30 de septiembre de 2025
Kristi Noem, llegará al Ecuador para profundizar nuestra condición de enclave
CENAE Mario Ramos
|
Este 29 de septiembre se informó que se realizará una nueva visita de la secretaria de Seguridad Nacional de los EEUU, Kristi Noem, para: “Definir la ubicación de las bases de la Homeland Security en el país” (1).
Así las cosas, primero vamos a describir qué se entiende por ‘bases’ de la Homeland Security (Department of Homeland Security - DHS) en los EEUU. En los EEUU se las conoce como centros: operativos, de detención, de entrenamiento; oficinas; agencias en puertos de entrada terrestres, marítimos y aéreos; bajo el directo control y vigilancia de la DHS. Es decir, es una red de instalaciones distribuidas con funciones específicas. En resumen se las describe como: ‘field offices ’(oficinas de campo), ’stations’ (estaciones), ‘facilities’ (instalaciones) o ‘centers’ (centros). Estas ‘bases’ o instalaciones tienen carácter híbrido, es decir, unas tienen aspecto militar y otras aparentan ser oficinas civiles. Toda la actividad e información que recolectan va directo a Washington D.C. Entre sus misiones clave están por ejemplo todo lo relacionado con seguridad cibernética y asegurar el comercio global. ¿Será que la DHS colocará ‘oficinas’ en los puertos privados para evitar que la cocaína fluya a raudales por nuestro Pacífico? ¿Acaso también colocará una oficina dentro de la Unidad de Análisis Financiero y Económico – UAEF para ‘cooperar’ contra el lavado de activos? ¿Pondrá oficinas en los centros de ‘rehabilitación’ para por fin acabar con las masacres carcelarias? En fin, estas y otras preguntas ingenuas se nos ocurren. A la DHS se le ha criticado por afectar a las libertades civiles por sus programas de vigilancia masiva (como los revelados por Edward Snowden), controles en aeropuertos que se consideran invasivos y en general medidas de seguridad que erosionan la privacidad y los derechos humanos. |
Los gobiernos MOLANO (Moreno-Lasso-Noboa) han convertido a nuestro país en un enclave de los intereses geopolíticos de los EEUU, un grave paso en ese sentido fue la firma de los “Acuerdos sobre el estatuto de las fuerzas (SOFA, por sus siglas en inglés), que entre otros aspectos, se les permite moverse a los gringos en nuestro territorio como “perro en su casa”, es decir, sin ningún control político, ni judicial. El Ecuador es un territorio que carece de soberanía en un campo tan sensible como la seguridad y la defensa.
Aunque es pedir peras al olmo pregunto: ¿Será que se va a informar al pueblo ecuatoriano toda la realidad sobre la instalación de esas ‘bases’ de la DHS en nuestro país? ¿Qué funciones, en dónde y cómo se instalaran esas ‘bases? ¿Nuestra Fuerza Pública podrá ejercer algún tipo de control y vigilancia sobre las actividades que realizan esas ‘bases’? ¿Habrá control constitucional sobre esas ‘bases’? En fin, usted estimado lector, hágase otras preguntas y acompáñeles con un emoji (icono digital) de risa. |
Referencia:
1) El Universo, Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de EEUU, volverá a Ecuador para definir ubicación de bases de Homeland Security, 29/sept./2025
1) El Universo, Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de EEUU, volverá a Ecuador para definir ubicación de bases de Homeland Security, 29/sept./2025
1 de octubre de 2025
6 de octubre de 2025
Academia militar estadounidense recomienda instalar una base militar en Galápagos
En un artículo publicado en la revista gubernamental “Military Review”, se exponen ampliamente las ventajas que tendría el poder militar estadounidense si se estaciona en Galápagos. Todo esto ante la ‘influencia económica’ de China y militar de Rusia en la región.
En momentos donde Ecuador irá a las urnas en noviembre de 2025 para decidir la existencia de bases militares en el territorio, como una forma de luchar contra la inseguridad, en Estados Unidos ya se habla de las posibles ventajas estratégicas y de seguridad que acarrearía el arribo de sus tropas al país.
Así se lo explica en el artículo «Una base aérea estadounidense en Ecuador: ventajas estratégicas y de seguridad para las relaciones entre Estados Unidos y Ecuador», que fue publicado en septiembre de 2025 por el mayor Abdón Garay-Briones, un militar norteamericano con experiencia en Latinoamérica y formado en la Escuela de las Américas.
Garay-Briones señala que para Estados Unidos es clave una base militar en Ecuador como un mecanismo para contrarrestar la ‘influencia económica’ de China y “militar” de Rusia en la región.
Una de las preocupaciones expresadas en este reporte, es el vacío estratégico que dejaría una eventual salida de la base aérea José Enrique Soto Cano conocia también como “Palmerosa”, localizada en Honduras.
La actual presidenta de esa nación, Xiomara Castro, ha expresado públicamente su negativa a que EEUU mantenga presencia militar en su país, en especial después de la deportación de miles de sus compatriotas desde el país del norte.
“Palmerosa” está ubicada en Comayagua, en el centro de Honduras, donde alberga a más de 500 militares estadounidenses y aproximadamente 500 civiles hondureños y extranjeros.
Por eso, Estados Unidos busca garantizar su presencia militar en Ecuador para mantener sus capacidad de vigilancia e inteligencia, según señala el artículo académico.
¿Beneficios para Ecuador?
Aunque el documento hace énfasis en continuar con la cooperación histórica estadounidense con Ecuador desde 1941 por la base en la Isla Baltra en Galápagos (conocida como Base Beta “La Roca”), y posteriormente con el acuerdo de la Base de Manta que feneció en 2009, no se detallan con claridad los beneficios para el país andino.
Un tema recurrente en el texto son las ventajas militares que EEUU obtendría si se instala permanentemente en Galápagos, dedicando pocas líneas a exponer las ventajas que un acuerdo de este tipo tendría para Ecuador, sosteniendo que habría que brindarle asistencia económica y promover el desarrollo de infraestructura en Ecuador.
Del lado ecuatoriano, el artículo presenta un escenario donde las tropas estadounidenses reforzarían la lucha contra el narcotráfico, mejorando la vigilancia, entre otras actividades.
No obstante, las causas multidimensionales del aumento del tránsito de narcóticos en la región son explicadas parcialmente en otro documento de 2025, citado por el mismo autor, donde se admite que:
La voluntad política del gobierno de Noboa de fortalecer las capacidades policiales y militares es positiva, pero insuficiente para reducir el impacto del narcotráfico y el crimen organizado en la seguridad ciudadana.
Informe sobre la estrategia internacional de control de narcóticos, Vol. 1, 2025
El artículo de “Military Review” se apoya en datos y mapas de 2019, aunque el panorama geopolítico y de flujo ilegal de narcóticos ha cambiado radicalmente en la región desde ese año.
En momentos donde Ecuador irá a las urnas en noviembre de 2025 para decidir la existencia de bases militares en el territorio, como una forma de luchar contra la inseguridad, en Estados Unidos ya se habla de las posibles ventajas estratégicas y de seguridad que acarrearía el arribo de sus tropas al país.
Así se lo explica en el artículo «Una base aérea estadounidense en Ecuador: ventajas estratégicas y de seguridad para las relaciones entre Estados Unidos y Ecuador», que fue publicado en septiembre de 2025 por el mayor Abdón Garay-Briones, un militar norteamericano con experiencia en Latinoamérica y formado en la Escuela de las Américas.
Garay-Briones señala que para Estados Unidos es clave una base militar en Ecuador como un mecanismo para contrarrestar la ‘influencia económica’ de China y “militar” de Rusia en la región.
Una de las preocupaciones expresadas en este reporte, es el vacío estratégico que dejaría una eventual salida de la base aérea José Enrique Soto Cano conocia también como “Palmerosa”, localizada en Honduras.
La actual presidenta de esa nación, Xiomara Castro, ha expresado públicamente su negativa a que EEUU mantenga presencia militar en su país, en especial después de la deportación de miles de sus compatriotas desde el país del norte.
“Palmerosa” está ubicada en Comayagua, en el centro de Honduras, donde alberga a más de 500 militares estadounidenses y aproximadamente 500 civiles hondureños y extranjeros.
Por eso, Estados Unidos busca garantizar su presencia militar en Ecuador para mantener sus capacidad de vigilancia e inteligencia, según señala el artículo académico.
¿Beneficios para Ecuador?
Aunque el documento hace énfasis en continuar con la cooperación histórica estadounidense con Ecuador desde 1941 por la base en la Isla Baltra en Galápagos (conocida como Base Beta “La Roca”), y posteriormente con el acuerdo de la Base de Manta que feneció en 2009, no se detallan con claridad los beneficios para el país andino.
Un tema recurrente en el texto son las ventajas militares que EEUU obtendría si se instala permanentemente en Galápagos, dedicando pocas líneas a exponer las ventajas que un acuerdo de este tipo tendría para Ecuador, sosteniendo que habría que brindarle asistencia económica y promover el desarrollo de infraestructura en Ecuador.
Del lado ecuatoriano, el artículo presenta un escenario donde las tropas estadounidenses reforzarían la lucha contra el narcotráfico, mejorando la vigilancia, entre otras actividades.
No obstante, las causas multidimensionales del aumento del tránsito de narcóticos en la región son explicadas parcialmente en otro documento de 2025, citado por el mismo autor, donde se admite que:
La voluntad política del gobierno de Noboa de fortalecer las capacidades policiales y militares es positiva, pero insuficiente para reducir el impacto del narcotráfico y el crimen organizado en la seguridad ciudadana.
Informe sobre la estrategia internacional de control de narcóticos, Vol. 1, 2025
El artículo de “Military Review” se apoya en datos y mapas de 2019, aunque el panorama geopolítico y de flujo ilegal de narcóticos ha cambiado radicalmente en la región desde ese año.
Mapa de 2019 publicada en el artículo de “Military review”. Las rutas de exportación a Europa, uno de los principales destinos de las narcobandas desde Ecuador, no se mencionan.
La presencia de China amenaza la hegemonía estadounidense
El temor por el enfoque comercial de China en la región está plasmado a lo largo de todo el documento. A pesar de aceptar explícitamente que la inversión, financiamiento y el desarrollo de infraestructura desde este país ha tenido “un impacto positivo” en los países de América del Sur, el autor del documento ve esto como una amenaza regional ante “las mejoras del comercio bilateral y las actividades portuarias”.
El impacto ambiental de estos proyectos patrocinados por China también se presentan como una preocupación, aunque EEUU históricamente se ha mantenido alejado de convenios “verdes” como en su salida del Acuerdo de Paris en 2017 o su negativa a sumarse al Convenio del G7 sobre Plástico en 2018.
Continuar con “La Roca”, la base secreta estadounidense de 1942
Ecuador se anexó las Islas Galápagos en 1832. Había alcanzado la independencia de España hace poco más de una década y no podía perder la oportunidad de extender su territorio.
EEUU aspiraba a tener presencia militar en esta zona del pacífico. Le realizó propuestas de arriendo por Las Galápagos al gobierno ecuatoriano al menos desde 1938.
En 1941, en medio de la Segunda Guerra Mundial (SGM), Ecuador finalmente aceptó un acuerdo y comenzó a operar una base militar en 1942. En solo dos meses de trabajo, la isla Baltra ya tenía 2 aeródromos, barracas militares y extensos hangares y adecuaciones para las naves estadounidenses.
Excepto algunos avistamientos de submarinos germanos, los temores de que alemanes y japoneses lleguen a la zona del archipiélago nunca se concretaron y la Base Beta “La Roca” nunca participó en combates durante la SGM. Por su secretismo, la presencia estadounidense en territorio ecuatoriano pasó casi desapercibida.
Eleanor Roosevelt visitó la isla Baltra en 1944. Ante la duda, un recluta le explicó alguna vez a la primera dama estadounidense por qué le pusieron a la base el apelativo de “La Roca”: Si tu movías una roca, encontrabas debajo dos más, explicó el soldado.
Los estadounidenses también tenían instalaciones en San Cristóbal, principalmente para suministrar agua dulce a Baltra. Se comenzó la construcción de aeródromos en las islas Española e Isabela pero no se concluyeron.
El temor por el enfoque comercial de China en la región está plasmado a lo largo de todo el documento. A pesar de aceptar explícitamente que la inversión, financiamiento y el desarrollo de infraestructura desde este país ha tenido “un impacto positivo” en los países de América del Sur, el autor del documento ve esto como una amenaza regional ante “las mejoras del comercio bilateral y las actividades portuarias”.
El impacto ambiental de estos proyectos patrocinados por China también se presentan como una preocupación, aunque EEUU históricamente se ha mantenido alejado de convenios “verdes” como en su salida del Acuerdo de Paris en 2017 o su negativa a sumarse al Convenio del G7 sobre Plástico en 2018.
Continuar con “La Roca”, la base secreta estadounidense de 1942
Ecuador se anexó las Islas Galápagos en 1832. Había alcanzado la independencia de España hace poco más de una década y no podía perder la oportunidad de extender su territorio.
EEUU aspiraba a tener presencia militar en esta zona del pacífico. Le realizó propuestas de arriendo por Las Galápagos al gobierno ecuatoriano al menos desde 1938.
En 1941, en medio de la Segunda Guerra Mundial (SGM), Ecuador finalmente aceptó un acuerdo y comenzó a operar una base militar en 1942. En solo dos meses de trabajo, la isla Baltra ya tenía 2 aeródromos, barracas militares y extensos hangares y adecuaciones para las naves estadounidenses.
Excepto algunos avistamientos de submarinos germanos, los temores de que alemanes y japoneses lleguen a la zona del archipiélago nunca se concretaron y la Base Beta “La Roca” nunca participó en combates durante la SGM. Por su secretismo, la presencia estadounidense en territorio ecuatoriano pasó casi desapercibida.
Eleanor Roosevelt visitó la isla Baltra en 1944. Ante la duda, un recluta le explicó alguna vez a la primera dama estadounidense por qué le pusieron a la base el apelativo de “La Roca”: Si tu movías una roca, encontrabas debajo dos más, explicó el soldado.
Los estadounidenses también tenían instalaciones en San Cristóbal, principalmente para suministrar agua dulce a Baltra. Se comenzó la construcción de aeródromos en las islas Española e Isabela pero no se concluyeron.
Ilustración de 1940, indicando el papel de las Islas Galápagos en las rutas de seguridad de EEUU durante la SGM. Fuente: Armada de EEUU.
En el documento se sigue la lógica geoestratégica de esa experiencia en la 2GM para contrarrestar a Alemania y Japón pero ahora con los gigantes de Asia y Euroasia:
Lo mismo podría utilizarse para contrarrestar potencias no tradicionales como China y Rusia. Una base aérea estadounidense en Ecuador supone una importante oportunidad estratégica que podría garantizar un mayor acceso”.
La experiencia de Manta
El documento también recoge la experiencia del acuerdo de Ubicación Avanzada Operativa (UAO), como se denominó a la operación ejecutada en la base aérea Eloy Alfaro en Manta, Manabí.
El acuerdo se dió en 1999 durante la presidencia de Jamil Mahuad y tenía una duración de 10 años. La UAO no se renovó en 2009 y fue clausurada tras la llegada de Rafael Correa, por su postura antiimperialista y contraria a instalaciones militares extranjeras.
Tras la partida de las tropas estadounidenses de Manta, opositores y militares extranjeros se hicieron más visibles las docenas de denuncias de violaciones a DD.HH. y hundimiento ilegal de barcos pesqueros en aguas ecuatorianas, hechos atribuidos a las tropas de EEUU.
Lo mismo podría utilizarse para contrarrestar potencias no tradicionales como China y Rusia. Una base aérea estadounidense en Ecuador supone una importante oportunidad estratégica que podría garantizar un mayor acceso”.
La experiencia de Manta
El documento también recoge la experiencia del acuerdo de Ubicación Avanzada Operativa (UAO), como se denominó a la operación ejecutada en la base aérea Eloy Alfaro en Manta, Manabí.
El acuerdo se dió en 1999 durante la presidencia de Jamil Mahuad y tenía una duración de 10 años. La UAO no se renovó en 2009 y fue clausurada tras la llegada de Rafael Correa, por su postura antiimperialista y contraria a instalaciones militares extranjeras.
Tras la partida de las tropas estadounidenses de Manta, opositores y militares extranjeros se hicieron más visibles las docenas de denuncias de violaciones a DD.HH. y hundimiento ilegal de barcos pesqueros en aguas ecuatorianas, hechos atribuidos a las tropas de EEUU.