1 de noviembre de 2025
Pepe Escobar: lo que Trump no puede impedir, China esta dejando el dólar
China está creando un circuito de pagos en yuanes por todo el Sudeste Asiático, y al mismo tiempo reconfigura su sistema financiero para comerciar globalmente sin pasar por el dólar estadounidense.
Pepe Escobar Observatorio de la crisis
La ASEAN es una entidad geopolítica bastante delicada: cortés, amable y consensual, pero que al mismo tiempo siempre privilegia su “centralidad”. El conjunto de los once países del Sudeste Asiático (Timor Oriental es el nuevo miembro) son actores globales muy serios, con un PIB de 3,8 billones de dólares y en constante aumento.
A nivel personal, cuando decidí mudarme de Occidente a Asia, en 1994, elegí el Sudeste Asiático: en aquel entonces era imprescindible seguir a los “tigres asiáticos”, o bandada de gansos, con el Gran Ganso —China— volando justo detrás.
Kishore Mahbubani, exembajador de Singapur ante la ONU y decano de la Escuela de Políticas Públicas Lee Kuan Yew de la Universidad Nacional de Singapur, ha sido durante años el principal analista de la ASEAN, incluido en su libro de referencia The ASEAN Miracle. Nunca hubo un milagro: se trató de trabajo duro y de una combinación de inteligencia geopolítica y geoeconómica.
Como presidente de la ASEAN en 2025, el primer ministro malasio Anwar Ibrahim —uno de los diplomáticos más capaces del planeta— tuvo un trabajo muy difícil: conducir una cumbre fluida, equilibrada y productiva en Kuala Lumpur, proyectando la célebre unidad de la ASEAN, al tiempo que avanzaba significativamente en el comercio y la cooperación tanto dentro de la ASEAN como con sus socios externos.
Y lo logró, sorteando con éxito el “blitzkrieg” arancelario de Trump.
Como era previsible, los medios occidentales se centraron de manera obsesiva en un solo tema: Trump en Asia. El circo mediático no podía ser más predecible, pero Anwar lo dejó fluir. Trump presidió el tambaleante acuerdo entre Tailandia y Camboya, oficialmente conocido como los Acuerdos de Paz de Kuala Lumpur, que llaman a la desmilitarización de la extremadamente tensa frontera tailandesa-camboyana, ampliando un alto el fuego alcanzado en julio y mediado por Malasia, no por Estados Unidos.
El problema fronterizo de décadas entre estos dos vecinos de la ASEAN es prácticamente insoluble: se centra en diferentes interpretaciones de mapas de la era colonial y en cómo y dónde resolver todo. Tailandia no reconoce la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), preferida por Camboya. Tailandia quiere un acuerdo bilateral a través de una Comisión Conjunta de Frontera.
Astutas formas de “diversificarse” de China
Trump vino y se fue, pero el núcleo del asunto sigue siendo lo que está “cocinándose” entre la ASEAN y China, el principal socio comercial del grupo: el comercio bilateral alcanzó el año pasado los 771 000 millones de dólares.
Tanto China como la ASEAN son actores clave en la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), el mayor bloque comercial del planeta, que cubre el 30 % del PIB mundial. Anwar organizó una cumbre del RCEP el día anterior a la firma de una actualización del acuerdo de libre comercio, con énfasis en la economía digital y verde.
No es de extrañar que, para Pekín, la ASEAN sea de máxima importancia. El “blitzkrieg” arancelario de Trump se dirigía esencialmente a ambos.
En la 28.ª cumbre ASEAN + 3, parte de las reuniones de Kuala Lumpur, el primer ministro chino Li Qiang insistió en la necesidad de reforzar la alineación de las estrategias de desarrollo, a medida que la cooperación entre ASEAN, China, Japón y Corea del Sur continúa profundizándose en las cadenas industriales y de suministro. Pekín volvió a recalcar la necesidad de “proteger el sistema de comercio multilateral”.
Rusia también tuvo una presencia clave en Kuala Lumpur, como parte de la Cumbre de Asia Oriental. El viceprimer ministro Alexéi Overchuk destacó la creciente asociación de Moscú con la ASEAN en materia de tecnología nuclear, logística y comercio. No es casual que en cada foro en Rusia, el presidente Putin subraye que las regiones de más rápido crecimiento del mundo hoy son África y el Sudeste Asiático. De ahí la centralidad de la ASEAN en el “giro hacia Asia” de Rusia.
En los pasillos de Kuala Lumpur, tanto en discusiones bilaterales como multilaterales, el tema principal era, por supuesto, el berrinche arancelario de Trump y sus efectos profundamente perturbadores en las cadenas de suministro. Pero, como observó un empresario tailandés, también quedó claro que las pequeñas y medianas empresas de la ASEAN están comenzando a reorganizarse.
El sector textil en toda la región fue duramente castigado. El “blitzkrieg” de Trump impuso un 19 % de aranceles a casi todas las exportaciones de Malasia a EEUU, una de las tasas más bajas de la ASEAN (similar a Tailandia, Indonesia y Camboya). Pero para Laos y Myanmar fue mucho peor: 40 %. A eso se sumó la obsesión estadounidense con el “transbordo”, es decir, el desvío de productos hechos en China a través de la ASEAN, también sujetos a aranceles.
Una de las soluciones para muchos fabricantes es la política de “diversificarse” de China. Es una propuesta complicada, bien explicada en un análisis sobre el auge de Vietnam, que espera crecer un impresionante 10 % el próximo año.
Muchas empresas chinas y extranjeras ya se habían trasladado a Vietnam antes del tsunami arancelario, lo cual es previsible: Vietnam tiene una fuerza laboral joven, muy motivada, educada y trabajadora, y está cerca de China en corredores de conectividad, cultura, costumbres e incluso institucionalmente.
Los números cuentan una historia fascinante: China exporta más de 150 000 millones de dólares al año a Vietnam e importa 97 000 millones. Eso significa que la capacidad de China para absorber productos vietnamitas equivale ya al 82 % del mercado estadounidense, y las importaciones desde Vietnam siguen creciendo. Vietnam no hará nada que pueda enemistarlo con China.
Además, China ya tiene un superávit comercial de casi 60 000 millones de dólares con Vietnam, mientras sus costos laborales siguen siendo más bajos que en EEUU, la UE y Japón. Las exportaciones chinas a Vietnam son principalmente bienes de alta calidad y bajo costo, muchos de los cuales se procesan en Vietnam antes de exportarse a EEUU y la UE.
La cadena de suministro china es, por tanto, el factor clave en el superávit comercial de Vietnam con Occidente. En resumen, para Hanói, el mercado chino es mucho más esencial que el estadounidense.
Todos a bordo del tren de alta velocidad de la “yuanización”
Y eso nos lleva al tema fundamental, debatido discretamente pero con entusiasmo en Kuala Lumpur y más allá: el renovado impulso hacia la “yuanización” del planeta.
Todos —ASEAN + 3, RCEP— son plenamente conscientes que el Banco Popular de China ha anunciado la conexión total de su sistema digital de liquidación transfronteriza en yuanes con los 11 países de la ASEAN y seis naciones de Asia Occidental, eludiendo discretamente al dólar estadounidense.
Paciencia estratégica, en efecto. De hecho, el CIPS, el Sistema de Pagos Interbancarios Transfronterizos de China, podría pronto ofrecer servicios de liquidación a la mayor parte del Sur Global.
CIPS ya ha procesado 52 billones de yuanes (unos 7 billones de dólares) en transacciones, superando al torpe sistema SWIFT en varios corredores estratégicos. Por ejemplo, el 95 % del comercio entre Rusia y China —y en aumento— se liquida ya en sus propias monedas.
Claro que hay problemas: el yuan digital aún no es una solución completa, ya que no tiene suficiente liquidez y rara vez está disponible fuera de Hong Kong.
Sin embargo, muchos actores que buscan escapar de las amenazas y tsunamis arancelarios empezarán a prestar atención. Las liquidaciones en yuan digital tardan solo 7 u 8 segundos, y además permiten el seguimiento de transacciones y la aplicación automática de leyes contra el blanqueo de dinero. Compárese con el arcaico SWIFT, donde los retrasos de hasta cinco días son casi la norma.
El año pasado, el volumen de liquidaciones en yuan entre seis países de la ASEAN, incluidos Malasia, Singapur y Tailandia, alcanzó 5,8 billones de yuanes, un 120 % más que en 2021.
El yuan digital fue clave en proyectos de las Nuevas Rutas de la Seda / Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) en la ASEAN, como el ferrocarril de alta velocidad China-Laos y el Yakarta-Bandung, combinados con el sistema de navegación Beidou y tecnologías de comunicación cuántica. Esa es la Ruta de la Seda Digital China en acción, con el yuan digital funcionando como su principal herramienta estratégica.
En resumen, China ya está creando un circuito de pagos en yuanes por todo el Sudeste Asiático, y al mismo tiempo reconfigura su sistema financiero para comerciar globalmente sin pasar por el dólar estadounidense.
No es de extrañar que el “Imperio del Caos” esté perdiendo la cabeza.
A nivel personal, cuando decidí mudarme de Occidente a Asia, en 1994, elegí el Sudeste Asiático: en aquel entonces era imprescindible seguir a los “tigres asiáticos”, o bandada de gansos, con el Gran Ganso —China— volando justo detrás.
Kishore Mahbubani, exembajador de Singapur ante la ONU y decano de la Escuela de Políticas Públicas Lee Kuan Yew de la Universidad Nacional de Singapur, ha sido durante años el principal analista de la ASEAN, incluido en su libro de referencia The ASEAN Miracle. Nunca hubo un milagro: se trató de trabajo duro y de una combinación de inteligencia geopolítica y geoeconómica.
Como presidente de la ASEAN en 2025, el primer ministro malasio Anwar Ibrahim —uno de los diplomáticos más capaces del planeta— tuvo un trabajo muy difícil: conducir una cumbre fluida, equilibrada y productiva en Kuala Lumpur, proyectando la célebre unidad de la ASEAN, al tiempo que avanzaba significativamente en el comercio y la cooperación tanto dentro de la ASEAN como con sus socios externos.
Y lo logró, sorteando con éxito el “blitzkrieg” arancelario de Trump.
Como era previsible, los medios occidentales se centraron de manera obsesiva en un solo tema: Trump en Asia. El circo mediático no podía ser más predecible, pero Anwar lo dejó fluir. Trump presidió el tambaleante acuerdo entre Tailandia y Camboya, oficialmente conocido como los Acuerdos de Paz de Kuala Lumpur, que llaman a la desmilitarización de la extremadamente tensa frontera tailandesa-camboyana, ampliando un alto el fuego alcanzado en julio y mediado por Malasia, no por Estados Unidos.
El problema fronterizo de décadas entre estos dos vecinos de la ASEAN es prácticamente insoluble: se centra en diferentes interpretaciones de mapas de la era colonial y en cómo y dónde resolver todo. Tailandia no reconoce la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), preferida por Camboya. Tailandia quiere un acuerdo bilateral a través de una Comisión Conjunta de Frontera.
Astutas formas de “diversificarse” de China
Trump vino y se fue, pero el núcleo del asunto sigue siendo lo que está “cocinándose” entre la ASEAN y China, el principal socio comercial del grupo: el comercio bilateral alcanzó el año pasado los 771 000 millones de dólares.
Tanto China como la ASEAN son actores clave en la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), el mayor bloque comercial del planeta, que cubre el 30 % del PIB mundial. Anwar organizó una cumbre del RCEP el día anterior a la firma de una actualización del acuerdo de libre comercio, con énfasis en la economía digital y verde.
No es de extrañar que, para Pekín, la ASEAN sea de máxima importancia. El “blitzkrieg” arancelario de Trump se dirigía esencialmente a ambos.
En la 28.ª cumbre ASEAN + 3, parte de las reuniones de Kuala Lumpur, el primer ministro chino Li Qiang insistió en la necesidad de reforzar la alineación de las estrategias de desarrollo, a medida que la cooperación entre ASEAN, China, Japón y Corea del Sur continúa profundizándose en las cadenas industriales y de suministro. Pekín volvió a recalcar la necesidad de “proteger el sistema de comercio multilateral”.
Rusia también tuvo una presencia clave en Kuala Lumpur, como parte de la Cumbre de Asia Oriental. El viceprimer ministro Alexéi Overchuk destacó la creciente asociación de Moscú con la ASEAN en materia de tecnología nuclear, logística y comercio. No es casual que en cada foro en Rusia, el presidente Putin subraye que las regiones de más rápido crecimiento del mundo hoy son África y el Sudeste Asiático. De ahí la centralidad de la ASEAN en el “giro hacia Asia” de Rusia.
En los pasillos de Kuala Lumpur, tanto en discusiones bilaterales como multilaterales, el tema principal era, por supuesto, el berrinche arancelario de Trump y sus efectos profundamente perturbadores en las cadenas de suministro. Pero, como observó un empresario tailandés, también quedó claro que las pequeñas y medianas empresas de la ASEAN están comenzando a reorganizarse.
El sector textil en toda la región fue duramente castigado. El “blitzkrieg” de Trump impuso un 19 % de aranceles a casi todas las exportaciones de Malasia a EEUU, una de las tasas más bajas de la ASEAN (similar a Tailandia, Indonesia y Camboya). Pero para Laos y Myanmar fue mucho peor: 40 %. A eso se sumó la obsesión estadounidense con el “transbordo”, es decir, el desvío de productos hechos en China a través de la ASEAN, también sujetos a aranceles.
Una de las soluciones para muchos fabricantes es la política de “diversificarse” de China. Es una propuesta complicada, bien explicada en un análisis sobre el auge de Vietnam, que espera crecer un impresionante 10 % el próximo año.
Muchas empresas chinas y extranjeras ya se habían trasladado a Vietnam antes del tsunami arancelario, lo cual es previsible: Vietnam tiene una fuerza laboral joven, muy motivada, educada y trabajadora, y está cerca de China en corredores de conectividad, cultura, costumbres e incluso institucionalmente.
Los números cuentan una historia fascinante: China exporta más de 150 000 millones de dólares al año a Vietnam e importa 97 000 millones. Eso significa que la capacidad de China para absorber productos vietnamitas equivale ya al 82 % del mercado estadounidense, y las importaciones desde Vietnam siguen creciendo. Vietnam no hará nada que pueda enemistarlo con China.
Además, China ya tiene un superávit comercial de casi 60 000 millones de dólares con Vietnam, mientras sus costos laborales siguen siendo más bajos que en EEUU, la UE y Japón. Las exportaciones chinas a Vietnam son principalmente bienes de alta calidad y bajo costo, muchos de los cuales se procesan en Vietnam antes de exportarse a EEUU y la UE.
La cadena de suministro china es, por tanto, el factor clave en el superávit comercial de Vietnam con Occidente. En resumen, para Hanói, el mercado chino es mucho más esencial que el estadounidense.
Todos a bordo del tren de alta velocidad de la “yuanización”
Y eso nos lleva al tema fundamental, debatido discretamente pero con entusiasmo en Kuala Lumpur y más allá: el renovado impulso hacia la “yuanización” del planeta.
Todos —ASEAN + 3, RCEP— son plenamente conscientes que el Banco Popular de China ha anunciado la conexión total de su sistema digital de liquidación transfronteriza en yuanes con los 11 países de la ASEAN y seis naciones de Asia Occidental, eludiendo discretamente al dólar estadounidense.
Paciencia estratégica, en efecto. De hecho, el CIPS, el Sistema de Pagos Interbancarios Transfronterizos de China, podría pronto ofrecer servicios de liquidación a la mayor parte del Sur Global.
CIPS ya ha procesado 52 billones de yuanes (unos 7 billones de dólares) en transacciones, superando al torpe sistema SWIFT en varios corredores estratégicos. Por ejemplo, el 95 % del comercio entre Rusia y China —y en aumento— se liquida ya en sus propias monedas.
Claro que hay problemas: el yuan digital aún no es una solución completa, ya que no tiene suficiente liquidez y rara vez está disponible fuera de Hong Kong.
Sin embargo, muchos actores que buscan escapar de las amenazas y tsunamis arancelarios empezarán a prestar atención. Las liquidaciones en yuan digital tardan solo 7 u 8 segundos, y además permiten el seguimiento de transacciones y la aplicación automática de leyes contra el blanqueo de dinero. Compárese con el arcaico SWIFT, donde los retrasos de hasta cinco días son casi la norma.
El año pasado, el volumen de liquidaciones en yuan entre seis países de la ASEAN, incluidos Malasia, Singapur y Tailandia, alcanzó 5,8 billones de yuanes, un 120 % más que en 2021.
El yuan digital fue clave en proyectos de las Nuevas Rutas de la Seda / Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) en la ASEAN, como el ferrocarril de alta velocidad China-Laos y el Yakarta-Bandung, combinados con el sistema de navegación Beidou y tecnologías de comunicación cuántica. Esa es la Ruta de la Seda Digital China en acción, con el yuan digital funcionando como su principal herramienta estratégica.
En resumen, China ya está creando un circuito de pagos en yuanes por todo el Sudeste Asiático, y al mismo tiempo reconfigura su sistema financiero para comerciar globalmente sin pasar por el dólar estadounidense.
No es de extrañar que el “Imperio del Caos” esté perdiendo la cabeza.
2 de noviembre de 2025
Es un mal presagio que el líder interino de Bangladesh, que llegó al poder tras un golpe de Estado respaldado por Estados Unidos, regalara a un alto general pakistaní de visita un libro cuya portada implica reivindicaciones sobre el noreste de la India.
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Cabe preguntarse por qué los socios regionales de Rusia están aceptando esto en primer lugar.
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4 de noviembre de 2025
El verdadero cambio no llegará hasta que el capitalismo sea desmantelado, mediante luchas colectivas en el Sur y el Norte Global. Dado que los trabajadores del Norte pagan con sus impuestos y su trabajo la aniquilación de las vidas de los trabajadores del Sur a través de la guerra y el genocidio, una nueva Internacional es más necesaria que nunca.
El viejo mundo acomodado no va a regresar. La clase dirigente estadounidense y europea no volverán a la comodidad de sus casas, con un suspiro de alivio al ver que se puede reactivar su antigua agenda.
Si bien existen razones para sospechar que los talibanes tienen motivos políticos egoístas al difundir mentiras sobre Pakistán, también hay razones para que Rusia tome muy en serio su última afirmación.
5 de noviembre de 2025
¿Están realmente China y Rusia – y gran parte de la mayoría global -preparados para enfrentar al Imperio del caos?
El sueño americano continúa
Colonel Cassad
Mientras los “trotskistas de salón” se enternecen con la victoria del demócrata populista en Nueva York, también celebra junto a ellos el director del Fondo Soros, Alexander Soros.
“¡Estoy tan orgulloso de ser un habitante de Nueva York! ¡El sueño americano continúa!”
— Alexander Soros
A modo de recordatorio:
“Las personas siempre han sido y siempre serán víctimas ingenuas del engaño y el autoengaño en política, mientras no aprendan a buscar los intereses de determinadas clases detrás de cualquier frase moral, religiosa, política o social, de cualquier declaración o promesa.”
— Vladimir Ilich Lenin
Hoy una vez más pudo observarse la clarividencia de esta tesis leninista, cuando personas que se presentan como de izquierda se conmovieron por la victoria de un representante de los círculos más reaccionarios del capital imperialista estadounidense. Mamdan es un “comunista” más o menos del mismo tipo que Barack Obama o Alexandria Ocasio-Cortez.
Sin embargo, la alianza entre los trotskistas y el imperialismo estadounidense no es ningún secreto desde los tiempos de la anterior Guerra Fría.
“¡Estoy tan orgulloso de ser un habitante de Nueva York! ¡El sueño americano continúa!”
— Alexander Soros
A modo de recordatorio:
“Las personas siempre han sido y siempre serán víctimas ingenuas del engaño y el autoengaño en política, mientras no aprendan a buscar los intereses de determinadas clases detrás de cualquier frase moral, religiosa, política o social, de cualquier declaración o promesa.”
— Vladimir Ilich Lenin
Hoy una vez más pudo observarse la clarividencia de esta tesis leninista, cuando personas que se presentan como de izquierda se conmovieron por la victoria de un representante de los círculos más reaccionarios del capital imperialista estadounidense. Mamdan es un “comunista” más o menos del mismo tipo que Barack Obama o Alexandria Ocasio-Cortez.
Sin embargo, la alianza entre los trotskistas y el imperialismo estadounidense no es ningún secreto desde los tiempos de la anterior Guerra Fría.
Nota de Diego Pappalardo: 4 meses, dí como una certeza la victoria de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York.
No especulé ni afirmé cosas propias de la fantasía.
Los vínculos de la familia paterna de Mamdani con Catar se originan hace más de 15 años.
Mamdani, en su momento, leyó y estudió a la Hermandad Musulmana y habló con representantes de Hamas.
En Doha y Teherán no critican a Mamdani ni lo acusan de ser un "torpedo del enemigo".
Trump cometió un error político que es apoyar a última hora a Andrew Cuomo que es un anti-MAGA.
No me interesa si Nueva York colapsa o no con Mamdani ya que no soy ciudadano neoyoquino. Si es comunista o progre, me tiene sin cuidado.
Yo enfatice y enfatizó otras dimensiones.
Todo lo que señalé, en los últimos cuatro meses, sobre Mamdani fue verdad y fue realidad.
No especulé ni afirmé cosas propias de la fantasía.
Los vínculos de la familia paterna de Mamdani con Catar se originan hace más de 15 años.
Mamdani, en su momento, leyó y estudió a la Hermandad Musulmana y habló con representantes de Hamas.
En Doha y Teherán no critican a Mamdani ni lo acusan de ser un "torpedo del enemigo".
Trump cometió un error político que es apoyar a última hora a Andrew Cuomo que es un anti-MAGA.
No me interesa si Nueva York colapsa o no con Mamdani ya que no soy ciudadano neoyoquino. Si es comunista o progre, me tiene sin cuidado.
Yo enfatice y enfatizó otras dimensiones.
Todo lo que señalé, en los últimos cuatro meses, sobre Mamdani fue verdad y fue realidad.
6 de noviembre de 2025
Lo único que nos queda es una desobediencia civil disruptiva, no violenta y sostenida. Movimientos de masas. Política radical. Rebelión. Una visión socialista que contrarreste el veneno del capitalismo desenfrenado…
Trump abandonó Busan declarando un “éxito total”, pero Xi se llevó la ventaja. Tras las sonrisas y las pausas arancelarias, China convirtió silenciosamente la tregua comercial en un largo juego de control estratégico.
CUMBRE TRUMP-XI EN BUSAN:
UNA TREGUA TÁCTICA EN LA RIVALIDAD COMERCIAL ENTRE ESTADOS UNIDOS Y CHINA
UNA TREGUA TÁCTICA EN LA RIVALIDAD COMERCIAL ENTRE ESTADOS UNIDOS Y CHINA
7 de noviembre de 2025
El largamente postergado acuerdo ferroviario Rasht-Astara entre Teherán y Moscú desbloquea el segmento final de una arteria de transporte de mercancías euroasiática, reforzando el Eje de la Resistencia y eludiendo las sanciones occidentales.
Lo que importa y lo otro
Mientras nos entretenemos en si los BRICS son buenos o malos o en todas las tonterías y estupideces de Trump, el nuevo mundo sigue avanzando. Nos centramos en lo otro y no en lo que importa. Y lo que importa es lo que no sale en los telediarios y, por lo tanto, en aquellos lugares donde se ven los telediarios para hablar de "falsimedia" y chorradas similares.
Ayer ocurrió algo que va a desembocar en un tsunami... financiero: Camboya ha sido el primer país del mundo en decidir que una parte de sus reservas de oro ya no estén en bancos occidentales (normalmente radicados en EEUU, Gran Bretaña y Suiza) sino en China, en Shenzen, para mayor información. A finales de septiembre os dije que China había lanzado una bomba económica al anunciar que la Bolsa de Oro de Shanghái, se convertía en el nuevo custodio de las reservas de oro extranjeras de aquellos países que quisiesen evitar que ocurriese lo mismo que ha pasado con las reservas rusas, que se las han robado. Ya había ocurrido con el oro de Venezuela y los fondos monetarios de Irán. Rusia no era la excepción, pero sí en cuanto a la cuantía. El paso de China crea un mundo financiero alternativo a Occidente y ya se está comenzando a ver. Y la decisión de Camboya es el primer paso tangible que lo visibiliza.
Camboya no tiene grandes reservas monetarias, se calcula que en torno a los 26.000 millones de dólares, y de ellas una cuarta parte están en oro. En el caso camboyano son 54 toneladas de oro de las que dispone. No es mucho si se compara con otros vecinos suyos como Indonesia (78 toneladas) o Tailandia (234 toneladas), pero sí tiene más que otros como Vietnam (10 toneladas). Pero el hecho de que se haya convertido en el primer país del mundo en trasladar sus reservas de oro a China indica que al menos en esa parte del mundo ya no hay confianza en Occidente y se busca una interdependencia financiera. Porque sin ser tan audaces como Camboya, otros países asiáticos están repatriando sus reservas de oro desde Occidente. Es el caso de India (desde Londres y Zúrich), de Indonesia o de Singapur.
El movimiento de Camboya no es el único. En Arabia Saudita los chinos están construyendo una bóveda para almacenar oro dependiente de la Bolsa de Oro de Shanghái con lo que se da un notorio empujón al acuerdo existente con los sauditas desde 2024 por el que el 15% del comercio -incluyendo el petróleo- se hace en yuanes. Con esta iniciativa Arabia Saudita va a convertir su superávit comercial en yuanes (equivalente a unos 30.000 millones de dólares) en oro. Pero ese oro quedará almacenado en una institución china.
Otra bóveda está en construcción en Malasia (que ha mostrado su disposición a unirse a los BRICS) y están previstas otras dos, una en Singapur y otra en los Emiratos Árabes Unidos (que ya es miembro de los BRICS). Además, China está en conversación con varios países africanos para construir una bóveda del oro en el continente africano.
Hasta el momento, los servicios de "custodia" del oro de los países no solo dan beneficios a quienes los tienen (EEUU, Gran Bretaña y Suiza) sino que permiten a las bolsas de estos países imponer los precios mundiales. En el caso de Gran Bretaña, se estima que tiene en "custodia" unas 5.000 toneladas de oro por un valor cercano a los 600.000 millones de dólares y es por eso que Londres es el principal mercado mundial del oro. De esa cantidad, 31 toneladas son venezolanas y han sido robadas argumentando que Maduro no es un "presidente legítimo". Esto es lo que acaba de evitar Camboya.
Hablando de los BRICS, también ayer se conoció que el comercio intra-BRICS ya supera el equivalente a los 500.000 millones de dólares, teniendo en cuenta que este comercio se hace en las monedas respectivas de cada país y no en dólares.
Y por si fuese poco, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo anunció el miércoles que incorporará el yuan como una de las monedas de liquidación disponibles para aerolíneas y otros proveedores a través de la Cámara de Compensación de esa asociación internacional que agrupa a 581 aerolíneas de todo el mundo.
El camino hacia la desdolarización es irreversible, lo que implica también la des-occidentalización de la economía mundial. Lento, pero seguro.
El Lince
Ayer ocurrió algo que va a desembocar en un tsunami... financiero: Camboya ha sido el primer país del mundo en decidir que una parte de sus reservas de oro ya no estén en bancos occidentales (normalmente radicados en EEUU, Gran Bretaña y Suiza) sino en China, en Shenzen, para mayor información. A finales de septiembre os dije que China había lanzado una bomba económica al anunciar que la Bolsa de Oro de Shanghái, se convertía en el nuevo custodio de las reservas de oro extranjeras de aquellos países que quisiesen evitar que ocurriese lo mismo que ha pasado con las reservas rusas, que se las han robado. Ya había ocurrido con el oro de Venezuela y los fondos monetarios de Irán. Rusia no era la excepción, pero sí en cuanto a la cuantía. El paso de China crea un mundo financiero alternativo a Occidente y ya se está comenzando a ver. Y la decisión de Camboya es el primer paso tangible que lo visibiliza.
Camboya no tiene grandes reservas monetarias, se calcula que en torno a los 26.000 millones de dólares, y de ellas una cuarta parte están en oro. En el caso camboyano son 54 toneladas de oro de las que dispone. No es mucho si se compara con otros vecinos suyos como Indonesia (78 toneladas) o Tailandia (234 toneladas), pero sí tiene más que otros como Vietnam (10 toneladas). Pero el hecho de que se haya convertido en el primer país del mundo en trasladar sus reservas de oro a China indica que al menos en esa parte del mundo ya no hay confianza en Occidente y se busca una interdependencia financiera. Porque sin ser tan audaces como Camboya, otros países asiáticos están repatriando sus reservas de oro desde Occidente. Es el caso de India (desde Londres y Zúrich), de Indonesia o de Singapur.
El movimiento de Camboya no es el único. En Arabia Saudita los chinos están construyendo una bóveda para almacenar oro dependiente de la Bolsa de Oro de Shanghái con lo que se da un notorio empujón al acuerdo existente con los sauditas desde 2024 por el que el 15% del comercio -incluyendo el petróleo- se hace en yuanes. Con esta iniciativa Arabia Saudita va a convertir su superávit comercial en yuanes (equivalente a unos 30.000 millones de dólares) en oro. Pero ese oro quedará almacenado en una institución china.
Otra bóveda está en construcción en Malasia (que ha mostrado su disposición a unirse a los BRICS) y están previstas otras dos, una en Singapur y otra en los Emiratos Árabes Unidos (que ya es miembro de los BRICS). Además, China está en conversación con varios países africanos para construir una bóveda del oro en el continente africano.
Hasta el momento, los servicios de "custodia" del oro de los países no solo dan beneficios a quienes los tienen (EEUU, Gran Bretaña y Suiza) sino que permiten a las bolsas de estos países imponer los precios mundiales. En el caso de Gran Bretaña, se estima que tiene en "custodia" unas 5.000 toneladas de oro por un valor cercano a los 600.000 millones de dólares y es por eso que Londres es el principal mercado mundial del oro. De esa cantidad, 31 toneladas son venezolanas y han sido robadas argumentando que Maduro no es un "presidente legítimo". Esto es lo que acaba de evitar Camboya.
Hablando de los BRICS, también ayer se conoció que el comercio intra-BRICS ya supera el equivalente a los 500.000 millones de dólares, teniendo en cuenta que este comercio se hace en las monedas respectivas de cada país y no en dólares.
Y por si fuese poco, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo anunció el miércoles que incorporará el yuan como una de las monedas de liquidación disponibles para aerolíneas y otros proveedores a través de la Cámara de Compensación de esa asociación internacional que agrupa a 581 aerolíneas de todo el mundo.
El camino hacia la desdolarización es irreversible, lo que implica también la des-occidentalización de la economía mundial. Lento, pero seguro.
El Lince
8 de noviembre de 2025
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Arabia Saudita redujo los precios del petróleo para Asia en diciembre, un movimiento que se considera un socavamiento a Rusia - Reuters
La reducción de precios indica un intento de ganar cuota de mercado pocos días después de que la OPEP+ acordara aumentar la producción, lo que sugiere nuevas tensiones dentro de la alianza de productores. |
9 de noviembre de 2025
La elección de Zohran Mamdani como alcalde de la ciudad de Nueva York despertó entusiasmo, emoción y curiosidad. ¿Quién es él y qué representa la DSA, la organización a la que pertenece?
Con los BRICS se está produciendo un cambio estratégico porque erosiona la hegemonía del dólar aunque sea no tan rápido como nos gustaría. Todo esto son malas noticias para Occidente, para EEUU en particular.
10 de noviembre de 2025
Guancha ofrece una perspectiva interesante sobre artículos recientes en medios estadounidenses que plantean varias preguntas: ¿Por qué Silicon Valley admira a China? ¿Por qué tantas startups de IA de Silicon Valley y otras corporaciones establecidas prefieren la IA china a los sistemas estadounidenses? Además, tenemos la reciente declaración del CEO de Nvidia, Jensen Huang, quien afirmó: «China ganará la carrera de la inteligencia artificial (IA)». El autor chino, Liu Chenghui, utiliza diversas fuentes de medios estadounidenses para respaldar su argumento, que está cobrando mayor relevancia tras el robo de Nexperia. También se rumorea cada vez más que OpenAI necesita un rescate gubernamental y sobre otros problemas financieros de muchas empresas estadounidenses de IA sobrevaloradas. Hay otro acontecimiento geopolítico importante que debo mencionar el lunes. Por ahora, la guerra tecnológica muestra claramente que el imperio estadounidense, ahora fuera de la ley, se está quedando cada vez más rezagado con respecto a China y Rusia. Recomiendo leer el reciente artículo de Warwick Powell sobre la carrera de la IA después de terminar este.
12 de noviembre de 2025
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EEUU al borde del “ajuste de cuentas” por su deuda récord
El CEO de Goldman Sachs, David Solomon, advierte sobre un inminente “ajuste de cuentas” ante la deuda de 38 billones de dólares de EEUU. “Si no crecemos más rápido, nadie querrá financiar nuestra deuda… y al final, nos tocará pagarla a nosotros mismos”, declaró a David Rubenstein. En 15 años, la deuda pasó de 7 a 38 billones, y podría alcanzar 40 billones solo con refinanciarla esta década. El gasto público sigue aumentando y preocupa la incapacidad de revertirlo. Solomon ve una posible salida en el crecimiento impulsado por la IA, aunque otros temen que sea una burbuja que termine destruyendo millones de empleos. |
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14 de noviembre de 2025
15 de noviembre de 2025
La actual ofensiva antisionista en Estados Unidos tiene todos los ingredientes de una segunda revolución estadounidense.
¿Y qué hace que el momento y el contenido de la última filtración de Epstein resulten un tanto sospechoso, y por qué, en el contexto general, no importa?
Alon Mizrahi
Esto no es una guerra abierta, y no se necesitan armas (gracias a Dios). Es una guerra de ideas y estrategias, y los judíos sionistas estadounidenses (y las fuerzas locales afines) saben que todo lo que han construido en la superpotencia occidental ahora está en peligro.
Primero, lo político: El momento en que se destapó el escándalo de Epstein
En este momento tan surrealista de la historia estadounidense, cuando todo en política y cultura (e incluso en los mercados bursátiles) es grotescamente exagerado y difícilmente creíble, se están desarrollando tres acontecimientos importantes, y los tres conciernen a Israel de manera significativa:
En teoría, estos tres acontecimientos podrían no estar relacionados, pero resulta poco lógico pensar que así sea. En mi opinión, una explicación mucho más convincente para esta sincronía es la siguiente: Israel necesita la impresión de un alto el fuego en Gaza para que un nuevo pacto de seguridad a largo plazo con Estados Unidos resulte mucho menos controvertido. No quieren que dicho acuerdo se apruebe con una mayoría ajustada en el Congreso, y si el genocidio es demasiado visible y sigue en curso, sería difícil para Israel conseguir una amplia mayoría entre los representantes estadounidenses.
Dado el clima actual en Estados Unidos, aprobar cualquier acuerdo que proporcione a Israel decenas de miles de millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses va a ser un desafío de relaciones públicas, pero intentar lograrlo con un telón de fondo de niños muriendo y mutilados podría resultar demasiado arriesgado.
El sionismo necesita este nuevo pacto para su supervivencia real (y no se trata solo del dinero, como explicaré en un momento).
Pero Israel no puede aceptar un acuerdo de alto el fuego que ponga en peligro sus aspiraciones coloniales en Gaza. Debe dejar claro a Trump que cualquier intento de otorgar poder real a países árabes y musulmanes en la Gaza posterior al genocidio será castigado severamente. De ahí la reaparición de los archivos Epstein justo ahora: bien podría tratarse de una táctica desesperada de Israel contra Trump, un intento sionista por garantizar la aprobación de un nuevo acuerdo de ayuda militar que perdure por generaciones y la imposición de un alto el fuego que favorezca la hegemonía israelí a través de las instituciones internacionales, utilizando todas las artimañas posibles.
¿Regresa la farsa rusa?
Una prueba que corrobora esta visión de las cosas es la inclusión de un posible vínculo ruso en la reciente filtración de información sobre Epstein.
Me pareció muy curioso. Lo que también me pareció curioso (o incluso más curioso ) fue que Israel apenas se mencionaba en los correos electrónicos filtrados hasta ahora. Rusia era el único país que se nombraba explícitamente. Casi se podía tener la impresión de que Epstein era un espía ruso, y algo me dice que esta teoría podría ser retomada por los medios occidentales.
Además, lo que se ha publicado hasta ahora no contiene pruebas condenatorias e irrefutables de que Trump fuera un pedófilo que abusó de menores víctimas de trata en el marco de su asociación con Epstein. Hoy en día, es imposible ignorar esta verdad con un simple uso del sentido común, pero lo que hemos visto hasta ahora no ha aportado una prueba irrefutable. Es decir, si alguien orquestó esto deliberadamente, fue como una advertencia a Trump, haciéndole saber que, a menos que hiciera lo que le pedían, se publicaría material mucho más escabroso y explícito.
El apoyo a Israel en Estados Unidos se está desplomando: tienen que hacer todo lo posible para evitar una crisis existencial.
Dado que Trump tiene la tarea de aprobar un acuerdo de defensa de 20 años con Israel en este clima, y de presionar a la comunidad internacional para que acepte la ocupación israelí de Gaza bajo otro nombre, la ostentación del material de Epstein puede verse fácilmente como un incentivo para que Trump haga lo correcto con sus asesores (y si le ofrecieron información comprometedora sobre sus oponentes demócratas, como sugieren sus últimas publicaciones en redes sociales, también coincide con un boleto para salir de la cárcel que le fue otorgado por su obediencia).
¿Por qué Rusia?
Implicar a Rusia en el escándalo Epstein podría, en teoría, funcionar como la cortina de humo perfecta para los liberales y los medios de comunicación tradicionales estadounidenses. Se puede confiar en que convertirán esto en el eje central de la historia, o al menos que crearán la suficiente confusión como para generar la mínima duda razonable que existe sobre la culpabilidad de Israel.
Pero hay otra razón, que se integra perfectamente con el tema del alto el fuego: Rusia está presentando una contrapropuesta a la de Estados Unidos para Gaza, donde se elimina por completo el elemento más vital para Israel, una fantasiosa "Junta de la Paz" (léase: "Aburrida de la Paz"), lo que dificultaría mucho más para Israel la continua suspensión indefinida de los derechos palestinos y el continuo engaño a la comunidad internacional al respecto.
¿Cómo le recordamos al público occidental la maldad de Rusia? ¿Cómo le indicamos a Trump con quién debe tener mucho cuidado? Exacto: involucramos a Rusia en el escándalo Epstein. Ahora, todo encaja a la perfección: no hay claridad sobre la culpabilidad de Israel, la opinión pública está polarizada contra Rusia, lo que impide cualquier debate sobre los posibles méritos de su plan para Gaza, y mantenemos a Trump atemorizado y con una salida clara a su situación.
No me sorprendería que Trump retomara una postura más agresiva hacia Rusia en los próximos días, solo para evitar problemas legales.
Un aspecto a tener en cuenta, que hace inevitable una segunda Revolución Americana...
Alon Mizrahi
Esto no es una guerra abierta, y no se necesitan armas (gracias a Dios). Es una guerra de ideas y estrategias, y los judíos sionistas estadounidenses (y las fuerzas locales afines) saben que todo lo que han construido en la superpotencia occidental ahora está en peligro.
Primero, lo político: El momento en que se destapó el escándalo de Epstein
En este momento tan surrealista de la historia estadounidense, cuando todo en política y cultura (e incluso en los mercados bursátiles) es grotescamente exagerado y difícilmente creíble, se están desarrollando tres acontecimientos importantes, y los tres conciernen a Israel de manera significativa:
- Los archivos de Epstein
- El denominado acuerdo de alto el fuego en Gaza (y el intento de otorgarle un sello de aprobación internacional a través del Consejo de Seguridad de la ONU)
- El plan de Israel para garantizar un nuevo acuerdo de ayuda en defensa de 20 años (!) con el gobierno de Estados Unidos
En teoría, estos tres acontecimientos podrían no estar relacionados, pero resulta poco lógico pensar que así sea. En mi opinión, una explicación mucho más convincente para esta sincronía es la siguiente: Israel necesita la impresión de un alto el fuego en Gaza para que un nuevo pacto de seguridad a largo plazo con Estados Unidos resulte mucho menos controvertido. No quieren que dicho acuerdo se apruebe con una mayoría ajustada en el Congreso, y si el genocidio es demasiado visible y sigue en curso, sería difícil para Israel conseguir una amplia mayoría entre los representantes estadounidenses.
Dado el clima actual en Estados Unidos, aprobar cualquier acuerdo que proporcione a Israel decenas de miles de millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses va a ser un desafío de relaciones públicas, pero intentar lograrlo con un telón de fondo de niños muriendo y mutilados podría resultar demasiado arriesgado.
El sionismo necesita este nuevo pacto para su supervivencia real (y no se trata solo del dinero, como explicaré en un momento).
Pero Israel no puede aceptar un acuerdo de alto el fuego que ponga en peligro sus aspiraciones coloniales en Gaza. Debe dejar claro a Trump que cualquier intento de otorgar poder real a países árabes y musulmanes en la Gaza posterior al genocidio será castigado severamente. De ahí la reaparición de los archivos Epstein justo ahora: bien podría tratarse de una táctica desesperada de Israel contra Trump, un intento sionista por garantizar la aprobación de un nuevo acuerdo de ayuda militar que perdure por generaciones y la imposición de un alto el fuego que favorezca la hegemonía israelí a través de las instituciones internacionales, utilizando todas las artimañas posibles.
¿Regresa la farsa rusa?
Una prueba que corrobora esta visión de las cosas es la inclusión de un posible vínculo ruso en la reciente filtración de información sobre Epstein.
Me pareció muy curioso. Lo que también me pareció curioso (o incluso más curioso ) fue que Israel apenas se mencionaba en los correos electrónicos filtrados hasta ahora. Rusia era el único país que se nombraba explícitamente. Casi se podía tener la impresión de que Epstein era un espía ruso, y algo me dice que esta teoría podría ser retomada por los medios occidentales.
Además, lo que se ha publicado hasta ahora no contiene pruebas condenatorias e irrefutables de que Trump fuera un pedófilo que abusó de menores víctimas de trata en el marco de su asociación con Epstein. Hoy en día, es imposible ignorar esta verdad con un simple uso del sentido común, pero lo que hemos visto hasta ahora no ha aportado una prueba irrefutable. Es decir, si alguien orquestó esto deliberadamente, fue como una advertencia a Trump, haciéndole saber que, a menos que hiciera lo que le pedían, se publicaría material mucho más escabroso y explícito.
El apoyo a Israel en Estados Unidos se está desplomando: tienen que hacer todo lo posible para evitar una crisis existencial.
Dado que Trump tiene la tarea de aprobar un acuerdo de defensa de 20 años con Israel en este clima, y de presionar a la comunidad internacional para que acepte la ocupación israelí de Gaza bajo otro nombre, la ostentación del material de Epstein puede verse fácilmente como un incentivo para que Trump haga lo correcto con sus asesores (y si le ofrecieron información comprometedora sobre sus oponentes demócratas, como sugieren sus últimas publicaciones en redes sociales, también coincide con un boleto para salir de la cárcel que le fue otorgado por su obediencia).
¿Por qué Rusia?
Implicar a Rusia en el escándalo Epstein podría, en teoría, funcionar como la cortina de humo perfecta para los liberales y los medios de comunicación tradicionales estadounidenses. Se puede confiar en que convertirán esto en el eje central de la historia, o al menos que crearán la suficiente confusión como para generar la mínima duda razonable que existe sobre la culpabilidad de Israel.
Pero hay otra razón, que se integra perfectamente con el tema del alto el fuego: Rusia está presentando una contrapropuesta a la de Estados Unidos para Gaza, donde se elimina por completo el elemento más vital para Israel, una fantasiosa "Junta de la Paz" (léase: "Aburrida de la Paz"), lo que dificultaría mucho más para Israel la continua suspensión indefinida de los derechos palestinos y el continuo engaño a la comunidad internacional al respecto.
¿Cómo le recordamos al público occidental la maldad de Rusia? ¿Cómo le indicamos a Trump con quién debe tener mucho cuidado? Exacto: involucramos a Rusia en el escándalo Epstein. Ahora, todo encaja a la perfección: no hay claridad sobre la culpabilidad de Israel, la opinión pública está polarizada contra Rusia, lo que impide cualquier debate sobre los posibles méritos de su plan para Gaza, y mantenemos a Trump atemorizado y con una salida clara a su situación.
No me sorprendería que Trump retomara una postura más agresiva hacia Rusia en los próximos días, solo para evitar problemas legales.
Un aspecto a tener en cuenta, que hace inevitable una segunda Revolución Americana...
De seguidor a líder: el camino de China hacia la autosuficiencia tecnológica y la cooperación global
Dotar a una institución opaca y no elegida como la Comisión de su propio aparato de inteligencia supondría otro hito en la transformación de Europa en un gigante tecnoautoritario, que no vigila a los enemigos extranjeros, sino a sus propios ciudadanos.
16 de noviembre de 2025
17 de noviembre de 2025
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General estadounidense: Corea del Sur es el centro de la estrategia contra Rusia y China
Corea del Sur es un centro estratégico que se opone a Rusia y China. Su ubicación permite a las fuerzas estadounidenses estacionadas allí interceptar las fuerzas rusas en el Mar de Japón y al Ejército Popular de Liberación en el Mar Amarillo. Esta declaración fue hecha por el general Xavier Branson, comandante de las fuerzas estadounidenses en Corea, en su artículo "Mapas del Este". Corea del Sur ocupa una posición favorable para contrarrestar las amenazas rusas desde el norte, y también proporciona protección a Occidente contra las acciones chinas en las aguas entre Seúl y Pekín. La península coreana tiene una posición geográfica única que permite a las fuerzas estadounidenses monitorear simultáneamente las acciones de Rusia y China. El general estadounidense señaló que la base de Humphreys en Pyeongtaek, Corea del Sur, está a menos de 1,000 kilómetros de Pekín y a 1,770 kilómetros de Vladivostok. Branson presentó un mapa de la región con una orientación inusual: la parte superior muestra el este, en lugar del norte habitual. Según el general, este enfoque muestra claramente que Corea del Sur no está en la periferia, sino en el centro, desempeñando un papel clave en la región de Asia Oriental. |
Concluyó que las tropas estadounidenses estacionadas allí no necesitarían refuerzos en caso de un conflicto potencial, sino que formarían parte de una poderosa línea defensiva.
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La patente, la paciencia y el espejo
En la entrega anterior os dije que Occidente está podrido de la cabeza a los pies y no solo a nivel intelectual sino técnico y que de esto iría la siguiente. Aquí está.
Quienes sigáis habitualmente esta página recordaréis que en más de una ocasión os he dicho que China (República Popular de China, nombre oficial) está muy por encima de todo Occidente en casi todo, especialmente en ciencias y por eso China vive ya en el futuro cuando nosotros nos adentramos cada vez más en el neolítico, gracias a que los psicópatas y drogadictos que nos gobiernan, porque nos dejamos, deciden que es más importante apoyar a los neonazis del país 404, antes conocido como Ucrania, que a su propia población.
Si en la entrega anterior hablaba del "periodismo", uno de sus asertos es que la redundancia ayuda comprender mejor los mensajes. Su redundancia es que Rusia y China son malas de solemnidad, por lo que hay que combatirlas y acabar con ellas. Pues bien, el psicópata Jens Stoltenberg, quien fuese secretario general de la OTAN antes que el actual, el adulador de "papi" Trump, en una reunión del Foro de Seguridad de Varsovia celebrado recientemente ha dicho esto: "Sé que mil millones adicionales para Ucrania, o mil millones extra para la defensa nacional, significan mil millones menos para otros fines importantes como la salud, la educación y la infraestructura. Pero debemos recordar: el mayor costo es dejar que Putin gane".
No se esconden. Nunca se han escondido. Pero nosotros somos borregos y simplemente balamos al oír su canción.
Al hilo de esto, también en la entrega anterior hablaba del miedo de los occidentales a romper el espejo, ese espejo en el que siempre se miran porque su mundo se circunscribe a su ombligo y por eso son incapaces de interpretar otras realidades, otras culturas, otras músicas, otras sociedades. Y más cuando la decadencia es tan acelerada que nada, lo que se dice nada de Occidente es relevante (a excepción de la propaganda, por supuesto, en eso Occidente es único).
Algo que no veréis en ninguna parte es que China registró 1'8 millones de patentes en 2024, siendo el primer país del mundo en innovación. Son datos oficiales de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) en un informe que hizo público el 13 de noviembre. En porcentaje, supone el 49'1% del total de patentes registradas en todo el mundo y la OMPI dice que esta tendencia se mantiene desde 2018. Muy detrás están EEUU, con 501.000 patentes, y Japón con 420.000, que son las siguientes. Tal vez alguien piense que son patentes sencillas pero útiles, como en su momento lo fue la fregona, pero en este caso el despegue chino ha sido en maquinaria eléctrica, medición, comunicación digital y tecnología informática y médica.
Quienes sigáis habitualmente esta página recordaréis que en más de una ocasión os he dicho que China (República Popular de China, nombre oficial) está muy por encima de todo Occidente en casi todo, especialmente en ciencias y por eso China vive ya en el futuro cuando nosotros nos adentramos cada vez más en el neolítico, gracias a que los psicópatas y drogadictos que nos gobiernan, porque nos dejamos, deciden que es más importante apoyar a los neonazis del país 404, antes conocido como Ucrania, que a su propia población.
Si en la entrega anterior hablaba del "periodismo", uno de sus asertos es que la redundancia ayuda comprender mejor los mensajes. Su redundancia es que Rusia y China son malas de solemnidad, por lo que hay que combatirlas y acabar con ellas. Pues bien, el psicópata Jens Stoltenberg, quien fuese secretario general de la OTAN antes que el actual, el adulador de "papi" Trump, en una reunión del Foro de Seguridad de Varsovia celebrado recientemente ha dicho esto: "Sé que mil millones adicionales para Ucrania, o mil millones extra para la defensa nacional, significan mil millones menos para otros fines importantes como la salud, la educación y la infraestructura. Pero debemos recordar: el mayor costo es dejar que Putin gane".
No se esconden. Nunca se han escondido. Pero nosotros somos borregos y simplemente balamos al oír su canción.
Al hilo de esto, también en la entrega anterior hablaba del miedo de los occidentales a romper el espejo, ese espejo en el que siempre se miran porque su mundo se circunscribe a su ombligo y por eso son incapaces de interpretar otras realidades, otras culturas, otras músicas, otras sociedades. Y más cuando la decadencia es tan acelerada que nada, lo que se dice nada de Occidente es relevante (a excepción de la propaganda, por supuesto, en eso Occidente es único).
Algo que no veréis en ninguna parte es que China registró 1'8 millones de patentes en 2024, siendo el primer país del mundo en innovación. Son datos oficiales de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) en un informe que hizo público el 13 de noviembre. En porcentaje, supone el 49'1% del total de patentes registradas en todo el mundo y la OMPI dice que esta tendencia se mantiene desde 2018. Muy detrás están EEUU, con 501.000 patentes, y Japón con 420.000, que son las siguientes. Tal vez alguien piense que son patentes sencillas pero útiles, como en su momento lo fue la fregona, pero en este caso el despegue chino ha sido en maquinaria eléctrica, medición, comunicación digital y tecnología informática y médica.
Como veis la distancia con respecto a Occidente es brutal. No solo, con el resto del mundo también.
Para que lo tengáis más claro:
Incluso América Latina está por encima de EEUU y de Canadá en este aspecto. Igual es por eso por lo que EEUU está obsesionado con Venezuela (es broma, macabra si se termina atacando este país).
¿Y por qué estos datos que aparecen una y otra vez sobre el avance chino en casi todos los aspectos y muchas veces a pesar de y a lo que se ven obligadas a reconocer estas referencias occidentales? Por la estrategia a largo plazo que siempre, lo que se dice siempre, es la impronta china. Los últimos tres planes quinquenales apostaron e incentivaron la investigación, y los resultados se están recogiendo ya. Este nuevo Plan Quinquenal, el XV, lo va a desarrollar aún más. Esta mentalidad, que en la guerra de resistencia y liberación llamaron "guerra popular prolongada" y en la paz llaman "disciplina y perseverancia", está estrechamente ligada a su cultura, a su filosofía, a su sociedad. No es solo inherente a China, sino a toda Asia. Esto es algo totalmente desconocido en Occidente, donde lo que prima es lo inmediato.
Pero el informe sobre patentes no es el único que se ha conocido. La revista "Nature", que ya en 2023 publicó un informe demoledor reconociendo, por primera vez, que de las 20 mejores universidades del mundo, 10 eran chinas, ahora vuelve a reconocer otra realidad: que las principales ciudades de investigación científica son chinas. Esto ha sido el 14 de noviembre. Tres ejemplos de su informe. Pinchad en ellos si queréis verlo mejor.
¿Y por qué estos datos que aparecen una y otra vez sobre el avance chino en casi todos los aspectos y muchas veces a pesar de y a lo que se ven obligadas a reconocer estas referencias occidentales? Por la estrategia a largo plazo que siempre, lo que se dice siempre, es la impronta china. Los últimos tres planes quinquenales apostaron e incentivaron la investigación, y los resultados se están recogiendo ya. Este nuevo Plan Quinquenal, el XV, lo va a desarrollar aún más. Esta mentalidad, que en la guerra de resistencia y liberación llamaron "guerra popular prolongada" y en la paz llaman "disciplina y perseverancia", está estrechamente ligada a su cultura, a su filosofía, a su sociedad. No es solo inherente a China, sino a toda Asia. Esto es algo totalmente desconocido en Occidente, donde lo que prima es lo inmediato.
Pero el informe sobre patentes no es el único que se ha conocido. La revista "Nature", que ya en 2023 publicó un informe demoledor reconociendo, por primera vez, que de las 20 mejores universidades del mundo, 10 eran chinas, ahora vuelve a reconocer otra realidad: que las principales ciudades de investigación científica son chinas. Esto ha sido el 14 de noviembre. Tres ejemplos de su informe. Pinchad en ellos si queréis verlo mejor.
"Nature" dice que esto es así desde 2016 y que la presencia China en este escalafón de ciencia y tecnología no hace más que aumentar. Si algo pone de manifiesto esto es que Europa es inexistente en la práctica en este rango. Lo dicho: no es ya que sea muy difícil que un occidental rompa el espejo, sino que se mira en él como Dorian Gray se miraba en el retrato, viéndose en la cima de un mundo que hegemoniza y gobierna cuando lo que oculta la realidad solo viendo su propia imagen es una constante decadencia y podredumbre.
P.D.- Una de las referencias de esta página es la música y la revista "Rolling Stones", que pasa por ser la más prestigiosa revista musical, acaba de publicar sus "100 grandes canciones en español del siglo XXI" y la lista la encabeza "Calle 13" y su "Latinoamérica". Por supuestísimo que es muy cuestionable la elección de esas 100 canciones que hacen, pero aquí lo dejo: https://www.youtube.com/watch?v=DkFJE8ZdeG8&t=1s. En unos momentos en los que América Latina vuelve al neofascismo, y ahí está la penúltima referencia en Chile, esta canción es una utopía aunque muy necesaria.
El Lince
P.D.- Una de las referencias de esta página es la música y la revista "Rolling Stones", que pasa por ser la más prestigiosa revista musical, acaba de publicar sus "100 grandes canciones en español del siglo XXI" y la lista la encabeza "Calle 13" y su "Latinoamérica". Por supuestísimo que es muy cuestionable la elección de esas 100 canciones que hacen, pero aquí lo dejo: https://www.youtube.com/watch?v=DkFJE8ZdeG8&t=1s. En unos momentos en los que América Latina vuelve al neofascismo, y ahí está la penúltima referencia en Chile, esta canción es una utopía aunque muy necesaria.
El Lince
La administración de Donald Trump finalmente se ha quitado la máscara. Lo que antes podía descartarse como ambición imperial o retórica de la Guerra Fría, ahora se ha proclamado oficialmente como doctrina desde los podios más altos.
18 de noviembre de 2025
La lucha de clases sigue siendo el frente de batalla central para construir los protagonistas dignos del futuro.
20 de noviembre de 2025
Haz clic aquí para editar.
Sin embargo, una cosa es segura: esta resolución no resuelve nada.
24 de noviembre de 2025
El auge del MAGA dividió a la derecha estadounidense. La pregunta más profunda ahora es: ¿qué bandera sigue el movimiento? ¿La de Estados Unidos o la de Israel?
Primera parte de una serie de artículos en los que sostengo que el actual enfrentamiento entre la OTAN y Rusia no es más que el último capítulo de una campaña occidental que lleva un siglo intentando debilitar, aislar y contener a Rusia.
Cómo se reciclan las antiguas doctrinas fascistas para dar forma a la política autoritaria actual
25 de noviembre de 2025
La combinación UE/OTAN no puede sino desempeñar el papel de patéticos chihuahuas ladradores. Ese es el precio que se paga por una matrioska de estupidez suprema.
26 de noviembre de 2025
El contexto internacional es la presión generalizada contra un naciente orden mundial multipolar. Mientras Ucrania actúa como intermediario en la lucha contra Rusia, Japón se ha convertido en el principal intermediario en la lucha contra China.
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La comisión estadounidense advierte sobre la creciente influencia de China y llama a fortalecer el ejército estadounidense para combatir el "orden mundial chino"
Un informe de la comisión estadounidense presenta al presidente chino Xi Jinping como alguien que intenta "construir un orden mundial alternativo" centrado en Pekín y alianzas con países como Rusia, Corea del Norte e Irán. El estudio de 700 páginas advierte que estas alianzas complican la política de EEUU; el informe presenta en gran medida la cooperación internacional de China como una amenaza, mientras ignora la postura global agresiva de Washington. Aunque el informe destaca el apoyo de China a los esfuerzos bélicos de Rusia, gran parte del enfoque en Pekín pasa por alto décadas de intervenciones lideradas por Estados Unidos y coerción económica en todo el mundo. |
La comisión recomienda aumentar las capacidades militares y espaciales estadounidenses, incluyendo financiar las Fuerzas Espaciales y mejorar los "juegos" de guerra, para contrarrestar la influencia de China. También llama a fortalecer a aliados como Filipinas en medio de la actividad militar china cerca de Taiwán.
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El Gobierno de Argentina propuso oficialmente la candidatura del director general del OIEA, Rafael Grossi, para el puesto de secretario general de la ONU, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores del país sudamericano.
La República Argentina tiene el honor de presentar la candidatura del embajador Rafael M. Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), al cargo de secretario general de las Naciones Unidas para el período 2027–2031", dice el comunicado. El 26 de noviembre, el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU iniciaron el procedimiento para la elección del nuevo secretario general de la organización mundial. El proceso de elección directa del cargo está previsto para finales de julio del próximo año. |
27 de noviembre de 2025
El derecho de victoria
En los ámbitos académicos que tienen que ver con la geopolítica y, en concreto, con el Derecho Internacional Público, hay un laaaargo debate sobre si la ONU es una institución obsoleta o no en este nuevo mundo en marcha. Quienes defienden que no son, precisamente, los defensores de las nuevas instituciones como los BRICS, por mucho que aún estén en pañales, y por eso países relevantes en todo este entramado como China y Rusia defienden con ahínco el derecho internacional. Quienes dicen que sí son los que ven cómo desaparece su hegemonía día tras día, hora tras hora, y se encastillan en eso de "orden internacional basado en reglas" aunque de vez en cuando apelen a la ONU para sus intereses (véase el caso de Gaza, por ejemplo).
Viene esto a cuento de lo que está ocurriendo entre China y Japón después que este último país (de hecho un protectorado de EEUU desde 1945) haya entrado en una fase claramente militarista llegando a amenazar directamente a China por el tema de Taiwán. La respuesta de China ha sido espectacular, y me ciño solo a nivel diplomático porque en los otros aspectos no ha hecho más que empezar y Japón ya está sintiendo las consecuencias.
La indignación china por el comportamiento de la primera ministra de Japón, revisionista de la historia, como cualquier occidental, y una reconocida pro-nazi, como lo es la plutocracia de Bruselas, ha llevado al país a realizar una práctica muy, pero que muy inusual pero legal: ha recordado a Japón que China tiene todo el derecho a usar la fuerza aplicando tres artículos de la Carta de la ONU, el 53, el 77 y el 107. Y ha hecho algo más que está poniendo los pelos de punta a todo el Occidente colectivo: ha enviado una carta en este sentido al secretario general de la ONU. Porque lo que China dice es que está dispuesta a aplicar "el derecho de victoria".
Que China haya dado este paso es muy notorio. Nunca en la historia de China como República Popular, es decir, desde 1949, había lanzado una advertencia, porque lo es, de este calibre. Y lo ha hecho amparándose en la Carta de la ONU que es considerada el principal pilar del derecho internacional. Lo explico brevemente.
El artículo 53 establece que se pueden aplicar "medidas coercitivas" sin el consentimiento del Consejo de Seguridad de la ONU contra aquellos estados que hayan sido enemigos durante la II Guerra Mundial. El 77 se refiere a la administración fiduciaria, como fue el caso del Japón sometido a EEUU directamente en la postguerra. El 107 dice que ninguna disposición de la ONU "invalidará o impedirá las acciones ejercidas o autorizadas como resultado de la IIGM contra un estado enemigo", es decir, del llamado Eje que componían Alemania, Italia, Japón y sus respectivos aliados como Tailandia, Rumanía, Finlandia, Hungría, Bulgaria, Croacia o el Estado español con aquello de la "División Azul" y los países bálticos (Lituania, Estonia y Letonia, que también aportaron sus propias "divisiones azules" en apoyo de los nazis).
En virtud de estos artículos de la Carta de la ONU, y es lo que ha hecho China, se pueden realizar legalmente "acciones coercitivas" contra esos países si sus actividades suponen "la realización de políticas agresivas", y esas acciones coercitivas no tienen que pasar por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Se puede discutir si la Carta de la ONU fue redactada por las potencias vencedoras de la IIGM, que sí, y si ello les daba poderes especiales, que también y ahí está el derecho de veto. Pero lo que no se puede discutir es que esto sigue plena y legalmente vigente. He aquí el por qué de ese laaaargo debate del que os hablaba.
Entre los que dicen que todo esto está obsoleto están no solo los occidentales, por supuesto, sino algunos de otras latitudes. Incluso en Rusia. La pregunta pertinente es por qué Rusia no ha invocado estos mismos artículos contra Alemania, Rumanía, Bulgaria, Croacia, Japón y todos aquellos que están en guerra indirecta contra ella a través del país 404, antes conocido como Ucrania. La respuesta que escuchas en algunos sectores de Rusia es que no había que alentar "a los belicistas y locos" y que ahora está por medio la OTAN. Lo primero se puede entender, lo segundo no porque la OTAN ya está participando en la guerra contra Rusia. Lo mismo se puede decir del caso japonés porque este país, al ser de hecho un protectorado de EEUU, tiene también acuerdos militares parecidos con EEUU y la propia OTAN.
Hasta aquí todo más o menos correcto. Pero el hecho de que China haya dado este paso nos indica que la siempre comedida China está dejando de serlo y que le están tocando tanto los pies que no está dispuesta a seguir aceptándolo mucho más tiempo. Son cosas como estas las que hay que tener en cuenta a la hora de pensar en planes de paz para el país 404 y el por qué EEUU tiene, o parece que tiene, tanta prisa por llegar a algún acuerdo. Y no solo es porque los rusos lo tienen todo a favor a nivel militar.
El paso dado por Japón no es solo revisionismo histórico y revanchismo, como lo es en el caso europeo, sino un claro intento de crear otro foco desestabilizador para el nuevo mundo en marcha, en este caso a China. La gran pregunta es si Japón está jugando el mismo papel que Gran Bretaña en marzo de 2022 cuando presionó al país 404 para que no aceptase el acuerdo de paz que estaba casi firmado con Rusia y que ha llevado al país 404 a la situación de ahora. Si había alguna posibilidad de que el tema de Taiwán se resolviese pacíficamente, eso ahora está a punto de saltar por los aires.
Todo esto hay que verlo siempre en la perspectiva del retroceso de EEUU. Por ejemplo, en EEUU se está extendiendo -y forma parte también de la oposición a Trump- la idea de que a pesar de las amenazas de Trump de "aplastar" a China con los aranceles y demás, ha sido China quien ha doblegado a EEUU. La conclusión en estos momentos en EEUU es que "China, en todos los sentidos, se encuentra en una posición diplomática, estratégica y tecnológica más ventajosa que nunca".
Sumad a ello también el tema de Venezuela, uno de los socios preferentes de China en América Latina, y encontraréis cómo los desafíos agónicos de Occidente, hegemonizado por EEUU, se dan en todas partes del mundo para intentar evitar lo inevitable: su pérdida de hegemonía.
Así tenemos dos "amenazas" claras con las que intentar frenar ese colapso hegemónico occidental: en Europa, la "amenaza rusa"; en Asia, la "amenaza china". Mismo discurso para mismos borregos en estas dos partes del mundo y con el mismo fin: la militarización y el rearme para intentar evitar el declive occidental.
El Lince
Viene esto a cuento de lo que está ocurriendo entre China y Japón después que este último país (de hecho un protectorado de EEUU desde 1945) haya entrado en una fase claramente militarista llegando a amenazar directamente a China por el tema de Taiwán. La respuesta de China ha sido espectacular, y me ciño solo a nivel diplomático porque en los otros aspectos no ha hecho más que empezar y Japón ya está sintiendo las consecuencias.
La indignación china por el comportamiento de la primera ministra de Japón, revisionista de la historia, como cualquier occidental, y una reconocida pro-nazi, como lo es la plutocracia de Bruselas, ha llevado al país a realizar una práctica muy, pero que muy inusual pero legal: ha recordado a Japón que China tiene todo el derecho a usar la fuerza aplicando tres artículos de la Carta de la ONU, el 53, el 77 y el 107. Y ha hecho algo más que está poniendo los pelos de punta a todo el Occidente colectivo: ha enviado una carta en este sentido al secretario general de la ONU. Porque lo que China dice es que está dispuesta a aplicar "el derecho de victoria".
Que China haya dado este paso es muy notorio. Nunca en la historia de China como República Popular, es decir, desde 1949, había lanzado una advertencia, porque lo es, de este calibre. Y lo ha hecho amparándose en la Carta de la ONU que es considerada el principal pilar del derecho internacional. Lo explico brevemente.
El artículo 53 establece que se pueden aplicar "medidas coercitivas" sin el consentimiento del Consejo de Seguridad de la ONU contra aquellos estados que hayan sido enemigos durante la II Guerra Mundial. El 77 se refiere a la administración fiduciaria, como fue el caso del Japón sometido a EEUU directamente en la postguerra. El 107 dice que ninguna disposición de la ONU "invalidará o impedirá las acciones ejercidas o autorizadas como resultado de la IIGM contra un estado enemigo", es decir, del llamado Eje que componían Alemania, Italia, Japón y sus respectivos aliados como Tailandia, Rumanía, Finlandia, Hungría, Bulgaria, Croacia o el Estado español con aquello de la "División Azul" y los países bálticos (Lituania, Estonia y Letonia, que también aportaron sus propias "divisiones azules" en apoyo de los nazis).
En virtud de estos artículos de la Carta de la ONU, y es lo que ha hecho China, se pueden realizar legalmente "acciones coercitivas" contra esos países si sus actividades suponen "la realización de políticas agresivas", y esas acciones coercitivas no tienen que pasar por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Se puede discutir si la Carta de la ONU fue redactada por las potencias vencedoras de la IIGM, que sí, y si ello les daba poderes especiales, que también y ahí está el derecho de veto. Pero lo que no se puede discutir es que esto sigue plena y legalmente vigente. He aquí el por qué de ese laaaargo debate del que os hablaba.
Entre los que dicen que todo esto está obsoleto están no solo los occidentales, por supuesto, sino algunos de otras latitudes. Incluso en Rusia. La pregunta pertinente es por qué Rusia no ha invocado estos mismos artículos contra Alemania, Rumanía, Bulgaria, Croacia, Japón y todos aquellos que están en guerra indirecta contra ella a través del país 404, antes conocido como Ucrania. La respuesta que escuchas en algunos sectores de Rusia es que no había que alentar "a los belicistas y locos" y que ahora está por medio la OTAN. Lo primero se puede entender, lo segundo no porque la OTAN ya está participando en la guerra contra Rusia. Lo mismo se puede decir del caso japonés porque este país, al ser de hecho un protectorado de EEUU, tiene también acuerdos militares parecidos con EEUU y la propia OTAN.
Hasta aquí todo más o menos correcto. Pero el hecho de que China haya dado este paso nos indica que la siempre comedida China está dejando de serlo y que le están tocando tanto los pies que no está dispuesta a seguir aceptándolo mucho más tiempo. Son cosas como estas las que hay que tener en cuenta a la hora de pensar en planes de paz para el país 404 y el por qué EEUU tiene, o parece que tiene, tanta prisa por llegar a algún acuerdo. Y no solo es porque los rusos lo tienen todo a favor a nivel militar.
El paso dado por Japón no es solo revisionismo histórico y revanchismo, como lo es en el caso europeo, sino un claro intento de crear otro foco desestabilizador para el nuevo mundo en marcha, en este caso a China. La gran pregunta es si Japón está jugando el mismo papel que Gran Bretaña en marzo de 2022 cuando presionó al país 404 para que no aceptase el acuerdo de paz que estaba casi firmado con Rusia y que ha llevado al país 404 a la situación de ahora. Si había alguna posibilidad de que el tema de Taiwán se resolviese pacíficamente, eso ahora está a punto de saltar por los aires.
Todo esto hay que verlo siempre en la perspectiva del retroceso de EEUU. Por ejemplo, en EEUU se está extendiendo -y forma parte también de la oposición a Trump- la idea de que a pesar de las amenazas de Trump de "aplastar" a China con los aranceles y demás, ha sido China quien ha doblegado a EEUU. La conclusión en estos momentos en EEUU es que "China, en todos los sentidos, se encuentra en una posición diplomática, estratégica y tecnológica más ventajosa que nunca".
Sumad a ello también el tema de Venezuela, uno de los socios preferentes de China en América Latina, y encontraréis cómo los desafíos agónicos de Occidente, hegemonizado por EEUU, se dan en todas partes del mundo para intentar evitar lo inevitable: su pérdida de hegemonía.
Así tenemos dos "amenazas" claras con las que intentar frenar ese colapso hegemónico occidental: en Europa, la "amenaza rusa"; en Asia, la "amenaza china". Mismo discurso para mismos borregos en estas dos partes del mundo y con el mismo fin: la militarización y el rearme para intentar evitar el declive occidental.
El Lince
♟️ Por qué Estados Unidos juega al ajedrez, pero China juega al Wei Qi
En esta clase magistral sobre estrategia global, Kishore Mahbubani revela el malentendido fundamental que impulsa la rivalidad más importante del mundo.
Mientras Estados Unidos juega al ajedrez —buscando victorias decisivas, cambio de régimen y jaque mate—, China juega al Wei Qi (Go), buscando la paciencia, el cerco y la acumulación silenciosa de poder.
A través de una brillante narración y décadas de perspicacia diplomática, Mahbubani disecciona las visiones contrastantes del mundo que definen a Washington y Beijing— y muestra cómo la mentalidad estadounidense de la Guerra Fría podría llevarlo a una trampa estratégica que aún no ve.
En esta charla aprenderás:
🧠 Por qué la estrategia “de contención” de Estados Unidos no puede funcionar en una superpotencia comercial
🌏 Cómo la estrategia Wei Qi de China utiliza el comercio, la infraestructura y la paciencia para remodelar el mundo
💼 La fórmula MPH — Meritocracia, pragmatismo y honestidad — detrás del ascenso de China
🚫 Por qué obligar a las naciones a “elegir bando” es una decisión perdedora en un mundo multipolar
Cómo Estados Unidos aún puede ganar—aprendiendo las nuevas reglas del juego
El mensaje de Mahbubani es urgente pero esperanzador:
China busca el rejuvenecimiento, no la conquista.
Si Estados Unidos aprende a jugar a largo plazo, ambas civilizaciones podrán prosperar.
Pero si sigue jugando ajedrez en un mundo Wei Qi, todos pierden.
En esta clase magistral sobre estrategia global, Kishore Mahbubani revela el malentendido fundamental que impulsa la rivalidad más importante del mundo.
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A través de una brillante narración y décadas de perspicacia diplomática, Mahbubani disecciona las visiones contrastantes del mundo que definen a Washington y Beijing— y muestra cómo la mentalidad estadounidense de la Guerra Fría podría llevarlo a una trampa estratégica que aún no ve.
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China busca el rejuvenecimiento, no la conquista.
Si Estados Unidos aprende a jugar a largo plazo, ambas civilizaciones podrán prosperar.
Pero si sigue jugando ajedrez en un mundo Wei Qi, todos pierden.
28 de noviembre de 2025
La única manera de fortalecer a los BRICS+, así como a la Mayoría Global, es mediante el desarrollo de vínculos geoeconómicos y financieros cada vez más estrechos. Este es el objetivo de “The Unit”
Un miedo recorre las calles del Occidente colectivo —una idea aterradora, un monstruo de horror indecible que ronda los sueños de sus líderes: los BRICS.
29 de noviembre de 2025
¿Qué pasa cuando el paquete de sanciones más brutal de la historia moderna no solo falla en destruir a su objetivo, sino que lo fortalece y al mismo tiempo acelera el final del dominio occidental que lo impuso?
El paso en falso de Takaichi en Taiwán socava el valor de Japón para Estados Unidos
Estimados lectores, en la gran traducción del día les traemos al español un artículo de Wang Xiangsui (Secretario general adjunto de la Fundación CITIC y Coronel retirado del EPL) y Carrito Zhai (redactor jefe de China Currents y Top Picks) publicado en The China Academy.
El profesor Wang Xiangsui, estratega chino, señala que las acciones de Sanae Takaichi no solo son inútiles desde el punto de vista militar, sino que también son estratégicamente perjudiciales para Estados Unidos. En un arriesgado intento por demostrar su «lealtad» jugando la carta de Taiwán, está llevando la alianza de Japón con Estados Unidos a un terreno desconocido y peligroso.
Después de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, afirmara que «una contingencia en Taiwán es una contingencia para Japón», sus declaraciones provocaron una condena generalizada por parte de China y la comunidad internacional. Sin embargo, el profesor Wang, coronel retirado del Ejército Popular de Liberación y destacado experto en estrategia china, argumentó que la postura de Takaichi sobre la cuestión de Taiwán va mucho más allá de simples «declaraciones erróneas». Refleja un patrón calculado de palabras y acciones erróneas que podrían sumir a Japón en una catástrofe.
Según informes de medios japoneses como Nikkei y Yomiuri Shimbun, el 27 de octubre, solo una semana después de que Takaichi asumiera el cargo de primera ministra, las Fuerzas de Autodefensa de Japón llevaron a cabo un ejercicio a gran escala de «ocupación de islas» por aire y mar en las islas del suroeste, en el que participaron hasta 52.000 efectivos. Esto demuestra que la amenaza de fuerza de Japón contra China va mucho más allá de una retórica irresponsable; Tokio está mostrando una verdadera agitación militar. Estas acciones no deben descartarse como «declaraciones erróneas», sino que son movimientos peligrosos que merecen la atención mundial.
Sin embargo, el profesor Wang también señala que el apetito de la administración Takaichi por el aventurerismo militar se basa en dos errores de juicio importantes. Estos revelan no solo una falta de conocimientos militares básicos, sino también una percepción errónea fundamental de la propia posición de Japón dentro de la alianza entre Estados Unidos y Japón.
Error de cálculo n.º 1: sobreestimar su capacidad para desafiar al EPL (Ejército Popular de Liberación)
Según el Tokyo Shimbun, las Fuerzas de Autodefensa de Japón ya habían elaborado tres planes de contingencia para la toma de islas en caso de crisis en Taiwán ya en 2021:
Los medios de comunicación estatales chinos CCTV evaluaron sin rodeos: ninguno de estos planes tendría éxito.
Un principio militar básico sostiene que las operaciones anfibias requieren superioridad aérea. Intentar un desembarco sin ella es, en esencia, caminar hacia una muerte segura. Sin embargo, la Fuerza Aérea de Autodefensa de Japón no tiene ninguna posibilidad frente a la Fuerza Aérea del EPL.
Japón solo cuenta con unos 40 F-35 operativos. Las estimaciones conservadoras de The National Interest sugieren que la flota de J-20 de China superará los 200 aviones en 2024. Como caza furtivo polivalente monomotor, el F-35 está en desventaja en cuanto a alcance, apertura de radar y carga útil en comparación con el J-20 bimotor, por no hablar de que Japón también se encuentra en clara inferioridad numérica. La fuerza aérea de autodefensa japonesa (JASDF, en inglés) tendría dificultades incluso para defenderse a sí misma, por no hablar de cubrir una operación anfibia.
La larga alianza de seguridad de Japón con Estados Unidos puede haber animado a Tokio a asumir que podía confiar en la cobertura de la superioridad aérea estadounidense mientras integraba sus propios cazas en la red de enlace de datos más amplia. Sin embargo, cuando Washington proporcionó el F-15J, retuvo un componente crítico para el combate más allá del alcance visual: el sistema táctico de guerra electrónica estándar de Estados Unidos, que incluye el conjunto ECM (contramedidas electrónicas) interno AN/ALQ-135, así como los elementos AN/ALR-56C y AN/ALR-128 de la arquitectura TEWS (sistema de guerra electronica táctica) estadounidense.
Este receptor de alerta de radar avisa a los pilotos de los misiles que les han fijado como objetivo, al tiempo que proporciona contramedidas electrónicas limitadas. Los riesgos de operar sin estas capacidades contra la moderna fuerza aérea del EPL han quedado demostrados en conflictos recientes, sobre todo a través del rendimiento de los Rafales de la India.
Aunque Japón ha desarrollado un pod externo de guerra electrónica (EW, en inglés), este ocupa estaciones de armas en el F-15J, aumenta la resistencia aerodinámica y el consumo de combustible, reduce el radio de combate y, al mismo tiempo, aumenta la sección transversal del radar del avión, lo que lo convierte en un objetivo aún más vulnerable dentro de la cadena de ataque integrada de China, que aprovecha los aviones de alerta temprana, los cazas furtivos y los UAV (drones aéreos) furtivos de ala leal.
Además, cualquier fuerza anfibia japonesa que intentara reunirse o maniobrar quedaría expuesta a la artillería de cohetes, los misiles de crucero y las armas hipersónicas de China, potencialmente en ataques de saturación.
Los precedentes históricos ilustran las consecuencias: el 19 de agosto de 1942, las fuerzas aliadas intentaron desembarcar en Dieppe sin superioridad aérea. De los 6.086 soldados, 3.623 murieron, resultaron heridos o fueron capturados. La fuerza de desembarco oriental perdió alrededor de 500 hombres en solo dos minutos, y toda la operación fracasó en seis horas. Ese desastre fue causado únicamente por bombas, artillería y ametralladoras de la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué pasaría con las armas guiadas de precisión y los disparos dirigidos por drones de hoy en día? Takaichi debería afrontar esta realidad.
Error de juicio n.º 2: intentar involucrar a Estados Unidos en sus batallas.
Débil pero beligerante, la derecha japonesa se aferra al Tratado de Seguridad entre Estados Unidos y Japón con la esperanza de arrastrar a Estados Unidos a sus luchas, una fantasía ilusoria que delata un completo desconocimiento de la dinámica subyacente de la competencia entre grandes potencias.
En primer lugar, Estados Unidos siempre ha considerado a Japón como una fuerza subordinada, un activo conveniente en primera línea. La lógica es simple: si Estados Unidos inicia un conflicto con China, Japón debe compartir los costes. Sin embargo, si Japón provoca a China e intenta involucrar a Estados Unidos, Washington no tiene ninguna obligación de rescatar el temerario aventurerismo de Tokio.
Ya ha aparecido una clara advertencia: tras las provocadoras declaraciones de Takaichi, Estados Unidos retirórápidamente su sistema de misiles de medio alcance Typhon de Japón. Esta medida fue una señal clara: Washington estaba marcando un límite.
Además, durante una llamada telefónica el 24 de noviembre con el presidente Xi, Trump dijo explícitamente que Estados Unidos «entiende la importancia de la cuestión de Taiwán para China».
Tanto las declaraciones de los líderes estadounidenses como las acciones militares reflejan la misma realidad: los comentarios y acciones equivocados de Takaichi sobre la cuestión de Taiwán no son bien recibidos por la Casa Blanca.
El profesor Wang señala que la causa fundamental es un cambio estructural en la lógica geopolítica que sustenta la alianza entre Estados Unidos y Japón.
El valor estratégico que Japón tenía en el pasado para Estados Unidos radicaba en su papel como nodo clave de la «primera cadena de islas». En el marco del despliegue naval de la Segunda Guerra Mundial, servía como centro logístico seguro fuera del alcance de los ataques de China. Sin embargo, desde la Guerra Fría, la proliferación de buques de propulsión nuclear ha reducido drásticamente la dependencia de bases fijas de suministro de combustible. Mientras tanto, los monumentales avances de China en tecnología de misiles han situado a toda la primera cadena de islas, incluso Guam, dentro de su zona de denegación de acceso/área (A2/AD).
Provocar un enfrentamiento directo con el EPL dentro del perímetro defensivo de China no solo es arriesgado, sino que es estratégicamente catastrófico. El juego de guerra de 2023 del CSIS revela por qué: «En tres semanas, Estados Unidos sufrirá aproximadamente la mitad de bajas que en 20 años de guerra en Irak y Afganistán». Como advierte el informe con un escalofriante eufemismo: «Tales pérdidas dañarían la posición global de Estados Unidos durante muchos años».
Esta es precisamente la razón por la que «retirarse de la primera cadena de islas» ha sido durante mucho tiempo una opción realista sobre la mesa para los responsables de la toma de decisiones de Estados Unidos. La revista Air & Space Forces Magazine informó de que, desde 2023, la Fuerza Aérea de Estados Unidos ha practicado el despliegue disperso en todo el Indo-Pacífico debido al pesimismo sobre la supervivencia de bases como Okinawa e incluso Guam en tiempo de guerra.
Por lo tanto, las declaraciones de Takaichi no solo son inviables desde el punto de vista militar, sino que complican activamente la estrategia estadounidense. Al intentar presentarse como leal a Washington jugando la carta de Taiwán, en realidad está desafiando el marco estratégico de Washington e intentando atrapar a Estados Unidos para que sirva a los intereses de Japón. Tal extralimitación solo acabará disminuyendo el valor de Japón para Estados Unidos.
Consecuencias irreversibles: China ha comenzado a reevaluar su estrategia hacia Japón
Las provocativas palabras y acciones de Sanae Takaichi no pueden deshacerse con una simple disculpa personal. China ha enviado un mensaje inequívoco a través de su respuesta múltiple: ahora está reevaluando y redefiniendo fundamentalmente su relación con Japón.
En el ámbito diplomático, el término «fengshi» (奉示) ha aparecido por primera vez en las advertencias de China, lo que indica que la protesta refleja ahora la postura del más alto nivel del liderazgo chino, elevando la cuestión de una preocupación departamental a una voluntad estratégica nacional. En el ámbito económico, militar y a través de los canales de comunicación, una respuesta coordinada de múltiples organismos demuestra que China considera que se trata de una contienda global que justifica la movilización de todo el país.
Es fundamental señalar que, como ministra en funciones, Takaichi ha afirmado abiertamente la errónea afirmación de que «una contingencia en Taiwán es una contingencia japonesa», enmarcándola como la «posición coherente» de Japón. Esto debe considerarse a la luz de los compromisos de paz entre China y Japón tras la Segunda Guerra Mundial, incluidos los cuatro documentos políticos fundamentales —empezando por la Declaración Conjunta China-Japón— que reconocen explícitamente el principio de una sola China como piedra angular de las relaciones bilaterales. Incluso una figura de extrema derecha como el ex primer ministro Shinzo Abe solo hizo comentarios tan provocadores después de dejar el cargo y a título personal, sin atreverse nunca a desafiar esta base como máximo líder de Japón.
Ahora, Takaichi no solo ha cruzado esa línea, sino que también ha negado verdades históricas y ha proferido amenazas militares contra China. Esto ha obligado a Pekín a invocar una línea roja, largamente inactiva pero legalmente potente, de la Carta de las Naciones Unidas: las «cláusulas de Estado enemigo».
Estas cláusulas autorizan a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU a tomar medidas punitivas directas si alguna de las potencias del Eje de la Segunda Guerra Mundial muestra signos de renovada agresión.
Como vencedores de la Segunda Guerra Mundial y artífices del orden internacional actual, China, Estados Unidos y Rusia son sus guardianes. Al amenazar a China con la fuerza, las fuerzas de extrema derecha japonesas están desafiando no solo a China, sino también a todas las naciones que aprecian la paz y defienden los resultados de la guerra antifascista.
Así, mientras Japón vuelve a mostrar sus colmillos hacia China, los cimientos mismos de la estabilidad de la posguerra se tambalean. China se ve ahora obligada a preguntarse con seriedad: ¿Sigue siendo Japón, una nación cuyo máximo líder no muestra ningún remordimiento por su historia de agresión, un vecino capaz de volverse hacia la paz, o debe definirse una vez más como un «Estado enemigo»?
Esta crisis, desencadenada por Takaichi Sanae, pone de manifiesto una vez más la miopía estratégica de la derecha japonesa. Su arraigada tendencia a «respetar el poder pero no la virtud» les ha cegado ante las realidades más fundamentales de la geopolítica.
Las advertencias de China no son en absoluto retórica vacía. Un Japón que intenta revivir el militarismo supone una amenaza no solo para la estabilidad regional, sino para el mundo entero. Como naciones dentro de la esfera cultural de Asia Oriental, tanto China como Japón deberían comprender bien el principio: «La benevolencia es el camino de una gran potencia; la sabiduría, el de un pequeño Estado». Si Japón abandona colectivamente esta sabiduría, el coste de volver a aprenderla puede resultar extremadamente elevado.
Después de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, afirmara que «una contingencia en Taiwán es una contingencia para Japón», sus declaraciones provocaron una condena generalizada por parte de China y la comunidad internacional. Sin embargo, el profesor Wang, coronel retirado del Ejército Popular de Liberación y destacado experto en estrategia china, argumentó que la postura de Takaichi sobre la cuestión de Taiwán va mucho más allá de simples «declaraciones erróneas». Refleja un patrón calculado de palabras y acciones erróneas que podrían sumir a Japón en una catástrofe.
Según informes de medios japoneses como Nikkei y Yomiuri Shimbun, el 27 de octubre, solo una semana después de que Takaichi asumiera el cargo de primera ministra, las Fuerzas de Autodefensa de Japón llevaron a cabo un ejercicio a gran escala de «ocupación de islas» por aire y mar en las islas del suroeste, en el que participaron hasta 52.000 efectivos. Esto demuestra que la amenaza de fuerza de Japón contra China va mucho más allá de una retórica irresponsable; Tokio está mostrando una verdadera agitación militar. Estas acciones no deben descartarse como «declaraciones erróneas», sino que son movimientos peligrosos que merecen la atención mundial.
Sin embargo, el profesor Wang también señala que el apetito de la administración Takaichi por el aventurerismo militar se basa en dos errores de juicio importantes. Estos revelan no solo una falta de conocimientos militares básicos, sino también una percepción errónea fundamental de la propia posición de Japón dentro de la alianza entre Estados Unidos y Japón.
Error de cálculo n.º 1: sobreestimar su capacidad para desafiar al EPL (Ejército Popular de Liberación)
Según el Tokyo Shimbun, las Fuerzas de Autodefensa de Japón ya habían elaborado tres planes de contingencia para la toma de islas en caso de crisis en Taiwán ya en 2021:
- Lanzar un rápido asalto anfibio con aproximadamente 3.000 efectivos de la Brigada de Despliegue Rápido Anfibio (ARDB, en inglés), con el apoyo de buques de transporte, portahelicópteros y portaaviones ligeros.
- Llevar a cabo una operación anfibia a gran escala, desplegando fuerzas de seguimiento hacia el suroeste con apoyo logístico y de transporte sostenido.
- Emplear ataques con misiles y bloqueos marítimos, utilizando principalmente el misil de crucero antibuque de largo alcance Tipo 12, para proteger las operaciones anfibias.
Los medios de comunicación estatales chinos CCTV evaluaron sin rodeos: ninguno de estos planes tendría éxito.
Un principio militar básico sostiene que las operaciones anfibias requieren superioridad aérea. Intentar un desembarco sin ella es, en esencia, caminar hacia una muerte segura. Sin embargo, la Fuerza Aérea de Autodefensa de Japón no tiene ninguna posibilidad frente a la Fuerza Aérea del EPL.
Japón solo cuenta con unos 40 F-35 operativos. Las estimaciones conservadoras de The National Interest sugieren que la flota de J-20 de China superará los 200 aviones en 2024. Como caza furtivo polivalente monomotor, el F-35 está en desventaja en cuanto a alcance, apertura de radar y carga útil en comparación con el J-20 bimotor, por no hablar de que Japón también se encuentra en clara inferioridad numérica. La fuerza aérea de autodefensa japonesa (JASDF, en inglés) tendría dificultades incluso para defenderse a sí misma, por no hablar de cubrir una operación anfibia.
La larga alianza de seguridad de Japón con Estados Unidos puede haber animado a Tokio a asumir que podía confiar en la cobertura de la superioridad aérea estadounidense mientras integraba sus propios cazas en la red de enlace de datos más amplia. Sin embargo, cuando Washington proporcionó el F-15J, retuvo un componente crítico para el combate más allá del alcance visual: el sistema táctico de guerra electrónica estándar de Estados Unidos, que incluye el conjunto ECM (contramedidas electrónicas) interno AN/ALQ-135, así como los elementos AN/ALR-56C y AN/ALR-128 de la arquitectura TEWS (sistema de guerra electronica táctica) estadounidense.
Este receptor de alerta de radar avisa a los pilotos de los misiles que les han fijado como objetivo, al tiempo que proporciona contramedidas electrónicas limitadas. Los riesgos de operar sin estas capacidades contra la moderna fuerza aérea del EPL han quedado demostrados en conflictos recientes, sobre todo a través del rendimiento de los Rafales de la India.
Aunque Japón ha desarrollado un pod externo de guerra electrónica (EW, en inglés), este ocupa estaciones de armas en el F-15J, aumenta la resistencia aerodinámica y el consumo de combustible, reduce el radio de combate y, al mismo tiempo, aumenta la sección transversal del radar del avión, lo que lo convierte en un objetivo aún más vulnerable dentro de la cadena de ataque integrada de China, que aprovecha los aviones de alerta temprana, los cazas furtivos y los UAV (drones aéreos) furtivos de ala leal.
Además, cualquier fuerza anfibia japonesa que intentara reunirse o maniobrar quedaría expuesta a la artillería de cohetes, los misiles de crucero y las armas hipersónicas de China, potencialmente en ataques de saturación.
Los precedentes históricos ilustran las consecuencias: el 19 de agosto de 1942, las fuerzas aliadas intentaron desembarcar en Dieppe sin superioridad aérea. De los 6.086 soldados, 3.623 murieron, resultaron heridos o fueron capturados. La fuerza de desembarco oriental perdió alrededor de 500 hombres en solo dos minutos, y toda la operación fracasó en seis horas. Ese desastre fue causado únicamente por bombas, artillería y ametralladoras de la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué pasaría con las armas guiadas de precisión y los disparos dirigidos por drones de hoy en día? Takaichi debería afrontar esta realidad.
Error de juicio n.º 2: intentar involucrar a Estados Unidos en sus batallas.
Débil pero beligerante, la derecha japonesa se aferra al Tratado de Seguridad entre Estados Unidos y Japón con la esperanza de arrastrar a Estados Unidos a sus luchas, una fantasía ilusoria que delata un completo desconocimiento de la dinámica subyacente de la competencia entre grandes potencias.
En primer lugar, Estados Unidos siempre ha considerado a Japón como una fuerza subordinada, un activo conveniente en primera línea. La lógica es simple: si Estados Unidos inicia un conflicto con China, Japón debe compartir los costes. Sin embargo, si Japón provoca a China e intenta involucrar a Estados Unidos, Washington no tiene ninguna obligación de rescatar el temerario aventurerismo de Tokio.
Ya ha aparecido una clara advertencia: tras las provocadoras declaraciones de Takaichi, Estados Unidos retirórápidamente su sistema de misiles de medio alcance Typhon de Japón. Esta medida fue una señal clara: Washington estaba marcando un límite.
Además, durante una llamada telefónica el 24 de noviembre con el presidente Xi, Trump dijo explícitamente que Estados Unidos «entiende la importancia de la cuestión de Taiwán para China».
Tanto las declaraciones de los líderes estadounidenses como las acciones militares reflejan la misma realidad: los comentarios y acciones equivocados de Takaichi sobre la cuestión de Taiwán no son bien recibidos por la Casa Blanca.
El profesor Wang señala que la causa fundamental es un cambio estructural en la lógica geopolítica que sustenta la alianza entre Estados Unidos y Japón.
El valor estratégico que Japón tenía en el pasado para Estados Unidos radicaba en su papel como nodo clave de la «primera cadena de islas». En el marco del despliegue naval de la Segunda Guerra Mundial, servía como centro logístico seguro fuera del alcance de los ataques de China. Sin embargo, desde la Guerra Fría, la proliferación de buques de propulsión nuclear ha reducido drásticamente la dependencia de bases fijas de suministro de combustible. Mientras tanto, los monumentales avances de China en tecnología de misiles han situado a toda la primera cadena de islas, incluso Guam, dentro de su zona de denegación de acceso/área (A2/AD).
Provocar un enfrentamiento directo con el EPL dentro del perímetro defensivo de China no solo es arriesgado, sino que es estratégicamente catastrófico. El juego de guerra de 2023 del CSIS revela por qué: «En tres semanas, Estados Unidos sufrirá aproximadamente la mitad de bajas que en 20 años de guerra en Irak y Afganistán». Como advierte el informe con un escalofriante eufemismo: «Tales pérdidas dañarían la posición global de Estados Unidos durante muchos años».
Esta es precisamente la razón por la que «retirarse de la primera cadena de islas» ha sido durante mucho tiempo una opción realista sobre la mesa para los responsables de la toma de decisiones de Estados Unidos. La revista Air & Space Forces Magazine informó de que, desde 2023, la Fuerza Aérea de Estados Unidos ha practicado el despliegue disperso en todo el Indo-Pacífico debido al pesimismo sobre la supervivencia de bases como Okinawa e incluso Guam en tiempo de guerra.
Por lo tanto, las declaraciones de Takaichi no solo son inviables desde el punto de vista militar, sino que complican activamente la estrategia estadounidense. Al intentar presentarse como leal a Washington jugando la carta de Taiwán, en realidad está desafiando el marco estratégico de Washington e intentando atrapar a Estados Unidos para que sirva a los intereses de Japón. Tal extralimitación solo acabará disminuyendo el valor de Japón para Estados Unidos.
Consecuencias irreversibles: China ha comenzado a reevaluar su estrategia hacia Japón
Las provocativas palabras y acciones de Sanae Takaichi no pueden deshacerse con una simple disculpa personal. China ha enviado un mensaje inequívoco a través de su respuesta múltiple: ahora está reevaluando y redefiniendo fundamentalmente su relación con Japón.
En el ámbito diplomático, el término «fengshi» (奉示) ha aparecido por primera vez en las advertencias de China, lo que indica que la protesta refleja ahora la postura del más alto nivel del liderazgo chino, elevando la cuestión de una preocupación departamental a una voluntad estratégica nacional. En el ámbito económico, militar y a través de los canales de comunicación, una respuesta coordinada de múltiples organismos demuestra que China considera que se trata de una contienda global que justifica la movilización de todo el país.
Es fundamental señalar que, como ministra en funciones, Takaichi ha afirmado abiertamente la errónea afirmación de que «una contingencia en Taiwán es una contingencia japonesa», enmarcándola como la «posición coherente» de Japón. Esto debe considerarse a la luz de los compromisos de paz entre China y Japón tras la Segunda Guerra Mundial, incluidos los cuatro documentos políticos fundamentales —empezando por la Declaración Conjunta China-Japón— que reconocen explícitamente el principio de una sola China como piedra angular de las relaciones bilaterales. Incluso una figura de extrema derecha como el ex primer ministro Shinzo Abe solo hizo comentarios tan provocadores después de dejar el cargo y a título personal, sin atreverse nunca a desafiar esta base como máximo líder de Japón.
Ahora, Takaichi no solo ha cruzado esa línea, sino que también ha negado verdades históricas y ha proferido amenazas militares contra China. Esto ha obligado a Pekín a invocar una línea roja, largamente inactiva pero legalmente potente, de la Carta de las Naciones Unidas: las «cláusulas de Estado enemigo».
Estas cláusulas autorizan a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU a tomar medidas punitivas directas si alguna de las potencias del Eje de la Segunda Guerra Mundial muestra signos de renovada agresión.
Como vencedores de la Segunda Guerra Mundial y artífices del orden internacional actual, China, Estados Unidos y Rusia son sus guardianes. Al amenazar a China con la fuerza, las fuerzas de extrema derecha japonesas están desafiando no solo a China, sino también a todas las naciones que aprecian la paz y defienden los resultados de la guerra antifascista.
Así, mientras Japón vuelve a mostrar sus colmillos hacia China, los cimientos mismos de la estabilidad de la posguerra se tambalean. China se ve ahora obligada a preguntarse con seriedad: ¿Sigue siendo Japón, una nación cuyo máximo líder no muestra ningún remordimiento por su historia de agresión, un vecino capaz de volverse hacia la paz, o debe definirse una vez más como un «Estado enemigo»?
Esta crisis, desencadenada por Takaichi Sanae, pone de manifiesto una vez más la miopía estratégica de la derecha japonesa. Su arraigada tendencia a «respetar el poder pero no la virtud» les ha cegado ante las realidades más fundamentales de la geopolítica.
Las advertencias de China no son en absoluto retórica vacía. Un Japón que intenta revivir el militarismo supone una amenaza no solo para la estabilidad regional, sino para el mundo entero. Como naciones dentro de la esfera cultural de Asia Oriental, tanto China como Japón deberían comprender bien el principio: «La benevolencia es el camino de una gran potencia; la sabiduría, el de un pequeño Estado». Si Japón abandona colectivamente esta sabiduría, el coste de volver a aprenderla puede resultar extremadamente elevado.
30 de noviembre de 2025
La reciente visita de Estado del rey tailandés Maha Vajiralongkorn a China representa un giro estratégico en las relaciones bilaterales, reflejando el enfoque pragmático del Sudeste Asiático en un orden global multipolar, opina Ladislav Zemánek, experto del Club de Debate Internacional Valdái.
Tailandia deja de lado a Estados Unidos y se dirige a Pekín – Implicaciones geopolíticas para un Occidente en decadencia
Por Peter Koenig
Es un espectáculo agradable de ver, ¿cómo en Asia un (antiguo?) aliado militar de Estados Unidos, Tailandia, se aleja de Washington y se dirige a Beijing – literalmente.
El 14 de noviembre de 2025, el rey tailandés Maha Vajiralongkorn se embarcó en una histórica visita de Estado de cinco días a Beijing. Este no es un evento común, ya que los monarcas tailandeses no suelen practicar visitas de Estado. Generalmente se quedan en casa y dejan que sus Ministerios de Asuntos Exteriores mantengan relaciones diplomáticas con sus socios.
Esta es la primera visita de Estado real a Beijing desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Tailandia y China hace unos 50 años. Como conclusión lógica, esta es una fuerte señal para la élite y el pueblo tailandeses, así como para el resto del mundo, de que Tailandia está iniciando un importante cambio geopolítico en sus relaciones con las superpotencias – de Washington a Beijing.
Este movimiento diplomático de Tailandia puede estar indicando más de lo que parece, a saber, una tendencia general del sur de Asia –si no del Sur Global– a fortalecer sus relaciones con China, en una cooperación pacífica, en lugar de la clásica relación de palo y zanahoria, dependiente de la economía occidental del dólar propensa a las sanciones, dominada por Estados Unidos y seguida de cerca por los vasallos europeos de Washington.
Tal medida puede haber sido exacerbada por la distópica guerra arancelaria del presidente Trump, principalmente contra China, pero por su asociación con el resto del mundo, incluida Tailandia.
Hoy en día, Estados Unidos es el tercer socio comercial más importante de Tailandia. Con un comercio bidireccional de aproximadamente 80 mil millones de dólares en 2022.
Comparemos esto con la relación económica de Tailandia con China, el mayor socio comercial del país, caracterizada por relaciones comerciales sólidas y crecientes e inversiones recíprocas. China es el mayor socio de Tailandia y la principal fuente de inversión extranjera. En 2023, el comercio bilateral alcanzó aproximadamente 126.300 millones de dólares.
La decisión del rey Vajiralongkorn de abrazar a China es de especial importancia, dados sus largos vínculos personales con Occidente. Asistió a escuelas privadas en Egland y recibió educación militar en el Real Colegio Militar de Australia. La reorientación del rey hacia Oriente contrasta con la de su padre, el rey Bhumibol Abdulyadej, cuyo reinado de setenta años estuvo definido por un profundo compromiso con Estados Unidos.
La estrecha relación de Tailandia con Pekín queda subrayada por la hija del rey, la princesa Maha Chakri Sirindhorn, que estudió en China y ha visitado al vecino del norte más de 50 veces. De hecho, fue honrada con la Medalla de la Amistad de China, lo que es un signo de vínculos culturales y educativos de larga data bajo la superficie política.
Consulte esto para obtener más detalles https://www.rt.com/news/628669-china-thailand-royal-visit/
El despliegue de una diplomacia real mejorada entre los dos países significa también un cambio hacia un nuevo orden mundial multipolar. Es probable que esta tendencia se esté expandiendo rápidamente a otros países de Asia y al Sur Global en general, ya que el imperio occidental y sus vasallos han sobrevivido a cientos, si no miles, de años de explotación de lo que todavía hoy consideran el mundo inferior, rico en recursos y en lo que Occidente cree, dependiente del sistema crediticio y monetario occidental.
Esos días han terminado. Afortunadamente, se vislumbra un nuevo orden mundial en el que el futuro geopolítico, económico y monetario está en Oriente, mientras que el autodenominado Imperio occidental y sus asociados no sólo es un fantasma del pasado, sino que desempeñará un papel secundario y terciario en lo que respecta a la influencia geopolítica mundial.
Las agresiones occidentales, tanto militares como económicas, pronto serán cosa del pasado, independientemente de que la propaganda dominante siga insistiendo en el ritmo del MAGA y del Imperio o no.
Hoy vemos también un último esfuerzo de los Estados Unidos y sus “asociados” – se puede añadir, “asociados en el crimen” – intentando crear una OTAN en Asia y el Pacífico para controlar no sólo a China, sino a toda la región del Mar de Indochina.
Véase también esto https://www.globalresearch.ca/resurgence-of-japanese-militarism-threatening-china-washingtons-ambition-to-create-a-new-nato-like-military-structure-in-asia-pacific/5907037
Para las masas influenciadas por la propaganda, puede parecer una propuesta ganadora, pero para aquellos que conocen el poder militar chino, que es casi nulo, aparte de Rusia; y si se combina con el aliado cercano de China, Rusia – una agresión occidental en el Mar de China Meridional, sería nada menos que un intento occidental de suicidio.
Peter Koenig es analista geopolítico, autor habitual de Global Research y ex economista del Banco Mundial y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde trabajó durante más de 30 años en todo el mundo. Él es el autor de Implosión – Un thriller económico sobre la guerra, la destrucción ambiental y la codicia corporativa; y coautora del libro de Cynthia McKinney “Cuando China estornuda: del bloqueo del coronavirus a la crisis político-económica global” (Clarity Press – 1 de noviembre de 2020).
Peter es investigador asociado del Centro de Investigación sobre Globalización (CRG). También es miembro senior no residente del Instituto Chongyang de la Universidad Renmin de Beijing.
Es un espectáculo agradable de ver, ¿cómo en Asia un (antiguo?) aliado militar de Estados Unidos, Tailandia, se aleja de Washington y se dirige a Beijing – literalmente.
El 14 de noviembre de 2025, el rey tailandés Maha Vajiralongkorn se embarcó en una histórica visita de Estado de cinco días a Beijing. Este no es un evento común, ya que los monarcas tailandeses no suelen practicar visitas de Estado. Generalmente se quedan en casa y dejan que sus Ministerios de Asuntos Exteriores mantengan relaciones diplomáticas con sus socios.
Esta es la primera visita de Estado real a Beijing desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Tailandia y China hace unos 50 años. Como conclusión lógica, esta es una fuerte señal para la élite y el pueblo tailandeses, así como para el resto del mundo, de que Tailandia está iniciando un importante cambio geopolítico en sus relaciones con las superpotencias – de Washington a Beijing.
Este movimiento diplomático de Tailandia puede estar indicando más de lo que parece, a saber, una tendencia general del sur de Asia –si no del Sur Global– a fortalecer sus relaciones con China, en una cooperación pacífica, en lugar de la clásica relación de palo y zanahoria, dependiente de la economía occidental del dólar propensa a las sanciones, dominada por Estados Unidos y seguida de cerca por los vasallos europeos de Washington.
Tal medida puede haber sido exacerbada por la distópica guerra arancelaria del presidente Trump, principalmente contra China, pero por su asociación con el resto del mundo, incluida Tailandia.
Hoy en día, Estados Unidos es el tercer socio comercial más importante de Tailandia. Con un comercio bidireccional de aproximadamente 80 mil millones de dólares en 2022.
Comparemos esto con la relación económica de Tailandia con China, el mayor socio comercial del país, caracterizada por relaciones comerciales sólidas y crecientes e inversiones recíprocas. China es el mayor socio de Tailandia y la principal fuente de inversión extranjera. En 2023, el comercio bilateral alcanzó aproximadamente 126.300 millones de dólares.
La decisión del rey Vajiralongkorn de abrazar a China es de especial importancia, dados sus largos vínculos personales con Occidente. Asistió a escuelas privadas en Egland y recibió educación militar en el Real Colegio Militar de Australia. La reorientación del rey hacia Oriente contrasta con la de su padre, el rey Bhumibol Abdulyadej, cuyo reinado de setenta años estuvo definido por un profundo compromiso con Estados Unidos.
La estrecha relación de Tailandia con Pekín queda subrayada por la hija del rey, la princesa Maha Chakri Sirindhorn, que estudió en China y ha visitado al vecino del norte más de 50 veces. De hecho, fue honrada con la Medalla de la Amistad de China, lo que es un signo de vínculos culturales y educativos de larga data bajo la superficie política.
Consulte esto para obtener más detalles https://www.rt.com/news/628669-china-thailand-royal-visit/
El despliegue de una diplomacia real mejorada entre los dos países significa también un cambio hacia un nuevo orden mundial multipolar. Es probable que esta tendencia se esté expandiendo rápidamente a otros países de Asia y al Sur Global en general, ya que el imperio occidental y sus vasallos han sobrevivido a cientos, si no miles, de años de explotación de lo que todavía hoy consideran el mundo inferior, rico en recursos y en lo que Occidente cree, dependiente del sistema crediticio y monetario occidental.
Esos días han terminado. Afortunadamente, se vislumbra un nuevo orden mundial en el que el futuro geopolítico, económico y monetario está en Oriente, mientras que el autodenominado Imperio occidental y sus asociados no sólo es un fantasma del pasado, sino que desempeñará un papel secundario y terciario en lo que respecta a la influencia geopolítica mundial.
Las agresiones occidentales, tanto militares como económicas, pronto serán cosa del pasado, independientemente de que la propaganda dominante siga insistiendo en el ritmo del MAGA y del Imperio o no.
Hoy vemos también un último esfuerzo de los Estados Unidos y sus “asociados” – se puede añadir, “asociados en el crimen” – intentando crear una OTAN en Asia y el Pacífico para controlar no sólo a China, sino a toda la región del Mar de Indochina.
Véase también esto https://www.globalresearch.ca/resurgence-of-japanese-militarism-threatening-china-washingtons-ambition-to-create-a-new-nato-like-military-structure-in-asia-pacific/5907037
Para las masas influenciadas por la propaganda, puede parecer una propuesta ganadora, pero para aquellos que conocen el poder militar chino, que es casi nulo, aparte de Rusia; y si se combina con el aliado cercano de China, Rusia – una agresión occidental en el Mar de China Meridional, sería nada menos que un intento occidental de suicidio.
Peter Koenig es analista geopolítico, autor habitual de Global Research y ex economista del Banco Mundial y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde trabajó durante más de 30 años en todo el mundo. Él es el autor de Implosión – Un thriller económico sobre la guerra, la destrucción ambiental y la codicia corporativa; y coautora del libro de Cynthia McKinney “Cuando China estornuda: del bloqueo del coronavirus a la crisis político-económica global” (Clarity Press – 1 de noviembre de 2020).
Peter es investigador asociado del Centro de Investigación sobre Globalización (CRG). También es miembro senior no residente del Instituto Chongyang de la Universidad Renmin de Beijing.