el ganador se lleva todo, el daño colateral es un costo aceptable.
Quien controla los corredores energéticos controla el sistema monetario. Quien controla el sistema monetario y el suministro energético simultáneamente controla la infraestructura de computación que determina qué civilización construye primero la superinteligencia artificial. Estados Unidos está tomando los tres.
NOTA: Desde esa perspectiva el ataque a Irán como expresión de la influencia del AIPAC y Netanyahu sobre Trump es equivocada, cuando es éste que los está utilizando en función de su estrategia
El hecho que haya sido desacertada la táctica (el momento y modalidad de ataque) y que el desacierto pueda costarle caro a Trump cara a las Mid Term, no invalida - en mi opinión, desde luego - la afirmación anterior
Loco no es …. Lo que sí puede ser considerado es totalitario, ególatra, racista, colonialista y discriminador.
En todo caso, la "locura" es expresión de profundos desequilibrios en la sociedad y economía USA y de una "grieta" que crece y afecta, incluso, al "establishment"
1. “El Instituto Australiano de Política Estratégica, fundado por el gobierno de Australia en 2001 y financiado parcialmente por el ejército de ese país, ha desarrollado un Rastreador de Tecnologías Críticas que monitorea en detalle 64 tecnologías clave. Su último informe, publicado en agosto de 2024, ofrece una evaluación de 21 años sobre qué países lideran el desarrollo de estas tecnologías críticas. Entre 2003 y 2007, Estados Unidos encabezaba 60 de las 64 tecnologías, mientras que China solo lideraba en 3. Sin embargo, entre 2019 y 2023, Estados Unidos lideró únicamente 7 de las 64 tecnologías, mientras que China dominó 57” (https://thetricontinental.org/es/newsletterissue/boletin-china-eeuu-tecnologia/).
2. La respuesta: “Energy Dominance” que, como sintetiza este nota de uno de los principales “think tanks” conservadores, “is not merely an economic policy but a strategic doctrine” "no es simplemente una política económica, sino una doctrina estratégica"(https://www.heritage.org/energy/commentary/why-american-energy-dominance-strategic-imperative).
3. Esa estrategia no nace con Trump, sino con Obama: con el “pivot to Asia” anunciado el 11/11/2011 ante el parlamento australiano y con su Orden Ejecutiva 13692 del 8 de marzo 2015, declarando a Venezuela como “amenaza inusual y extraordinaria”. No es casual que el 28/febrero contra Irán haya sido precedido por el 3/enero contra Venezuela.
4. El gobierno Biden, con sus “neocons” empecinados en la vieja estrategia rusófoba del polaco Brzezinski, dispersó recursos cara al adversario principal, China, a pesar de una “ventana de tiempo” limitada bajo el punto de vista militar, como el Pentágono viene alertando desde el 2020: “In 2020, the Chinese Communist Party (CCP) announced a new milestone for PLA modernization in 2027 broadly understood as the modernization of the PLA’s capabilities to be networked into a system of systems for “intelligentized” warfare. If realized, the PLA’s 2027 modernization goals could provide Beijing with more credible military options in a Taiwan contingency” "En 2020, el Partido Comunista Chino (PCCh) anunció un nuevo hito para la modernización del EPL en 2027, entendido en términos generales como la modernización de las capacidades del EPL para integrarse en un sistema de sistemas de guerra "intelectualizada". Si se cumplen, los objetivos de modernización del EPL para 2027 podrían ofrecer a Pekín opciones militares más creíbles en una contingencia de Taiwán" (https://media.defense.gov/2021/nov/03/2002885874/-1/-1/0/2021-cmpr-final.pdf Preface, pág. 7).
5. Son consabidas los dos objetivos centrales del gobierno Trump en este su segundo mandato: internamente las elecciones de Medio Término e internacionalmente una “entente” con China desde una posición de fuerza: los resultados logrados (por ahora) con el 3/1 en Venezuela y esperados con el 28/2 en Irán (creyendo que iba a ser una “blitzkrieg” de días) eran la base para una estrategia que compensara, en el terreno militar, la derrota de la “guerra arancelaria” por el fallo de la Corte Suprema USA el pasado 20 de Febrero.
Instituto Tricontinental de Investigación Social China ya lidera las tecnologías críticas avanzadas | Boletín 9 (2025)
¿Serán suficientes las jugadas geopolíticas de Estados Unidos, desde Groenlandia hasta Ucrania y Rusia, para eclipsar el rápido avance de China en tecnologías críticas?
6. En la medida en que la situación interna se le ha ido complicando a Trump y su entorno (desde el caso Epstein hasta la inflación, para sólo mencionar dos tópicos) y las encuestas revelan una tendencia desfavorable cara a esas “Mid Term” de inicio de noviembre, el logro de la “energy dominance” y, como corolario/complemento una cumbre exitosa con China, iban a ser la “dupleta” para revertir la tendencia.
7. Para Trump y su entorno, el haber precipitado una acción militar de tanta envergadura, como el ataque a Irán, por una urgencia política interna (las “Mid Term”) los está conduciendo, más bien, a una derrota que, de seguir empecinados revertirla escalándola, conduciría a una situación mundial explosiva y, además, al casi total repudio internacional, incluyendo la UE.
8. Me refiero a comentarios que están surgiendo en las redes, a partir del repentino despido del Gral. Randy George y otros altos oficiales del “US Army”: https://www.reddit.com/r/AskUS/comments/1saxwsu/why_was_the_chief_of_the_us_army_suddenly_forced/
Pero acá estaría la locura (la que definen como "hubris"): el intento de "boots on the ground" en la isla de Kharg o cualquier otro. La pregunta sería: ¿se quiere provocar una masacre, para lograr respaldo de la opinión pública estadounidense al uso de alguna "mini-nuke"?
Luce descabellado, pero vean la alternativa: no sólo pérdida de presencia e influencia en Asia Occidental, sino de imagen a nivel global, con impactos en las "burbujas" bursátiles, en los bancos TBTF pero cargados de activos tóxicos, en el dólar...
El otro es que la amenaza de este desenlace presionará a China y Rusia a procurar una "salida honorable" para el gobierno Trump y los EEUU
Trump básicamente, desde lo inmobiliario a lo político, es un "gambler" (jugador).
Volviendo al tema de Asia Occidental, comparto con Varsavsky su distanciamiento del relato del "mainstream" mediático de un Trump y un "establishment" títeres de Netanyahu y del AIPAC (aunque no comparto su subestimación de Irán y los factores que lo respaldan).
Sin desconocer el enorme peso del sionismo en la política USA, el enfoque que sugiero difiere 180 grados: Trump usa ese relato "woken" (defensor de un Israel baluarte de la "civilización occidental" y sus valores de "libertad y democracia") porque sigue siendo una matriz de opinión que, si bien ha perdido mucha fuerza con Gaza, sigue predominando en la base MAGA.
Considero, en cambio, que el elemento estratégico que persiguen Trump y sus "Silicon Valley" (Elon Musk & Co.) en Asia Occidental, al igual que en Venezuela, es la "energy dominance", que mencionan Varsavsky y otros, pues sin ese "dominance" los EEUU no podrán frenar a China y negociar con ella (y otros) desde una posición de fuerza. Lo cual traté de sintetizar en los ptos.1 al 6 de mi nota.
Bajo el enfoque, digamos "estratégico", NO estamos comparando peras con manzanas. Tenemos que valorar el conflicto en términos de "peras versus peras": tan existencial para unos como para otros.
La diferencia es que los "unos" representan a sus pueblos y, yo diría, a todos los pueblos de Asia Occidental y del mundo, mientras los "otros" representan al 1% que pretende seguir dominándolo "unipolarmente".
A partir de estos diferentes puntos de vista, el desenlace de los acontecimientos puede resultar más complejo y más complejas, desde luego, las consecuencias...
En este "juego" Israel ha pasado a ser, más bien, lo que siempre Israel ha hecho de sus vecinos: carne de cañón.
Y lo que complejiza ulteriormente el conflicto es que los "otros" no van unidos porque, dentro de ese y otros conflictos, se juega uno adicional y no menos importante: ¿cuál será el sector oligárquico "paramount"?
El tradicional, engordado con el neoliberalismo y asentado en las "altas finanzas", o el nuevo, de la tecnología, la robótica, la IA, cuyos rendimientos, sea en la Bolsa que en los contratos con el Pentágono y la NASA, entre otros, son muy superiores.
Hace apenas cinco años, el mapa energético mundial era un tablero con múltiples jugadores. Rusia suministraba a Europa 150.000 millones de metros cúbicos de gas natural a través de gasoductos que llevaban décadas operando. Irán y Venezuela vendían crudo pesado a China fuera del sistema financiero del dólar. Qatar abastecía una quinta parte del GNL mundial desde Ras Laffan, la mayor planta de licuefacción del planeta. China construía la Ruta de la Seda con un corredor terrestre a través de Irán, Irak y Siria que le permitía sortear los estrechos marítimos controlados por la armada norteamericana. El mundo tenía opciones. Y cuando un comprador tiene opciones, el vendedor no tiene poder.
Hoy ese tablero es irreconocible. Si dejamos de ver los eventos geopolíticos de los últimos cuatro años como episodios aislados y los observamos como una secuencia única, la arquitectura de una gran estrategia estadounidense se vuelve visible.
El primer movimiento fue Europa. El conflicto en Ucrania proporcionó la justificación para sanciones que redujeron el gas ruso de gasoducto de 150.000 millones de metros cúbicos a 40.000 millones. Luego se destruyó el Nord Stream y se eliminó toda posibilidad de retorno. Estados Unidos pasó de suministrar el 28% del GNL europeo en 2021 al 58% en 2025, exportando un récord de 111 millones de toneladas métricas, el primer país de la historia en superar los 100 millones. Europa dejó de ser un cliente con alternativas para convertirse en un mercado cautivo que compra su supervivencia en dólares.
El segundo movimiento fue Siria. La caída de Assad cortó el nodo crítico que conectaba la Ruta de la Seda china con el Mediterráneo. El ferrocarril trilateral entre Irán, Irak y Siria, diseñado para eludir los cuellos de botella marítimos occidentales, quedó destruido. Esto aisló geográficamente a Irán y despejó el camino para lo que vino después.
El tercero fue Venezuela. En enero de este año, Estados Unidos tomó efectivamente el control de las mayores reservas de crudo pesado del mundo. La costa del Golfo norteamericano tiene el complejo de refinación más avanzado del planeta, construido específicamente para procesar crudo pesado y ácido. Phillips 66, Valero y el resto están ahora posicionados para refinar cientos de miles de barriles diarios de crudo venezolano. Estados Unidos capturó una reserva estratégica masiva y consolidó su posición como exportador dominante de productos refinados de petróleo, una industria de 110.000 millones de dólares solo en 2025.
Venezuela e Irán eran los dos grandes canales de suministro petrolero que existían fuera del sistema del dólar. Ambos producían crudo pesado vendido principalmente a China y fuera de la supervisión financiera estadounidense. Ambos están siendo neutralizados en un plazo de 90 días.
Lo cual nos lleva al cuarto movimiento: Irán y el shock energético en Asia Occidental. Israel atacó el campo de gas South Pars, el mayor yacimiento de gas natural del mundo. Irán respondió contra Ras Laffan en Qatar. La propia evaluación de QatarEnergy indica que el 17% de su capacidad exportadora se ha perdido y la recuperación tardará hasta cinco años. El Estrecho de Ormuz está cerrado. Los precios del gas europeo subieron un 70%. Los precios spot asiáticos se duplicaron. El único proveedor a escala que queda en pie es Estados Unidos.
Si Irán cae y se instala un gobierno sucesor bajo influencia de EEUU, aproximadamente entre 40 y 45 millones de barriles diarios de producción global de un total de 103 millones quedarán efectivamente bajo control estadounidense. La OPEP se vuelve irrelevante porque la coalición estadounidense pasa a ser el productor marginal. Y esto va más allá del petróleo. Lo que estamos presenciando es la evolución del sistema del petrodólar hacia un híbrido petróleo/GNL dólar. El viejo sistema se construyó sobre el crudo saudí cotizado en dólares. El nuevo se construye sobre crudo americano más gas americano desde la costa del Golfo, sin proveedor alternativo de escala comparable. La dependencia es más profunda porque la infraestructura de GNL requiere contratos a largo plazo y terminales de regasificación que atan a los compradores durante décadas. Europa y los aliados del Pacífico, Japón, Corea del Sur y Taiwán, no pueden cambiar de proveedor. No queda hacia dónde girar. Están encerrados en el sistema energético estadounidense.
El mercado lo confirma. El índice del dólar subió de 96 a 101. El oro cayó cerca de un 20% desde su máximo histórico de enero. Bitcoin bajó un 20% en el año. El Brent supera los 100 dólares. Las instituciones europeas y asiáticas están liquidando metales preciosos y criptomonedas para comprar dólares porque necesitan dólares para comprar la única fuente de energía a escala que queda. El mundo está vendiendo su oro para comprar energía americana en moneda americana.
Pero la estrategia tiene una capa más profunda, y es la que considero más importante. La inteligencia artificial es una industria física. Funciona con electricidad y chips. Los centros de datos requieren enormes volúmenes de electricidad ininterrumpida, proporcionada principalmente por gas natural. La fabricación de semiconductores necesita helio y tierras raras. Al cerrar el Estrecho de Ormuz y paralizar la producción de GNL y helio en Asia Occidental, Estados Unidos estaría degradando sistemáticamente la capacidad de China para alimentar sus centros de datos y fabricar semiconductores a escala. Estados Unidos es autosuficiente energéticamente, especialmente con las reservas venezolanas recién capturadas y la creciente capacidad de la costa del Golfo con gas doméstico. China, en cambio, depende de importaciones y mucho de lo que importa transita por puntos de estrangulamiento que controla la armada estadounidense. Irán era el bypass energético terrestre de la Ruta de la Seda, el corredor que permitía a China mitigar la trampa de Malaca. Con Irán neutralizado, ese corredor está cortado. China enfrenta un mundo donde su infraestructura de computación compite por sobras en un mercado global de GNL agotado, mientras los centros de datos americanos funcionan a plena capacidad con energía doméstica.
Rusia es el siguiente en la secuencia. Un Irán de posguerra reabierto bajo influencia estadounidense compite directamente con Rusia por las mismas refinerías en China e India, a menor costo. Rusia pierde su última ventaja estructural en crudo pesado y su línea de vida económica. Al mismo tiempo, bajo la cobertura de la guerra en Irán, Ucrania ha estado destruyendo infraestructura energética rusa. El mensaje desde Washington se vuelve muy simple: desmantelamos dos regímenes en tres meses, tu economía está a punto de colapsar, firma el acuerdo sobre Ucrania.
Y entonces Trump se sienta con Xi teniendo todas las cartas. Dominio energético completo. El híbrido petro/GNL dólar fortalecido. Irán despejado. Rusia acorralada. China enfrentando la trampa de Malaca completamente cerrada sin ningún bypass energético restante.
Israel y los países del Golfo están absorbiendo el costo cinético de un conflicto cuyo principal beneficiario, contrario a la narrativa predominante, es Estados Unidos. Qatar fuera de línea durante cinco años reprecia todo el mercado global de gas a favor de los exportadores norteamericanos por lo que resta de la década. Los estados del Golfo enfrentan años de reconstrucción. Europa enfrenta su segunda crisis energética en cuatro años. El americano promedio puede enfrentar inflación moderada temporal y gasolina más cara. Pero si eres el arquitecto del imperio estadounidense y consideras el ascenso de China y la superinteligencia artificial china como un escenario existencial donde el ganador se lleva todo, el daño colateral es un costo aceptable.
Quien controla los corredores energéticos controla el sistema monetario. Quien controla el sistema monetario y el suministro energético simultáneamente controla la infraestructura de computación que determina qué civilización construye primero la superinteligencia artificial. Estados Unidos está tomando los tres.
NOTA: Desde esa perspectiva el ataque a Irán como expresión de la influencia del AIPAC y Netanyahu sobre Trump es equivocada, cuando es éste que los está utilizando en función de su estrategia
El hecho que haya sido desacertada la táctica (el momento y modalidad de ataque) y que el desacierto pueda costarle caro a Trump cara a las Mid Term, no invalida - en mi opinión, desde luego - la afirmación anterior
Loco no es …. Lo que sí puede ser considerado es totalitario, ególatra, racista, colonialista y discriminador.
En todo caso, la "locura" es expresión de profundos desequilibrios en la sociedad y economía USA y de una "grieta" que crece y afecta, incluso, al "establishment"
1. “El Instituto Australiano de Política Estratégica, fundado por el gobierno de Australia en 2001 y financiado parcialmente por el ejército de ese país, ha desarrollado un Rastreador de Tecnologías Críticas que monitorea en detalle 64 tecnologías clave. Su último informe, publicado en agosto de 2024, ofrece una evaluación de 21 años sobre qué países lideran el desarrollo de estas tecnologías críticas. Entre 2003 y 2007, Estados Unidos encabezaba 60 de las 64 tecnologías, mientras que China solo lideraba en 3. Sin embargo, entre 2019 y 2023, Estados Unidos lideró únicamente 7 de las 64 tecnologías, mientras que China dominó 57” (https://thetricontinental.org/es/newsletterissue/boletin-china-eeuu-tecnologia/).
2. La respuesta: “Energy Dominance” que, como sintetiza este nota de uno de los principales “think tanks” conservadores, “is not merely an economic policy but a strategic doctrine” "no es simplemente una política económica, sino una doctrina estratégica"(https://www.heritage.org/energy/commentary/why-american-energy-dominance-strategic-imperative).
3. Esa estrategia no nace con Trump, sino con Obama: con el “pivot to Asia” anunciado el 11/11/2011 ante el parlamento australiano y con su Orden Ejecutiva 13692 del 8 de marzo 2015, declarando a Venezuela como “amenaza inusual y extraordinaria”. No es casual que el 28/febrero contra Irán haya sido precedido por el 3/enero contra Venezuela.
4. El gobierno Biden, con sus “neocons” empecinados en la vieja estrategia rusófoba del polaco Brzezinski, dispersó recursos cara al adversario principal, China, a pesar de una “ventana de tiempo” limitada bajo el punto de vista militar, como el Pentágono viene alertando desde el 2020: “In 2020, the Chinese Communist Party (CCP) announced a new milestone for PLA modernization in 2027 broadly understood as the modernization of the PLA’s capabilities to be networked into a system of systems for “intelligentized” warfare. If realized, the PLA’s 2027 modernization goals could provide Beijing with more credible military options in a Taiwan contingency” "En 2020, el Partido Comunista Chino (PCCh) anunció un nuevo hito para la modernización del EPL en 2027, entendido en términos generales como la modernización de las capacidades del EPL para integrarse en un sistema de sistemas de guerra "intelectualizada". Si se cumplen, los objetivos de modernización del EPL para 2027 podrían ofrecer a Pekín opciones militares más creíbles en una contingencia de Taiwán" (https://media.defense.gov/2021/nov/03/2002885874/-1/-1/0/2021-cmpr-final.pdf Preface, pág. 7).
5. Son consabidas los dos objetivos centrales del gobierno Trump en este su segundo mandato: internamente las elecciones de Medio Término e internacionalmente una “entente” con China desde una posición de fuerza: los resultados logrados (por ahora) con el 3/1 en Venezuela y esperados con el 28/2 en Irán (creyendo que iba a ser una “blitzkrieg” de días) eran la base para una estrategia que compensara, en el terreno militar, la derrota de la “guerra arancelaria” por el fallo de la Corte Suprema USA el pasado 20 de Febrero.
Instituto Tricontinental de Investigación Social China ya lidera las tecnologías críticas avanzadas | Boletín 9 (2025)
¿Serán suficientes las jugadas geopolíticas de Estados Unidos, desde Groenlandia hasta Ucrania y Rusia, para eclipsar el rápido avance de China en tecnologías críticas?
6. En la medida en que la situación interna se le ha ido complicando a Trump y su entorno (desde el caso Epstein hasta la inflación, para sólo mencionar dos tópicos) y las encuestas revelan una tendencia desfavorable cara a esas “Mid Term” de inicio de noviembre, el logro de la “energy dominance” y, como corolario/complemento una cumbre exitosa con China, iban a ser la “dupleta” para revertir la tendencia.
7. Para Trump y su entorno, el haber precipitado una acción militar de tanta envergadura, como el ataque a Irán, por una urgencia política interna (las “Mid Term”) los está conduciendo, más bien, a una derrota que, de seguir empecinados revertirla escalándola, conduciría a una situación mundial explosiva y, además, al casi total repudio internacional, incluyendo la UE.
8. Me refiero a comentarios que están surgiendo en las redes, a partir del repentino despido del Gral. Randy George y otros altos oficiales del “US Army”: https://www.reddit.com/r/AskUS/comments/1saxwsu/why_was_the_chief_of_the_us_army_suddenly_forced/
Pero acá estaría la locura (la que definen como "hubris"): el intento de "boots on the ground" en la isla de Kharg o cualquier otro. La pregunta sería: ¿se quiere provocar una masacre, para lograr respaldo de la opinión pública estadounidense al uso de alguna "mini-nuke"?
Luce descabellado, pero vean la alternativa: no sólo pérdida de presencia e influencia en Asia Occidental, sino de imagen a nivel global, con impactos en las "burbujas" bursátiles, en los bancos TBTF pero cargados de activos tóxicos, en el dólar...
El otro es que la amenaza de este desenlace presionará a China y Rusia a procurar una "salida honorable" para el gobierno Trump y los EEUU
Trump básicamente, desde lo inmobiliario a lo político, es un "gambler" (jugador).
Volviendo al tema de Asia Occidental, comparto con Varsavsky su distanciamiento del relato del "mainstream" mediático de un Trump y un "establishment" títeres de Netanyahu y del AIPAC (aunque no comparto su subestimación de Irán y los factores que lo respaldan).
Sin desconocer el enorme peso del sionismo en la política USA, el enfoque que sugiero difiere 180 grados: Trump usa ese relato "woken" (defensor de un Israel baluarte de la "civilización occidental" y sus valores de "libertad y democracia") porque sigue siendo una matriz de opinión que, si bien ha perdido mucha fuerza con Gaza, sigue predominando en la base MAGA.
Considero, en cambio, que el elemento estratégico que persiguen Trump y sus "Silicon Valley" (Elon Musk & Co.) en Asia Occidental, al igual que en Venezuela, es la "energy dominance", que mencionan Varsavsky y otros, pues sin ese "dominance" los EEUU no podrán frenar a China y negociar con ella (y otros) desde una posición de fuerza. Lo cual traté de sintetizar en los ptos.1 al 6 de mi nota.
Bajo el enfoque, digamos "estratégico", NO estamos comparando peras con manzanas. Tenemos que valorar el conflicto en términos de "peras versus peras": tan existencial para unos como para otros.
La diferencia es que los "unos" representan a sus pueblos y, yo diría, a todos los pueblos de Asia Occidental y del mundo, mientras los "otros" representan al 1% que pretende seguir dominándolo "unipolarmente".
A partir de estos diferentes puntos de vista, el desenlace de los acontecimientos puede resultar más complejo y más complejas, desde luego, las consecuencias...
En este "juego" Israel ha pasado a ser, más bien, lo que siempre Israel ha hecho de sus vecinos: carne de cañón.
Y lo que complejiza ulteriormente el conflicto es que los "otros" no van unidos porque, dentro de ese y otros conflictos, se juega uno adicional y no menos importante: ¿cuál será el sector oligárquico "paramount"?
El tradicional, engordado con el neoliberalismo y asentado en las "altas finanzas", o el nuevo, de la tecnología, la robótica, la IA, cuyos rendimientos, sea en la Bolsa que en los contratos con el Pentágono y la NASA, entre otros, son muy superiores.
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Desde 1980, la participación de China en las publicaciones científicas globales en las principales revistas ha crecido del 0% al 32%, mientras que la de Estados Unidos ha disminuido del 60% al 24%.
Estados Unidos publica principalmente artículos sobre medicina, mientras que China publica principalmente artículos sobre ciencias aplicadas como física y química. |